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Noviembre 2017 | Espárrago

¿Crecer o no crecer?

Espárrago en el dilema de las oportunidades

El sector esparraguero chileno está viendo abrirse las posibilidades para un cultivo que tuvo un periodo de gloria exportadora. Los nuevos datos: Perú disminuye su producción, especialmente la de productos congelados; nuevas variedades son capaces de superar los 10.000 kilos por hectárea; los precios se recuperan; el cultivo permite captar mano de obra y fidelizarla antes de la gran demanda de los frutales. Hay quienes tienen una mirada muy optimista, mientras otros plantean dudas sobre la capacidad de la industria y del mercado nacional para absorber un gran aumento productivo. Los hechos y las razones de unos y otros se explican a continuación.

Figura 1. Perú y México: evolución de la superficie cultivada de espárragos en los últimos 5 años.

Figura 2. Volumen de las exportaciones peruanas de espárragos congelados, campañas 2003/04-2016/17.

Figura 3. Valor de las exportaciones peruanas de espárragos congelados, campañas 2003/04-2016/17.

El ingeniero agrónomo, M.Sc., Javier Sánchez Vigo, empresario peruano (Fertitec®, Neoag®) conoce ampliamente el escenario mundial del espárrago y en particular el de nuestro país, al cual visita frecuentemente. La última vez fue para dar una charla en el Seminario Internacional “Espárragos y su futuro auspicioso”, realizado por la consultora Hilarión en INIA Quilamapu, Chillán. Allí aprovechó la oportunidad para reiterar una sugerencia que viene repitiendo desde hace ya algunos años a los productores chilenos: ocupar los nichos que otros están dejando vacíos en el exterior.

Fundamenta su proyección en el análisis de la evolución que han tenido los dos mayores exportadores de América Latina: Perú y México. Mientras la superficie y los envíos al exterior del primero de estos países han ido decreciendo, las cifras del segundo han seguido la tendencia contraria (figura 1).

POR QUÉ LA POSICIÓN PERUANA SE HA DEBILITADO

Las causas del descenso en nuestro vecino del norte son varias, entre ellas, una disminución de la productividad debido al envejecimiento de las esparragueras. Si en los buenos tiempos se lograba un promedio nacional de 12 toneladas (t) por hectárea (ha) hoy la cifra se sitúa entre las 8 y 9 t/ha. Otra variable ha sido la derivación de los capitales de las grandes empresas productoras hacia cultivos frutales más rentables, como uva de mesa, palta y arándano. A lo anterior se suma un incremento de las plagas y enfermedades, menor tiempo de vida de las plantas y un aumento de los costos indirectos. “Un mediano productor que obtiene 8 mil kilos de rendimiento ya está fuera de foco, los números no le dan”, subraya Sánchez.

El resultado es una disminución del valor de las exportaciones, producto de menores volúmenes de venta, tendencia particularmente marcada en el producto congelado (figuras 2 y 3).

MÉXICO HA PASADO DE CUATRO A QUINCE ESTADOS PRODUCTORES

La tendencia inversa de México es notoria. Tradicionalmente la producción se concentraba en cuatro Estados; hoy ya son 15. “Para esta campaña que arrancó en agosto y termina en julio de 2018, tienen proyectado sembrar algo de 2.500 ha más, o sea México podría terminar el año con 30.000 ha”, vaticina Sánchez. Los precios que obtiene son superiores a los de Perú al mismo tiempo que sus costos son más reducidos. A ello agrega su ventaja de la cercanía inmediata con el gran mercado comprador que es EE.UU., la disponibilidad de predios y un muy buen manejo de la sanidad e inocuidad. Por otra parte, el rendimiento promedio ha pasado en los últimos años de 7 a 9 t/ha, en números redondos.

A diferencia de la capacidad peruana de exportar espárragos todo el año, los mexicanos tienen dos ventanas sin producción: abril-mayo y octubre (figura 4). Aun cuando el ingreso de nuevos estados al cultivo de esta especie ampliará la oferta el calendario, difícilmente llegará al año completo.

Al observar las curvas de tendencia de México y Perú, la gráfica pareciera indicar que el aumento de uno ha ido compensando la baja del otro, manteniendo más o menos estable la oferta de ambos como conjunto.

Figura 4. Estacionalidad de la producción de espárrago mexicana.

UNO BAJA PERO EL OTRO SUBE, ENTONCES, ¿DÓNDE ESTÁ NUESTRA VENTANA?

–Si el espacio que ha ido dejando Perú está siendo ocupado por México, ¿por qué podría abrirse una oportunidad para el espárrago chileno?

