Inicio arrow Riego arrow Aguas Limpias: Experiencias internacionales de gestión
Aguas Limpias: Experiencias internacionales de gestión PDF Imprimir E-Mail
lunes, 18 de febrero de 2008

Image

En la segunda jornada del “Seminario calidad del agua 2007”, representantes de diversas organizaciones de usuarios del agua, nacionales e internacionales, compartieron sus retos hidrológicos y los mecanismos de gestión del agua que les permiten enfrentarlos. A continuación les entregamos las experiencias de la Confederación Hidrográfica del Segura, España, la situación en Colombia, y un proyecto desarrollado en el Norte Chico por CEAZA e INIA Intihuasi.

 
Se expusieron dos situaciones de países extranjeros, uno de Colombia y otro de España, dando cuenta de dos realidades hídricas absolutamente contrarias. El caso español, presentado por el Comisario de Aguas de la Confederación Hidrográfica de la cuenca del Río Segura, Manuel Aldeguer, da cuenta de la escasez de agua y las frecuentes sequías que los han obligado a gestionar el agua de forma muy eficiente para aprovechar el poco recurso existente. En el caso colombiano en cambio, se dispone de una gran cantidad de agua pero se gestiona con baja eficiencia. El caso Colombiano fue presentado por Carlos Alberto Escobar, del Instituto de Estudios Ambientales, IDEA.

En el evento también expusieron tres representante de organizaciones de regantes chilenas: la Junta de Vigilancia del Río Maule (ver artículo Chileriego Nº 29, pág. 28), el Canal Bio Bio Negrete y el Canal Punta del Viento, los cuales compartieron sus experiencias de gestión de la calidad del agua y cuyas principales actividades en pro de la conservación del agua conoceremos en un próximo artículo. Por último, se presentó un proyecto que ejecuta INIA Intihuasi junto a CEAZA: “Desarrollo de un modelo de gestión integral para el resguardo de la calidad de las aguas en los valles de Huasco, Limarí y Choapa”.

Cuenca del Segura en España:
Escasez de agua v/s manejo eficiente

En España el agua es escasa por lo que es un recurso muy valioso para los usuarios. La pluviometría promedio a nivel nacional no supera los 300 mm/año, pero en el caso de la cuenca del Segura, es inferior a los 200 mm/año. Por esto, en el mercado oficial el metro cúbico de agua se sitúa cerca de los 50 centavos de Euro.

“En España es imprescindible una legislación que permita un buen control de la administración de las aguas y de su calidad ya que ese recurso se presenta como un bien muy escaso”. Manuel Aldeguer Sánchez, Comisario de Aguas de la Confederación Hidrográfica de la Cuenca del Río Segura, nos informa que las aguas en España son públicas, es decir, su administración no está en manos de privados: “En nuestro país el agua es básicamente pública, por ser un bien inalienable e imprescindible, por lo que no es propiedad de nadie. El agua la gestiona el estado y se la entrega a los usuarios para que éstos la utilicen”.
 

Dice “básicamente pública” porque las aguas superficiales son estatales, pues en el caso de las aguas subterráneas la ley es diferente: “En la ley de aguas del año 85’ se declararon todas las aguas superficiales como publicas, pero no así las aguas subterráneas. Un pozo en una propiedad es complejo privatizarlo, entonces quien quiera que sus aguas subterráneas sean públicas va a tener el apoyo del estado y si el pozo se seca o baja su nivel, podrá usar otro. El que se queda con su pozo no tiene esos beneficios”, afirma Manuel Aldeguer.

Un tercio de los pozos se convirtieron en aguas públicas y el resto son privados, aunque todos los pozos tienen caudalímetros para medir que no se extraiga más agua de la debida. Para evitar que baje el nivel acuífero y perjudique a otro usuario. La nueva Ley del Agua es del 85’ y fue refundida en 2001.

Manuel Aldeguer, Comisario de Aguas de la Confederación Hidrográfica de la cuenca del Río Segura.


