Granadas y caquis: Frutas exóticas, pero también rentables

La experiencia de Exportadora Santa Cruz
Granadas y caquis: Frutas exóticas, pero también rentables
Hubo un tiempo en que el banano fue considerado una fruta exótica. Incluso hoy en día están dentro de este grupo las papayas y los mangos, aunque la previsión es que abandonen esta categoría más temprano que tarde. Pero hay dos frutas que aún se mantienen en ella: las granadas y los caquis. Sin el ruido de otras, también se cultivan en Chile y se han ganado un espacio en los mercados internacionales de la mano de empresas como Exportadora Santa Cruz.

Las granadas, al menos en Chile, no hacen tanto ruido como sí lo pueden hacer las uvas de mesa, las manzanas o las cerezas. Pero bajo ese ritmo pausado, es una fruta que está dando que hablar. Está dejando en el pasado su mala fama de fruta incómoda y difícil de comer, para ser una fruta perseguida y deseada, sobre todo por sus cualidades nutricionales.
Es, junto a los caquis, la estrella de las ‘frutas exóticas’ en mercados desarrollados como Reino Unido (ver recuadro) y en Chile es sinónimo de crecimiento: los productores están más interesados en cultivarla, aparecen nuevos proyectos de fábricas de procesado, se abren nuevos mercados y aumenta la superficie. De hecho, la cifra oficial contabiliza 724 ha, pero la ‘no oficial’ las sitúa en poco más de 1.000 ha.
Si uno observa el comportamiento de las exportaciones de granadas, salvo el bajón que se producto en 2008, las temporadas han evolucionado al alza, hasta casi rozar las 5.000 toneladas. El número de exportadoras también ha crecido, de las dos que había en 2008 hasta las quince de hoy en día. Una de ellas es Santa Cruz. Javier Fuchslocher es su gerente general, un ejecutivo que tiene claro qué pasa con esta fruta en los mercados. “Es un fruto con grandes beneficios para la salud, y los consumidores del hemisferio norte tienen cada vez más sensibilidad a dichos atributos en los productos que consumen”, afirma. Tiene razón, porque se trata de consumidores informados. Otro aspecto que ha ayudado a elevar el consumo es el aumento de población asiática que ha emigrado a los países desarrollados.

 

Para ganar en superficie, Exportadora Santa Cruz, ha reemplazado huertos de paltos que sufrían con las heladas y aprovechado sectores con problemas de abastecimiento de agua.

Nadie duda del potencial de la granada en Chile. “Es un producto que va ir generando sus espacios en los distintos mercados”, predice Fuschlocher. Fotos: Gentileza de Constantino Kukulis.

 

 

 

 

 

 

