Inicio Frutales y Viñas En Renaico y Angol: Los colores de las manzanas de la Araucanía
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En Renaico y Angol: Los colores de las manzanas de la Araucanía |
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Escrito por Juan Pablo Figueroa
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lunes, 19 de noviembre de 2007 |
 Según cuenta la historia, en Angol -con los manzanos-, comenzó en los años ‘30-‘40 la fruticultura chilena de exportación. Esta es una zona que goza de un clima excepcional y que además tiene aptitudes hortaliceras.
Es así que son famosos los tomates angolinos, destinados a los mercados de ciudades tales como Chillán, Los Ángeles o Temuco. En esta área el costo de la hectárea agrícola es superior al resto de la zona sur, es así que una hectárea con agua, se acerca a los 5 millones de pesos.
En la zona, desde hace tiempo producen varias empresas importantes, pero a las de “siempre” se han ido sumado otras. Las empresas agrícolas del área se dedican fundamentalmente a las manzanas de exportación, pero en algunos casos también hacen arándanos, cerezas o peras, e incluso otras prueban con kiwi. Algunas de las empresas que destacan, son: Buenos Aires de Angol, Santa Elena, Confrusur, San Clemente, Unifruti, Frusan, entre otras.
En Renaico y Angol, en la Provincia de Malleco, se concentra la mayor parte de la superficie de manzanos de la IX Región:
Comuna de Angol: 350,72 ha de manzano rojo 20,72 ha de manzano verde
Comuna de Renaico: 662,1 ha de manzano rojo 67,34 ha de manzano verde
BONDADES DE CLIMA Y SUELO:
La zona es muy cotizada para la producción de fruta, principalmente por dos factores. Primero por sus magníficas condiciones climáticas, que le otorgan un excelente color a la fruta. Característica que según Francisco Salazar, Gerente Agrícola de la empresa Santa Elena, se debe al amplio rango de temperaturas (diferencia día-noche). Y segundo porque, en general, no hiela en primavera (flor) y verano. Por su parte, José Luis Leyton, agrónomo de Confrusur, destaca que la zona permite alcanzar un mejor color y más temprano, se logra una menor degradación de almidones y más º Brix.
“Este valle (Angol) está rodeado, dice Salazar, por cerros que le otorgan un microclima muy especial. Puede estar lloviendo en Los Ángeles y en Temuco y acá no está lloviendo. Las temperaturas bajan 8 o 9 grados en la noche y eso nos permite obtener un buen color de fruta”. Afirma el agrónomo que el otro aspecto valorado es que la fruta tiene muy buena postcosecha, es de “piernas largas”, lo que se debería, entre otras cosas, a la buena sanidad vegetal de la zona: “El problema de la poscosecha se relaciona principalmente con hongos que entran en la flor. Acá las manzanas tienen muy buenas condiciones sanitarias y además los suelos en general son bastante buenos y ricos en calcio y potasio”.
La empresa Santa Elena se especializa en manzanos y además produce arándano. “De manzano tenemos 200 ha, principalmente en el huerto de San Antonio (lugar de la entrevista), donde hay 120 ha plantadas. De ellas, 90 son de Galaxi y el resto son Pink Lady y de Fuji Raku Raku. Tenemos otros campos más antiguos, de 40 ha cada uno, los que básicamente producen Fuji De acuerdo a Salazar el futuro del negocio de la manzana se vislumbra sólido: |  Cosecha en un huerto nuevo de la IX Región. | “Las empresas grandes siguen invirtiendo y plantando, no porque vean que el negocio va mal. Yo creo que esto va a dar para más, lo único que se debe saber es qué variedades plantar. No enfocarse a una sola variedad, sino que poner los huevos en distintas canastas”.
