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Noviembre 2017 | Manzanos

En Chile

El futuro del negocio de las manzanas

Antonio Walker, gerente general de Agropecuaria Wapri y vicepresidente de Fedefruta, llama a los productores de manzana a lograr una producción más homogénea y de mayor calidad, para que esta fruta chilena pueda competir en un mercado global cada vez más exigente. “Debemos buscar siempre variedades de buenos sabores, condición y nuevos colores”, afirma.

Casi todos los años marcan un nuevo récord para la producción global de manzana, la segunda especie frutícola más transada en el mundo. Sólo en los últimos cuatro años ha crecido cerca de seis millones de toneladas, para ubicarse en torno a los 85 millones a nivel global. Esta alza, lejos de menguar, no va a detenerse y se espera que para 2020 la cifra alcance los 92 millones de toneladas producidas.

Uno de los inconvenientes de esta oferta ascendente es el bajo precio al que se transa la manzana en los mercados. El precio FOB por kilo en la temporada 2015 llegó a US$ 0,78, lo que la ubica bajo el valor promedio para las frutas a nivel global, que se encuentra en 2,2 US$/kg. “La manzana es una fruta de bajo precio, por lo que hay que ser muy eficientes en los huertos en términos de producción para que sea rentable”, afirma al respecto Antonio Walker, gerente general de Agropecuaria Wapri y vicepresidente de Fedefruta.

El impulso ha estado liderado por China, con 45 millones de toneladas y un alza en su producción de 111% entre 2010 y 2015, Polonia –el tercer productor mundial después de Estados Unidos- con un ascenso de 151% en el mismo periodo, e India, el sexto más grande, con 110%.

GRÁFICO 1. Producción mundial actual de manzanas y proyección.

GRÁFICO 2. Exportaciones chilenas por mercado.

LA SITUACIÓN DE CHILE

Con 33.000 hectáreas plantadas (Walker corrige la cifra oficial) y 1,4 millones de toneladas producidas, ha crecido 84% en su producción en los últimos cinco años y las ventas de plantas de los viveros auguran un alza futura por sobre la observada en las últimas dos temporadas, potenciando un importante recambio de variedades. Entre las variedades, en 2016 Royal Gala acaparó el 48,3% de las ventas, seguida por manzanas rojas (16,2 %), Granny Smith (11%), Pink Lady (10,7%), Fuji (9,9%) y Ambrosia (0,5%).

Con todo, es el principal productor del hemisferio sur y el cuarto exportador de manzanas en el mundo, con el 12% de los 8,8 millones de toneladas que se comercializan entre los distintos países del mundo. Vende al exterior unas 750.000 toneladas, mientras que el resto queda en el mercado interno.

GRÁFICO 3. Exportaciones chilenas por variedad.

La diversificación de las exportaciones chilenas es amplia, pues sus manzanas llegan a 102 países. El principal destino del año pasado fue América Latina, con el 41,1%, pero que hasta la semana 30 de esta temporada había bajado al 26%, una situación que se debe a la devaluación que han sufrido varias monedas de la región (peso argentino, real brasileño, peso colombiano, bolívar venezolano) y que ha tenido como consecuencia un alto incumplimiento en los pagos. “La recuperación económica en Latinoamérica es muy importante para la manzana, porque sigue siendo nuestro principal mercado, pero también donde más nos cuesta cobrar”, afirma Antonio Walker.

A Latinoamérica la siguen la Unión Europea (16% en 2016 y 23,9% en 2017), Estados Unidos (16,6% y 17,2%, respectivamente), Medio Oriente (9,2% y 11,9%) y el Lejano Oriente (9,3% y 11,7%) -del cual el mercado exportador esperaba un crecimiento más rápido-, seguidos del Reino Unido e India. “Hay un llamado grande a mejorar nuestra calidad. Estamos compitiendo en China y en el Sudeste Asiático contra una manzana de muy buena calidad de Nueva Zelandia. Tenemos que preocuparnos, porque a lo mejor hay más espacio en el mercado, pero eso significa mejorar la calidad. En muchas otras especies, Asia nos ha favorecido en forma más rápida y más importante que con la manzana”, comenta el vicepresidente de Fedefruta, quien agrega que el desafío como país radica en diferenciarse en el mercado internacional. “No creo que Chile esté para producir volumen, sino una manzana que sea distinta. En las promociones que hacemos, no explotamos bien el sabor que tiene la manzana chilena”, comenta.

