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Control de áfidos en lechugas de Nueva Zelanda |
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jueves, 22 de noviembre de 2007 |
En el penúltimo seminario de 2006 de HORTACH, organizado junto a FEDEFRUTA, John Clarke, director de WoodHeaven Gardens Ltda. y miembro del directorio de Horticulture New Zealand, entregó el estudio “Manejo Integrado de Plagas en Lechugas”.
De este informe, HORTACH extrajo información para comparar la realidad neocelandesa con la chilena. El manual incluye todos los problemas fitosanitarios a los que se ven expuestos los horticultores en Nueva Zelanda, y los ingenieros agrónomos de HORTACH seleccionaron el tema de áfidos o pulgones, debido a la importancia que tienen para nuestro país desde que ingresara el temido Nasonovia ribisnigri, que presenta una gran resistencia a los tratamientos más tradicionales en Chile.
FORMA DE ATAQUES
Los áfidos son responsables de pérdidas directas de rendimiento por tres razones:
• Succionan el contenido de savia de la planta, debilitándola cuando los ataques son masivos. • Por la transmisión de virus, los pulgones causan daño al cultivo aún con bajas poblaciones de plaga. • Según el grado de infestación, la presencia de individuos sobre las hojas en la cosecha, descarta o deprecia las lechugas al momento de la venta. Esto es muy significativo en el caso de Nasonovia ribisnigri.
Para el manejo integrado de los áfidos en lechugas, se recomiendan prácticas generales y comunes a cualquier programa de MIP: • Elegir variedades resistentes. Esto es casi una novedad en Chile, ya que se viene escuchando por parte de algunas empresas semilleros que hay resistencia a Nasonovia ribisnigri en algunas de sus variedades, lo que parecía extraño. Sin embargo, en Nueva Zelanda ya se utiliza y se detectaron como resistentes las variedades Barcelona, Cartagenas, Campeonas, Cavalier, Grenadier y Lagunas.
• Mantener el cultivo alejado de fuentes de áfidos (cultivos o malezas cucurbitáceas, brassicas, espinacas y solanáceas, entre otros), lo cual es impracticable en nuestras zonas de producción, debido al tamaño pequeño de los predios (no se puede controlar lo que hace el vecino) y por la gran intensidad de los cultivos de lechugas, que están presentes en forma escalonada casi todo el año en el mismo predio.
• En Nueva Zelanda, se realizan monitoreos por zona de vuelo de áfidos de la lechuga (Nasonovia ribisnigri), los que se publican en la página web www.aphidwatch.com, que indica los momentos en que se produce el vuelo de adultos que pueden contaminar otros cultivos. Ello permite a los agricultores actuar en forma preventiva, evitando la infestación del cultivo con la aplicación de insecticidas en el momento oportuno. En Chile no existe este servicio para campos de lechugas, pero sí hay experiencias en frutales.
• Monitoreo del cultivo y de otras plantas en todo el predio para detectar los inicios de los peaks poblacionales.
• Identificar enemigos naturales. En nuestro país hay una gran diversidad de enemigos naturales de los áfidos, principalmente del pulgón verde del duraznero (Myzus persicae). Sin embargo, no hay desarrollo de monitores de plagas ni de enemigos naturales.
• Revisar la necesidad de control de acuerdo a la estación del año, las infestaciones de pulgones y la población de enemigos naturales.
• Si es necesario, uso de insecticidas recomendados para el cultivo y la plaga. En este sentido, se menciona el alto riesgo que existe de aparición de resistencias a determinados insecticidas, por el uso repetido. Por lo tanto, se deben implementar estrategias antiresistencia basadas en la minimización del número de aplicaciones por efecto de las medidas de manejo integrado y, por otro lado, en la rotación de distintos grupos insecticidas en otras épocas del año para evitar la selección de un grupo.
PULGONES PRESENTES EN LECHUGAS EN NUEVA ZELANDA
1. Ureoleucon sonchi (Brown sowthistle aphid): de color café oscuro rojizo, ataca malezas, pero también ocasionalmente a las lechugas. No le asignan una gran importancia en Nueva Zelanda.
