

Actualmente en Chile se cultiva unas 55.000 ha de uva de mesa de las que 30.000 corresponden a uvas de color (54%). De esta superficie, 11.000 ha de Red Globe, 9.000 de Crimson Seedless, 9.000 de Flame Seedless y 2.000 de otros cultivares. En estas variedades, la falta de color es la principal causa directa de descarte, pero debido a que el productor por lo general debe esperar a que sus racimos se cubran de color para cosechar, el problema también impacta en pérdidas por partidura, desgrane y deterioro general de la condición de los racimos.
Cajas exportadas y porcentaje de exportación de uva de color (2011)

Cuando el color de la piel en la uva de mesa no se desarrolla o tarda mucho en llegar, pese a que la fruta ya alcanzó la madurez fisiológica, el problema puede deberse a varias causas individuales o una combinación de ellas. Entre otras: exceso de carga frutal, exagerado vigor y poca luminosidad del parrón, abuso de reguladores de crecimiento, condiciones climáticas adversas (poca diferencia de temperatura día/noche), deficiencias de nutrición, etc.
Según los expertos de Valent BioSciences Chile, ingenieros agrónomos Álvaro Azancot y Matías Bertrand, los productores normalmente no miden las pérdidas provocadas por falta de color y, cuando lo hacen, muchas veces no lo consideran como un problema. “Hemos determinado que se pierde la fracción de fruta más retrasada del parrón. Nuestros registros indican que los productores pierden entre un 5 y un 40% de su uva de color, lo que depende de la condición de cada parrón. Cuando sufren un 40% de pérdida los productores sí lo reconocen como un problema pero detectamos que cuando están entre un 5 y un 20% no lo cuantifican como pérdida y no lo internalizan como un problema productivo”, señala Bertrand.
“Muchos productores asumen que no tienen problemas por toma de color porque están acostumbrados a hacer entre 4 a 6 pasadas de cosecha. Consideran normal, por ejemplo en Red Globe, empezar a cosechar los primeros días de marzo y terminar el 15 ó 20 de abril. Pero en realidad eso no es normal y los números revelan que las pérdidas son importantes. Cosechar una fruta en su estado ideal de madurez significa una vida de post cosecha muy superior y mejores retornos”, añade Azancot.
La mayor cantidad de pasadas de cosecha no solo impacta fuertemente en los costos sino que además “la fruta no se cosecha en la mejor condición ya que teniendo madurez fisiológica (brix, acidez e incluso calibre), se debe esperar a que tome color adecuado para cosechar. El caso de Flame puede ser aún más dramático que el de Red Globe y Crimson ya que el proceso de senescencia en Flame es más violento en comparación con las variedades anteriormente mencionadas, sin embargo, con estas últimas, al ser más tardías se corre un mayor riesgo climático por lluvias ”, afirma Bertrand.
El manejo del color de la fruta requiere de un enfoque global más que de una herramienta o práctica cultural individual. Sin embargo, en muchos casos se necesita de herramientas adicionales para obtener una coloración consistente y lograr cosechar todo el potencial del parrón, asegurando el éxito del negocio de exportación.
“El objetivo fundamental de ProTone® es uniformar el desarrollo de color en los racimos y hacer coincidir la madurez fisiológica con el cubrimiento completo de éstos. Para lograr este objetivo, es necesario leer bien los distintos estados de los racimos en el parrón y plantear una estrategia de acuerdo a esta lectura. Normalmente es la mitad más tardía la que tiene mayores dificultades para terminar su color y a esos racimos debemos dirigir nuestros esfuerzos. Eso determina el cuándo aplicar. Factores varios como: carga frutal, calibre, manejos de reguladores y canopia definirán la dosis. Valent ha desarrollado numerosos estudios con el fin de determinar el momento y la dosis óptima que pueden variar de la condición del parrón, explica Azancot.
El desarrollo de ProTone®
La historia de ProTone® comenzó con estudios científicos en diversos países que demostraban que el ácido abscísico (S-ABA), producido naturalmente por las plantas, podía promover la acumulación de antocianinas responsables del color en la uva. Sin embargo, tales estudios no eran susceptibles de aplicación en condiciones de campo porque la sustancia era de un costo demasiado alto para tales usos. Pese a que se comprobó que el S-ABA estimula la acumulación de antocianinas en la piel de la uvas, la dificultad -por mucho tiempo insalvable- radicaba en desarrollar un método económicamente viable para producir S-ABA a escala comercial. Lo que posibilitó que ahora podamos disponer de ProTone® como un eficaz regulador de crecimiento capaz de ser usado en Agricultura fue justamente el desarrollo, por Valent BioSciences, de modernos sistemas biológicos que permiten producción de esta sustancia a escala comercial.
Una vez desarrollado el producto, Valent BioSciences se apoyó en uno de los más prestigiosos centros mundiales de investigación en agricultura como es la Universidad de California Davis, para llevar a cabo investigación sobre posibilidades de uso práctico de ácido abscísico (S-ABA). No deja de resultar interesante que buena parte de esta investigación se realizó en el marco de una tesis de doctorado de una alumna chilena en Davis (Cecilia Peppi), que originó una serie de publicaciones sobre posibilidades de uso de S-ABA para las condiciones de California.
