 Con la Central Hidroeléctrica Lircay, de casi 20 MW de potencia, la Asociación Canal Maule demostró que hoy es posible realizar pequeñas centrales de pasada asociadas a obras de riego. Gracias a esta exitosa experiencia, para otras organizaciones de regantes será más sencillo levantar proyectos similares.
Comenzó la cuenta regresiva para la inauguración de la Central Hidroeléctrica Lircay, ubicada en la comuna de San Clemente, Región del Maule. La obra, con una potencia instalada de 19,04 MW (megawatts) y la posibilidad de generar 114,66 GW/h (gigawatts/hora) al año, es un claro ejemplo de lo que una Organización de Usuarios de Aguas puede alcanzar: construir una pequeña central de pasada gracias al potencial de generación del agua de riego, aprovechando de paso la infraestructura de riego existente, para así obtener beneficios económicos que de otra manera sería impensable lograr.
El acuerdo entre la Asociación Canal Maule (ACM), gestora del proyecto, y la empresa Hidromaule S.A., dueña de la central, consiste en un arrendamiento del agua por un periodo de 30 años, dentro del cual los beneficios podrán ir en aumento cumplidos ciertos plazos. Cuando comience su operación durante este segundo semestre, la organización de canalistas comenzará a recibir un promedio de US$ 300 mil al año. El ingreso se basa en una capacidad de captación máxima de 22 m3/s para alimentar las turbinas y está sujeto a la variación de los caudales del Canal Maule Norte Bajo, entre cuyas secciones 1a y 2 a se ubica la generadora.
La ACM y sus 3.500 accionistas son propietarios de derechos de aprovechamiento de agua por un caudal total de 54,32 m3/s para la temporada de riego (15 de septiembre a 15 de abril), de los cuales el 41,92 % se reparte para el Canal Maule Norte Alto y el 58,08 % va para el Canal Maule Norte Bajo. Este último debe entregar a la 2ª y 3ª secciones el 53,08 % de sus derechos totales en el periodo de riego, con un caudal máximo de 28,83 m3/s que es efectivamente utilizable por la central. El resto del año (15 de abril al 15 de septiembre) se puede aprovechar la totalidad de los derechos disponibles del Sistema Maule Norte para la generación. Como referencia, el promedio de caudales medios mensuales entregados por la ACM apunta un máximo de 27,73 m3/s en diciembre y un mínimo de 8,19 m3/s en mayo.
 Bocatoma junto a la Quebrada Los Temos, diseñada para captar un caudal máximo de 22 m3/s. Gracias a las asambleas los regantes saben que ésta será una buena forma de obtener recursos adicionales para la asociación. Hasta el momento todo se ha manejado con claridad, pero el futuro todavía asoma incierto para algunos. “Los beneficios no los conocemos. Tenemos que ver cómo se va a distribuir el ingreso”, afirma David Ayala, presidente de la Comunidad Canal Villalobos Alto. Se enteró hace dos años de la construcción de la central y hoy aspira a que, con los nuevos flujos, la comunidad que representa pueda arreglar sus canales deteriorados por erosiones, filtraciones y, en definitiva, por la falta de mantenimiento.
Si bien las cuentas habrá que sacarlas una vez que la central esté funcionando, las perspectivas asoman auspiciosas para la directiva. “Somos una organización sin fines de lucro y, por lo tanto, todos los recursos que se obtengan de la generación eléctrica, de este pago que tiene que hacernos la sociedad que va a explotar nuestras aguas, va a inversión en mantenimiento y reparación de canales y en nuevas obras de regadío. Ahí vamos a tener una fuente de financiamiento importante para complementar los proyectos de la Ley de Fomento al Riego”, explica Andrés Bravo, presidente de la Asociación Canal Maule Norte. El gerente general de la misma, Wilibaldo Bravo, explica que por medio de la Ley 1.123 se planea recuperar los casi ciento cincuenta kilómetros de canales matrices. El proyecto se llama OME-65, su implementación tiene un costo estimado de US$ 10 millones, aproximadamente, y actualiza estudios realizados en las décadas del ochenta y noventa.
El Proyecto
La central hidroeléctrica Lircay se ubica en la zona de confluencia del estero Corel con el río Lircay, aproximadamente a 30 kilómetros al nororiente de la ciudad de Talca, en la comuna de San Clemente. La razón para establecerla en ese sitio, es aprovechar una caída de aproximadamente 110 metros que se produce en la primera sección del Canal Maule Norte Bajo, en la quebrada de Los Temos –que desemboca en el río Lircay–, para posteriormente ser tomada por la segunda sección del Canal Maule Norte Bajo. En la zona de descarga a Los Temos se construyó la bocatoma de la central con capacidad para 22 m3/s. Le siguen un canal de aducción de 2,9 kilómetros, una cámara de carga que contiene un vertedero de seguridad, y una tubería de presión de acero de 2,3 metros de diámetro y 520 metros de longitud que fueron construidos –en su mayoría– en una servidumbre de la empresa Celco. El agua es conducida hasta la casa de máquinas, ubicada en la margen sur del río Lircay a 50 metros del puente Carretones. Luego de ser utilizada para la generación, es descargada al río Lircay aguas arriba de la toma del Canal Maule Norte Bajo Segunda Sección.
