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Julio 2018 | Nutrición

Investigación en la UNALM

A la búsqueda del origen del cadmio en el cacao

Una de las mayores preocupaciones del sector cacaotero es la exigencia de rangos mínimos de cadmio en el cultivo exportado a Europa. Por ello, el profesor e investigador de la UNALM, Oscar Loli, viene realizando una ardua investigación para determinar el origen de la contaminación y una respuesta a este problema.

Marienella Ortiz

Óscar Loli Figueroa, investigador de la UNALM.

Como altamente tóxico. Así se puede caracterizar al cadmio que, si se acumula en el organismo, puede causar graves problemas de salud, entre ellos, el cáncer. Por este motivo, la Unión Europea restringirá a partir del 1 de enero del 2019 el porcentaje de contenido máximo de cadmio en los productos alimenticios con el fin de proteger la salud de los consumidores en el Viejo Continente. Este porcentaje debe estar en el rango entre 0.10 y 0.80 mg/kg. Lo preocupante es que los niveles de este metal en el cacao exportado desde Perú se encuentran por encima de ese rango. Esto pondría en peligro las exportaciones del cacao que superan los US$100 millones anuales.

“El cadmio lo encuentras en el aire, agua, suelo y en los fertilizantes. Por ello, resulta una incógnita su origen para determinar cómo controlarlo o reducir su efecto en los cultivos. El origen nos permitirá ver cómo se puede reducir la solubilidad de este elemento. Eso está siendo muy complicado”, explica el profesor e investigador de la UNALM, Óscar Loli Figueroa, quien está realizando una investigación en conjunto con una empresa que comercializa el cacao.

 

Una mejor absorción de los nutrientes

Otra línea de investigación que está desarrollando Loli es el estudio de las mejores condiciones del suelo para una eficiente absorción de los nutrientes. Existe arena en todo el perfil del suelo de la costa, pero esta va de 0.05 hasta 2 mm. “Desde Ica a Piura he visto que en el subsuelo, en algunos casos, tenemos arena gruesa y grava; que forman una capa impermeable. En algunos casos, a partir de los 20 cm de profundidad ya encontramos esta situación y, en otros, un poquito más abajo. Eso impide, por ejemplo, el desarrollo de la raíz del espárrago, que es reservante. La raíz puede comenzar en la corona, desde los 20 o 30 cm, entonces, tenemos un gran desarrollo radicular, que se extiende. Ni la raíz del espárrago puede entrar en esa capa impermeable. Puede haber humedad abajo pero no disponible para la planta”, sostiene Loli.

Por ello, la agroexportación está utilizando surfactante, debido a este problema de drenaje. “Intentamos dar solución a la acumulación del agua, porque a veces uno riega la arena y comienza a humedecerse la parte que no tiene manguera, por efecto de esa capa compactada o debido a una variación de textura en el perfil. Como investigación se están probando con diferentes surfactantes de casas comerciales, porque cada una tiene diferente efecto. Normalmente, tenemos tubos de los cuales sacamos las capas endurecidas, para luego aplicar los surfactantes”, señala el especialista.

Todo este problema es consecuencia de una idea errónea de que los suelos, como son arenosos, no necesitan ser removidos previamente a la instalación del cultivo. En este momento, se está cambiando esa idea por la necesidad de subsolar con una uña que se regula a 60, 80 o a 120 cm, con la finalidad de remover toda la arena. “En Olmos, tienen arena y a partir de los 20 o 30 cm hay capas duras. La raíz no penetra ni el agua. Incluso, con el fertirriego se genera un exceso de agua que se va pendiente abajo. Eso conlleva a una mala oxigenación y a problemas de absorción de los nutrientes. Los cultivos nuevos en esta zona ya están subsolando; las que ya están establecidas no se puede subsolar”, refiere.

LOS PRIMEROS RECHAZOS FUERON EN EL PIMIENTO

La primera vez que el cadmio fue un problema para la agroexportación peruana fue en el pimiento, cultivo que comenzó a ser rechazado por la alta concentración de este elemento, por encima de 0.25 ppm. Luego vinieron los problemas con el cacao, en especial, con compradores de dos países: Reino Unido y Alemania. Incluso, refiere que se ha comenzado a observar este problema en el espárrago, con algunos envíos que han sido rechazados una vez que han llegado al puerto de destino.

La mayor complejidad del problema radica en que este metal está presente en suelos ácidos, neutros y alcalinos. “Si está en el espárrago hablamos de suelos que tienen un pH de 7, 8 o más. Para neutralizar los elementos pesados, por lo general, elevas el pH y, con ello, le quitas movilidad. En este caso, vemos que eso no funciona. Este problema también está entrando en el café, que se cultiva mayoritariamente en suelos ácidos que tienen un pH de 3 a 5”, explica el investigador.

