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Diciembre 2019 | Noticias

A nivel global, un tercio de los suelos están degradados debido a la erosión

Urge promover buenas prácticas agrícolas para preservar la productividad del suelo

El próximo 5 de diciembre se celebra el Día Mundial de los Suelos con el fin de resaltar su importancia como un componente crítico del sistema natural y su contribución vital al bienestar de la humanidad; sin embargo, son pocos los esfuerzos que hacen los Gobiernos y sectores productivos para preservarlo.

Según datos de la FAO, un tercio de los suelos del planeta están de moderada a altamente degradados debido a la erosión, el agotamiento de nutrientes y la acidificación. Esta cifra es alarmante, considerando que el 95% de los alimentos que consumimos se producen directa o indirectamente en los suelos.

Para Yara, el suelo es el recurso principal en la producción de alimentos. Por lo tanto, la degradación o sobreexplotación del suelo pone en riesgo la viabilidad de las actividades agrícolas, forestales y la seguridad alimentaria debido a que no tendrá la misma capacidad de producción que un suelo sano y bien manejado. En Perú, más del 55% de agricultores no aplica ningún tipo de fertilizantes por desconocimiento, falta de acceso o por tradición. Esta realidad tiene un efecto pernicioso en la productividad y sostenibilidad del suelo ya que la reposición de los nutrientes que son absorbidos por las plantas durante la producción agrícola es nula o limitada.

Piero Rouillon, agrónomo de Yara, las plantas absorben los nutrientes que están disponibles en el suelo para poder alimentarse y crecer. «Si al suelo no se le devuelve los nutrientes que está agotando, su productividad será cada vez menor. Por lo tanto, el no aplicar fertilizantes es una práctica perjudicial para la sostenibilidad del suelo y el medioambiente, porque cuando pierde productividad ya no es útil para el agricultor, entonces va la selva o al bosque y tala una hectárea más para explotar los recursos disponibles en el suelo”, explica.

Yara se suma al llamado de la FAO a la generación de conciencia sobre la importancia de mantener suelos saludables. “Es fundamental mejorar las prácticas agrícolas por dos motivos: uno, para evitar que los suelos pierdan productividad; y dos, para aumentar la capacidad de almacenamiento de carbono que tienen los suelos”, sostiene el especialista.

Además, si se tiene un suelo sano y sostenible es posible producir hasta un 58% más de alimentos (FAO), de ahí la importancia de que en los cultivos se utilicen fertilizantes que no solo nutran adecuadamente los suelos, sino que a la vez reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero que genera en la agricultura el uso de fertilizantes convencionales, como la urea, el sulfato de amonio y el cloruro de potasio.