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Arándanos: Tecnología desde Michigan PDF Imprimir E-Mail
jueves, 08 de noviembre de 2007

ImageEl 3er seminario Internacional de Arándanos mostró lo último en técnicas de cultivos, técnicas de producción y manejo integrado de plagas del berry de moda en la fruticultura chilena... Y del Cono Sur de América.


En este evento organizado por Sun Belle Berries y la Michigan State University, se reunieron varios expertos de la casa de estudios estadounidense. John Wise, Carlos García, Ana María Gómez y Annemiek Schilder llegaron a Chile a mostrar las últimas novedades agronómicas a más de 300 asistentes entre los que se encontraban productores, exportadores, técnicos y asesores. Entre los expositores también estuvo Mark Longstroth, profesor de horticultura y marketing de la Michigan State University, un profesional con una dilatada trayectoria en el manejo productivo de los arándanos en EE.UU. Aspectos del cultivo y gestión del agua y suelo en un huerto de arándanos, fueron los temas que expuso este especialista, extractados en las siguientes páginas de Redagrícola.


EXIGENTE EN CLIMA Y SUELO


El arándano alto, Vaccinium corimbosum L., es un cultivo altamente especializado, de necesidades exigentes en cuanto a clima y suelo. Es una planta con un sistema radicular poco profundo y tallos leñosos que se originan desde la corona de la planta. La raíz es muy fibrosa y está desprovista de pelos radiculares. Ello la hace muy sensible a condiciones cambiantes de suelo y agua. Un arándano cultivado maduro, de cinco a ocho años, usualmente posee de quince a dieciocho cañas. Los hábitos del crecimiento varían entre cultivares, ya que mientras algunos crecen muy derechos otros poseen hábitos de crecimiento más esparcidos. El arándano tolera temperaturas de -28°C durante su etapa latente, y la mayoría de las variedades altas requieren de algo de frío para terminar el descanso invernal.

Casi todas las variedades requieren entre 400 y 750 horas de frío por debajo de los 7,2ºC
Una vez cumplido el requerimiento de frío, la planta pierde su dormancia y así su robustez para el frío con cada período cálido, haciéndolo más susceptible al daño por las bajas temperaturas. A inicios de la primavera, durante la etapa de rompimiento de la yema, las temperaturas por debajo de -7,7ºC producirán un serio daño a las estructuras vegetativas y de la fruta.

Como en todas las plantas, el tallo del arándano proporciona soporte a los diferentes órganos de la planta: ramas, flores y frutos. Asimismo, es el medio por donde el agua circula desde las raíces hasta los diferentes órganos y es el encargado de transportar y almacenar los azúcares producidos en las hojas.

Los tejidos del tallo son leñosos o verdes, el tejido vascular (el xilema) lleva agua de la raíces, el floema lleva azúcares de las hojas, el cambium hace nuevo xilema y floema, el parénquima almacena azúcares y proteína para el crecimiento futuro, las hojas “cosechan” la luz para la fotosíntesis, los estomas (aberturas por donde respira la planta) permiten la entrada del aire y la salida del agua, los estomas se hayan en el envés (parte posterior) de la hoja.

La flor del arándano es una estructura muy especializada. Si se conoce bien, ayudará a comprender el proceso de la polinización que garantizará el rendimiento y calidad de frutos. La mayoría de los polinizadores tienen mucha dificultad para llegar a la flor del arándano. Así, algunas abejas perforan un agujero en la corola para llegar al néctar, mientras que los abejorros como son coleccionistas de polen usan el zumbido como un “sonar” para lograr tomar el polen, y en ese proceso polinizan la flor.

Después de la caída de las hojas durante el otoño, las plantas entran en reposo y comienzan a acumular horas frío mientras esperan que regrese la primavera. Cuando la planta se haya en reposo los crecimientos no muestran signos de crecimiento.


APERTURA DE LA YEMA VEGETATIVA


En los arándanos, las yemas vegetativas que se encuentran bajo las yemas florales y son las primeras en abrirse como rollitos compactos de hojas, que se asoman en la punta de la yema. Las yemas vegetativas se desarrollan en la parte baja del crecimiento, mientras que aquellas más cercanas a la punta del crecimiento se desarrollan primero.