–Porque donde tienes la tasa mayor de declinación de Perú es en el producto congelado, ahorita está a la mitad de lo que fue hace cinco años. Y México no se mete a eso, porque no se quiere complicar la vida, les basta atravesar la frontera y se acabó el cuento. Están absorbidos por lo que es su mercado natural. Solo cuando aparece la producción estadounidense ellos se retraen para enviar a otros destinos, como Europa.

Entre las particularidades de la producción en México se encuentra el hecho de que la logística mayoritariamente se encuentra en manos de los estadounidenses.

–Yo he tenido oportunidad de estar en Guanajuato, donde asesoraba a una empresa americana, y eran sus camiones los que transportaban. Todos hacían lo mismo, en tanto que los mexicanos se dedicaban al cultivar y al trabajo de packing.

Al apreciar la tendencia de precios promedio mensuales en los mercados finales de Estados Unidos (retail), se aprecia que son ligeramente mayores cada año, “lo que quiere decir que el mercado sí está abierto para incursionar en más oferta” (figura 5).

Figura 5. Precio promedio mensual (US$/kg) del mercado final en Estados Unidos (2011-2017)

–Una pregunta de los asistentes al seminario planteó que en algunos años más, si mejoran los precios, Perú podría volver a invertir en espárrago y sacarnos otra vez del negocio.

–Es una posibilidad, pero la veo bastante difícil por dos razones. Una, el manejo está siendo cada vez más complicado a causa, como mencioné, de las plagas y enfermedades. Contra la mancha púrpura (Stemphylium) se llega a hacer 28 aplicaciones en 15 semanas. El otro motivo es que en los nuevos proyectos que suman nuevas superficies irrigadas, el módulo de agua es de 10.000 m3/ha/año y el espárrago consume de 16 a 18.000 m3/ha/año, por lo tanto no es un cultivo que se adapte a las ofertas de los proyectos nuevos: si compras 1.000 ha, solo podrás cultivar 600.

Javier Sánchez.

NADIE ESTÁ PROPONIENDO COMPETIR CON PERÚ Y MÉXICO EN FRESCO

A juicio del especialista, Chile además de recuperar terreno en el espárrago entero congelado, podría también hacerlo en tips & cut, un mercado que sigue siendo buen negocio, productos de cuarta gama, en bandeja, listos para preparar, solos o en conjunto con trozos de otras hortalizas que se producen en nuestro país.

–Estimo que Chile podría duplicar su superficie actual. Ustedes tienen la infraestructura para procesar, tienen también el conocimiento. Nadie está proponiendo que compitan con Perú y México en fresco…

Una condición que debiera cumplirse para lograr este objetivo, de acuerdo a Javier Sánchez, es la aplicación de una mejor tecnología de riego y nutrición para lograr buenos rendimientos. El espárrago puede sobrevivir al déficit de lluvias en la temporada seca, pero resistir no es lo mismo que producir. Otro factor importante, propone, es considerar la asociatividad.

–Juntarse unos 8 productores con un promedio de 20 hectáreas ya reúnen 160 ha y justifican una planta propia. Una persona individualmente aunque duplique su superficie de 20 a 40 ha va a depender de la planta. Y esta, obviamente, cuida primero de sus intereses, de modo que si le baja la demanda responde bajando los precios, congelando, guardando en bodega y esperando a que llegue un mejor oportunidad de venta. En congelado se juega mucho con el stock.

María Inés González.

ALTOS POTENCIALES DE LOS NUEVOS MATERIALES GENÉTICOS

Otro aspecto favorable al negocio es la disponibilidad de nuevas variedades con un mayor potencial productivo.

La asesora María Inés González, ingeniera agrónoma, M.S., que condujo ensayos de evaluación cuando trabajaba en INIA y que sigue la pista de lo que ocurre con las introducciones de cultivares, indica que las empresas de semillas están ofreciendo materiales con potenciales de 10 t/ha y más. Algunas de ellas tienen resultados comprobados en sus ensayos, otras están siendo probados por INIA en Parral, y varias ya están mostrando promisorios comportamientos en producciones comerciales. Sin embargo, la disponibilidad de semilla todavía es baja, observa.

Después de la baja de precios a mediados de los años 2000, muchos productores arrancaron o disminuyeron sus esparragueras, señala González. Hoy, ante un precio más atractivo, quieren retornar o aumentar o ir recambiando, “porque un cultivo de la antigua variedad dominante que da 3 a 4 t/ha, rentable no es. Entonces quieren poner estos nuevos materiales que en todos los ensayos se nota que tienen más altos rendimientos”.