“Valent, fiel a su orientación a la innovación y al desarrollo de productos biológicos, desarrolló un método de producción en base al hongo de Botrytis, proceso de producción comercial que posibilita disponer a escala comercial de una herramienta de altísima eficacia como es ProTone®. Es así que el (S-ABA) exógeno, aplicado a los racimos para desarrollo de color no es detectable en la uva ya que es exactamente igual al producido por la planta (ABA endógeno).
El 30% del negocio se queda en el parrón
Varias causas pueden influir en el desarrollo del color de la fruta. Entre las más importantes se menciona: las condiciones climáticas (rango de temperaturas), exceso de vigor y falta de iluminación del parrón, exceso de carga frutal y el uso exagerado de promotores del crecimiento (giberelinas, citoquininas y auxinas), los que son antagónicos al desarrollo de color. Todas esas variables, además de algunas enfermedades (ej. virus), participan de la ecuación que da como resultado una cobertura de color adecuado o insuficiente.
“Las condiciones climáticas pueden complicar el cubrimiento ya que existe una relación directa entre la oscilación térmica –diferencia temperaturas diurna y nocturna- y las antocianinas. Está probado y existe mucha literatura al respecto. En los lugares en que se dan diferencias de temperatura del orden de 30ºC en el día y 15ºC en la noche, se desarrolla mucho más color en la cutícula que en los lugares donde la temperatura no tiene tanta variación”, dice Azancot. A diferencia, por ejemplo, de los sólidos solubles (ºBrix) que se acumulan con o sin oscilación térmica.
Para cosechar un parrón lo normal es realizar 5 ó 6 pasadas en las que se va descolgando la fruta que ya está terminada. Pero, dice Bertrand, “el ideal es cosechar en dos o tres pasadas y uno de los principales atributos de ProTone® es que concentra la cosecha al acercar la toma de color y la madurez fisiológica de la uva. Cada pasada menos para cosechar un parrón impacta positivamente tanto en la rentabilidad del cultivo como en la condición de la uva”.
ProTone® en Chile
Veintinueve ensayos demostrativos en 2011
Los objetivos de Valent para ProTone® en 2011 se concentraron en disponer de los resultados de veintinueve ensayos realizados en las diversas zonas productivas en que se desarrolla el cultivo de la vid de mesa en Chile. “Afinamos las recomendaciones para las variedades Red Globe, Crimson Seedless y Flame Seedless, considerando localidad y momento de aplicación. La producción de ABA endógeno, propio de la planta, mejora la condición de color pero como los manejos que se hacen apuntan a que los niveles se mantengan bajos, la aplicación exógena de ABA resulta muy efectiva en uva de mesa y entre los resultados más importantes está que validamos la aplicación de ‘rescate’ (de último momento). Las aplicaciones de S-ABA se pueden hacer tarde en la temporada sin sufrir efectos negativos en la fruta o dejar residuos detectables. Aunque este resultado en desarrollo de color no iguala al obtenido cuando se establece una base de color en pinta”, señala Azancot.
Según los especialistas, los múltiples análisis de rentabilidad “en la mayoria de los casos, nuestro producto entrega una relación costo: beneficio muy favorable. En estos ensayos y experiencias comerciales ProTone® se ha pagado con creces y su aplicación ha sido siempre muy rentable”.
Para los ensayos se seleccionaron parrones homogéneos y de alto potencial productivo y se aplicaron tres tratamientos por ensayo. Una aplicación comercial de ProTone SL 4 lt/ha en pinta, en el estado de ablande del tercio más retrasado de la fruta (es decir parte de la uva ya tiene color); un control absoluto consistente en parras a las que no se aplica ningún tipo de producto; y un tratamiento de ProTone SL 2 lt/ha más un rango de dosis de ethephon de entre 200-700 cc/ha, rango en que generalmente se mueve el tratamiento comercial con ethephon de los productores. Para el análisis definieron escalas de madurez y cobertura de color de 1 a 7 para Crimson Seedless y Red Globe, en que los racimos cosechables son los que clasifican entre 6 y 7 (full color).
Gonzalo Maturana (iz.), gerente general de Valent y el productos Rodrigo Santander (der.) junto a racimos de Flame Seedless tratados con ProTone. "Históricamente podíamos exportar hasta 40.000 cajas de Flame seedless en diciembre. Acualmente con el uso de ProTonecreo que llegaremos a 100.000 cajas en el mismo período", explica Santander
“El procedimiento de medición, algo muy importante por su impacto en el resultado, consistió en clasificar en base a la tabla de color todos los racimos obtenidos de las 10 plantas elegidas para cada uno de los tratamientos. Eso se hizo el día de la aplicación y el día previo a la cosecha y al mismo tiempo se evaluó la madurez fisiológica en esos mismos momentos (Brix y acidez). Se propuso iniciar la cosecha cuando al menos uno de los tres tratamientos tuviera un 20% de los racimos listos para ser cosechados (color entre 6 y 7), para luego continuar cosechando al ritmo normal del predio. Finalmente, terminada la cosecha comercial, se cuantificó y evaluó toda la fruta no apta para embalaje”, explica Bertrand.
Demo Trial ProTone. 2010-2011, Antonio Chacón. Ovalle. Crimson Seedless.

