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En el seminario MIP paltos y cítricos de INIA La Cruz: Tendencias del cultivo del palto en Chile PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Juan Pablo Figueroa   
miércoles, 20 de agosto de 2008
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El seminario “Manejo del ambiente y plagas en paltos y cítricos”, realizado en el Hotel del Mar (Viña del Mar), tuvo carácter de internacional puesto que sumó la participación de tres expertos extranjeros. Entre las presentaciones destacó la interesante exposición del asesor agronómico Francisco Gardiazábal (reproducida en parte en este artículo) y el lanzamiento de un atractivo libro editado por el Dr. Renato Ripa y la ing. agr. Pilar Larral, ambos investigadores de INIA La Cruz. El libro fue presentado a los asistentes del evento por el propio Dr. Ripa.

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El asesor, ingeniero agrónomo, Francisco Gardiazábal.
El ingeniero agrónomo Francisco Gardiazábal analizó los mercados de destino de las paltas y los cítricos chilenos, así como la situación de los países competidores de Chile en esos mercados. Además aportó antecedentes técnicos y de manejo de huertos de paltos y cítricos. En el presente artículo entregamos algunas de las consideraciones de huerto que sobre el cultivo del palto aportó Gardiazábal.

Gran aumento de las densidades de plantación

Según Francisco Gardiazábal, en los huertos de palto del país (cuya superficie ya roza las 40.000 ha), a través de los años se ha producido un gran aumento en la densidad de plantación. Es así que a comienzo de los 90’ la densidad era de 277 plantas por hectárea, a mediados de los 90’ era 416 plantas/ha, a fines de los 90’ de 555 plantas/ha, a inicios de 2000 de 832 plantas/ha. En tanto que a mediados de 2000 se llegó a las 1.111 plantas/ha.

Image Las mayores densidades, según Gardiazábal, aportan varias ventajas. En los huertos con distancias de plantación muy amplias se pierde una enorme superficie ya que sólo el primer metro de follaje recibe luz. Cuando se mide la penetración de la luz se ve que a medio metro de follaje hay ya un 60% de reflexión y al metro un 80%. “Los que tengan árboles grandes habrán visto que producen sólo en la zona externa y que cuando se hacen podas aumentan el área productiva. Pero cuando se trabaja en alta densidad, con árboles pequeños, prácticamente el 100% es productivo”, señaló.

El huerto se hace independiente de la orientación, especialmente en cerros plantados sobre camellón. Las plantaciones en cerro a 3 x 3 prácticamente no se orientan ya que sólo se busca la pendiente. Entre las ventajas que mencionó el agrónomo está que tienen mayor producción inicial, menores costos operativos y mayor seguridad en las labores. “Sobre todo en cerros, es mucho más fácil cosechar un árbol pequeño que uno grande”, afirmó.

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GRÁFICO 1. Penetración de luz en un palto Hass:
En el gráfico 1 se aprecia una reducción del 60% en la penetración de la luz en los primeros 50 cm de follaje y casi un 80% a los primeros 100 cm.

En la tabla 1 se desglosan los calibres de las paltas de un huerto a 3 x 3 m de la empresa Desarrollo Agrario, donde se logró un porcentaje de exportación de 93,96%. El huerto fue plantado en setiembre - octubre de 2004 y la cosecha corresponde a julio - agosto de 2006.

En el huerto de la tabla, en el primer año de producción casi llegaron a 10,5 ton/ha y en los calibres principales, 40 - 50, se aglutinó más del 90% de la fruta. Según Gardiazabal, en esos huertos se estudia cosechar sólo calibre 40, aún si es necesario hacer 3 o 4 pasadas: “La fruta es muy fácil de cosechar y se puede saber de inmediato si está en el calibre, lo que se dificulta con la fruta en altura”. Esto es importante ya que, de acuerdo al especialista, el año pasado el calibre 40 retribuyó US$2 el kilo (libre para el agricultor), a diferencia de lo cosechado ‘al barrer’ en que se obtuvo entre US$ 1,20, y 1,40.

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Tabla 1.
En estos huertos, aún en cerros, se facilitan las labores ya que los árboles sólo crecen hasta la altura de una persona. Además presentan menor riesgo ante la entrada de nuevas plagas al país. “Los huertos con árboles grandes son difíciles de pulverizar, los de árboles pequeños –en cambio– se pueden pulverizar hasta con bomba manual de espalda. Este año, cuando necesitamos aviones por el grave ataque de arañitas, no había disponibles de o estaban disponibles un mes después de que se necesitaron”, dijo Gardiazabal.

Estos árboles deben ser formados. Se trabaja sólo con brotes silépticos, aquellos anticipados que nacen sobre el eje principal, evitando brotes prolépticos, los que generalmente compiten con el eje y pueden llegar a tener tanto vigor como aquel.

Gardiazábal mencionó, entre las desventajas del sistema de alta densidad, un mayor costo inicial o de plantación del huerto (más árboles, más goteros, etc.) y que presenta algunas incógnitas de manejo reproductivo y vegetativo. “Cuando se tiene una alta producción, con ramas llenas de fruta, es muy difícil obtener flores. Después de tener una muy alta producción, 25 a 30 ton/ha, lo más probable es que al año siguiente caiga la producción (añerismo) y ese es un lujo que los huertos en alta densidad no se pueden dar porque la fruta es la que sujeta el crecimiento del árbol”.

“Hemos buscado fórmulas y hoy ya creemos saber cómo lograr una alta producción, anticipó el agrónomo, y luego una cantidad de yemas florales suficiente para evitar el añerismo. Ese sería un logro importante ya que el añerismo es el principal problema del palto Hass”.




Ensayos en nutrición: Entec® v/s urea:

La empresa de asesoría agronómica Gama (de la que es socio Gardiazabal) realizó ensayos junto a la empresa de nutrición Compo –durante 5 años– en los que se comparó el comportamiento productivo de paltos Hass fertilizados con urea v/s fertilizados con Entec®. Las grandes producciones que se obtuvieron con ambos tratamientos se explican porque para los ensayos se eligieron los mejores árboles del mejor sector de un huerto de alta producción, ya que la idea era probar si el producto “se la podía” con altísimas producciones. La fertilización se aplicó entre los años 2002 a 2006 y se midieron las cosechas de los años de los años 2003 a 2007.

Producción y peso promedio de frutos de 2003 a 2007:

“Los dos primeros años, 2003 – 2004, la fertilización con urea resultó mejor porque en 2002 pusimos la misma cantidad de nitrógeno de urea que de Entec. El problema fue que los con Entec tuvieron un crecimiento inmensamente grande. El 2003 bajamos la dosis a un 75% hasta el 2006. Pese a la caída de los dos primeros años de Entec el total acumulado, tanto de 2003-07 (+10 ton/ha) como de 2005-07 (+25 ton/ha), son favorables a Entec.

Distribución de calibres en el ensayo 2007:

En la producción del año 2007, el Entec –pese a tener 10 ton más por hectárea–, logró casi el doble de producción en los calibres 40-50.

Los fertilizantes ENTEC –en base preferentemente a amonio– contienen el inhibidor de la nitrificación 2,4-dimetilpirazolfosfato (DMPP). Éste actúa sobre las nitrosomonas del suelo, inhibiendo el paso de amonio a nitrato, haciéndolo más lento y manteniendo el amonio como tal por más tiempo. De esta forma queda menos nitrato disponible para ser lixiviado y realmente se regula la relación nítrico/amoniacal.




Artículo publicado en Redagrícola Edición Nº 22, julio, 2008.
 
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