En todo caso, la asesora concuerda plenamente con Javier Sánchez en cuanto a la necesidad de un mejor manejo, sobre todo en el riego (pero también en otros aspectos), para acompañar a la genética mejorada:

–Viene el verano, en que hay que regar porque corresponde a la etapa del helecho, donde la planta debe fotosintetizar, y es común que justo en esta fase crítica se destine el agua a la remolacha o a otros cultivos. “El espárrago puedo regarlo una vez y punto”, piensan, porque no se muere. Pero con 3 a 4 mil kilos/ha no hay precio que sostenga el negocio.

Jorge Ocampo.

CONDICIONES PARA CRECER Y TOMAR LAS OPORTUNIDADES CON OPTIMISMO

Jorge Ocampo, ingeniero agrónomo, Mg.C., de Hilarión Consultora, ve con optimismo la oportunidad descrita por Javier Sánchez. Si Perú se está saliendo del congelado y México no ve necesidad de agregar un proceso al producto que vende tan exitosamente en fresco, “entonces esa es la ventana que tenemos que aprovechar”.

En el diario La Discusión Frutícola Olmué señaló que las 4 mil toneladas que adquirió en 2016 subirían a 5 mil este año, cita Ocampo.

–Yo creo que esto va a ir aumentando, lo mismo Alifrut, Frutos del Maipo y las demás empresas, y otros actores también tienen que entrar. En el mundo privado hay gente que está pensando en establecer nuevos packing para hacer congelado.

A los destinos más atractivos, EE.UU. y Europa, debiera sumarse China. Sin embargo de acuerdo a lo que indica el consultor, no visualiza que ello vaya a ocurrir muy pronto:

–Yo hace dos años que estoy pidiendo el protocolo, he hablado con el ministro de Agricultura, con los Seremis, los directores del SAG; hablé también con la directora de Odepa. El año pasado dijeron sí, vamos a considerar el espárrago. Pero se dedicaron a la entrada de las ciruelas y quedamos en lista de espera, porque nuestra superficie es pequeña.

Si bien las cifras oficiales sitúan a los espárragos en cerca de 2.000 ha, Ocampo cree que los agricultores que los están estableciendo ya han aproximado la cifra a las 3.000 ha. Observa que se han establecido muchas hectáreas con las nuevas variedades. Y piensa que, dado que el mercado internacional “es inagotable, no tiene techo”, se puede soñar con 5.000 ha y 10.000 también… Esto depende, a su juicio, de la capacidad de inversión de la industria actual y de nuevos participantes, porque con la capacidad actual instalada no se podría procesar todo eso.

–Tal vez si el precio fuera más atractivo todos estarían invirtiendo y plantando…

–Lo que pasa es que estuvo muchos años en franca depresión, durante mucho tiempo a 70 centavos de dólar el kilo. Luego empezó a subir y se llegó a un peak cercano a 2 dólares. Pero eso fue una coyuntura, lo esperable es quedarnos en torno al promedio histórico de US$1,3/kg. En mi visión hay una demanda insatisfecha, la temporada pasada la industria vendió muy rápidamente todo y de hecho no fue capaz de entregar todo lo que le pedían.

NO SE TRATA DE ELEGIR ENTRE ESPÁRRAGO Y CEREZO, SINO DE SOSTENER UNA ESTRATEGIA

Para un agricultor de elite, capaz de sacar 8 a 10.000 kg/ es posible pensar en retornos superiores a US$5.000/ha. Algo bastante lejano de un productor promedio, plantea el consultor. Sin embargo Ocampo sostiene que aunque el espárrago no pueda competir con la rentabilidad de especies como el cerezo, hay que mirar al cultivo desde un punto de vista estratégico:

–No se trata de una elección entre uno u otro, esto entra en una canasta. Partes temprano con espárrago, en septiembre, en que no tienes la competencia por mano de obra de los frutales. Después del 18 está todo el mundo buscando trabajo. A fines de noviembre ya empiezas a competir con los berries, muchos cierran las esparragueras y pueden seguir con estos. Luego cerezo. Por un lado, alargas la temporada de contratación, fidelizas a tu gente; por otro, utilizas más tiempo tus instalaciones, el packing, la maquinaria, los equipos.

Por supuesto la inversión inicial de la esparraguera –alrededor de 9 millones de pesos por hectárea, según el profesional de Hilarión– resulta mucho menor que la del cerezo. El manejo anual se sitúa en torno a los 1.500 dólares/ha (unos 950.000 pesos), y el costo de cosecha unos $700.000/ha, cuantifica.