Las yemas de las hojas comienzan a hincharse desde las puntas de crecimiento Las fases de la yema de la hoja son: Punta verde 1/16” verde 1/8” verde y 1/4" verde. El “rompimiento de yema” describe el momento de la apertura de las yemas florales, que ocurre cuando la expansión de la flor forza a las escamas de la yema a abrirse. Se pueden observar las flores individuales dentro de cada yema. Esta fase ocurre al mismo tiempo que la etapa de pulgada verde en las yemas vegetativas.

La fase de botón rosa ocurre cuando los pétalos se expanden y comienzan a salir de la yema. El botón rosa temprano ocurre cuando los pétalos son visibles pero no tienen la forma de flor y los pétalos son unos simples tubos puntiagudos de color rosa. Los crecimientos se desarrollan rápidamente con muchas hojas nuevas mientras que las hojas viejas se van doblando hacia adentro.

El botón rosa tardío describe la fase de la flor antes de que florezca. Aquí, las flores han emergido de la yema y se hayan casi completamente desarrolladas. El ramillete floral se desarrolla como una pequeña ramita y las flores más jóvenes se hayan en la punta del ramillete. Al comenzar el desarrollo en la primavera, las flores de mayor edad localizadas en la base del ramillete se desarrollan primero, todo lo opuesto al crecimiento de las yemas de las ramas, en las cuales la yema de la punta crece primero.

En octubre, las hojas empiezan a cambiar de color indicando que el arándano se está preparando para el otoño. Hasta ese momento, la planta ha almacenado todos los nutrientes que ha fabricado en las hojas, en los tallos y en las raíces los cuales serán usados al siguiente año. Cuando las hojas cambian de color la planta en verdad se esta preparando para el reposo invernal y ha comenzado a descomponer las substancias almacenadas en las hojas las que envía a los tallos donde las almacena para el año siguiente.

La fase de fruto verde denota el estado temprano del desarrollo del fruto. Asimismo, existe una fase del desarrollo del fruto al que se le llama "caída de junio”. Este es el tiempo cuando los frutos que no se han fertilizado se caen del arbusto.

Con el coloreado del fruto se inicia la maduración del fruto. Los nutrientes almacenados en el fruto se convierten en azúcares y el fruto comienza a ablandarse. Frecuentemente las pudriciones del fruto comienzan en esta época, sin embargo, es posible que las infecciones hayan ocurrido muy temprano, posiblemente durante la floración, pero se manifiestan cuando las condiciones son favorables para el desarrollo del hongo.

 

 
CULTIVO DEL ARÁNDANO

El arándano no crece en cualquier parte. Es una planta que requiere de suelos ácidos y se desempeña mejor en terrenos con pH entre 4,5 y 5,5. En el suroeste de Michigan, normalmente se cultiva en arenas ácidas u orgánicas y prefiere suelos húmedos, pero no mojados.

Originalmente el arándano crecía al borde de las áreas húmedas de un pantano. Lo mejor es elegir suelos en los que el arándano crecerá con muy pocos cambios, porque el intento de cambiar el pH o la capacidad de retención de agua del suelo es caro, lleva tiempo y rara vez resulta exitosa.

Es recomendable evitar los suelos arcillosos que son demasiado húmedos y que no tienen un pH ácido, porque son imposibles de cambiar a suelos aptos para el arándano. Así, el suelo ideal para el cultivo de las plantas deberá estar compuesto por un 45% de minerales, 5% de materia orgánica y partes iguales de agua y aire en los espacios porosos. Pero, no existen muchos suelos en este estado ideal y, lo que es verdaderamente ideal, varía dependiendo de la especie de planta que se desea cultivar.


CAPACIDAD DE INTERCAMBIO DE CATIONES


Al leer un análisis de suelo de un laboratorio profesional se verá impreso un valor CIC (Capacidad de intercambio de cationes). Una interpretación generalizada es: si el CIC está entre uno y cinco, la capacidad de intercambio de cationes del suelo es muy baja y no hay mucha presencia de humus o arcilla.