CAMBIO DE CONDUCCIÓN Y DENSIDADES:
Además de una cierta tendencia a cambiar variedades rojas por bicolores, los técnicos de la zona explican que una de las transformaciones agronómicas más importantes se ha dado en las técnicas de conducción de los huertos. Señala Salazar: “El sistema Solaxe (desarrollado en Francia) a pegado muy fuerte. Antes teníamos la tendencia a hacer grandes árboles piramidales, de grandes ramas, que provocaban mucho sombramiento y falta de color. Ahora podemos optar a fruta de mejor calidad”. Explica Salazar que los problemas por Golpe de Sol se controlan mediante una correcta orientación de las hileras: “Siempre vamos a tener algo de Golpe de Sol, pero con la hilera en la posición adecuada, pese a tener la fruta más descubierta, a la hora de mayor temperatura la primera planta sombrea a la segunda, la segunda a la tercera, etc.”
Junto a los cambios de conducción se han comenzado a utilizar portainjertos enanizantes, que –entre otras cosas- permiten cosechar cerca del 75% de la fruta sin utilizar escaleras. “Antes se tenían canchas de fútbol de 6 x 6 e incluso de 8 x 8, tanto en rojas como en Granny (verdes). Hoy tenemos marcos de hasta 3,5 x 1 y densidades de más de 2.000 plantas/ha.
Leyton manifiesta que gracias a los años de experiencia, la fruticultura de la zona cuenta hoy con una gran cantidad de herramientas agronómicas que les ha permitido mejorar las características de la fruta, además de disponer de mejor material vegetal, tanto en variedades como en portainjertos.
MANZANOS Y MANO DE OBRA:
En La Araucanía, la mano de obra representa entre el 60 y 70% del costo total de producción de las manzanas, y con los nuevos sistemas de conducción las labores han aumentado dada la mayor intensidad de manejos de poda, repoda, amarre de las ramas, etc. Las labores que requieren más gente son obviamente los raleos y la cosecha. Según Leyton, la cosecha de Angol se distancia más o menos dos semanas del peak de Curicó y en algunas variedades casi se superponen, pero en Angol se puede esperar más por la menor degradación de almidones.
Por ejemplo, en los huertos de la empresa Santa Elena la cosecha comienza por la segunda semana de febrero con las Galaxi, continúa con las Gala normales, luego siguen las Fuji, para terminar de recolectar las Pink Lady a mediados de mayo. Francisco Salazar: “En la zona, en algunos períodos la mano de obra es problemática. Hay escasez en esta época (cosecha) porque no solamente está la fruta, además está el tomate y la rosa mosqueta. Con la rosa mosqueta un ‘viejo’ puede ganar 20 mil pesos al día, trabajando de las 8 de la mañana hasta las 3 de la tarde. Todos los años pasa lo mismo. Hacia fines de febrero empieza a marcharse la gente porque no podemos competir con ese nivel de precio (sueldo)”.
En la zona de Angol las manzanas se combinan bien con los arándanos: “El arándano y la manzana se juegan así, los primeros días de diciembre terminamos con los raleos de la manzana, después la gente se va a cosechar arándano, después viene la cosecha de la Gala. Al final logramos una continuidad de 7 u 8 meses, algo que muy pocos sectores agrícolas pueden garantizar”, afirma Francisco Salazar. Además de escalonar las cosechas por especies y variedades, otra ‘treta’ para aplanar un poco más los peaks de labores, es jugar con combinaciones de variedades y patrones. “Si tienes 90 ha de Gala y no las escalonaste, vas a tener que empezar a cosechar la manzana cuando aún está verde”, precisa el agrónomo José Luis Leyton.
BUENOS AIRES DE ANGOL:
Inversiones Agrícolas Buenos Aires S. A. produce en 355 ha de manzanos, repartidos en varios predios de la zona, y ya anunciaron la plantación de otras 350 ha, con una inversión de US$ 20 millones, de aquí al 2010. La empresa desarrolla tres áreas de negocios dentro de la fruticultura. Desde hace 40 años que cultivan manzanas para exportación, pero además producen plantas (portainjertos y variedades) en el Vivero Buenos Aires de Angol y operan un packing. Las tres áreas se administran como empresas independientes, de modo que –por ejemplo-, el packing le cobra por sus servicios de empaque al área de producción frutícola.
