icon-category icon-close icon-closequote icon-down icon-download icon-evento icon-facebook icon-instagram icon-lang icon-linkedin icon-lupa icon-menu icon-next icon-openquote icon-paper icon-pluma icon-popular icon-prev icon-send icon-share icon-twitter icon-ultimo icon-video icon-youtube share-facebook share-gplus share-linkedin share-mail share-twitter

Septiembre 2019 | Paltos

La industria de la palta planifica su futuro

En busca del éxito continuo

2018 marcará un antes y un después en la industria peruana de la palta. Fue un año de grandes producciones, donde Perú desplazó a Chile como el segundo exportador mundial, pero también fue una campaña de bajos precios, debido a la sobreoferta que se generó en determinados momentos en los mercados internacionales. La tarea para los palteros pasa por ajustar sus envíos a fin de no saturar los mercados o buscar nuevas alternativas donde colocar la fruta. En tierras locales, se pronostica que la superficie seguirá creciendo, aunque a ritmos menores de campañas pasadas.

La clave de estar bien organizados

“El grupo dueño de la empresa se interesó por el Perú debido a su ventana comercial. Cuando la palta peruana comienza a exportarse -y se trata de palta de gran calidad-,en México ya están de salida con paltas de baja calidad. Los mexicanos son muy disciplinados y organizados con relación a los momentos en que debe cosechar el productor, con la finalidad de no saturar los mercados y hacer muy dinámicos los precios”, explicaba Oswaldo Rodríguez Vargas, gerente de producción agrícola El Arenal.

Bien es cierto que Perú ha desplazado e Chile como el segundo exportador global de paltas, tras México. Así, el 2018 fue, para la industria de peruana de la palta, un año de sobreoferta y precios bajos. Esas grandes producciones fueron posibles gracias a que cada año entran en producción nuevas superficies que, traen como consecuencia un ‘colapso’ en Europa, el principal destino de las exportaciones peruanas.

“Semanas acumuladas de mayor volumen de lo esperado, efectivamente han generado un problema en los precios en semanas puntuales”, sostenía Daniel Bustamante, presidente de ProHass, en una entrevista con Redagrícola.
En 2018 se dieron condiciones climáticas extremadamente buenas, que motivaron altas producciones. “Eso ha devenido en el crecimiento productivo, pero también en frutas de calibres muy grandes, algo que no es tan comercial. Entonces la fruta se va quedando sin rotación. Mucha producción y calibres grandes. Ese fue el problema”, explicaba Bustamante el presidente de ProHass y añadía que, si bien los clientes podrían comprar frutas de calibres grandes, eso pasa por una decisión comercial.

La industria esperaba que 2019 fuese diferente, ya que este es un año ‘off’, registrándose caídas productivas que, en conjunto, llegarían al 15%, estimándose una exportación total de 290,000 toneladas, cuando en 2018 fueron 338,000 toneladas.

El tema es que este es un sector que seguirá creciendo en el país, aunque el presidente de ProHass estima que, debido a la importante superficie que hay sembrada, el crecimiento se tendería a estabilizar. El gran salto de siembra se dio en Olmos, donde en solo dos años se sembraron 4,000 nuevas hectáreas. “El año que viene deberán ser unas 500 ha nuevas”, pronostica Bustamante y sostiene que un nuevo gran crecimiento podría darse una vez que se liciten los terrenos de la tercera etapa de Chavimochic y Majes-Siguas.

“El crecimiento debe venir por ahí. También debe venir por diversificación geográficas para ampliar nuestra ventana comercial. En total, el Perú debe exportar unas 20 semanas al año y el objetivo debería ser atender a nuestros clientes en más semanas del año. Para eso, es importante una diversificación de la siembra y ver dónde, según el mercado al que se quiera apuntar. Por sus mercados de destino, algunas empresas pueden analizar que es más relevante o tener una producción en los meses más tempranos o en los meses más tardíos del año. Para ello, la sierra es un territorio por explorar”, explicaba el presidente de ProHass.