 

EVALUACIÓN DE VARIEDADES DE MANZANAS

Antonio Walker realiza sus apreciaciones sobre los distintos tipos de manzana.

Las variedades tradicionales

Pink Lady: “Ojalá todas las variedades fueran como la Pink Lady. Es un árbol amigable, muy productivo. Está la Pink Lady estándar y hay dos clones que están siendo muy atractivos. Lady in Red es un clon de Nueva Zelandia. Es un poco mejor que la Rosy Glow en términos de color. Ambas se cosechan ocho o diez días antes que una Pink Lady tradicional”.

Fuji: “Hemos arrancado bastantes huertos en Chile plantados con Fuji estándar. Hoy van quedando las Fuji que tienen variedades Raku Raku (rayada), Fubrax (rayada) o Aztec (lisa). Este año, cuando realizamos una gira comercial a Estados Unidos, Europa y Asia, los recibidores nos señalaron que, más allá de si la manzana es rayada o lisa, lo importante es que tenga buen color. En mi opinión, ojalá fuera rayada y con bastante color”.

Royal Gala: “Plantamos en 1988 Gala tradicional, Royal Gala e Imperial Gala. Y la Royal Gala e Imperial Gala, en franco y en MM 106, han tenido un porcentaje de arranque grande. Un productor en Nueva Zelandia nos comentó que Gala hasta quinta hoja era muy fácil de producir, porque en forma natural da calibre y color. El desafío está cuando se tienen árboles de sexta hoja en adelante, porque ahí la habilidad del agricultor para producir color y calibre es muy importante. Hemos visto Galaval y Jugala, aunque no sé si tenemos huertos de más de ocho años en plena producción de estos tipos. Habrá que ver su potencial de calibre y color en estas condiciones. La Gale Gala es una variedad lisa, con muy bonito color. Y la Brookfield es la que como empresa seguimos prefiriendo, a pesar de los problemas que hemos tenido por retromutaciones y su inestabilidad”.

Las nuevas variedades

Ambrosia: “Es una variedad más ‘spur’, de buen tonelaje de producción, buen calibre. Muy buen sabor, muy dulce. Nuestra esperanza es que ingrese a China. Unifrutti y David del Curto son las empresas que las pueden exportar. Este año nos fue bastante bien con la Ambrosia en China y en el sur de Europa. Vamos a tener un retorno de al menos US$ 27/28 FOB la caja. Sin embargo, conseguir color es un desafío y es muy sensible al golpe de sol. De la Región del Maule hacia el norte la vamos a tener que producir bajo malla por esta razón”.

Kanzi: “Variedad atractiva de sabor. Se destina más para los países del norte de Europa. Buenos resultados en productividad, precocidad y calidad de fruta”.

Envy: “Variedad de alto potencial productivo. Este año obtuvimos 93 toneladas por hectárea. Tiene un sabor que me encanta. Es una variedad muy firme. Nuestras expectativas están en Asia. Pero hemos tenido bastantes problemas de ‘russet’, de fruta con poco color que no califica para llevarla al packing, bastantes desórdenes fisiológicos. Nos ha costado producirla mucho más de lo que pensábamos, pero tiene sabor”.

Rave: “Se cosecha un mes antes que Gala. Los productores ubicados en el límite norte de la Región del Maule tienen una ventaja en las variedades tempranas”.

SweeTango: “Una variedad que se nos ha dado 10 a 15 días antes que la Royal Gala en la zona de Río Claro, al sureste de Molina. La oportunidad de la SweeTango nos cuadra perfecto con la mano de obra para después cosechar Gala. Muy buen sabor: es la más rica que he comido. Muy sensible a los raleos químicos. Es una variedad que prácticamente se ralea a mano. Le cuesta el color. Es menos sensible a golpe de sol que Ambrosia. Los desórdenes fisiológicos son un problema y lejos su mayor inconveniente es su gran sensibilidad a machucón. Es una variedad muy atractiva de probar y ver si se logran producir al menos 2.000 cajas por hectárea”.