Agrícola Buenos Aires administra tres campos productivos. Uno de 270 ha, plantado con 155 ha manzanos, peras y cerezos. Otro de 300 ha, con 200 ha plantadas con manzanos. Y un tercer campo de 180 ha, en donde funciona el vivero, que en el futuro además albergará un proyecto de manzanos y cerezos.
En Buenos Aires trabajan con alta tecnología agrícola y contratan las asesorías de destacados agrónomos-consultores especializados, nacionales y extranjeros; entre estos últimos destaca el agrónomo sudafricano Tienie du Preez. Riegan por goteo, con dos líneas de emisores por hilera de frutales, y un laboratorio especializado les presta el servicio de monitoreo de fertilización y riego (fertirriego), a través de análisis mensuales de extracto saturado del suelo y foliares por los que definen curvas de micro y macro elementos de acuerdo al estado fenológico del árbol. Plantan en muy altas densidades, utilizan portainjertos enanizantes y tiene varios sistemas de cosecha mecanizada.
 Máquina para cosechar manzanas y más atrás carritos de cosecha tirados por un pequeño tractor. | Ricardo Larral es Jefe de Operaciones de la empresa agrícola y nos explica: “Nuestro fuerte son los manzanos. Somos 95% manzano, pero hoy día en esta zona se abre una ventana con las cerezas, gracias a las nuevas variedades que son más tolerantes a las partiduras. Es un negocio interesante y además permite ampliar la oportunidad de trabajo que podemos ofrecer. | Alargar el período de demanda de mano de obra es importante, pero el cerezo se complica porque compite con las labores de los arándanos”. Los huertos que administra Agrícola Buenos Aires pueden llegar hasta las mil personas en los peaks de requerimiento de mano de obra.
En el campo que visitamos, la empresa cultiva 60% de Gala, 20% de Fuji, 10% de Granny y 10% de Braeburn. Larral explica que plantaron en esa proporción por un criterio comercial: “Veíamos mejor mercado para las Gala, como una variedad commodity que estaba reemplazando a las antiguas Red Delicia. Y no nos equivocamos”. Explica que los peaks de mano de obra se aplanarán con las variedades de los nuevos proyectos. Señala Larral que los huertos nuevos son plantados en alta densidad: 2.700 plantas/ha en un marco de 3,7 x 1. “Creo que en el futuro podríamos llegar a densidades de 3.000 plantas/ha, gracias a los portainjertos enanizantes. La ventaja está en que producimos anticipadamente y que además logramos un mejor calibre, porque tenemos una mayor exposición a la luz solar. Estos huertos están bien equilibrados, tienen buena renovación todos los años y buen retorno floral. Hay huertos con otros portainjertos a los que se les deja un poco más de carga y al otro año no dan fruta (añerismo)”, dice Larral.
Afirma el gerente que en huertos injertados sobre PI33, en segunda hoja, han logrado producciones de 30 ton/ha y que este año, en tercera hoja, esperan llegar a las 45 ton/ha. “La ventaja es que se anticipan y finalmente pueden llegar igual a las 65 ton/ha”. Los huertos de Buenos Aires están adaptados para la recolección mecanizada y ya cuentan con varios sistemas de cosecha. “Nuestras densidades ya estaban pensadas para las máquinas. Si la conducción hubiera sido distinta, por ejemplo con brazos que salen a 45 grados, no habríamos podido, porque las ramas se hubieran metido en la máquina”.
Las máquinas funcionan tanto en marcos de 3,7 x 1, como en 4 x 2, con densidades que fluctúan entre 2.700 y 1.250 plantas/ha. Esta última densidad, según el entrevistado, es más complicada, ya que los brazos de los árboles son más largos y en ocasiones interfieren con la maquinaria. Además, para cosechar utilizan un sistema de carritos que conforman un pequeño tren tirado por un tractor. Este sistema les permite cosechar más rápido, hacer una primera selección de la fruta y contratar gente no acostumbrada a trabajar cargando peso, por ejemplo pobladores urbanos.
Artículo publicado en Redagrícola Edición Nº 15, Marzo, 2007. |
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