 Los principios básicos de nuestra legislación son que todas las aguas, incluidas las que salen de las depuradoras y las desalinizadoras, son públicas. Todas excepto las que son subterráneas y que no modificaron su condición.


La sequía y la gestión del Segura



Según Aldeguer, en la cuenca del río Segura completaron tres años de sequía, algo recurrente en esa zona desértica en donde la pluviometría está muy por debajo de los 200 mm/año. El río no llega al mar y finalizaría a 100 km de distancia de éste si no se lo alimentara con pozos. El caudal el río se mueve entre los 300 l y los 1.000 l, por lo que el control es riguroso.

La cuenca posee 56 hectómetros de los cuales 40 son embalse muerto, es decir, que no se pueden utilizar. Con los 13 Hm que restan se debe beber y regar. Para irrigar, primero se riega una zona, el agua vuelve y va a regar otra zona y luego se vuelve a elevar. Se riega tres o cuatro veces con la misma agua. Por esto, el ordenamiento del recurso y su uso limitado es indispensable para que todos los regantes tengan el agua que les corresponde.

Los agricultores que cuentan con agua son aquellos que tienen tierra. No se entrega agua sin tierra y los derechos son intransferibles. Pero por la sequía se han hecho excepciones que permiten que un regante de una zona pueda ceder el agua a uno de otra zona.

Además se ha trabajado con la construcción de ‘lagunajes’ que cumplen la función de depuradoras de drenaje. Funcionan creando grandes superficies que permiten el intercambio de agua que se mezcla con oxigeno por el movimiento del agua que entra y sale. Hay depuradoras anaeróbicas con una profundidad de tres o cuatro metros y otras que sólo tienen un metro y medio. Este tipo de depuradoras son de bajo costo y el mantenimiento es prácticamente nulo. Otra política es la ‘guardería de las aguas’, una policía fluvial que se encarga del control de las aguas y verifica el uso adecuado del recurso.



Extracción de sedimentos en el río Segura.
La escasez hídrica provoca la necesidad de generar más recursos por lo que se han implementado tratamientos terciarios de aguas residuales mediante plantas desalinizadoras. Se proyecta para finales del 2008, que la producción agua desalinizada alcance la producción media anual de los embalses locales. Además, los agricultores han implementado plantas desalinizadoras particulares, donde tratan agua salobre y la mezclan con agua de pozo para disminuir los costos.


A principios de los ochenta el gran desarrollo económico produce un boom en el uso de tecnología y en la extracción de agua del subsuelo para la agricultura. Aumentan las redes de alcantarillado, se entrega agua potable a muchos municipios que no tenían, se producen vertidos de las industrias al río. Toda esta explosión económica termina transformándose en una catástrofe ecológica y en un aumento de la contaminación de los ríos y de las aguas en general.


Agricultura en el río Segura.
Los primeros planes de descontaminación se hacen el año 86’, para eliminar los sólidos en suspensión. Hoy en día el control es muy estricto y no se puede hacer ningún vertido por pequeño que sea. Las multas por este tipo de delitos es por sobre los 4.000 €. Es una infracción que se aplica en función a la cantidad de vertido que se hace o en función del agua que se extrae.

 

Colombia:
Un país rebosante de agua

 
La gran cantidad de agua no es un factor que se traduzca en una alta productividad de la agricultura colombiana. En Colombia el agua es contaminada sin discriminación y la generosidad del recurso y la biodiversidad contrasta con una baja eficiencia en la gestión del agua, debido a las incipientes políticas de regulación. Lo que sigue es parte de la presentación de Carlos Alberto Escobar, del Instituto de Estudios Ambientales IDEA, dependiente de la Universidad Nacional de Colombia.