Si el CIC está entre seis y diez, el suelo posee una cantidad intermedia de textura limosa o es arenoso con más humus. Si el CIC está entre 10 y 20, existe un aumento progresivo de arcilla o humus a medida que aumenta el valor. Y si el CIC es mayor a 20, probablemente se está en presencia de un suelo orgánico.

El CIC de un suelo es muy importante ya que puede afectar la gestión de fertilizantes lo que afecta el costo de cultivar las plantas y el medio ambiente por la contaminación de las napas freáticas por la sobre fertilización.

El gráfico nº1 muestra la disponibilidad en el suelo de importantes nutrientes para las plantas a diferentes valores de pH. Se observa que la mayoría de los nutrientes son más abundantes en un suelo de pH entre 6 y 7, donde la mayoría de las plantas prosperan. Se ve que algunos nutrientes están relativamente disponibles en un amplio espectro de pH, mientras que otros son más abundantes en un extremo de la escala pH. Esto significa que la deficiencia o toxicidad mineral es más común con un pH extremo. Muchas plantas sufren de toxicidad por aluminio cuando el pH cae debajo de 5. También muchas sufren deficiencia de hierro si el pH es  demasiado alto.

Aunque el hierro sea abundante y fácilmente disponible en el suelo, un pH alto, de 6,5 o más, reduce su disponibilidad para las plantas, produciéndose clorosis amarilla. Este es un problema recurrente en el arándano en Michigan cuando el pH del suelo es demasiado alto.


OPTIMIZAR LA FERTILIZACIÓN


Los análisis de suelo revelan lo que está en el suelo y no dicen lo que la planta puede utilizar del suelo. Son buenos para determinar el pH y qué nutrientes pueden estar escaseando. Los análisis de suelo se utilizan para mejorar los cultivos al determinar qué se debe hacer previo a la plantación y cada tres a cinco años para monitorear el nivel de pH y de los nutrientes.

El análisis de las hojas o tejidos es mucho más adecuado para determinar las necesidades de nutrientes de la planta. El análisis de hoja se realiza a la mitad de la temporada de cultivo, cuando los niveles de nutrientes foliares se encuentran relativamente estables.

Por lo general, las recomendaciones para los fertilizantes se basan en estudios de invernadero para determinar los niveles mínimos de nutrientes y las experiencias en terreno que indican el rango normal de producción de la plantación. La ley del Mínimo nos indica que la aplicación de fertilizante en casos de deficiencias no es eficaz y resultan en un derroche del fertilizante.


MUESTREO DE HOJAS


El análisis foliar se realiza a mediados de la temporada de crecimiento, cuando los niveles de nutrientes se encuentran relativamente estables. Se utilizan las hojas totalmente expandidas de la mitad del brote ya que en estas hojas los niveles de nutrientes son estables. Si se están tomando muestras del mismo sitio, es necesario sacar las muestras en la misma época cada vez, manteniendo así condiciones similares en cada muestreo.

En predios grandes es posible tomar muestras de diferentes parcelas o sectores en años sucesivos con un ciclo de dos a cuatro años, utilizando estas muestras para determinar las necesidades de fertilizantes para los años posteriores. Los niveles de nutrientes foliares están influenciados por la carga de frutos y, por lo tanto, es importante determinar si los arbustos tienen una carga de frutos elevada o más baja.

Por ejemplo, una alta producción de frutos puede reducir el crecimiento de los renuevos y el número de hojas, generando así hojas con un valor más alto de nitrógeno que si hubiera más hojas. El aumento del flujo de agua en pocas hojas también resulta en un aumento de calcio en esas hojas. Inversamente, un aumento de carga frutal disminuirá la cantidad de K en las hojas, ya que se envía más potasio a los frutos.

El cuadro nº1 muestra los valores de los nutrientes foliares utilizados en Michigan para los principales cultivos. Este cuadro fue desarrollado mediante la recopilación de numerosas muestras de arándanos en terreno, estableciendo los valores excesivos y también las insuficiencias que resultan en cosechas reducidas.