LA PALTA SIGUE SIENDO UN BUEN NEGOCIO PARA EL ARENAL Y VIRÚ

Esta expansión que ha tenido el cultivo ha sido motivada por la creciente demanda que ha experimentado la palta en el último tiempo. Un ejemplo de ello son dos empresas que tienen su base en Trujillo, El Arenal y Virú, que proyectan manejar 1,000 y 2,000 hectáreas respectivamente. “Nosotros tenemos alrededor de 12 años cultivando paltos. Los más antiguos, como Camposol, tienen incluso unos 20 años.

En cambio, hay grandes proyectos en la zona que son relativamente nuevos, con 5 a 6 años de antigüedad, y están aprendido. El conocimiento no ha ido de la mano del número de hectáreas de paltas. Es decir, el palto desarrolló muy rápido, pero no el conocimiento”, resalta Genner Rodríguez, gerente de producción agrícola de El Arenal.

Para Rodríguez, un problema que se ha puesto en evidencia ha sido la alta radiación y el incremento de temperaturas en los meses de septiembre a diciembre pasados que trajo como consecuencia problemas desde el cuajado a la formación del fruto o, inclusive, la caída de este, que repercutió en bajas productividades en la campaña actual. Y resalta que los problemas fueron más evidentes, en especial, entre productores con pocos años en la zona y que aún están en etapa de conocimiento del cultivo.

En un clima benéfico como es el de Trujillo, la buena productividad del palto siempre fue un tema descontado, dice Rodríguez, tras advertir que en la última campaña se ha puesto en duda esa idea, llegándose a evaluar el manejo del equilibrio y sanidad del campo.

En Virú, como confirma su jefe de producción de paltas, Edwin Dávila, la expectativa es producir por encima de 20 t/ha entre los lotes más maduros. Para ello, comenta que tratan de darle todas las condiciones ideales al cultivo, desde la semilla, pasando por una buena elección de planta en vivero, un adecuado subsolado, un buen acondicionamiento de materia orgánica, hasta el transplantado y todo el manejo del riego, fertilización y podas.

El reto de los clonales

“Las grandes empresas peruanas están asumiendo el reto del desarrollo de portainjertos clonales. Están seleccionando portainjertos, por ejemplo, sé que Camposol está haciendo este trabajo y ya tienen unos muy buenos. Arato también están haciendo un trabajo similar. Ellos están generando sus portainjertos de las mejores plantas productoras. Ya no son los portainjertos originales, sino selecciones hechas aquí en Perú”, explica Alejandro Barrientos, experto en portainjertos de paltos.

MÁS SUPERFICIE Y NUEVOS MANEJOS EN ICA

El cultivo que más terreno está ganando en Ica es el palto, donde se están afinando ciertos manejos agronómicos. Manuel Olaechea, jefe de operaciones agrícolas de Sunfruits, dice que el nuevo manejo en la zona implica una poda periódica, una fertilización fuerte y un riego adecuado, sin miras a estresar al árbol para mejorar la floración y la productividad, como era la tradición.

Antes se pensaba que no era necesario realizar podas al palto y se dejaba que creciese hasta 8 metros de altura. Solo se les daba forma, como si se tratase de una planta ornamental. “Uno quería que quede como un árbol redondo y bonito”, recuerda Lady León, gerenta de producción agrícola de Sunfruits. Hoy el objetivo es renovar el material vegetal para que el árbol sea más productivo.

Los árboles en los campos de Agrícola Chapi alcanzan una altura superior a los 7 metros, ya que se trata de ejemplares de casi veinte años. Sin embargo, existe un programa de podas y en las nuevas instalaciones de paltos se proyecta que tengan otras dimensiones. La empresa cuenta con 234 ha de paltas, de las cuales 198 ha están en producción. Dieciséis se instalaron el año pasado y entrarán recién en producción el 2021.

Daniel Bustamante, presidente de ProHass.

El gerente de espárrago y paltas de Agrícola Chapi, Jesús Bardalez, explicaba lo difícil que fueron los primeros años, debido a que no se contaba con el personal capacitado en este cultivo. Siguiendo las directrices de asesores externos, más la perseverancia, en la actualidad, están satisfechos de haber logrado una productividad promedio de 31 t/ha en los huertos más antiguos. Además, han logrado que la producción no disminuya en grandes cantidades en los llamados años ‘off’. Esas producciones no son de menos de 20 t/ha.