2. Nasonovia ribisnigri (Currrant ettuce aphid o Lettuce aphid): en Chile aún no tiene nombre. Fue detectado en Nueva Zelanda el 2002, mostrando altas poblaciones, crecimiento rápido y el molesto hábito de situarse en las hojas centrales de la planta, lo que dificulta su detección y control. Este es justamente su daño, porque la presencia masiva obliga a descartar el producto al momento de la comercialización. No se considera un vector de virus importante en Nueva Zelanda. Está presente en la mayor parte del año, tanto en lechugas como en otras especies (achicorias, petunias y algunos berries). Actualmente, para su control se emplea:
• Resistencia varietal. • Control biológico. Tienen disponible crisopas de Tasmania para los cultivos de verano, y algunos hongos entomopatógenos (Erynia neoaphidis) que generan suficiente control en invierno. En Chile, no existen dichos controladores biológicos, al menos de manera comercial. • Drenching con Imidaclorprid en los contenedores, antes del transplante. Para este caso, el productor John Clarke señaló que utiliza una dilución de 300 ml de Confidor (Imidaclorprid) para 25 litros de agua, lo que aplica a un total de 10.000 plantas durante el crecimiento en la plantinera. En nuestro país, hay experiencias en el uso de neonicotinoides como drenching durante el vivero de lechugas.
Según el representante de Consultora CIFRA, el ingeniero agrónomo Rodrigo Ramm, la empresa efectuó ensayos en la primavera del 2004 con las empresas Bayer y Syngenta, obteniendo control satisfactorio gracias a los productos Provado Supra y Actara. En el caso de Provado Supra, se obtuvo buen control a partir de 39 ml de Provado Supra (Imidacloprid 50%+ Cyflutrin 1%) por cada 10.000 plantas, diluido en 25 litros de agua; mientras que al aplicar Actara 25 WG (Thiametoxam 25%), se obtuvo control satisfactorio a partir de 32 gr de Actara para 10.000 plantas, diluido en 25 litros de agua. En ambos casos, la residualidad del tratamiento sobrepasó los 35 días en primavera.
| | • Aplicaciones foliares de insecticidas. Se menciona que su efectividad es menor, y están restringidas al periodo antes que el corazón de la lechuga cierre, ya que después se hace imposible llegar hasta esa zona. En este segmento, es posible mencionar al Metomilo, Pirimicarb, Acephato, Diazinon, Imidaclorprid y Pymetrozine como alternativas para el control. Sin embargo, el sitio web www.aphidwatch.com indica que hay una resistencia moderada de esta plaga a los insecticidas Metomilo y Acephato, lo cual se puede deber a su uso reiterado. Con respecto al Pymetrozine, este producto muestra una baja mortalidad de la plaga antes del quinto día; por lo tanto, no es de preferencia de los horticultores que prefieren ver la plaga fuera del cultivo lo antes posible. Este insecticida puede utilizarse en programas de control integrado, para reducir poblaciones en el largo plazo.
3. Aulacorthum solani (Foxglove aphid o pulgón de las solanáceas en Chile): tiene un amplio rango de hospederos, y es transmisor del Virus del Mosaico de la Lechuga (LMV). Es muy parecido al N. ribisnigri, por lo que puede ser confundido con él.
4. Myzus persicae (Green peach aphid o pulgón verde del duraznero en Chile): es una plaga cosmopolita y polífaga, transmisora de virosis al cultivo de lechugas, entre ellas el CMV, LMV, BWYV y TMV. Para el control biológico existen varios parasitoides y algunos hongos entomopatógenos. Sin embargo, esto no es suficiente para evitar la transmisión de virosis, por lo que se debe recurrir al monitoreo constante y a la aplicación de insecticidas. En la página web www.aphidwatch.com hay información sobre la plaga y la captura semanal en las trampas de monitoreo, por zona. Respecto a los insecticidas, éstos tienen resultado similar a los que se aplican para el control de N ribisnigri, aunque no hay estudios de resistencia a la vista.
5. Macrosiphum euphorbiae (Potato aphid): rara vez ataca a la lechuga, y es considerado un transmisor menor de virosis.
6. Hyperomizus lactucae (sowthistle aphid): Se encuentra sobre malezas Sonchus oleraceus, pero puede migrar a los cultivos de lechuga donde es vector importante del LNYV. El manejo de este pulgón se basa en eliminar totalmente las plantas de Sonchus oleraceus de los alrededores del cultivo. Además, es importante sumar el manejo de drenching en vivero con neonicotinoides.
OTROS PULGONES
Otras especies de pulgones que aparecen sobre cultivos de lechugas en Nueva Zelanda, en forma ocasional, son: Aphis craccivora (Black bean aphid), Pemphigus bursaruis (Lettuce root aphid), Aphis gossypii (Melon aphid), Myzus ornatus (Ornate aphid), Myzus cymbalariae y Aphis spiraecola (Spiraea green citrus aphid).
Artículo publicado en Redagrícola Edición Nº 16, Mayo, 2007. |
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