Colombia se ubica como el cuarto país con más agua en el mundo. Por un lado están sus grandes ríos y por otro la alta pluviometría, de 3.000 mm/año promedio. Este torrente produce un escurrimiento superficial de 58 l/s/km2, el que duplica a Sudamérica y sextuplica al resto del mundo. Si se calcula el consumo per cápita sobre esta base, este sería de 12.000 m3/año. Pero esta abundancia es afectada por el deficiente aprovechamiento y alta contaminación del agua.

La regulación ambiental y por ende la normativa sobre la calidad de las aguas, se basa en la constitución del año 1991, la que tiene 34 disposiciones relacionadas con el medio ambiente, con el agua como eje central. Junto con esas disposiciones se crea el Ministerio del Medio Ambiente, el que en el año 2003 se transformó en el Ministerio del Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, el que prioriza más (según Escobar) la vivienda y el desarrollo territorial que el medio ambiente. “Pesan más las obras de ingeniería que el mismo ambiente, lo que es un retroceso”.

Por otro lado se crea el Sistema Nacional Ambiental, SINA, con organismos a nivel nacional, regional y local, que administra y maneja los recursos naturales. A nivel regional el SINA esta constituido por 35 corporaciones autónomas regionales (CAR), entre ellas la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), y autoridades ambientales urbanas en los municipios de más de un millón de habitantes. A nivel local el SINA se relaciona con universidades, ONG’s, entidades territoriales, organizaciones comunitarias, gremios de la producción y otros entes públicos.

La CVC, creada en 1954, maneja todo lo relacionado con los recursos naturales y la definición de sus políticas corporativas está dada por el monitoreo de la calidad y cantidad de las aguas superficiales y subterráneas, la protección de zonas de recarga de acuíferos y zonas de reserva nacional, además del uso eficiente de la infraestructura y la organización.

Paralelamente a la CVC existe una institución llamada Corpo Cuencas, la que realiza investigación, promoción y crea cultura ciudadana. Además de trabajar con el sector productivo para realizar campañas de mejoramiento de la calidad del agua.

Relevante para entender los retos de gestión de la calidad del agua es que el cultivo agrícola más extenso de Colombia es el de la caña de azúcar. Un monocultivo que abarca 200.000 ha.

El manejo inadecuado del cultivo, como la quema antes de cosecha y los excesos de fertilizante, han causado impactos ambientales. A partir del año 79’ comenzó un proceso de descontaminación de las fuentes hídricas ya que el procesamiento de la caña implica una alta contaminación por aguas residuales. Por esto se crearon plantas de tratamiento de aguas residuales.

Estas iniciativas asumidas por los productores de caña de azúcar agrupados en Azocaña, tiene sus raíces en el hecho de que el centro de investigación aplicada y transferencia, Semicaña, realizaron un control de la contaminación y manejo ambiental e impulsaron a las asociaciones de usuarios del agua a incorporar consideraciones medioambientales en la toma de decisiones.


A los productores de caña de azúcar les interesa conservar el agua porque son grandes demandantes del recurso y están implementando algunas prácticas de utilización de agroquímicos, manejo de cuencas, contaminación del aire, etc.”.

Otro tema que afecta la calidad de las aguas en Colombia es el hecho de que se están degradando las cuencas. La lluvia hace que se pierdan áreas productivas al erosionar el suelo. Para manejar este problema, las 35 corporaciones están realizando un “Plan integral de ordenamiento territorial de cuencas”, el cual ha sido un poco resistido por la comunidad, sobre todo por indígenas.


El proyecto de INIA y CEAZA se ejecutará en las cuencas de Huasco, Limarí y Choapa.

En el Valle del Cauca, la zona en la que trabaja Carlos Alberto Escobar, hay alto grado de contaminación de la cuenca, por lo que la corporación ha intentado mejorar en algunas partes la demanda de oxigeno (DBO5) y se está monitoreando el agua en muchos puntos, pero a pesar de esto las aguas siguen contaminadas debido a que no existe una comunidad sensibilizada con la importancia recurso y del suelo.