La mayoría de los arándanos en Michigan poseen valores que caen dentro del rango de  suficiencia. El nitrógeno es el material más comúnmente aplicado en Michigan, seguido por el potasio, y as plantas frecuentemente consumen todo lo que se aplica de estos dos materiales. El consumo excesivo se denomina consumo de lujo y, por lo general, no resulta en un aumento de la cosecha.

Frecuentemente se aplica fósforo aunque los niveles en la planta indican que hay suficiente fósforo en la planta y en el suelo. Raramente hay una reacción a la aplicación de fósforo salvo que el pH del suelo sea demasiado alto.

El cuadro nº2  muestra los valores de los nutrientes foliares utilizados en Michigan para los cultivos menores. La mayoría de los arándanos en Michigan poseen valores que caen dentro del rango de suficiencia. Los valores de insuficiencia y exceso derivan de estudios en plantas de macetero cultivados en arena.



Estos valores son tentativos. Muchos productores aplican micronutrientes por aspersión como parte de sus programas integrados de fertilización, aunque el valor de estos micronutrientes por aspersión foliar es materia de controversia.

La aplicación de nutrientes que ya tiene la planta no aumenta la cosecha a menos que exista una insuficiencia de ese mineral. La deficiencia de hierro es normal en el arándano de Michigan y esto se debe al pH del suelo y no a una falta de hierro. La aplicación de hierro por aspersión paliará los síntomas de la deficiencia durante un tiempo pero no mejorará o será tratamiento para el problema de fondo del suelo.



APORTES DE NITRÓGENO


Para los arándanos de Michigan se recomiendan entre 50 a 70 libras de nitrógeno por acre. Es mejor realizar aplicaciones repartidas aplicando la mitad del nitrógeno tempranamente en el periodo entre la apertura de la yema y la floración, y el remanente aplicado inmediatamente a continuación de la floración.

Los suelos arenosos son menos fértiles y poseen menos nutrientes que los suelos muy limosos; de manera que, considerando esto, la aplicación repartida reduce la perdida de nitrógeno por lixiviación por debajo del suelo radicular debido a la lluvia o el regadío. El mulching o acolchado posee muchos aspectos positivos, pero el mulch aumentará la demanda de nitrógeno ya que los organismos del suelo al descomponer la paja necesitan de este elemento. Por lo general recomendamos duplicar la tasa de nitrógeno si se aplica mulching.

El potasio se lixivia fácilmente en los suelos arenosos livianos, por lo tanto se utilizan aplicaciones de mantenimiento anual o bienal para mantener los niveles en el suelo en aproximadamente 50 ppm y los niveles en las hojas entre 0,4 y 0,6%. Aplicaciones muy cargadas de potasio interfieren con la absorción de magnesio, de manera que a menudo vemos una deficiencia de magnesio después de aplicaciones cargadas de potasa. La epsomita es una buena fuente de magnesio.

El arándano usa nitrógeno como amonio y no usa nitratos como su fuente de nitrógeno. Los dos fertilizantes de amonio más comunes son urea y sulfato de amonio. La urea es 46% de nitrógeno y el sulfato de amonio es 21% de nitrógeno. Estos dos fertilizantes de nitrógeno liberan su nitrógeno como amonio.

Los fertilizantes de amonio son más acidificantes que los fertilizantes de nitrato, debido a que la conversión del amonio a nitrato aumenta la acidez del suelo bajando así el pH. Por lo general, se usa sulfato de amonio (21-0-0) si el pH del suelo es mayor a 5 y porque es más acidificante que la urea y, por lo tanto, baja el pH más rápidamente.

Los fertilizantes de sulfato son por lo general menos solubles que los fertilizantes de nitrógeno. Algunos fertilizantes de fosfato se hacen mezclando amonio con ácido fosforito. Encuentro a estas fuentes las más eficaces para el arándano.

El fosfato monoamónico es un 48% fosfato y un 11% nitrógeno. El fosfato diamónico es 58% fosfato y 18% nitrógeno. Los fertilizantes de potasa son más solubles que los fertilizantes fosfatos. Este el fertilizante de potasio más común pero no se recomienda para el
arándano ya que contiene cloro, lo cual no gusta a el arándano.

