 En Marte dos robot de la NASA toman muestras del suelo marciano y las analizan, buscan datos considerados fundamentales para el cabal conocimiento del pasado del planeta y de su futuro, si podemos imaginar que algún día se le colonice. Aquí en tanto, en el planeta de los agricultores chilenos, los análisis de suelo son -cada vez más- una herramienta básica de la agricultura, para conocer las capacidades del suelo, para ajustar el abonado (por economía) y también porque las BPA los requieren.
Gracias a los análisis de suelo se puede conocer desde la capacidad de retención de agua del suelo, determinante para el riego, hasta la posibilidad de ajustar las soluciones nutritivas del fertirriego a cada estado fenológico de la planta. El español experto en fertirriego Antonio Marhuenda -en su visita a Chile- (ver Chileriego Nº 20) se refirió a las diferentes alternativas analíticas que existen para conocer el estado de nutrición de una planta. Su opinión es que los análisis foliares entregan la información cuando es demasiado tarde para tomar decisiones, por lo que sirven para constatar un desbarajuste y para considerar esos datos en la toma de decisiones de la siguiente temporada. En Europa, según dijo, además de realizan análisis de savia, pero aún sin contar con datos históricos que permitan determinar si los niveles son altos o bajos.
En cambio, explicó Marhuenda: "Un análisis del extracto saturado del suelo puede ser realizado con rapidez y a un precio razonable porque no es un análisis de suelo completo. Es lo que más se parece a lo que la planta está absorbiendo y nos puede servir de referencia para ajustar la solución nutritiva que aportamos a la planta en cada momento. La condición es que haya laboratorios capaces de dar una respuesta rápida". (Para el análisis de extracto saturado se extraen los nutrientes del suelo con agua destilada desionizada, para determinar diversos parámetros de salinidad y/o de nutrientes.)
En este artículo "muestreamos" laboratorios de análisis de suelo en Chile que prestan servicio a la agricultura, como referencia, y consultamos los tipos de análisis, sus precios y tiempos de respuesta.
¿Qué se Busca con los Análisis de Suelo?
El análisis de suelo permite a los agricultores conocer las características químicas y físicas de sus suelos (pH, salinidad, materia orgánica, nutrientes, textura, etc.), primero para saber si el suelo presenta condiciones favorables o limitaciones para un determinado cultivo o frutal, y luego para elegir los fertilizantes y las dosis óptimas tanto para el cultivo como para el terreno.
 Los análisis de suelo son cada vez más una herramienta básica de la agricultura. | Las limitaciones para los cultivos pueden ser salinidad, alcalinidad o acidez, deficiencias nutricionales, toxicidad (Na, Cl, B, Al), compactación, problemas hídricos (infiltración, retención de humedad), etc. Para caracterizar los suelos agrícolas, y determinar su potencial productivo, son importantes también sus características físicas. Dentro de las principales que afectan el desarrollo de las plantas y las condiciones de fertilidad está la textura, la que corresponde a la proporción de arena, limo y arcilla presentes en el suelo. | Análisis Químicos Dos objetivos básicos de los análisis químicos de suelo son determinar el promedio de nutrientes en le campo y lo disponibles que están esos nutrientes para las plantas (por ejemplo N-P-K). Con esos datos la aplicación de fertilizantes puede ser más ajustada a las necesidades del cultivo de modo de suplementar sólo los nutrientes requeridos por éste. Un uso correcto de los fertilizantes aumenta los rendimientos, reduce los costos y también la contaminación potencial de las aguas subterráneas y superficiales (BPA).
Análisis Físicos del Suelo Los análisis físicos normales son capacidad de campo (CC), punto de marchitez permanente (PMP) y densidad aparente (DA), parámetros con los que se puede determinar la capacidad del suelo de almacenar (o retener) agua. El agua retenida en el suelo se expresa en gramos de agua por gramos de suelo seco (o contenido de humedad gravimétrico). El agua a capacidad de campo equivale a una retención o succión mátrica de 1/3 de atmósfera, situación en que las plantas pueden absorber libremente la humedad del terreno. El agua retenida en el punto de marchitez permanente, por su parte, corresponde a una retención de 15 atmósferas, situación en que las plantas no pueden absorber el agua y se marchitan.
La densidad aparente, en tanto, es la masa del suelo seco medido en un volumen determinado y se expresa en g/cm3. La DA varía según la textura del suelo y los contenidos de materia orgánica. Suelos de texturas arenosas presentan DA de hasta 1,6 g/cm3 y suelos de texturas arcillosas presentan valores de hasta 1,2 g/cm3.