Evelina: “Es muy bonita de color y es productiva. Se dice que podría reemplazar a la Gala. No me gusta tanto su sabor”.

Honey Crisp: “Todos quieren producirla en Estados Unidos. Tiene un sabor espectacular, es crujiente, pero es difícil de producir. Hay que encontrar el lugar exacto para hacerlo. Pero tiene mucho futuro”.

ÉNFASIS EN LOS COSTOS DE PRODUCCIÓN

El bajo precio internacional de la manzana ha llevado a los productores a fijarse con especial énfasis en los costos de producción. Al respecto, Antonio Walker realiza el ejercicio de enfrentar dos predios: uno de 5,75 ha de manzanas Pink Lady, plantadas en 2009 con un marco de plantación de 1,3 x 3,8 metros (2.024 plantas); el otro es de 5,4 ha de Royal Gala, plantadas en 2003 a una distancia de 4,25 x 2,25 metros (1.046 plantas).

El primer predio tuvo una producción bruta de 87.955 kilos y de 69.641 para proceso, mientras que el segundo logró una producción de 66.750 kilos, de los cuales 62.432 fueron a proceso. Se obtuvieron US$ 0,20 y 0,32 por kilo producido y procesado –respectivamente- para el primer caso, y US$ 0,24 y 0,34 para el segundo. El mayor valor de la Royal Gala, argumenta Walker, se debe a que posee un techo productivo más bajo, con un ajuste de carga minucioso que requiere el uso de una alta cantidad de horas hombre por hectárea.

“La Gala ha sido difícil en términos de rentabilidad en los últimos cuatro años. Y si a eso le sumamos que es la principal manzana plantada y que provee la mayor cantidad de kilos exportados, explica un poco por qué la manzana ha tenido dificultades. En los últimos años se han arrancado muchas hectáreas –Chile alcanzó a tener 42.000 en total-, incluyendo Galas descoloridas que se habían plantado hace 15 o 20 años. Hoy los mercados piden color y las Galas que plantamos los años 1989-1990 ya no lo tienen; por lo tanto, el número de cajas embaladas por hectárea bajó”, explica el gerente general de Agropecuaria Wapri.

Para Antonio Walker hay varios factores adicionales al manejo de costos y la cantidad de kilos por hectárea que se debe considerar al momento de producir. Entre ellos figura plantar huertos que entren rápidamente en producción, con una inversión inicial que contemple lo óptimo en calidad de plantas, riego tecnificado, preparación de suelo y densidad de plantación. “Si hacemos una buena inversión inicial, nuestro huerto va a obtener buenos precios, va a ser más precoz y el potencial productivo va a ser más alto. La brecha por aumentar ingreso es mucho más grande que aquella por disminuir costos”, afirma.

También aparecen decisiones como cultivar variedades club v/s commodities, plantar manzanas orgánicas y realizar una producción sin residuos de productos químicos (no más de tres moléculas). “Si bien la producción orgánica –comenta- costaría entre 25% y 30% más y produciría un 10% menos, pienso que hay que hacerla parte de nuestra oferta. En algunos años más puede que los clientes compren exclusivamente manzanas orgánicas”.

En este sentido, los productores deben buscar influir en el precio de venta. ¿Cómo hacerlo? “Plantando la variedad correcta y teniendo la mejor calidad posible, en huertos amigables, mecanizados y bien implementados, que sean atractivos para el trabajador”, responde el empresario agrícola.

EL DESAFÍO DE LOS TRES 70’S

Antonio Walker destaca que los desafíos del sector están en lograr “los tres 70”: una producción de 70 toneladas por hectárea, embalar el 70% de la fruta y que el 70% de ella sea de calidad extra fancy.

A su vez, llama a descubrir el mejor distrito agroclimático para cultivar cada variedad como lo que ocurre, por ejemplo, con el sureste de Curicó para la Pink Lady, donde se logra una productividad de 100 toneladas por hectárea. O como sucede en Angol con la Fuji.

A ello se suma incorporar sistemas para mejorar el color y evitar golpes de sol. “El color se paga. Hoy día vender una manzana Fancy cuesta mucho. Por eso, todo lo que es reflectante y que ayude a producir color es una inversión que vale la pena”, destaca el agricultor.