 Diferentes comunidades autónomas en España, algo equivalente a nuestras regiones, están invirtiendo decididamente en la modernización de sus sistemas de riego, tanto de conducción y embalse, como en tecnificaciones.
Este reporte de nuestro corresponsal en España da cuenta de dos comunidades muy disímiles en cuanto a la disponibilidad de agua, Cataluña, en donde el recurso es extremadamente escaso y Aragón, por donde atraviesa en caudaloso río Ebro y el agua no es limitante. En ambas regiones la consigna es aprovechar hasta la última gota de agua.
En Cataluña El objetivo es ganar 125.000 ha para el riego
Regsa es una empresa dependiente del gobierno catalán que tiene una tarea de envergadura: modernizar 175.000 ha de riego e incrementar en 125.000 ha la superficie regada en toda Cataluña. Agricultores regando gota a gota, esa es la imagen que busca el Gobierno Catalán. Y la fecha para conseguirlo es el 2015. Si bien hay muchos productores que hacen uso eficientemente del agua, el objetivo es que todos lo hagan. Quedan siete años para conseguirlo, pero desde hace más de 17 años que la Generalitat de Cataluña, a través de su Departamento de Agricultura viene ejecutando un plan de modernización del riego.
El riego es una prioridad. El presupuesto para 2008 fue de 200 millones de euros, de los que se destinan unos 110 millones de euros para la construcción del canal Segarra-Garrigues, una gran obra que permitirá regar 70.000 ha, y que por sus dimensiones ejecuta una empresa especialmente creada para este fin: Reg Sistema Segarra-Garrigues (Regsega).
 La construcción del canal Segarra-Garrigues, ejecutada por la empresa Reg Sistema Segarra-Garriges (Regsega), es la obra de riego más importante que se ejecuta hoy en Cataluña. Una vez terminada supondrá la entrada en riego de 70 mil hectáreas. El objetivo es modernizar 175.000 ha de riego —el 96% de la superficie actual bajo riego tradicional—, lo que permitirá un ahorro de agua de 400 hm3 anuales. Sólo en el periodo 2007-2012 se prevé modernizar 39.385 ha con una inversión de 293 millones de euros. En cuanto al desarrollo de riegos más eficientes, la meta es incrementar en 125.000 ha la superficie regada, de las que 64.500 se espera que serán ejecutadas entre 2007 y 2012, con una inversión de 1.245 millones de euros.
La modernización corre por cuenta de Regs de Catalunya S.A. (Regsa), una empresa pública dependiente del gobierno catalán que promueve, promociona y ejecuta (a través de licitaciones) el riego, tanto para realizar la construcción de canales y acequias principales como las obras de conducción secundarias dentro de cada zona regable, además de la prestación directa o indirecta del servicio. Según el caso, los regantes deben comprometer aportes que rondan entre el 15 y 30%.
 En distintas fases, las obras de riego del Segrià Sud (en Lleida) comenzaron a construirse en 2002, y están diseñadas para abastecer de agua filtrada y riego por goteo a 3.220 ha. Nuevos regadíos
“Las actuaciones de Regsa están encaminadas a suministrar agua a la actividad agraria en todo el territorio, ya sea con dotaciones plenas —de 6.000 a 6.500 m3/ha/año— o bien a través de riegos de soporte —desde 3.000 m3/ha/año— que aseguran el recurso a las producciones de secano frente a situaciones de sequía extrema”, explica Antonio Enjuanes, subdirector de infraestructuras rurales del Departamento de Agricultura.
El plan incluye además la incorporación de sistemas de riego a presión, sustituyendo así los riegos a manta o por inundación, propio de los regadíos tradicionales de la zona. Esta modernización “permitirá una mayor eficiencia en la aplicación del agua, un eventual ahorro en los consumos del recurso y una mejor gestión del riego con el empleo de las últimas tecnologías de telegestión”, indica Enjuanes.
Actuaciones de este tipo son necesarias, por ejemplo, en la zona oriental de Terra Alta (provincia de Tarragona), que requiere de infraestructuras rurales y agrarias que permitan el desarrollo y modernización de 14.200 ha de viñedos, olivos y almendros. Para el subdirector de infraestructuras rurales, “introducir tecnología para aumentar la eficiencia en el transporte y almacenamiento de agua contribuye a luchar por la necesaria adaptación de nuestro regadío a una pluviometría irregular, típica del clima mediterráneo”.