Con los valores de DA, CC y PMP se puede calcular la capacidad de estanque de agua del suelo. Esta capacidad se expresa en contenido volumétrico de humedad (m3/m3) o en lámina neta de agua (h [altura] en cm). Si se utiliza h al multiplicar por unidad de área (hectárea) se puede calcular la cantidad de agua que el suelo es capaz de almacenar en m3.
| Figura: Representación esquemática de un terrón natural de suelo | |
Pauta de Muestreo (tipo) para Análisis de Suelo
Los diferentes laboratorios que realizan análisis de suelo resaltan lo importante que es la metodología de toma de muestra (más aún si no la efectúa un técnico). Por esto el muestreo debe ser hecho siguiendo las indicaciones de la pauta de muestreo que cada laboratorio entrega a sus clientes (algunas disponibles en la web) pues un muestreo mal hecho lleva a inconsistencias y errores en la interpretación de los análisis.
La siguiente pauta de muestreo va como ejemplo y es -con algunos agregados- la que ofrece la empresa Agrolab a sus clientes.
Selección de la unidad de muestreo: Los sectores a muestrear se deben dividir en unidades de características similares en cuanto a topografía, profundidad, textura, cultivo anterior y manejo (además de color y otros). Es recomendable que cada unidad de muestreo, cuartel o potrero, no abarque una superficie mayor a 5 hectáreas (máximo 10 ha). Toma de la muestra: Cada muestra se compone de al menos 3 submuestras por hectárea. (mínimo 25 submuestras para una unidad de muestreo de 10 ha.), las que se toman recorriendo el cuartel o potrero en forma representativa (en X, zigzag, etc.)
No se debe muestrear en sectores alterados como bordes de caminos, entradas, orillas, acequias, etc. (Otros laboratorios agregan: y no cerca de construcciones y no a menos de 10 m de árboles.)
Las submuestras se extraen con una pala o barreno. Si el suelo presenta vegetación, pastos u otros, se deben eliminar raspando la superficie. Luego se hace un corte en "V" hasta la profundidad determinada de muestreo y tomar la submuestra como se indica en la figura, teniendo la precaución de eliminar el suelo que se encuentra en los bordes laterales de la pala. (También se recomienda que todos los implementos utilizados estén limpios.) Las submuestras se colocan en un balde o bolsa limpia. Al finalizar la toma de submuestras se mezcla el contenido del balde y se saca aproximadamente un kilo, el que se traspasa a una bolsa plástica limpia, la que finalmente constituye una muestra.
Profundidad de muestreo
La profundidad a la cual se toman las muestras depende de la especie y del manejo:
Cultivos anuales y establecimiento de praderas: | 0 a 20 cm . | Praderas (regeneración o fertilización de mantención): | 0 a 10 cm . | En manejo cero labranza: | 0 a 10 cm . | Suelos con riego por goteo: Se deben tomar las muestras en la zona media del bulbo mojado.
Frutales y Vides | 0 a 70 cm . | (Por estratas u horizontes hasta la profundidad de las raíces. Se aconseja utilizar un barreno o hacer calicatas.)
Identificación La bolsa con la muestra debe identificarse indicando el nombre del potrero o cuartel y fecha del muestreo. Además de otros antecedentes relativos al agricultor y su predio.
Para cultivos o praderas, si se requiere recomendación de fertilización para el próximo cultivo, además se debe indicar profundidad del suelo, textura, drenaje, señalar si es de secano o riego, cultivo anterior con rendimiento obtenido, fertilizantes y dosis aplicadas, próximo cultivo a sembrar y rendimiento esperado.
Envío de muestras al laboratorio Las muestras deben ser enviadas lo antes posible, o bien almacenadas en un lugar fresco o en la parte baja del refrigerador (no congelar) por un período no superior a cinco días, ya que pasado este tiempo los resultados pueden alterarse.
La toma de muestras se puede realizar en cualquier época del año siempre que las condiciones del terreno lo permitan.
Otras recomendaciones: El muestreo de suelos debiera realizarse siempre en la misma época del año y después del mismo cultivo. Ambos factores: época y cultivo previo, son importantes. La variabilidad temporal hace muy difícil la comparación entre análisis de diferentes años si cambian los momentos de muestreo.
Fuente: Revista Chileriego Edición Nº 22
Add as favourites (10) | Cite este artículo en su sitio
Powered by AkoComment Tweaked Special Edition v.1.4.6 AkoComment © Copyright 2004 by Arthur Konze - www.mamboportal.com All right reserved |