El sulfato de potasio consta de 50% potasio y es la fuente de potasio preferida para el arándano. Otro fertilizante de potasio común es el sulfato de magnesio potasio, frecuentemente llamado Sul-Po-Mag. Está compuesto de 22% de potasio, 11% de magnesio y 22% de sulfato. Este también es un fertilizante común para el arándano ya que proporciona tanto potasio como magnesio, ambos frecuentemente requeridos para el arándano.


GESTIÓN DEL RIEGO


Como el arándano prefiere suelos húmedos, el drenaje elimina el exceso de agua. Al arándano no le gustan los suelos mojados, los cuales pueden matar las raíces y reducir la zona de eficiencia radicular. El mulching reduce la evaporación y modera la temperatura del suelo. El arándano posee un sistema de raíces poco profundo. La mayor parte de las raíces están cerca de la superficie, en los 30 cm superiores del suelo. Por lo general se supone que la profundidad radicular del arándano es de unos 45 cm. Esto significa que el agua y los nutrientes debajo este nivel no se encuentran disponibles para la planta.

Pero, ¿cuándo regar? Si los suelos están secos al inicio de la temporada, el riego debería comenzar al inicio de la temporada de crecimiento cuando el suelo se calienta. El crecimiento radicular y la absorción de minerales se verán disminuidos en suelos secos produciendo una partida lenta de la planta. Si el suelo está húmedo, no hay necesidad de regar, porque las plantas consumen muy poca agua hasta que salgan las hojas y se evapore por las estomas.

Una vez que las hojas han salido, la planta puede usar mucha agua. La cantidad de agua depende de la cantidad de hojas en la planta, cuánto calor haga, qué tan seco esté el aire y de la cantidad de agua disponible en el suelo. La planta necesita agua para el crecimiento de los brotes y de los frutos. Después de la cosecha decae la cantidad de agua que la planta consume debido a que no hay mucho crecimiento.

Aún así, es importante mantener una buena humedad del suelo para que la planta acumule reservas para la próxima temporada y forme las yemas para el año siguiente. Los suelos deberían estar húmedos al final de la temporada de crecimiento. Si los suelos se han secado antes del final de la temporada de crecimiento, evite sobre regarlos tardíamente en la temporada, ya que se podría estimular un crecimiento tardío que es susceptible al daño invernal.

Para regar más eficientemente se necesita comprender cuánta agua está consumiendo la planta. Asimismo, se necesita saber cuánta agua puede contener el suelo. Esto permite estimar la cantidad de agua que puede consumir la planta y cuándo se necesita regar.
 
Todo esto indicará la velocidad de recarga del suelo. Si se ha recibido lluvia suficiente tal vez sea posible demorar el riego. También podría ser que no importe la cantidad de lluvia  experimentada y se riegue de todos modos. Por lo general, el suelo se debería recargar cuando la mitad del agua disponible en el suelo se ha consumido y hay aún reservas adecuadas en el suelo. No dejar que el suelo se seque completamente.

Las sequías tiene un impacto directo en la productividad de la planta: la falta de agua causa marchitamiento y reduce la fotosíntesis, reduce el crecimiento y reduce las reservas de nutrientes que existen para el crecimiento, las reservas que existen se mueven hacia las raíces y la fruta compite por las reservas de nutrientes que están disponibles y la fruta pierde la competencia.


DÉFICIT DE AGUA


Muchas veces se riega utilizando el método del déficit de agua. Para hacer esto es necesario saber cuánta agua puede almacenar el suelo y cuánta agua está consumiendo la planta. Se sustrae la cantidad de agua consumida por la planta del agua en el suelo y se agrega la cantidad de lluvia. Esto indica la cantidad de agua que debemos aplicar y cada cuánto.

El cuadro nº3 indica la capacidad de almacenamiento de agua de los distintos suelos donde normalmente se cultivan el arándano y la cantidad de agua que mantendrán en los 45 cm superiores del suelo. Este es el volumen radicular de la mayoría de las plantas de arándano. Esto define la cantidad de agua disponible para la planta de arándano.

  


El cuadro nº4 muestra el consumo de agua del arándano en Michigan durante la temporada de crecimiento. La temporada de crecimiento de Michigan difiere en unos 6 meses de la chilena. Entonces, en Michigan la planta florece a comienzos de mayo.