Pero no basta sólo con introducir tecnología. “Es importante enseñar a los agricultores a emplear la tecnología. Función que en Cataluña cumple el IRTA, un instituto que además de investigar los distintos aspectos agronómicos, incluido el riego, traspasa y divulga tecnología entre los productores. Sin este componente fundamental el proceso no estaría terminado”, puntualiza Enjuanes.
En Aragón La aspersión crece más de 10.000 ha en cinco años
En Aragón se ejecuta un ambicioso plan de modernización del riego, que hasta el pasado año había intervenido sobre unas 40 mil hectáreas.
Hacía cinco años que los regantes de los municipios aragoneses de El Grado y Artasona piden soluciones para terminar la construcción de la red de distribución a cargo de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), por fin encontraron respuesta. Será el Gobierno de Aragón, a través de la Consejería de Agricultura, quien financie las obras pendientes, las que se iniciarán a fines de 2008.
Modernizar el riego en una gran superficie como es la de Aragón (1.192.142 ha agrícolas), es una tarea titánica para los regantes y el Gobierno local. Y el proceso modernizador no ha sido fácil, sobre todo porque el informe “Regadíos en España”, del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, sitúa a Aragón como la región con mayor riego por gravedad de toda España (239.368 ha, un 21% del total nacional).
 Inauguración de la modernización de regadíos de Pomar de Cinca, en Huesca, con la presencia del consejero de Agricultura y Alimentación del Gobierno de Aragón, Gonzalo Arguilé (primero de der. a izq.). Desde 2001 el Gobierno de Aragón ejecuta un ambicioso plan de modernización de los regadíos, promovido por la Sociedad de Infraestructuras Rurales de Aragón S.A. (Sirasa), período en el que se han invertido 73 millones de euros. En este tiempo se han transformado 12.968 ha, a las que en 2007 se sumaron 3.967 ha y otras 1.690 ha estaban en ejecución. A eso hay que incluir 25.327 ha de mejoras en regadíos, de las que 2.887 ha se ejecutaron en 2007.
El Gobierno de Aragón ha elaborado varios decretos que definen líneas de ayuda para financiar la modernización del regadío. Hoy concede hasta un 65% de la inversión a las comunidades de regantes para la ejecución e instalación de elementos que mejoren la gestión del riego, incrementen su eficiencia y el ahorro de agua; la modernización integral de cada zona de riego y las asesorías que requiere la puesta en marcha de grandes sectores de riego presurizado.
La apuesta de Aragón es por las nuevas tecnologías y el ahorro del agua. Así, van reemplazando el riego tradicional por riego localizado (aspersión o goteo). Uno de los objetivos concretos de Sirasa es propiciar el riego por aspersión o pivote en maíz, alfalfa y girasol, mientras que frutales y viñedos ya se riegan por goteo o microaspersión. Un dato interesante es que el riego por aspersión ha crecido de 58.820 ha en 2002 a 69.319 ha en 2007.
Sirasa está centrando su actuación en el Alto Aragón y en el Canal de Aragón y Cataluña, zonas que concentran el 85% de los proyectos. Otro de los grandes proyectos que está en manos de Sirasa está localizado en el Bajo Ebro Aragonés, donde se espera transformar 20.000 ha aptas para cultivo. Entre los proyectos sobresale la transformación del regadío de las Comunidades de Regantes de “La Efesa” (436 ha), “Planetes, Moro y Vall del Camí” (2.134 ha), “La Magdalena” (115 ha) y “Vall de la Figuera” (820 ha); entre otras iniciativas.
También destacan los regadíos sociales, los que buscan transformar pequeñas superficies desfavorecidas o en proceso de despoblamiento, con el fin de fijar, crear y sostener empleo agrario y equilibrar el territorio. Para optar a estos programas, los agricultores deben consolidarse en una Comunidad de Regantes y asumir el menos el 25% del coste de las infraestructuras, además del equipamiento en parcela. Un proyecto pionero
Sirasa también participa en la mitigación de la contaminación del agua de riego. Uno de los mayores dolores de cabeza de los regantes aragoneses es el mejillón cebra (molusco bivalvo de agua dulce), por lo que se ha iniciado un proyecto para eliminarlo de las aguas de riego antes de que colonice y colapse la infraestructura hidráulica. Se trata de una experiencia pionera, impulsada por la Comunidad de Regantes Monte Bajo de Gelsa, que instala sistemas de cloración en los 50 km de tuberías de esta comunidad un para acabar con el dañino bivalvo.
Artículo publicado en revista Chileriego nº 36, diciembre 2008. |