icon-category icon-close icon-closequote icon-down icon-download icon-evento icon-facebook icon-instagram icon-lang icon-linkedin icon-lupa icon-menu icon-next icon-openquote icon-paper icon-pluma icon-popular icon-prev icon-send icon-share icon-twitter icon-ultimo icon-video icon-youtube share-facebook share-gplus share-linkedin share-mail share-twitter

Agosto 2019 | Nutrición

Suelos saludables optimizan la productividad de sus cultivos

Comacsa presenta su nueva línea de productos para la agricultura: AGRANDO®

Una de las principales preocupaciones que tiene que enfrentar el empresario agrícola es la degradación de los suelos. Ello conlleva a una disminución del rendimiento de los cultivos, pues una inadecuada infiltración del agua, aireación y disponibilidad de nutrientes, originarán alteraciones en la fertilidad del suelo y la productividad del cultivo instalado.
Esta problemática viene incrementándose año tras año en desmedro de tierras fértiles. Actualmente se estima que existen siete millones de hectáreas aptas para la agricultura en Perú, de las cuales 1.2 millones necesitan ser rehabilitadas para incrementar la oferta de suelos agrícola o elevar su productividad.

Bruno Bertolotti, Encargado del Área de Investigación y Desarrollo,

En la actualidad se aplican productos químicos importados desde China, Rusia, Canadá y Europa del Este; para intentar resolver el problema sin darnos cuenta que en el largo plazo degradamos más el terreno de cultivo. En general muy poco se viene haciendo para mantener saludable el núcleo de la actividad agrícola que es el suelo.
COMACSA, con más de 71 años en el desarrollo de la actividad minera no metálica, mediante su área de Investigación y Desarrollo ha venido investigando rigurosamente en los últimos cuatro años los efectos positivos que significa emplear los minerales industriales en los suelos agrícolas.
Con nuestra nueva división agrícola y de la mano con nuestra área de investigación y desarrollo, hemos determinado con rigurosidad científica los efectos de los minerales no metálicos en la solución del problema de degradación, control de metales pesados, y otros problemas, para permitir una absorción eficiente de sus nutrientes para obtener un fruto vigoroso y debidamente desarrollado.
Como titulares de nuestras concesiones mineras y propietarios de nuestros recursos minerales no metálicos, COMACSA desarrolló un amplio rango de fórmulas para el mejoramiento de los suelos agrícolas. En estas formulaciones se encuentran macroelementos primarios, macroelementos secundarios y micro elementos, que debidamente clasificados se pueden emplear tanto para la costa árida, la sierra semiárida y la selva con suelos lavados por las lluvias.

José Dulanto, Responsable Técnico.

José Dulanto, Responsable Técnico.

Por ello, COMACSA lanza su línea de mejoradores de suelo, bajo la marca Agrando®, un producto 100% orgánico y puro procedente de sus propias concesiones, sin contaminantes ni pesticidas, producidos con altos estándares de calidad y bajo un riguroso control en su laboratorio, ofreciendo al consumidor de nuestros productos un alto rendimiento en sus cultivos.

AMPLIO RANGO DE FÓRMULAS

Entre los productos Agrando® se tienen fórmulas que incrementan la retención de humedad, permiten la reducción o la elevación del pH, la corrección y recuperación de los suelos salinos-sódicos, la mejora de la estructura de los suelos arcillosos; así como aquellos que elevan la capacidad de intercambio catiónico del suelo.
Otra de sus ventajas es que el tipo de procesamiento o precisión de la molienda permite un producto de gran efectividad. “Nosotros extraemos nuestras propias materias primas, formulamos nuestros productos y luego los procesamos a un tamaño de partícula óptimo. Esto permite una mayor asimilación por parte del suelo”, otro punto a favor es que al contar con la materia prima disponible, aseguramos un abastecimiento continuo.

Julio Vargas, Gerente del Negocio Agrícola.

FORMULACIONES A LA MEDIDA

Además de sus formulaciones estándares para distintos tipos de suelos, COMACSA ofrece el servicio de agricultura de precisión; es decir, elabora una dosificación ofreciendo una formulación a medida para el suelo del cliente; mediante un servicio individualizado de diagnóstico de falencias edafológicas, para proponer una recomendación técnica específica para el tipo de suelo identificado.
En la actualidad, los productores suelen utilizar las enmiendas de manera empírica para corregir sus suelos, sin embargo, esta es una práctica básica, que no toma en cuenta las especificidades del suelo a tratar”, refiere Julio Vargas Gerente del área comercial de agricultura
Es indispensable para el empresario agricultor prestarle un servicio individualizado como lo viene ofreciendo “AGRANDO®”: se debe de tomar muestras de agua y suelo del fundo en cuestión para identificar las falencias edafológicas del terreno. “De esta forma, pueden observar ciertos indicadores, como el porcentaje de sodio intercambiable, pH, conductividad eléctrica, salinidad, capacidad de intercambio catiónico y ver la disposición de los macro y micro elementos que tiene el suelo”, explica José Dulanto, Responsable Técnico de la línea agrícola.
Adicionalmente, se toma en cuenta el cultivo que se está sembrando, como también su densidad y estado fenológico. “Nuestra línea de productos facilita la recuperación de suelos con problemas de sales hidrosolubles, reduciendo la salinización por exceso de sales como magnesio, calcio, cloruros, sulfatos, carbonatos y bicarbonatos; dispersando los altos contenidos de sodio intercambiable que producen la sodificación de los suelos.
Finalmente, reducen la acidificación producida por altos contenidos de aluminio y fierro en el suelo”, explica José Dulanto. La enmienda se aplica entre los 15 y 30 cm de profundidad de la capa arable, ya sea en la línea de siembra, a cobertura total, o por bandas.
Una vez que se tiene la recomendación de la enmienda del suelo, el productor recibe un protocolo para el manejo del producto, así como el compromiso de recibir toda la asistencia técnica para la aplicación de la enmienda de manera eficiente. En sí, reciben un acompañamiento durante toda la campaña del cultivo; justamente para tener la estructura inicial y la estructura final del suelo.
Los resultados observados van desde una mejora del rendimiento del cultivo a la optimización de costos operativos en campo, sobre todo a nivel sanitario. “Al estar el suelo bien estructurado, la planta está menos estresada, presenta optimo desarrollo vegetativo y es menos susceptible a plagas y enfermedades”, comentó Julio Vargas.
COMACSA, seguirá investigando para innovar aún más en el negocio agrícola: “Nuestro presupuesto destinado a I+D se incrementa anualmente, sólo en la línea de desarrollo agrícola contamos con más de 10 proyectos activos”, esto lo explica el Dr. Bruno Bertolotti, Gerente de Investigación y Desarrollo de la Cía.
Una pieza importante de las actividades de innovación de COMACSA son las colaboraciones externas: las empresas ya no pueden cubrir por sí solas todos los campos de la innovación, por lo que las cooperaciones y alianzas estratégicas ocupan un lugar imprescindible en los procesos de I+D. En el caso de COMACSA muchos proyectos de investigación se ejecutan mediante estas sinergias profesionales gracias a convenios con universidades, organismos gubernamentales y no gubernamentales, así como con estudiantes universitarios.
“El desarrollo de nuevos productos es decisivo para el éxito de cualquier negocio, y en el caso del negocio agrícola aún más, pues contribuye a extender y mejorar la vida de las personas. Si queremos garantizar un suministro suficiente de alimentos en el futuro, necesitamos nuevos productos que incrementen el rendimiento de los cultivos” en forma sana y orgánica, finaliza Bertolotti.