 Andrés Bravo, presidente de la Asociación Canal Maule. “Todos los recursos que se obtengan de la generación eléctrica van a reinversión en mantenimiento de canales y en nuevas obras de regadío”. Lircay fue diseñada por la empresa de ingeniería Dessau Soprin Ingentra, tiene una vida útil estimada de 50 años y un costo de US$ 20 millones. Cuenta con dos unidades generadoras de 9,7 MW cada una y sus sistemas de servicios auxiliares. Posee, además, una subestación eléctrica donde se ubica el transformador de poder cuyo objetivo es elevar el voltaje de 6,6 Kv. a 66 Kv, y equipos para entregar la energía a una línea de alta tensión que la transporte hacia la subestación Maule del Sistema Interconectado Central (SIC).
Con todo, la central no es muy distinta a otras de pasada que se han construido en el país. Las obras, comenzadas el 15 de julio de 2007, prácticamente no tuvieron contratiempos: sólo algunos destrozos por las lluvias de mayo. Sin embargo, lo que hoy parece fácil fue bastante complicado de conseguir en tiempos en que las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) no aparecían como un negocio tan rentable para el país. ): Wilibaldo Bravo, gerente general de la Asociación Canal Maule. De Santa María a Lircay
Para el año 2001, el proyecto para construir la Central Hidroeléctrica Santa María descansaba en los archivos de la Asociación Canal Maule. En ese entonces, ante el potencial del gas argentino, el desarrollo de las ERNC no era una prioridad. Pero la nueva dirigencia de la asociación de usuarios de agua, encabezada por Andrés Bravo, decidió darle una nueva oportunidad a la iniciativa. Recuperó los antecedentes, hizo los estudios a nivel de perfil y vio que era económicamente factible. Sin embargo, faltaban dos elementos: experiencia y financiamiento. “Una asociación de regantes no tiene capital. Normalmente funciona con el valor de la cuota de los regantes, lo que da algo de margen para pagar las obras de mantenimiento, pero nada más. No hay capital para realizar grandes reparaciones y menos para embarcarse en un proyecto hidroeléctrico”, comenta Wilibaldo Bravo.
El renovado proyecto de la Central Hidroeléctrica Lircay fue propuesto a un par de empresas del área que no aceptaron. En 2003 la ACM comenzó los contactos con CORFO para terminar los estudios de prefactibilidad y factibilidad (con un costo estimado de $ 80 millones), pero la respuesta fue negativa. Los regantes, sin embargo, lograron realizar algunos estudios básicos con Ingentra para presentarlos a los programas Offset, que estipulaban compensaciones industriales de parte de proveedores de armamento para el país. La iniciativa no prosperó (2004) pero se habían terminado los análisis de prefactibilidad y ya estaba la idea de formar una sociedad con Ingentra y Va Tech, proveedor de equipos de generación. A partir de una serie de conversaciones, se decidió la formación de una sociedad llamada Hidromaule S.A. –formada por accionistas chilenos y europeos– para construir la central con fondos de instituciones financieras internacionales. La Asociación Canal Maule le proveería la fuerza motriz de las aguas que circulan por los acueductos administrados por ella, sin alterar el riego.
 Sala de máquinas con dos turbinas tipo Francis de 9,7 MW de capacidad. El nuevo formato presentó una figura que permite a los regantes entrar en el negocio eléctrico y así aprovechar íntegramente el agua sin desobedecer su reglamento interno ni violar sus fines no comerciales. En el caso de la Asociación Canal Maule, el artículo tercero de sus estatutos la autoriza a desarrollar proyectos que permitan “aprovechar las fuerzas motrices y obtener todas las ventajas que resulten de estos trabajos a favor de los fines de la asociación (el riego)”.
El 20 de julio de 2006 la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) fue presentada a la Conama y calificada favorablemente en noviembre de ese año. En abril de 2007 la DGA autorizó la construcción de las obras hidráulicas, las que comenzaron en julio. “Aparte de construir una franja de canal a través de un cerro, nuestra central no tiene otro impacto ambiental. Además, este tipo de centrales son de rápida ejecución: en quince meses va a estar operando. Hoy día la topografía de nuestro país nos permite desarrollar este tipo de obras”, comenta Andrés Bravo respecto de los beneficios de construir centrales de pasada.
