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ESTUDIOS DE COMPETITIVIDAD EN LA ECONOMÍA CHILENA ALIMENTOS PROCESADOS
Las exportaciones mundiales de alimentos han experimentado un fuerte crecimiento en los últimos años –tasa promedio 10,6% entre 2000 y 2005– con una participación cada vez mayor de alimentos procesados (los cuales mostraron un crecimiento promedio de 11,5% en el mismo periodo). Este crecimiento considerable viene dado por cambios en patrones de consumo, demográficos y de condiciones de mercado.
Las características del sector imponen condiciones particulares a los exportadores, dentro de las cuales se destacan: - Importaciones concentradas en países desarrollados, con crecientes requerimientos (de calidad, trazabilidad, etc.) a los países exportadores. - Alta atomización de empresas y clientes requiere el uso de intermediarios para gestionar complejidad comercial y de distribución. - Tendencias en las dinámicas de comercialización –concentración del retail, crecimiento de las marcas privadas y profundización del canal de food service– hacen necesario adaptar las estrategias comerciales y de distribución.
Chile es un actor pequeño, focalizado en alimentos procesados frutícolas y hortícolas con exportaciones por US$1.450 millones en 2006. Se ha fundado en la competencia en base a productos de buena calidad y bajo costo, pero con potencial de apalancar ventajas competitivas para lograr mayor valor agregado a través de la diferenciación.
El país tiene la oportunidad de alcanzar exportaciones anuales por US$4.300 millones a 2017, en los sub-sectores cubiertos por el estudio.
Una serie de megatendencias afectan a la industria y deben ser tomadas en cuenta al diseñar la estrategia del sector:
PREFERENCIA Y HABITOS DE LOS CONSUMIDORES:
- Tendencia a consumir alimentos más sanos. - Preocupación creciente por sanidad, inocuidad, trazabilidad de los alimentos y contaminación ambiental de procesos productivos y comerciales. - Surgimiento de mercados para specialty foods, funcionales, dietéticos, orgánicos. - Aumento de la participación de la mujer en el mercado laboral, aumento de población urbana, disminución del tamaño de las familias y disponibilidad creciente de tiempo libre llevan a los consumidores a priorizar la conveniencia de los alimentos ya procesados. DEMOGRAFICOS
- Aumento de la población impulsa crecimiento del consumo. - Aumento de expectativa de vida genera demandas de alimentos para segmentos de mayor edad. - Aumento PIB per capita en naciones en desarrollo lleva a mayor demanda por proteínas y alimentos de lujo.

MERCADO
- Integración de las cadenas de retail y aumento de participación de marcas propias incrementa poder del último eslabón de la cadena, ejerciendo presión creciente en productores. - Aumento de la participación de food service en el consumo plantea oportunidades y desafíos para productores. - Altos precios de energía aumentan costos de producción. - Mayor desarrollo relativo de otras actividades económicas incrementa la competencia por mano de obra.
En particular, cambios en los modelos de distribución de alimentos tienen fuertes implicancias en el sector, debido a la profundización del modelo retail, con creciente participación de marca propia y aumento de importancia del food service. En el estudio se explica cómo el food service ha ido ganando importancia en la distribución de alimentos en Estados Unidos: en 1974 representaba el 37% del gasto en alimentos, el 2002 ya era el 49%.
SITUACIÓN ACTUAL DE CHILE
El sector ha experimentado un fuerte crecimiento, a una tasa promedio de 11,5% anual en los últimos años, reflejado en un aumento de las exportaciones desde US$750 a 1.450 millones entre 2000 y 2006. El crecimiento ha sido impulsado principalmente por procesados frutícolas y hortícolas, que capturaron en conjunto un 70% del aumento de exportaciones en los últimos años. La industria está altamente fragmentada, sin que se aprecie una tendencia a la consolidación. Las primeras 5, 10 y 25 empresas exportadoras representan respectivamente el 23%, 34% y 52% de los envíos y hoy más de 550 empresas exportan alimentos procesados desde Chile. Sin embargo, se observa que este número se ha mantenido constante en los últimos años, no incorporándose nuevas empresas, especialmente Pymes al proceso exportador.
DESAFÍOS, OPORTUNIDADES Y VISIÓN PARA EL SECTOR Chile tiene ventajas relativas de costos moderados y bajas posibilidades de ser un actor con grandes ventajas competitivas por escala, por ende la captura del potencial de crecimiento del sector debe apalancar ventajas competitivas adicionales al costo como son:
- Calidad y diferenciación de productos de alto valor agregado. - Status sanitario, medioambiental y trazabilidad. - Calidad de servicio y manejo de relaciones comerciales. - Acceso a mercados por los Tratados de Libre Comercio.
Para ello también debe gestionar efectivamente sus desafíos: - Abastecimiento de materias primas. - Costos de insumos y mano de obra. - Limitada captura del potencial exportador de pequeños y medianos productores.
El estudio señala que Chile debe aspirar a exportar US$4.300 millones en 2017 con una inversión pública acumulada estimada en US$220 millones. Esto significa: US$2.600 millones más, de los cuales US$1.200 millones serían generados debido a las iniciativas a implementar.
El estudio analiza en profundidad lo que llama las “brechas claves” del sector asociadas a cuatro líneas de acción: El desarrollo de mercados, de la capacidad productiva, investigación y desarrollo y acciones transversales. Y como respuesta a estas deficiencias sugiere las siguientes líneas de acción:
MERCADOS: 1) Profundizar sistemas de inteligencia y desarrollo de mercados. 2) Fortalecer imagen país como exportador de alimentos. 3) Adecuar la estrategia y programas de desarrollo y promoción de exportaciones de alimentos.
CAPACIDAD PRODUCTIVA:
1) Incrementar articulación entre productores de materia prima e industria. 2) Implementar mecanismos de transferencia tecnológica a pequeñas y medianas empresas. 3) Mejorar la obtención y rápida difusión de información de calidad sobre disponibilidad de materia prima. 4) Adecuar contenidos y oferta de información técnica y de capacitación.
I+D: 1) Enfocar e incrementar la inversión en I+D.
TRANSVERSALES:
1) Adecuar institucionalidad para el sector de alimentos. 2) Generar un sistema de comunicación y difusión de las iniciativas de innovación y mecanismos de fomento. 3) Fomentar la asociatividad en el sector.
Para implementar estas iniciativas, en las que el Estado participa activamente en algunos casos y apoyando en otros, el estudio señala que se deben invertir US$220 millones en 10 años a partir del 2008. Este es un resumen nuestro del trabajo presentado por el Boston Consulting Group al Consejo de Innovación.
Artículo publicado en Redagrícola Edición Nº 21, mayo de 2008.
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