La industria espera un mejor comportamiento de EE UU
La buena noticia para esta industria llegaba en mayo de 2010, cuando se autorizaba la entrada de la producción nacional a EE UU. Si bien ésta arribó cuando la temporada finalizaba, se transformó en un importante espaldarazo para una sector deseoso de ampliar sus mercados de destino. “Evaluar el desempeño del mercado americano en un primer año no hace justicia”, opina Fuchslocher. “Los resultados obtenidos no fueron los esperados, pero en USA se consume un volumen importante de granado y hay cada vez mas cultura, por lo que preveo este mercado será un importante destino para Chile en los próximos años” vaticina.
En Santa Cruz confían en este cultivo. La producción proviene de huertos plantados hace tres años, ubicados en la zona central y centro norte. “Aún no sabemos si hay diferencias de manejo, de producción y de rendimiento importantes entre los diferentes huertos, pero hasta el momento todo indica que no”, indica Constantino Kukulis, gerente de producción de frutales de hoja caduca. Lo que sí tienen claro es que crecerán en superficie. “Hoy tenemos 42 ha plantadas,  con los nuevos proyectos esperamos llegar a 100 ha el próximo año”, pronostica.
“Creemos que la granada es una especie que no se da hacia el sur de Chile y anda mejor en los valles interiores”, sostiene Kukulis. Quizás eso ha animado a la compañía a proyectar nuevos huertos. Específicamente, han reemplazando ciertos sectores de huertos de paltos que se helaban constantemente, además de aprovechar aquellos sectores marginales en términos de salinidad o sectores con problemas de abastecimiento de agua.
Europa, mercado prioritario
Pero antes de concentrar esfuerzos y recursos en desarrollar el mercado estadounidense, está Europa, el mercado prioritario para las granadas chilenas, “y la temporada recién pasada no fue la excepción”, apunta Fuchslocher. Las producciones en Chile van en alza, y esto ciertamente va a generar una mayor presión en los mercados. “No se debe perder de vista que el granado es un producto considerado exótico, o de nicho, por lo cual su consumo, si bien va al alza, aun no forma parte de una canasta “básica’ en los mercados de destino”, explica el ejecutivo.  
Nadie duda del potencial de la granada en Chile. “Es un producto que va ir generando sus espacios en los distintos mercados”, predice Fuschlocher. Y Santa Cruz ya está mirando nuevos destinos para esta fruta. Medio y Lejano Oriente podrían ser una alternativa, pero en esta zona del planeta hay grandes productores –India, Irán, Afganistán…-, que llegan a los consumidores con un producto de calidad a un precio muy competitivo. “Esto genera la oportunidad de contar con un consumidor desarrollado, pero que tiene la costumbre de acceder al producto a precios muy por debajo de los que se requieren para que el productor en Chile tenga rentabilidad por su producción, por lo cual hay que hacer un trabajo de penetración que requerirá de plazos mayores”. Sin duda, no es un asunto sencillo para la industria, pero tampoco parece imposible.
El exótico éxito de los caquis
Hasta hace una década el caqui ni siquiera figuraba en las estadísticas de exportación de fruta de la Asoex. Y la mayoría de la gente lo comía porque había uno o más árboles en sus casas. Claro que se trataba de otra variedad, no aquella que se emplea para la exportación, que es el mancaqui.
A diferencia de las granadas, que las cultiva en campos propios, los caquis que exporta Santa Cruz provienen de terceros productores, cuyos campos están en Limache y Olmué. La empresa lleva más de una década trabajando con este cultivo y hoy lidera las exportaciones chilenas de esta fruta.
Mucho más ‘silencioso’ que las granadas, en Chile no hay muchos agricultores que se dediquen a la producción de caquis y el tamaño de las superficies plantadas es relativamente pequeño, “el productor más grande tiene 9 ha”, cuenta Kukulis. Y sobre el manejo del huerto, el gerente de producción agrega que, entre los aspectos más importantes del manejo está el “mantener la fruta protegida del sol. Y también el control de plagas (chanchito y Brevipalpus), ya que no hay ningún producto registrado”.
Para el agrónomo, es un cultivo bastante simple, “parecido al nectarino”, agrega. Las labores más importantes son la poda, el raleo (donde se deben dejar entre 2 y 3 frutos por ramilla, uno en cada brote)  y la cosecha que, “es delicada, ya que se embala en el campo”. n Santa Cruz producen dos variedades –Giro y Fuyu-, y las fechas de labores son similares a otros frutales,  pero como la cosecha usualmente parte el 10 de abril, se realiza una vez terminada la cosecha de la uva y antes de los cítricos, aunque puede toparse con los kiwis y algunas variedades de uva de mesa.

A diferencia de otros frutales, “la mano de obra es poca, salvo en la cosecha la que es similar a cualquier carozo, manteniendo el ejemplo de un árbol parecido, ya que lo usual es cosechar entre 18 y 24 ton/ha al igual que un carozo”, precisa Kukulis.

   

Es un producto complejo que hemos aprendido a manejar y que hoy estamos orgullosos de liderar, junto con el gran apoyo de nuestros productores”, precisa Fuchslocher. No se puede decir que haya un mercado principal, “se debe trabajar una estrategia año a año en virtud de la oferta de productos sustitutos durante la primavera en el hemisferio norte”, afirma Tradicionalmente, EE UU ha sido el principal destino. Allí el producto es demandado por la población de origen asiático que vive en las grandes ciudades.
En Europa la situación es distinta. Si bien recibe fruta chilena, la cercanía de Israel al continente, le permite llegar a tiempo con una fruta de calidad y a un precio que hace prácticamente imposible la competencia. “La fruta Israelí es de buena calidad y está acompañada de un buen esfuerzo promocional respaldado por el Estado, recursos con los cuales nosotros no contamos”, advierte el gerente general. Y no hay que olvidar a los caquis brasileños, que vienen con “buena fruta y con una estructura de costo logístico más bajo que el nuestro por encontrarse bastante más cerca. Así que ciertamente Europa tiene una gama de desafíos distintos”, sostiene.
Tras años en el rubro, Fuchslocher no vaticina una gran expansión en el rubro. “No hay grandes proyectos productivos de relevancia”, dice. Mientras tanto, Santa Cruz tiene en carpeta seguir aumentando la superficie plantada, “aunque poco a poco, dependiendo de las necesidades de los mercados”. Y es que la consigna para esta empresa, es ser conscientes de lo que pasa en los mercados. No hay que crecer por crecer. Así les ha ido bien. Así han afianzado su liderazgo en frutas exóticas como éstas.



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