Demo Trial ProTone+Ethrel. 2010-2011, Jaime Prohens. Ovalle. Crimson Seedless.

En los gráficos 1 y 2 se puede observar la evolución de las cosechas de 2010 y 2011 de Crimson Seedless cultivada en predio comercial de San Lorenzo, Ovalle. “La única diferencia, explica Azancot, es que en 2011 se aplicó una dosis más alta de ethephon en el tratamiento mezcla pese a lo que el patrón de comportamiento fue más o menos similar. El año 2010 el productor tenía bastante fruta disponible, incluso para haber cosechado antes, por lo que cuando entró a cosechar sacó casi un 30% de la fruta en el testigo. En tanto que en 2011, cuando entró a cosechar, no tenía prácticamente fruta en el tratamiento control (T0). Solo había fruta en la mezcla y en el tratamiento con ProTone®. Cuando se observa los resultados finales (mismos gráficos), algo que se repite en todos o casi todos los ensayos, se aprecia que el control tiene menos fruta y se cosecha más tarde; la mezcla por su parte produce menos cajas exportables que la aplicación de solo 4 lt/ha de ProTone®, y la diferencia se hace más notoria en la medida en que la carga del parrón aumenta”.
Algo importante de destacar es que, según los expertos, el año 2011 la exigencia sobre el parrón fue más alta ya que se le dejó una carga mucho mayor. “Se puede observar con claridad que con más carga el delta o diferencial de retorno aumenta ya que la diferencia entre US$47.220 y US$32.260 (US$14.960) de 2011 es mucho mayor que la diferencia entre US$44.030 y US$35.000 (US$9.030) de 2010. En todo caso estos resultados muestran que en ambas temporadas se paga con creces tanto el tratamiento de 4 lt/ha de ProTone® como así mismo el tratamiento mezcla”, manifiesta Bertrand.
Comparando ambas temporadas, se aprecia claramente que la fruta tratada con ProTone, en ambas temporadas, logra un resultado notable respecto la fruta que no recibió tratamiento. Este caso representa la producción orientada al mercado ingles, donde el uso de Ethephon esta restrigido o simplemente no se incluye.
Análisis de valor de ProTone SL en Crimson Seedless San Lorenzo, Ovalle 2010

Análisis de valor de ProTone SL en Crimson Seedless. San Lorenzo, Ovalle 2011

El análisis de los resultados de los 29 ensayos realizados por Valent BioSciences Chile demuestra que en todos los tratamientos evaluados se lograron mayores porcentajes de fruta embalada en comparación con el testigo absoluto, lo que significa mayores ingresos para los productores, aún considerando el costo total de la aplicación. Así mismo, las aplicaciones tardías de ProTone® o de “rescate”, son eficaces al compararlas con el testigo y resultan rentables en todos los ensayos realizados.