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Octubre 2018 | Cerezos

En vías a ser el próximo ‘boom’ frutícola

La cereza seduce a los productores peruanos

No es un misterio que se estén realizando ensayos con cerezos en Perú, pero hasta ahora ninguno de ellos ha sido exitoso. Según explica el asesor Fabrizzio Vercellino,  es posible superar el problema de las horas frío y, si bien este no es el único inconveniente, el experto indica que el cerezo sí podría tener éxito en el país, apuntando con sus producciones a la ventana comercial de octubre, que es cuando no hay cerezas en el mundo.

Sacar ramas laterales al cerezo en Perú es un tema que Vercellino tiene resuelto. “Hemos hecho un tratamiento especial en la yema y, tras la aplicación, pudimos formar las ramas sin ningún problema”, cuenta.

Un ‘súper negocio’. Muchos creen que así será el cultivo del cerezo en Perú. Hay incluso quienes se aventuran a decir que será el próximo ‘boom’ de la industria frutícola, tras lo que ha ocurrido con el arándano. Sin embargo, otros son más cautos, y sostienen que se deben hacer todos los ensayos correspondientes e, idealmente, en zonas productivas con diferentes condiciones climáticas. Pero trabajos como estos no se realizan de la noche a la mañana, sobre todo porque la internación de plantas en el país ha sido reciente. Asimismo, quienes pronostican que, si los cerezos, serán un ‘súper negocio’ lo han dicho con la idea de apuntar a la ventana comercial de octubre, es decir, cuando no hay cerezas en el ninguna parte del mundo, justo antes de la campaña chilena.

 

Más horas frío, pero con heladas

Las producciones en la sierra no suenan descabelladas. De hecho, hay quienes se han aventurado a producir allí. “Allí hay más horas frío, pero el problema son las heladas. Por eso es que le estamos el quite a producir en la sierra y los ensayos se pueden ver más en zonas más templadas, donde la incidencia de plagas y enfermedades es menor, las plantas crecen muy bien y con un  sistema radicular profundo. El único ‘problema’ por superar son las horas frío. En cuanto a plagas hemos visto algún gusano que ataca a las hojas, pero de sencillo control. Los nematodos no son un problema porque la planta resiste muy bien. Por una cuestión climática no tenemos cáncer bacterial, problema que sí hay en Chile y el tema de las sales lo salvamos con riegos profundos.  La raíz del cerezo no tiene problemas con conductividades de hasta 2, pero es un tema de manejo”, explica Vercellino.

A esa ventana es a la que debe apuntar la producción peruana, sobre todo porque se pronostica que los precios a los que optaría la producción peruana son extraordinarios. Por ejemplo, ya se especula que una caja de 5 kg podría rondar los US$100. Y el negocio, al menos en un primer momento, sería aéreo, aunque el panorama sería diferente cuando más actores entren al negocio.

El cerezo no es nuevo en Perú. De hecho, existen plantaciones en los valles Interandinos de una variedad local que se conoce comúnmente como ‘Guinda’, que está en manos de pequeños productores y que carece de importancia económica. Como adelantábamos en el número 24 de Redagricola Perú, en Cusco, Ramiro Marín se aventuraba hace unos años a sembrar la variedad ‘Bing’, contagiando a otros agricultores de la zona, cuya producción la venden en el mercado doméstico.

Tras esa experiencia, y viendo una buena oportunidad de negocio, más actores se han sumado a hacer ensayos en diferentes zonas del país, algunos casi en ‘secreto’, tal como ocurrió hace unos años atrás con el arándano.

UNA OPCIÓN PARA NASCA E ICA

Dos de esas zonas donde se están realizando ensayos son Nasca e Ica, valles que están separados por poco más de 160 km, pero con condiciones climáticas muy diferentes. Mientras en Nasca la radiación se inicia a las 7 de la mañana y acompaña gran parte del día y sus temperaturas son bajo los 7ºC durante un par de meses al año, en Ica, la radiación empieza más tarde que en Nasca y hay una menor cantidad de horas frío, es una zona más húmeda que Nasca, característica que favorecería a la cuaja de las flores.

