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La reina se aleja de su trono |
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Escrito por Marcela Quiroz y Rodrigo Pizarro
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viernes, 12 de octubre de 2007 |
Llegó a su tope. Y ahora le toca bajar. Así está el panorama para la frambuesa congelada de exportación en Chile. Los bajos rendimientos por há han mermado los volúmenes y varios agricultores han arrancado los huertos.
¿Las consecuencias? La reina indiscutida de los berries de exportación amenaza con dejar su liderazgo y ceder paso a los arándanos, que en cinco años más se proyectan como el principal berry congelado de exportación. Una verdadera revolución para el rubro nacional de congelados.
Todo marchaba sobre ruedas. Durante los últimos cinco años, la producción nacional de frambuesas crecía en un 85%. En volúmenes, Chile ostenta hasta el día de hoy el cuarto lugar en el ranking de los mayores productores mundiales, detrás de Rusia, Serbia y Estados Unidos. Pero hay un factor que preocupa desde hace tiempo a la industria chilena: los bajos rendimientos por hectárea. Y este año definitivamente pasaron la cuenta.
La cosecha 2006-2007 disminuyó en un 12% con respecto a la anterior. Problemas climáticos en floración se sumaron a la pesada mochila de los bajos rendimientos por hectárea, el encarecimiento de la mano de obra y el precio por kilo de 0,70 centavos de dólar, que dejó a varios con gusto a poco. Para más remate está el Decreto Tarifario Nº147, el que comenzará a regir a partir del 2008, que agrega marzo y abril a los cinco meses en los cuales se cobra por horas punta, y también amplía el horario de cobro lo que, según estimaciones, encarecerá los costos del producto en alrededor de 100 dólares por tonelada. Las repercusiones no se hicieron esperar: de las 40 mil toneladas exportadas el 2005, el año pasado la cifra cayó hasta las 38 mil. “Hay muchos huertos que se han arrancado o simplemente no hay interés por renovarlos y eso se va a notar sin duda en los próximos años. Este año la tendencia hacia abajo se va a mantener. Hemos llegado a un estancamiento en el crecimiento, la frambuesa ya llegó a su tope y va a empezar a bajar en volumen”, explica Cristián Stewart, Gerente General de Comfrut, la principal compañía nacional exportadora de berries congelados. Para la temporada 2007-2008 se espera que esta constante se mantenga y los datos así lo confirman: hasta abril de este año se ha exportado en volumen un 9% menos de frambuesas congeladas.
En Chile hay alrededor de 11.500 há de frambuesas que producen en conjunto más de 60 mil toneladas, lo que da un rendimiento que apenas supera las 6 toneladas por hectárea. El 70% de los huertos están en mano de pequeños productores, con un promedio de 0,8 há por agricultor. De la producción total de frambuesas, sólo un 4% se va para el mercado interno, un 9% se exporta en fresco y un 21% se ocupa para jugo concentrado. Todo el resto se va para el IQF, cuyos principales destinos son EE.UU. (28%), Francia (13%) y Holanda (11%).
¿Qué hacer? Traer plantas madres de buena calidad e incentivar la compra de plantas certificadas. “Además hay que empezar a experimentar con otras variedades. Si bien están todos muy contentos con la Heritage, no podemos quedarnos dormidos y debemos estar atentos a lo que se hace en otros países porque perfectamente podríamos estar exportando 50 mil toneladas de frambuesas congeladas”, explica Antonio Domínguez, Presidente de Nevada Export. El levantamiento de dumping por parte de EE.UU. y la posible campaña de promoción para aumentar la demanda en ese país, son otras señales esperanzadoras. (Ver recuadro) “Tenemos que recuperarnos. Chile tiene un lugar y no lo puede perder. Y no lo vamos a perder”, sostiene Gonzalo Bachelet, presidente del rubro de congelados de Chilealimentos.
Mientras tanto, la reina del IQF, que representa el 50% de las exportaciones totales de berries nacionales, perderá presencia y dará paso a otros productos congelados. “Hace 10 años la frambuesa era la estrellita indiscutida. Hoy está perdiendo peso. Va a seguir habiendo interés por ella, pero el consumidor está cada día más exigente y necesita más alternativas”, advierte Stewart.