La experiencia de la Asociación Canal Maule ya se está contagiando, tanto fuera de sus filas como dentro de ellas. Hacia afuera la señal es clara. El manual elaborado por la CNR y la CNE para las Asociaciones de Usuarios de Agua, recoge parte de lo vivido por ACM en estos últimos siete años para que otros puedan aprender y se atrevan a generar recursos. De manera interna, cada salto de agua se ha transformado en una nueva oportunidad. Por ejemplo, Enrique Oltra, ubicado en la zona de San Clemente y presidente de la Comunidad de Agua Álamo, ya tiene localizada una caída de 40 metros y está con ganas de ver qué tan factible es construir una minicentral en ese sitio. La idea le entusiasma pero le falta el financiamiento. Gracias a lo vivido por la organización a la que pertenece, ya sabe cómo podría conseguirlo.Partes y Obras Asociadas de la Central Hidroeléctrica Lircay Bocatoma Estructura de hormigón de 5 metros de ancho y 15 de longitud, diseñada para captar un caudal máximo de 22 m3/s. Se encuentra ubicada en el margen izquierdo del canal Maule Bajo 1ª Sección. Tiene dos compuertas planas de servicio de 2,25 m de ancho por 3,20 m de altura, antecedidas por dos compuertas de emergencia. Está complementada por una estructura de control de caudales en el inicio de la descarga a la quebrada Los Temos, conformada por dos compuertas tipo clapeta con contrapeso de 2,25 m de ancho por 5,00 m de altura y dos compuertas de emergencia. Cuando el caudal del canal sea superior a 22 m3/s, las compuertas operarán con aberturas parciales para garantizar el ingreso del caudal de diseño a la bocatoma.
Canal de Aducción Canal de 2.950 m de longitud con dos secciones tipo, de acuerdo a las características del terreno. En sus primeros 800 m la sección es rectangular, de 4,5 m de ancho, 2,90 m de altura y 0,0007 m/m de pendiente. El resto del trazado presenta sección trapecial, con 2,50 m de ancho basal, talud 1V:1H, 2,90 m de altura y 0,0005 m/m de pendiente. Ambas secciones son revestidas en hormigón y dotadas de revancha de acuerdo a las recomendaciones de la bibliografía especializada. Cámara de Carga
Al término del canal de aducción figura la cámara de carga donde se origina la tubería de presión que lleva el agua hasta las unidades generadoras. Por seguridad se dispone de una compuerta de servicio y otra de emergencia inmediatamente aguas abajo del embudo de entrada. La cámara de carga está provista de un vertedero de 27,0 m de longitud que le permite evacuar el caudal de diseño con 0,50 m de carga hidráulica, ante un rechazo total de carga por parte de las unidades generadoras. Las aguas descargadas por el vertedero son recogidas por un canal colector de sección rectangular de 2,50 m de ancho con una pendiente de fondo igual a 0,001 m/m. Rápido de Descarga
La cámara de carga está provista de una obra de seguridad compuesta por un rápido de descarga dispuesto lateralmente al eje de la cámara y paralelo a la tubería de presión. Tiene 600 metros de longitud y evacúa el caudal ante un rechazo total de carga por parte de las unidades generadoras. La energía del agua descargada será disipada en una obra construida en el tramo final del rápido. Tubería de Presión
De acero. 2,30 metros de diámetro y 520 de largo. 12 milímetros de espesor. Presenta cinco tramos de diferente pendiente. Casa de Máquinas
De tipo superficial. Se ubica en la ribera izquierda (sur) del río Lircay 50 metros aguas arriba del Puente Carretones, a 300 m.s.n.m (metros sobre el nivel del mar). Contiene dos unidades generadoras, dos válvulas de protección de las turbinas y el equipamiento auxiliar correspondiente. Su longitud es de 35 metros; tiene un ancho de 10,50 m y una altura de 5,80 m. La cota del eje de la turbina es de 294,33 metros. Restitución al Río Lircay
El canal de descarga es una obra de hormigón armado de sección rectangular de 2,0 m de altura y 7,0 m de base. Su longitud es de 40 metros. La velocidad de escurrimiento es de 1,5 m/s. |
Equipos de Generación | | - Número de turbinas: | 2 | | - Tipo: | Francis de tipo horizontal | | - Capacidad: | 9,7 MW | | - Velocidad: | 600 rpm | | - Caudal: | 11 m3/s | | - Altura neta: | 100 m |
| | - Tipo: | Sincrónico, horizontal | | - Voltaje: | 6,6 Kv | | - Frecuencia; | 50 Hz | | - Potencia de salida: | 11 MVA | | - Factor de Potencia: | 0,9 |
| | - Cantidad: | 2 | | - Tipo: | Mariposa | | - Tipo de apertura: | Óleo hidráulica con servomotor | | - Tipo de cierre: | Sistema contrapesos |
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Artículo publicado en revista Chileriego nº 35 |