

Desde hace un par de años que la empresa Agroriego se empeña en entregar una atención integral a sus clientes. En ese contexto trabajan en la implementación de pozos profundos, automatización y control de la gestión del riego, y hoy también en el tratamiento biológico del agua de riego. En así que junto a la empresa BioAltus, especializada en soluciones biológicas para el mejoramiento de la calidad del agua y suelo, ofrecen a sus clientes el servicio de biotratamiento de purines, de eliminación de algas del agua de riego y de tratamiento de riles de agroindustria. “Nuestra principal línea de trabajo con BioAltus es el tratamiento del agua de riego para eliminar las macro y micro algas presentes en los tranques, las que colmatan los equipos de riego, obligan a realizar frecuentes mantenimientos y que, finalmente, llevan al taponamiento de los emisores de riego”, señala Pablo Silva, del área de Innovación y Desarrollo de Negocios de Agroriego.

A la izquierda arena de filtro que trabaja con agua de riego tratada
La empresa BioAltus, por su parte, tiene más de 5 años de experiencia aportando soluciones biológicas a problemas ambientales de la industria agroalimentaria. En el caso de los tratamientos de purines -de distintos orígenes- este tipo de soluciones convierte un desecho, cuya disposición presenta alto costo y peligrosidad por patógenos, en recursos de alto valor como son el agua y nutrientes en reemplazo de los fertilizantes para los cultivos.
“En el área de riego estamos enfocados, a través de nuestra asociación con Agroriego, en el control biológico de algas en los tranques de riego”, explica Fernando Uriarte, socio de BioAltus. “Es un problema generalizado, continua, pero que en las distintas zonas agrícolas presenta diferente intensidad y así mismo varían las especies de algas involucradas”. En los sistemas de riego la presencia de algas provoca retrolavados más frecuentes de los filtros y un mayor gasto de agua y energía (además de riego ineficiente), obliga al recambio periódico del medio filtrante -y si la contaminación supera los filtros- colmata los mangueras, el sistema opera de forma ineficiente y finalmente se obturan los emisores de riego (goteros, aspersores, etc.).
“Si no se soluciona adecuadamente el problema esto se traduce en mayores costos de mano de obra, por el personal que debe ser empleado en destapar goteros; mayor gasto de energía y agua, ya que con nuestro sistema se pueden disminuir hasta en un 50% los retrolavados; y finalmente, se traduce en riegos ineficientes que llevan a perder producción o incluso plantas (por la pérdida de presión o el taponamiento de goteros)”, señala por su parte Rodrigo Edwards, también socio de BioAltus.
Control de algas mediante organismos vivos
“Nuestros productos están compuestos por microorganismos benéficos liofilizados (en polvo), los que deben ser hidratados por 30 minutos para luego aplicarlos de forma líquida al tranque de riego. Como todos los días entra y sale agua del tranque las aplicaciones del producto deben ser así mismo diarias, pero es una labor manual, que demora solo media hora, y el producto es de nula toxicidad”, aclara Uriarte. Pero además se obtienen beneficios de largo plazo ya que las líneas de riego, cuando conducen agua no tratada, por la combinación de sales y materia orgánica, van perdiendo sección y deben ser cambiadas mucho antes que las que riegan con agua tratada.
El servicio de Agroriego
Los problemas por algas son generalizados en las aguas de canal con alto contenido de materia orgánica. “Los agricultores han vivido con el problema por tanto tiempo que no dimensionan el ahorro en costos operacionales de regar con agua de mejor calidad. Nosotros detectamos esa necesidad. El servicio que ofrecemos consiste en que, en una primera visita, recopilamos antecedentes tales como las dimensiones del tranque y los caudales asociados a la obra de riego y en base a eso calculamos la dosis de producto que deberá ser aplicada. Desde ese momento en adelante los visitamos mensualmente y hacemos el seguimiento”, acota Pablo Silva.

En las fotos, ambas del mismo tranque en Mallarauco, se aprecia el efecto luego de solo un mes de tratamiento.
“Cuando se inicia el tratamiento nosotros mismos capacitamos a los operarios del el campo y les solicitamos informes sobre todos los taponamientos que detectan. Para nosotros es clave este seguimiento y en los últimos tres años jamás hemos tenido una queja”, manifiesta Edwards. “Nosotros no vendemos productos, continua, porque trabajamos con seres vivos. Eso significa que debemos monitorear el agua en la que se van a desarrollar los microorganismos (pH, CE, tº, etc.). La operatividad es muy sencilla pero debe ser controlada”.
Gracias al convenio de trabajo con BioAltus, Agroriego obtuvo la representación exclusiva de los productos de BioAltus para el tratamiento de agua en el sector agrícola. “Dentro de este esquema de soluciones integrales para riego, en vez de agrandar un sistema de filtrado para superar un problema de calidad de agua, le podemos ofrecer un tratamiento de agua fácil, eficaz y económico a nuestros clientes. Ese es el tipo de soluciones innovadoras que estamos buscando para ir más allá de la relación transaccional o de venta de equipos”, explica Pablo Silva.