Cerezas de la variedad Lapins.

Fabrizzio Vercellino es asesor y desde hace seis años trabaja en Ica, donde actualmente asesora 1,500 ha, principalmente de uva mesa. Tiene claro que el cerezo se podría adaptar perfectamente tanto a Nasca como a Ica. “Basta recordar lo que ha hecho Piura con la uva de mesa. Muchos decían que producir y cosechar uva de mesa en Piura era imposible y hoy se están produciendo 4,000 cajas/ha sin ningún problema”, sostiene.

‘Lapins’ y ‘Santina’ son dos variedades que conocen perfectamente los productores chilenos. Son autofértiles, tienen un menor requerimiento de horas frío que otras variedades (500 horas frío aproximadamente) y un mayor potencial productivo. Según cuenta Vercellino, podrían ser las variedades darían resultado en Perú, siempre puestas sobre un patrón vigoroso como es ‘Colt’, considerando que los suelos de Nasca e Ica son más bien pobres.

Sin embargo, además de dar con las variedades adecuadas para las condiciones peruanas, hay dos problemas que se deben solventar: horas frío y la formación de los árboles. Hay campos que han hecho pruebas con cerezos en Perú, pero estos no han sido exitosos porque se puede ver el árbol con el eje principal, pero sin ninguna rama lateral. “Ese es un problema que nosotros tenemos resuelto, porque hemos hecho un tratamiento especial en la yema y, tras la aplicación, pudimos formar las ramas sin ningún problema. La formación del árbol no es un impedimento, pero hay que saber hacerlo”, explica el asesor. ¿Y cómo es posible manejar las horas frío? “Todo pasa por un tema de aclimatación de la planta, de manejar la dormancia de forma artificial, es decir, con productos químicos y también con un correcto manejo del riego para que la planta ‘reviente’ y brote de forma homogénea. Después de eso, es fundamental lograr una buena cuaja para así obtener una cantidad interesante de fruta”, responde.

El cuajado de flores es un tema que también se debe resolver. Está definido por las horas de frío y también por otros factores condicionantes de la planta. Una vez que los árboles están formados, se debe ver cuántas flores da y qué porcentaje de esas flores son las que han cuajado. “Si es un buen porcentaje y lo llevamos a producción por hectárea, por ejemplo, de 5 t/ha, es un negocio interesante para cualquier productor peruano”, subraya Vercellino y cuenta que prefiere establecer huertos en suelos arenosos, permeables y que no tengan problemas de oxigenación de raíces. “Eso, en el cerezo es un tema sensible”, remarca. Para acondicionar los suelos, se han añadido como base 40 t/ha de materia orgánica (guano), mientras que año a año se añadirán 20 t/ha. El riego, según explica Vercellino, debe ser profundo y en una campaña se debieran usar 13,000 m3/ha, un poco más de los 9,000 m3/ha que consume la uva de mesa.

Cerezos instalados en un campo de Nasca, en Perú.

Según cuenta el asesor, Brooks es otra de las variedades que se ha probado en Perú, pero sus resultados no han sido del todo positivos. No es autofértil, que le cuesta ‘aclimatarse’ a las condiciones peruanas y que no es muy productiva. ¿Hay otras alternativas? Hasta hace unos años no existían los protocolos para el ingreso de plantas al Perú, cuestión que ya está superada. Así, por ejemplo, en la sierra se estaría trabajando con variedades israelíes y ya hay conversaciones con diferentes programas de mejoramiento genético para testear en el país variedades licenciadas de bajos requerimientos de horas frío (entre 150 y 400).

Esta es una carrera en la que todos quieren participar y, de ser posible, ganar. No es raro pensar lo mismo que ocurrió con el arándano que, tras la primera producción exitosa, muchos se atrevieron a sembrar. Pero, ¿podrá tener éxito el cerezo en Perú? “Creo que sí”, responde Vercellino. “No serán las mismas producciones que hay en Chile. Creo que si llegamos a producciones entre 5 y 6 t/ha eso será exitoso, siempre teniendo en mente abastecer a la ventana de octubre”, finaliza el experto.