En Colombia se instauró la política de ‘el que contamina paga’, lo que ha disminuido un poco la contaminación. Además se creó una política gubernamental dirigida a las asociaciones de usuarios, los cuales pueden ser retribuidos por servicios ambientales si existe un compromiso de conservación de las aguas.


Valles de Huasco, Limarí y Choapa:
Planes integrales para la calidad del agua.


El Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) asociado con CEAZA están realizando el proyecto “Desarrollo de un modelo de gestión integral para el resguardo de la calidad de las aguas en los valles de Huasco, Limarí y Choapa”, financiado por Innova de Corfo.


“Este proyecto involucra el concepto de Manejo integral de cuencas y gestión global del agua, lo que implica considerar todas las acciones relacionadas con el agua. Para lo que se debe considerar a todos los servicios públicos y privados que se relacionan con el agua de la cuenca a donde se ejecuta el proyecto”, señala Francisco Meza, Ingeniero Agrónomo de INIA.

“El objetivo general de este proyecto, de tres años de duración y tres etapas, es diseñar pautas de uso y resguardo de las aguas de riego para potenciar el desarrollo de la agricultura limpia en las regiones de Atacama y Coquimbo”, explica Francisco Meza. Se realizó un diagnóstico de la calidad por cuenca, analizando datos históricos y un seguimiento de sectores piloto, esto es, se observa el proceso de contaminación difusa (de origen agrícola) y la contaminación puntual (de origen minero). Además, se va a determinar la calidad de las aguas de los ríos y principales canales de las tres cuencas, para luego procesar esa información y generar una metodología para la transferencia y difusión de los resultados.




 

La primera etapa, que se inició en enero del 2007 y finalizó en agosto, tuvo como objetivo la identificación de ecosistemas y fuentes contaminantes para determinar puntos y parámetros a muestrear por cuenca. Esto se complementa con dos talleres con instituciones públicas como DGA, SAG, M. de Salud, CONAMA, SISS, y dos mesas de trabajo lideradas por las juntas de vigilancia de las cuencas. Después se aplica el primer muestreo de ajuste en cada cuenca y se define la red de muestreo del proyecto, la que constará con cerca de 30 puntos.

La segunda etapa, septiembre del 2007 a mayo del 2009, ejecutará la red de monitoreo definida en la primera etapa, la que por lo menos se realizará cada 3 meses y el seguimiento de sectores pilotos de investigación: ecosistemas acuáticos, zonas vulnerables y zonas limpias, bajo la dirección de especialistas de INIA-CEAZA. En esta etapa se realizarán 3 talleres por cuenca para evaluar la marcha del proyecto y difundir los principales resultados. Además, se ejecutarán cursos de BPA y MIP a nivel de usuarios y un seminario anual sobre calidad de agua.

En la tercera etapa, de junio a noviembre de 2009, se realizará el “Seminario internacional de calidad de aguas y gestión integral de RRHH”, y se realizarán dos talleres por cuenca. En esta última etapa se evaluarán los principales resultados y productos del proyecto, se elaborará un plan de Alerta Temprana, se elaborarán planes de mitigación, se validarán los modelos de simulación de la calidad del agua a nivel de la cuenca, se definirá una red optimizada de muestreo para la cuenca y se propondrá un modelo de gestión del recurso hídrico.

Entre los principales resultados que se esperan de esta investigación que permitirá conocer la calidad de las aguas a nivel de la cuenca, destacan la posibilidad de aplicar la gestión integral al manejo del agua para conservarla en cantidad y calidad, potenciar la certificación de productos agrícolas limpios, avanzar en la protección del medio ambiente, aumentar la sensibilidad social frente al problema de la contaminación y mejorar protección de la salud de las personas.


Artículo publicado en Chileriego, Edición Nº 32.
 
< Anterior   Siguiente >
© 2009 RedAgrícola
José Arrieta 85, Providencia, Santiago de Chile. Contacto: marketing@redagricola.com, Prensa: periodismo@redagricola.com