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Es un producto “triple acción”, con actividad preventiva, curativa y antiesporulante, efectivo para botritis, oídio y mildiú.
El ataque se inicia en los órganos jóvenes de la vid como hojas, brotes, sarmientos y frutos, mientras que la manifestación más notoria se da a través de una serie de manchas blancas de aspecto pulverulenta y constitución harinosa, que termina por cubrir a todos los órganos afectados. Para muchos productores esta reseña puede ser familiar, y más aún, es un problema al que deben dar rápida solución. Se trata del oídio, una enfermedad que, según la investigadora del INIA La Platina, Blancaluz Pinilla, es la principal enfermedad que afecta a las vides en el país. Pero no es la única.
Botritis y mildiú también lideran el ranking de preocupación entre los productores chilenos. La botritis porque es capaz de provocar pérdidas en precosecha, tránsito y comercialización de la uva y que, según el estado fenológico de la vid, presentará diferentes síntomas. Por si fuera poco, le gusta atacar en zonas húmedas y templadas entre las regiones III y VI. Y el mildiú, un hongo que ataca a todos los órganos jóvenes de la planta, cuyos primeros síntomas se manifiestan en forma de manchas irregulares de color amarillo pálido o café.
Pero ahora estas tres enfermedades cuentan con un eficaz enemigo. Se trata de Amistar Top, el nuevo producto que recientemente lanzó al mercado Syngenta, un fungicida sistémico y de contacto, de origen natural, con un amplio espectro de acción, que presenta una “triple acción”, con actividad preventiva, curativa y antiesporulante, dependiendo de la enfermedad. Su presentación fue en grande y congregó en La Serena a los principales productores de uva de la zona norte del país.
“La llegada de Amistar Top marca el comienzo de una nueva era en fungicidas para la vid”, asegura Rodrigo García, gerente de desarrollo de Syngenta Chile. Y es que el nuevo producto cuenta con dos ingredientes activos, azoxystrobin y difenoconazole. “El azoxystrobin es una sustancia activa que brinda una acción inhibidora de la respiración mitocondrial de los hongos, que tiene una acción preventiva y antiesporulante, mientras que el difenoconazole actúe inhibiendo la síntesis de ergosterol, constituyente fundamental de la membrana de los hongos”, explicaba García a casi un centenar de productores de Copiapó, Alto del Carmen, Limarí y Elqui que se reunieron el día del lanzamiento.
Si bien es un producto orientado a las principales enfermedades que atacan a la vid (de mesa, vinífera y pisquera), dado su espectro de control, en Syngenta están trabajando para posicionarlo en tomate y otras hortalizas. “Desde hace tres años que estamos realizando pruebas y ensayos en terreno con este producto —confirma el gerente de desarrollo—, y estamos muy confiados porque los resultados en oidio y botritis son muy consistentes. No tenemos duda de que puede ser un gran aporte para el control de mildiú”. Entre las ventajas del producto destaca su rápida absorción, movimiento gradual y distribución uniforme en las plantas, su prolongado efecto residual, su excelente estrategia anti resistencia, no es lavado por las lluvias que ocurran treinta minutos después de su aplicación y es un producto recomendado para programas de MIP.
Durante el lanzamiento de Amistar Top, los asistentes escucharon el análisis sobre la temporada de uva de mesa que realizó el ingeniero comercial Jorge Quiroz, además de una presentación sobre las principales enfermedades de la vid, a cargo de la investigadora de INIA La Platina, Blancaluz Pinilla. Programas de tratamientos en vid Oídio 30 mínimo 0,4 Iniciar las aplicaciones en el periodo de brotación de la vid, con intervalos de 14 a 21 días, dependiendo de la presión del oídio y de la región geográfica, con un máximo de 3 aplicaciones por temporada. El mínimo por hectárea corresponde a plantas en pleno desarrollo. Para volúmenes mayores a 1500 L/ha, respetar la dosis por cada 100 L de agua. En aplicaciones de bajo volumen, emplear un mínimo de 0,4 L/ha
Botritis/oídio 50 mínimo 0,75 Se puede aplicar en cualquier estado de cultivo, hasta 3 veces por temporada. Emplear dentro de un programa de manejo anti resistencia, alternando con productos de diferentes modos de acción. Respetar siempre la dosis mínima por hectárea. El mínimo por hectárea corresponde a plantas en pleno desarrollo. Para volúmenes mayores a 1500 L/ha, respetar la dosis por cada 100 L de agua. En aplicaciones de bajo volumen, emplear un mínimo de 0,75 L/ha.
Mildiú, botritis, oidio 70 mínimo 1,0 Aplicar en forma preventiva y con intervalos de 10 a 14 días hasta 3 veces por temporada. Rotar con otros fungicidas de diferente modo de acción hasta terminada la floración. Para volúmenes mayores a 1500 L/ha, respetar la dosis por cada 100 L de agua. En aplicaciones de bajo volumen, emplear un mínimo de 1,0 L/ha.
Artículo publicado en Redagrícola Edición Nº 17, Julio, 2007. |