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Cetrería para la fruticultura chilena: Control biológico de huertos mediante aves rapaces |
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martes, 08 de enero de 2008 |

Bajas en los rendimientos de uva para vino, arándanos y cerezas. Peor aún en la uva de mesa, en la que se producen severas pudriciones. Los pájaros, que se suman al grupo de los llamados ‘vertebrados plaga’ como son por ejemplo conejos y ratones, causan graves pérdidas económicas en los mencionados frutales.
Algunos métodos de control que se implementan nos recuerdan al típico espanta pájaros en el maizal que le sirve de percha a los cuervos que devoran el cultivo. En tanto que el uso de peucos, con técnica de cetrería, parece suficientemente convincente como para asustar a un astuto ‘zorzal criollo’.
La pasión por la cetrería de Gonzalo Santibáñez, de CEIP Environmental Services, partió por la admiración que sentía cuando niño por los animales de los documentales. Luego, a los diez años de edad, tuvo la suerte de conocer a un cetrero que lo introdujo en el arte de la cetrería. Desde entonces su estrecha relación con las aves rapaces.
“El año 2003 partimos con un criadero y con algunas cosas que habíamos visto en EEUU y Europa sobre control biológicos mediante aves rapaces entrenadas con técnicas de cetrería. Partimos de forma experimental en algunos campos y nos dimos cuenta de que los resultados eran excelentes y a corto plazo, señala Santibáñez. El sector frutícola valora nuestros servicios porque en los mercados externos el control de aves con métodos naturales (sin químicos u otros) agrega valor a la fruta”.
Los principales cultivos en que se solicitan los servicios de CEIP son, por supuesto, los más afectados por las aves: uva de mesa y para vino. Explica Santibáñez que al ser la uva para vino mucho más dulce que la uva de mesa atrae aún más pájaros, los que se tragan los granos enteros, produciendo una merma en los volúmenes de cosecha. Otros cultivos en los que les toca trabajar son arándanos y cerezos. Pero no todo son los pájaros, además los llaman para controlar conejos, actividad que se realiza de noche, fundamentalmente en huertos frutales nuevos.
LOS CUERVOS PARADOS EN EL ESPANTA PÁJARO
Explica Santibáñez que todos los métodos estáticos de control: cañones de ruido, globos con ojos grandes, tiros al aire, amplificación de sonidos, al final producen acostumbramiento en los pájaros. Estos pronto se dan cuenta de que esos artefactos no les hacen daño y en poco tiempo el efecto es escaso.
--- A Gonzalo Santibáñez: ¿Cómo funciona el método de control por cetrería?
--- Funciona principalmente por la presencia del depredador. Las aves no se pueden acostumbrar porque tienen el instinto de arrancar de su depredador natural. Complementamos las siluetas en vuelo de las rapaces con amplificaciones de ‘alarma de pájaros locales’, no son las mismas que se compran en las tiendas, las que traen sonidos de pájaros foráneos. Las grabaciones, sino se complementan con la presencia de aves rapaces reales, no tiene efecto a largo plazo. Al principio los pájaros se asustan porque no saben qué pasa pero al rato recuperan la confianza.
Nosotros además utilizamos señuelos, que simulan pájaros, los que lanzamos sobre el huerto para que sean capturados por nuestras rapaces. El zorzal, por ejemplo, escucha la alarma de peligro, ve que un peuco captura un pájaro –en este caso el señuelo- y se da cuenta de que el depredador realmente está cazando en el lugar y que no está sólo de paso. Ocasionalmente también se producen capturas reales.
--- ¿En qué consiste el servicio que ofrecen?
Primero debemos evaluar en los predios la cantidad de rapaces que se requerirá para proteger toda la superficie. Luego no es cuestión de ir y dejar al pájaro, cada ave rapaz se lleva con su respectivo alconero, quien le da las instrucciones de hacia dónde volar y le lanza el señuelo. Si se requieren tres aves se requerirán tres alconeros.
--- ¿Cuál es su capacidad de atención a clientes, con qué antelación conviene llamarlos y cuál es su área de cobertura? --- Estamos reproduciendo nuestras aves pero no se reproducen rápidamente. Al mismo tiempo debemos capacitar a los alconeros y tener la confianza de que va a tratar bien al ave. Todo esto hace que tengamos un número limitado de clientes, los que generalmente nos confirman con antelación. |  Gonzalo Santibáñez en una demostración. | Nos dicen por ejemplo: ‘necesito seis pájaros, seis días a la semana por todo el día’, entonces nos comprometemos solamente con ese cliente por el lapso de tiempo contratado. Se nos debe llamar con por lo menos dos meses de anticipación, para poder coordinar todas las actividades. El área de cobertura depende mucho del contrato. Si alguien quiere seis días por semana por todo el día, viajamos a la zona y nos instalamos en las cercanías del lugar. En ese caso no es tan relevante de qué región de Chile nos llaman.
--- ¿Cuáles son las etapas críticas, en que se requiere el control, por ejemplo en uva de mesa?
--- Los pájaros comienzan a picotear las uvas cuando los racimos empiezan a pintar y la uva empieza a tener un poco de azúcar, mucho antes de cosecha. Es común la creencia de que sólo se debe controlar cuando se está a punto de cosechar, pero a esa altura el pájaro ya está completamente cebado con la fruta e incluso llegan a anidar en los parrones. Si llegamos en ese momento es más complicado y el daño puede ser grande. Lo mejor es comenzar cuando la fruta comienza a pintar durante los primeros días de enero en algunos sectores. Si entramos en ese momento, el pájaro desde un principio es correteado del lugar.
--- ¿Cuáles son los resultados que han obtenido en relación a los clientes y a la fruta?
--- El nivel de satisfacción es alto. Ocurre que muchos clientes, antes de que terminemos el trabajo de la temporada, nos piden amarrar inmediatamente el año siguiente. En los lugares en que los agrónomos siguen más de cerca el daño en la fruta nos han dicho que el daño por picada de pájaro y las subsecuentes pudriciones, baja considerablemente. En particular cuando se comienza el control en la fecha adecuada y se mantiene hasta terminada la cosecha. Según Gonzalo Santibáñez, muchos fruticultores piensan que con la mayor cantidad de gente en el huerto a cosecha, los pájaros se van a asustar y se van a ir, pero advierte que no es así, pues los pájaros van picoteando en los alrededores de los cosecheros. “Durante la cosecha estamos controlando con las rapaces en los lugares donde todavía no se está cosechando. Los pájaros van picoteando racimos hasta que llegan a la fruta más dulce y madura. Se dan un festín durante la cosecha”, aclara Santibáñez.
rtículo publicado en Redagrícola Edición Nº 19, Noviembre, 2007. |
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