En los casos en que se ha registrado en el cacao, se observa una alta concentración en la hoja, pero también en la baya y la almendra, específicamente, en las estructuras que están entre las almendras. Se desconoce si la contaminación procede de la hoja o es debido al tratamiento que se le da en la planta de secado. ¿Dónde lo secan? En las pistas donde pasan los carros, que tiene plomo o cadmio.

Algunas teorías sobre el origen de la presencia del cadmio en cultivo y frutos sindican a la roca fosfatada. Sin embargo, Loli no cree que eso sea así, porque la roca fosfatada es de lenta solubilidad. Explica que hay una lenta solubilidad de acuerdo a la acidez del suelo y las concentraciones normalmente son bajas. Entonces, lo que va solubilizando no justificaría la presencia de cadmio. Otra teoría más probable sería la conexión del ácido sulfúrico con la presencia de cadmio, hipótesis que sí se ha comprobado en algunos países de América Latina. “En el cacao de Tumbes y Piura tenemos problemas con los ríos que vienen de la olla de Ecuador que son de origen volcánico. Supongo que en Ica el problema es que el agua viene de la sierra alta que también es de origen volcánico”, sostiene

Sin embargo, faltaría determinar el caso del cacao de la zona selva, entre ellos, los de Tarapoto, Pucallpa y Tingo María. “Hemos sacado muestras para determinar el origen. El temor es que el problema sea por la ubicación de las plantas, porque se está colocando en reemplazo a la hoja de coca. Entonces, esos cocales pueden haber utilizado ácido sulfúrico. Por allí, que puede ser más un tema de localización. Se han hecho muestreos individuales, pero no hemos hecho aún de los suelos para su análisis en la universidad”, comenta.También refiere que hay algunos suelos de Ica que tienen mayor cantidad de cadmio que otros.

 

Errores de nutrición en uva

Son bien heterogéneos. La uva se siembra en suelos arenosos y de valle con 20 o 30% de arcilla o 30% de limo, entonces, la impermeabilidad es fuerte y se usa fertirriego que suele ser muy diferente entre campo y campo. Adicionalmente, hay una heterogeneidad de variedades, debido a que culminó la hegemonía de la Red Globe. El problema es que no existen concentraciones foliares para cada una de esas diferentes nuevas variedades, sino fórmulas estándares para uva de mesa.

Para ello, hay que hacer evaluaciones en campo. A diferencia del análisis del pedúnculo o savia, la hoja es el punto de llegada de los nutrientes, allí se estabiliza y va a poder formar parte de los carbohidratos. “Por ejemplo, si quiero analizar la savia tendría que ver el momento más adecuado para extraer la muestra. Es decir, si apliqué los fertilizantes a las 2 pm, entonces, a qué hora debo muestrear. ¿A las 3, 4 o 5 pm? Ese es uno de las variables a determinar. En un momento determinado puede tener un mayor flujo de savia y, en otro momento, no. Por ello, los reportes  de campo son vitales para un plan de nutrición”, explica Loli.

Loli comenta que se está utilizando mucho ácido sulfúrico como tal o como quemador de azufre para modificar el pH del suelo. “El quemador de azufre te da el dióxido de azufre y este a su vez te da el sulfito. Ese sulfito es inestable y va a pasar a ácido sulfúrico. Al final uno está echando eso. He visto en algunos casos al sulfato disponible a nivel de 1000 ppm cuando ya con 30 o 40 ppm es suficiente. Entonces, son concentraciones bastante altas. Estamos salinizando los suelos con sulfato”, sostiene.

Para el investigador una práctica que profundiza el problema del cadmio es el reciclaje de la broza en el caso del espárrago o del mulch en el cacao. “Si el cacao tiene cadmio se pasará a ese mulch, lo mismo pasará con la broza del espárrago. Ya no la venden para los animales sino que lo pican y lo dejan depositado allí en el campo. Lo ideal es que lo desechen. Ahora, el estiércol y compost resultante también será rico en cadmio si es que esa broza se la dan de comer a los animales”, refiere.

Una de las soluciones a la contaminación de los cultivos con el cadmio que está aún en investigación es el uso de calcio, adelanta.

El cacao peruano se cultiva en la parte baja de la vertiente occidental de Los Andes, y en la selva peruana, entre los 300 y 900 msnm. La regiones donde se cultiva son Cusco, San Martín, Amazonas, Piura, Ayacucho y Junín que representan el 80% del total de la producción nacional.