Marco Espinosa.

MIRADA CAUTELOSA: ESTE NO ES UN CULTIVO DE MODA PARA LA TEMPORADA

El agricultor Marco Espinosa (Agrícola Tierra Buena, región del Maule) no cree que el espárrago vaya a tener un crecimiento muy marcado. Las industrias no han crecido en capacidad instalada, constata, lo que se reflejó en el cierre de la recibidora más grande, Frutícola Olmué, la temporada pasada porque no pudo recibir el volumen de una cosecha que se adelantó por razones climáticas. Tampoco está tan seguro de que haya habido un déficit de abastecimiento debido a la alta demanda internacional:

–Se cosecharon importantes volúmenes al comienzo de la temporada y es posible que las empresas proyectaran que venía una gran cosecha. Yo siempre sostuve que se trataba solo de un desplazamiento de la curva de producción. En nuestro caso obtuvimos prácticamente lo mismo, pero con una distribución distinta. En cuanto a la demanda, los productos congelados se pueden mantener durante seis meses sin problemas, y Chile representa solo una pequeña fracción frente a los grandes productores, como China, Perú y muchos otros. El precio se dispara únicamente cuando los stocks están bajos y todo el mundo busca asegurar su abastecimiento. Ahora estamos en precios buenos aunque no serán de locos.

Respecto de la posibilidad de un aumento del consumo interno, Espinosa también es escéptico, porque se trata de una hortaliza cara.

El mayor volumen de Espinosa de destina a congelado, pero cuando hay buenos precios también vende espárrago directo del huerto, como cualquier otro productor. Maneja cinco calibres y dos o tres variedades, orientándose a distintos segmentos. Por ejemplo, los calibres 10 a 16 van a las congeladoras con las cuales establece programas desde hace muchos años. Bajo 10 normalmente se hace otro programa con las mismas empresas para tips & cut. Sobre 16 por lo general se destina fresco a mercado nacional, que aprecia un calibre más grueso.

Espinosa dice que una rápida respuesta a los mejores precios no resulta factible.

–Cuando se pagó a 2 dólares no provocó una explosión de plantaciones. Hay que traer la semilla, demora un año hacer las plantas y recién hacia los tres años después del transplante se alcanza la plena producción, en total 4 a 5 años. Este no es un cultivo de moda, no se trata de sumarse cuando hubo una temporada buena.

¿ALTAS PRODUCCIONES GARANTIZADAS? UNA PREGUNTA DIFÍCIL DE CONTESTAR POR AHORA

En cuanto a las nuevas variedades, reconoce su calidad, aunque aún no se sabe cuál será la mejor para cada zona productiva.

–Lo que te podría decir es que con espárrago no ha pasado lo que en manzano o arándano, en que ha habido variedades definitivamente malas. Yo no he visto a nadie “ensartarse” con una variedad de espárrago, todas están de buenas para muy buenas.

–¿Buenas como para garantizar de 5.000 kg/ha hacia arriba?

–Esa es una pregunta difícil de contestar, porque depende muchísimo del manejo que hagas. Nosotros mantenemos esparragueras de más de 30 años y todavía están en 5.000 kilos. Entonces si calculo 7.000 kg de promedio en ese tiempo, la hectárea ha dado más de 200 toneladas, un récord. Pero es una condición de suelo especial, porque hay esparragueras que las han arrancado antes de los 7 años porque tienen napa freática alta y la raíz hasta ahí no más llega. El exceso de humedad las liquida.

–¿Cuál es tu superficie actual?

–Tenemos 200 ha y fracción.

–¿Y estás renovando?

–Sí. Yo creo que vamos a llegar a más superficie, incluso. Sin embargo nosotros estamos integrados: tenemos el packing, las líneas, las cortadoras, y el tamaño para poder mantenernos. Es el mismo modelo que han seguido productores, por ejemplo, de remolacha, de cebolla, de papa, que lo hacen bien y les va bien. Se especializan en un área e integran la cadena. Es lo que hicimos nosotros.

–Ustedes son también productores de manzano, ¿este frutal tiene mejor rentabilidad que el espárrago?

–No lo creo. El manzano exige una alta inversión, se necesita mucha maquinaria, insumos químicos, es muy sensible al cambio climático. El espárrago soporta la falta de agua, sufre poco con las heladas, resiste el granizo. De los cultivos que yo conozco, el mejor adaptado al cambio climático es el espárrago.