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Brasinoesteroides: "La Sexta Hormona" |
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miércoles, 07 de noviembre de 2007 |
Lo natural está de moda y la tendencia mundial a una vida más sana no escapa a la agricultura. Los Brasinoesteroides, conocidos también como la “sexta hormona”, llegaron para quedarse.
Bajo costo, estimulación del color, frutos homogéneos, adelanto de cosecha y superación de estrés en cultivos y hortalizas, son algunos de los beneficios de este revolucionario producto.
La empresa Agrobuc, con gran experiencia en el mercado agrícola, selló una alianza estratégica con Química R&S para comercializar productos desarrollados con formulaciones de nuevos biorreguladores de crecimiento vegetal correspondientes a la familia de los brasinoesteroides. El B-2000, indicado para frutales; el BRASINOST-1 para hortalizas y el BIOFLOR-1, para flores y plantas ornamentales.
“Realizamos un arduo trabajo para validar la eficiencia e inocuidad, y en especial una labor de adaptación de la tecnología a las características edafoclimáticas y tipos de cultivos. Somos competitivos en el mercado agrícola chileno y extranjero, aportando con productos de calidad y totalmente inocuos. Para consolidarnos definitivamente realizamos una alianza comercial con la empresa Agrobuc, de modo de posicionar nuestra línea de productos gracias a su vasta experiencia. Trabajaremos de acuerdo a las necesidades del sector, aportando con nuestra orientación a la innovación y el desarrollo de nuevas tecnologías y productos para la agricultura”, afirma María Eugenia Reyes, Gerente Técnico de R&S, y de profesión Químico con especialidad en orgánica y productos naturales de la U. de la Habana.
| Los brasinoesteroides son compuestos naturales que se encuentran en pequeñísimas cantidades en los órganos de las plantas, preferentemente en los tejidos y órganos más jóvenes. El primero de estos compuestos fue aislado del polen de la Brassicanapus y el esclarecimiento de su estructura se realizó en el año 1979 por científicos norteamericanos. En la actualidad se conocen más de 45 miembros de la familia de los brasinoesteroides, por lo que constituyen una amplia familia de compuestos, de potente actividad biológica. |  La Gerente Técnico de R&S María Eugenia Reyes. |
LOS MÚLTIPLES BENEFICIOS DE LOS BRASINOESTEROIDES
Por más de 15 años se han realizado investigaciones en países tales como Estados Unidos, Rusia, China, Alemania, Cuba, España, Japón, entre otros, y Chile. En ellas se ha demostrado que la aplicación de productos con cantidades muy pequeñas de brasinoestroides, debidamente formulados y aplicados en los momentos adecuados, producen notables beneficios en los diversos cultivos.
Por ejemplo el B-2000, que entre otros efectos estimula la coloración de los frutos en cerezos, tomates y en variedades de uva de mesa en que cuesta trabajo alcanzar el color necesario para exportar. El producto también acelera el ciclo vegetativo, adelantando la madurez y permitiendo cosechas más precoces. “En algunos cultivos se logra cosechar antes de la fecha general. En las cerezas logramos adelantos de hasta una semana en la cosecha. Se logra salir antes con “primores” que consiguen un mayor retorno que al salir en el grueso de la cosecha. En el caso de la uva de mesa de los valles del norte se puede estar en los primeros barcos. Si tú logras adelantar la madurez te evitas problemas y te reporta muchos beneficios”, explica María Eugenia Reyes.
Otra de las cualidades del producto es que se incrementan las defensas naturales de las plantas frente a condiciones de estrés biótico –como ataques de plagas- y abiótico –como estrés hídrico, térmico o salino-. A estos productos se le llama hormonas, o productos antiestrés, porque hace que la planta sea más resistente para enfrentar condiciones ambientales adversas.
“Tanto B-2000, BRASINOST-1 y BIOFLOR-1, son productos de fácil aplicación. Considerando la fuerte relación entre la estructura química con la actividad biológica de estos compuestos y las bajas concentraciones de ingrediente activo que se requieren en sus formulaciones, las aplicaciones foliares son particularmente eficientes cuando se realizan con equipos de bajo volumen como son las bombas electrostáticas”, afirma la investigadora.
LO NATURAL ES MÁS SANO
La introducción de los brasioeteroides en el mercado chileno fue un proceso lento y exhaustivo realizado por R&S. Según la Gerente Técnico de R&S, la intención no es importar sino que a partir de estas nuevas familias de hormonas desarrollar fórmulas que se adecuen a las características climáticas chilenas y los distintos cultivos. “Puedes hacer un producto que funcione con un pH determinado, un tipo particular de suelo o un cultivo en especial, y que se comporte en el norte de Chile distinto que en el sur. Una parte es desarrollar fórmulas y otra es investigar cómo funcionan según las características del lugar. Cómo podemos influenciar con estas fitohormonas a las distintas variedades. Todo este tiempo nos hemos dedicado a eso y a diferenciar los productos. Qué cosas resuelven mejor el problema de las hortalizas, cómo abordamos el cultivo de flores, qué pasa con los cereales, los forestales; en esa dinámica fuimos desarrollando las diferentes fórmulas”.
Para corroborar la eficiencia de estos productos realizaron múltiples pruebas de campo, avalados por análisis estadísticos y trabajos de investigación con diferentes universidades e institutos como el INIA. La Platina en la Región Metropolitana, tesis de grado, proyectos CORFO, trabajos con pequeños y medianos productores y diferentes empresas agrícolas durante varias temporadas. Trabajaron en diferentes zonas del país y cultivos como uva de mesa y vinífera, cerezos, cítricos, paltos y otros frutales de exportación y para el mercado nacional. También se validó en tomate, cebolla, ajo, pimentón, papa, otras hortalizas y cereales. En flores, en tanto, se probó en claveles, rosas, alstroemerias, gerberas y otras; además de ornamentales.
La validación hace un gran énfasis en la inocuidad del producto. “A veces el fabricante afirma que su producto es natural, pero los agricultores quieren confirmar que no queden residuos en la fruta. Hemos realizado ensayos de todo tipo, incluso utilizado marcadores isotópicos, y enfrentado las pruebas más estrictas para corroborar que no hay restos de los productos en la fruta ni en el suelo”.
Gracias a la firma de los distintos acuerdos comerciales (TLC), Chile debe introducir y fortalecer el uso de tecnologías limpias y eficientes que hagan más rentable y competitiva la agricultura. Estos productos de origen natural, rápidamente asimilables por las plantas y extremadamente amigables con el medio ambiente, apuntan a encontrar nichos de mercado que aseguren amplios beneficios a la agricultura del país.
Artículo publicado en Redagrícola Edición Nº 18, Septiembre, 2007. |
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