En días calurosos, el arándano puede consumir 6 mm de agua por día. Una planta individual de arándano puede consumir hasta 18 l/día si hay suficiente agua disponible. Por lo general las plantas consumen 5 mm o menos durante la mayoría de la temporada. La zona radicular tiene unos 45 cm y puede contener unos 35 mm de agua. Esto significa que la planta puede llegar a consumir toda el agua del suelo en siete días. Para mantener la capacidad de agua del suelo al 50% se debe recargar cada 4 o 5 días.

Los suelos arenosos no retienen mucha agua, por lo tanto no queremos regar excesivamente aplicando grandes cantidades de agua a intervalos poco frecuentes. Es mucho mejor regar los suelos arenosos más a menudo con poca cantidad de agua para recargar la zona radicular antes de secarse demasiado.

El riego excesivo de los suelos arenoso producirá el lavado de los nutrientes en la zona radicular y puede dar un falso sentido de seguridad de haber aplicado agua suficiente, cuando las capas superficiales aparezcan secos, sin darse cuenta que toda la zona radicular se ha secado.




El cuadro nº5 muestra el consumo semanal de agua para el arándano durante la temporada de crecimiento en Michigan. Hay 6 meses de desfase con Chile. El cuadro muestra claramente la interacción entre la cantidad de hojas del arbusto, que es baja en mayo pero alta durante el resto de la temporada, y el efecto del calor y del crecimiento de la baya (berry) más tarde en la temporada. El cuadro también muestra la cantidad de agua que un suelo arenoso puede retener en la zona radicular y cuánto dura. La última columna muestra la frecuencia de riego para mantener la cantidad de agua en el suelo al 50% o más.

El cuadro nº6 muestra el cálculo del consumo de agua en arándanos durante la temporada de crecimiento en Michigan. Los arbustos consumen un máximo de 18 litros durante el período de mayor calor en la temporada al aumentar las bayas de tamaño. Consumen mucho menos al comienzo de la temporada cuando hay pocas hojas en el arbusto. Después de la cosecha aún será necesario regar para mantener el vigor del arbusto y obtener una buena producción de yema frutal para el año siguiente.

Muchos sistemas de aspersores tienen la capacidad de aplicar grandes cantidades de agua y recargar el suelo. Por lo general el arándano se debería regar antes que el suelo se seque y
recomiendo regar cuando la humedad del suelo cae al 50% y recargar la zona radicular.

Evitar el riego excesivo que lavará los nutrientes de la zona radicular. Los sistemas por goteo no tienen la capacidad de recargar el agua del suelo. Los sistemas por goteo trabajan manteniendo el contenido de humedad del suelo y lo ideal sería recargar la pérdida de agua del suelo cada día. Al producirse un déficit con el sistema por goteo, es muy difícil recuperarse y se lucha simplemente para mantener el nivel de agua del suelo.


USO DE MULCH O ACOLCHADO


Muchos productores usan mulch o acolchado orgánico. Estos acolchados reducen la maleza ydisminuyen la pérdida de agua del suelo. El acolchado debería tener un espesor suficiente para mantener el suelo a oscuras para que las semillas de la maleza no germinen y debería cubrir el sistema radicular de la planta.

Idealmente el acolchado debería tener la misma acidez del suelo para que no cambie el pH. Los acolchados preferidos son el aserrín y otros productos de la madera. No se debe utilizar aserrín fresco. En caso de apuro se puede utilizar cualquier tipo de material orgánico pero se necesita poner atención al pH del suelo.

El acolchado aumenta el material orgánico del suelo y libera micro nutrientes vegetales a medida que se descompone. Al reducir la perdida de agua mantiene la humedad del suelo cerca de la superficie donde se encuentran la mayoría de las raíces del arándano. Los acolchados también refrescan el suelo durante el calor del verano.

Frecuentemente he visto crecer las raíces del arándano fuera del suelo en la zona de descomposición del acolchado y por lo general el arándano con mulch se desempeña mejor que el sin mulch.


Artículo publicado en Redagrícola Edición Nº 18, Septiembre, 2007.
 
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