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Para ciruelas, almendras, nueces y olivos: Independencia y bajo costo de la cosecha mecanizada PDF Imprimir E-Mail
martes, 30 de diciembre de 2008
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Hasta hace pocos años la cosecha mecanizada parecía una opción lejana, viable sólo para plantaciones a gran escala. En la actualidad, debido al encarecimiento y la escasez de mano de obra agrícola, la mecanización de la cosecha es clave para el éxito comercial, incluso en huertos frutícolas medianos y pequeños.

La agricultura chilena, en particular la fruticultura, ha sido impactada por el alza del costo de la mano de obra, debido a su baja disponibilidad e ineficiencia. A esto se suma las complicaciones inherentes al manejo de gran cantidad de personas y las cada vez mayores exigencias laborales, motivos por los que se ha hecho común escuchar de multas millonarias impuestas por la Inspección del Trabajo, así como de robos y de accidentes laborales. Un accidente grave durante cosecha implica la paralización de la faena hasta que los organismos facultados otorguen el permiso correspondiente. Lo que incluso puede demorar semanas y llevar a la pérdida parcial o total de una cosecha.

Ante este escenario los agricultores buscan automatizar y mecanizar, en la medida de lo posible, las principales labores agrícolas. Este es el caso de la cosecha, labor que provoca enormes requerimientos –peaks– de personal, en épocas determinas del año y en momentos en que ya se ha realizado la mayor parte de la inversión, quedando el productor en situación de alta dependencia de la escasa oferta laboral.

Actualmente existen en el mercado chileno una amplia gama de marcas de equipos de cosecha, de procedencia norteamericana y europea, los que representan una buena parte del espectro mundial de quipos de recolección. Pero la gran ventaja de tener mucho de donde elegir hace difícil saber qué es lo mejor o más conveniente para cada huerto en particular.


Muchas alternativas y una difícil elección


Cada equipo o marca y cada sistema o concepto de cosecha presenta ventajas y desventajas. En ocasiones no aportan ventajas técnicas, pero pueden ser de precios muy asequibles, lo que permite a huertos pequeños contar con un sistema de mecanización básico, pero adecuado a su realidad.

Los equipos deben ser elegidos de acuerdo a la realidad de cada huerto y no existe una formula para integrar número de hectáreas, sistema de cosecha, tamaño del equipo o cantidad de equipos. Como regla, a medida que un huerto es más grande se necesita de equipos más eficientes, aunque sean más caros, en tanto que aporten con verdaderas economías de escala.

Los agricultores invierten gran cantidad de recursos en plantar y desarrollar un huerto (fertilización, ortopedia, poda, asesores...) para luego, por ahorros mal entendidos, terminar destruyendo la corteza de los frutales por ahorrar en la compra de un equipo vibrador que vale el equivalente a 4 visitas del asesor.


Claves para elegir un equipo de cosecha


Calidad: Hay que conocer la trayectoria de la marca, el tipo y espesor de los aceros, la marca de sus sistemas hidráulicos, la marca de los motores, etc. Pero sobre todo conocer la experiencia de quienes han utilizado el equipo por varias temporadas.

Servicio Técnico: Un equipo sin un sólido servicio técnico es sólo un pedazo de metal. Nuevamente, es conveniente preguntar a usuarios con experiencia. Repuestos y servicio –24/7– durante cosecha son la clave.

Tecnología: Hoy hay grandes avances tecnológicos que permiten hacer la labor a menor costo, cuidar el árbol y cumplir las normativas.

Los cabezales de vibrado ‘pesados’ son la clave para un remecido eficiente, que no dañe el árbol. Como Fuerza es Masa por Aceleración, un vibrador pequeño –con excéntricas también pequeñas– no tiene ni la masa ni la aceleración suficiente para lograr el objetivo. Los pequeños vibradores que se instalan en tractores logran remecer pero demoran mucho y dañan el árbol. Un cabezal de vibración tiene que pesar –al menos– cerca de una tonelada, por lo que el equipo debe ser autopropulsado. Además es importante que la vibración sea de movimiento omni-direccional.

Son relevantes los elementos de amortiguación/sujeción en el cabezal de vibrado. Hoy en día los sistemas más avanzados cuentan con la tecnología Pillow Pads, desarrollada por OMC, que cuida el tronco y transmite correctamente la fuerza de vibrado.

Un gran salto en la tecnología de vibrado es el sistema FAST (Full Automatic Shake Technology), desarrollado y patentado por OMC. Gracias al cual el operador posiciona la pinza junto al tronco y desde ese momento la operación es completamente automatizada y controlada por un procesador. El sistema controla la presión que aplica la pinza, potencia y tiempo de vibrado, tiempo en que actúa el freno de vibrado, el tiempo que demora en retraerse la pinza y las revoluciones del motor diesel, de modo de entregar la potencia justa al sistema.

Todo esto permite aumentar el número de árboles por tiempo de vibrado y disminuir el consumo de combustible y la fatiga del operador. Incluso operadores sin experiencia pueden trabajar con los equipos, ya que son sistemas extremadamente simples. Gracias a estos equipos los fruticultores podrán cosechar de manera moderna, eficiente, económica e independiente.


Artículo publicado en revista Redagrícola Nº 24, Noviembre 2008.
 
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