El futuro está en los arándanos
Los arándanos han experimentado el crecimiento más explosivo en la fruticultura chilena, y también en la industria de los congelados. A finales de 2007 habrá 10 mil hectáreas plantadas en Chile y se presume que será el producto congelado más importante, sobre todo porque en el corto plazo entran en plena producción un buen número de hectáreas que aseguran más producción. “En cinco años más Chile debiera estar produciendo sobre las 100 mil toneladas de arándanos, para fresco e industria. Un 40% de esa fruta se debería destinar a la industria, por lo que estamos hablando de 40 mil a 50 mil toneladas, más de la frambuesa que estamos exportando hoy”, sostiene Antonio Domínguez.
Las perspectivas son más que buenas. Por ello, Chilealimentos organizó a comienzos de agosto el 1er Seminario sobre arándano industrial en Chillán, evento al que asistieron 300 productores, procesadores, exportadores y profesionales del sector. El mercado de arándano industrial ha crecido un 42% en los últimos dos años en EE.UU. Como ingrediente de repostería y como deshidratado el crecimiento llegó al 200% entre 2002 y 2005. Gracias a estos nuevos usos, el mercado se ha expandido. Los jugos también han aumentado, llegando a cuadriplicar los precios.
Y es que hoy los volúmenes de exportación en Chile superan las 21 mil toneladas, entre fresco y congelado. En 2006, el volumen de congelado llegó a las 2 mil toneladas, siendo los principales destinos Canadá y EE.UU., mercados que concentran el 85% de los envíos chilenos volúmenes de exportación, mientras que los precios para IQF alcanzaron los US$2,8 por kilo. Reino Unido y Japón asoman como nuevos mercados en el horizonte exportador chileno. “Los arándanos son populares para los agricultores porque cuando se obtienen rendimientos sube el precio. Ha habido un crecimiento no parejo de precios, pero que ha incrementado de 2001 a la fecha”, explica Cook, Presidente de Producer Marketing Company.
Pero, ¿la industria chilena está preparada para el crecimiento? “Sí, las empresas están realizando nuevas inversiones. Nosotros estamos creciendo en cámaras de guarda y túneles, las que ya vamos a implementar a principios del próximo año”, Stewart.
Nuevas variedades para la agroindustria
Si de variedades se trata, el siguiente paso es dar con aquellas que son específicas para la industria, las que en un futuro cercano podrían ostentar mejores precios. Para la industria las características prferidas en una variedad son calidad, color y apariencia dada por un tamaño entre 0,8 y 1 gr y 1,5 y 2 gr. Además, se necesita que sea una variedad que no presenta problemas para la cosecha mecanicaza.
Entre unas u otras, ya existen algunas variedades con potencial para la agroindustria.
• Duke: Posee color y rendimientos uniformes y se adapta sin problemas a la cosecha mecanizada. • Hardyblue: tiene un buen color, tamaño de 1 gr, buen sabor y grados brix. Al ser una variedad muy dulce no es apetecida para fresco y se podría adaptar muy bien a las condiciones del sur de Chile. • Bluejay: presenta un calibre medio, hollejo, tacto y tamaño uniformes, pero es incípida y tiene rendimientos erráticos • Legacy: tiene excelente sabor y buen rendimiento, pero no se conoce su comportamiento con cosechas mecanizadas, aunque se presume que con un buen trabajo de poda de puede cosechas de forma mecánica • Reka: es una variedad de Nueva Zelandia, es vigorosa, se adapta a suelos livianos, posee buen sabor y rendimientos, ha sido bien recibida por la industria a pesar de presentar algunos problemas de color • Liberty: tiene potencial para proceso, posee un muy buen sabor, es apta para la cosecha mecánica. Además posee buen vigor, sabor y rendimientos.
¿Qué variedades no se recomiendan para la industria? Los expertos no recomendaría O’Neil porque tiene bajos rendimientos, Bluecrop porque no tiene buen color y es difícil en cosecha mecánica, Elliot sería un problema porque hay mucha en Chile, es muy ácida y no cuaja muy bien y Star porque no sabemos cómo se comportaría en IQF.
Artículo publicado en Redagrícola Edición Nº 18, Septiembre, 2007.
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