Opciones para desinfectar el suelo: El Bromuro de Metilo en cuenta regresiva
miércoles, 16 de abril de 2008
La alta efectividad del principal fumigante de productos agrícolas a nivel mundial, complica la posibilidad de encontrar productos que lo reemplacen con ventaja. Sin embargo, para controlar los organismos del suelo, existen soluciones que buscan minimizar los daños de este compuesto químico a la capa de ozono.
El bromuro de metilo (BMe) es cuestionado por sus potenciales efectos nocivos en la salud humana. Esto, sumado al daño que provoca en la atmósfera (destruye la capa de ozono) y a la tendencia de los consumidores a preferir productos menos expuestos a agroquímicos, hace necesaria la búsqueda de tecnologías alternativas para su uso.
Con ese fin, la Convención de Viena (1985) y el Protocolo de Montreal (1990), dos acuerdos internacionales a favor de la protección de la capa de ozono, establecen controles sobre producción, consumo y uso de sustancias que la dañan. En 1992, el Protocolo de Montreal creó el Comité de Opciones Técnicas al Bromuro de Metilo (MBTOC, sigla en inglés), con el fin de facilitar el avance de tecnologías de reemplazo de dicho producto.
Artículos INIA sobre Bromuro de Metilo publicados en revista Tierra Adentro
En 1994, el MBTOC definió como alternativa viable una serie de tratamientos químicos, físicos y biológicos para controlar plagas y enfermedades transmitidas a las plantas a través del suelo. Los procedimientos incluyen cambios en las prácticas culturales, como épocas de plantación, mejoramiento vegetal e injertos, rotaciones de cultivo, control biológico, barbechos, cubiertas vegetales, fertilización vegetal e irradiación.
Al igual que otros países, Chile ha participado de la ratificación de ambos convenios internacionales, los cuales han logrado eliminar el consumo de todas las sustancias que dañan la capa de ozono, pero que dejan pendiente el caso del bromuro de metilo hasta el año 2015. Para su cumplimiento, la ley Nº 20.096 faculta al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y al Servicio Nacional de Aduanas, el control de las importaciones, producción y utilización de las sustancias agotadoras de la capa de ozono. En el caso del bromuro de metilo se establece que el volumen máximo de importación es de 170 toneladas para el año 2008 y que este monto deberá llegar a cero para el año 2015. Redagrícola intentó constatar las cifras actuales de importación, pero ni el SAG ni el Servicio Nacional de Aduanas respondieron las consultas realizadas por teléfono y correo electrónico.
Aplicación de repollo picado a un surco de plantación para desinfección de suelo en tomates bajo invernadero: biofumigación.
Búsqueda de alternativas en Chile
La eliminación del bromuro de metilo en Chile ha obligado a la búsqueda de estrategias y productos que permitan su reemplazo para la desinfección de suelos de uso hortícola, frutales, forestales y ornamentales. Investigadores del Instituto de Investigaciones Agropecuarias, INIA, a través de la ejecución de un proyecto en frutales y replante, trabajaron con 24 unidades demostrativas desde la Región de Valparaíso hasta la del Maule. Allí validaron alternativas químicas, biológicas y físicas para esterilizar suelos y sustratos, las que en la actualidad son utilizadas por un gran número de agricultores de la zona de estudio.
Entre las alternativas físicas, se mejoró la técnica de vaporización en el sector frutícola. Si bien, en el país ya existía la “vaporización pasiva” de sustratos, gracias a estudios realizados en viveros de plantas frutales y ornamentales se comprobó la baja eficiencia de este sistema. Los especialistas introdujeron y validaron la “vaporización activa”, una técnica mucho más eficaz que utiliza los mismos equipos de la vaporización pasiva (caldera, un sistema de transmisión de vapor y una estructura que contiene el substrato) a los cuales se adiciona un extractor de aire, cuya succión fuerza el paso del vapor a través del sustrato, logrando una disminución de los tiempos de desinfección y una mejor distribución del calor al interior de la masa vaporizada. Este sistema activo es mucho más eficiente, ya que el vapor se distribuye en forma homogénea y se reduce el costo de la desinfección al requerir menor tiempo de uso de energía (petróleo y electricidad), siendo una opción tan exitosa como el bromuro de metilo en la desinfección de sustratos. Su costo aproximado es de $4.500 a $5.500 por metro cúbico de sustrato.
Biofumigación y Trichodermas
Dos fórmulas biológicas validadas gracias a ensayos realizados en la Región del Maule, fueron la biofumigación y el uso de Trichoderma.
La biofumigación es una excelente alternativa para pequeños productores de tomate y pimiento bajo invernadero. Consiste en la incorporación de material vegetal que al descomponerse produce sustancias capaces de controlar patógenos presentes en el suelo. El uso de la materia orgánica (residuos agrícolas y guanos), así como los productos de su descomposición, permite mejorar la estructura física y las propiedades químicas y biológicas del suelo. Su costo es relativamente bajo y es de fácil aplicación, por lo que resulta interesante para cultivos de bajo retorno económico.
Grupo de productores de melón de San Vicente de Tagua Tagua con un equipo vaporizador para la desinfección de substratos.
Trichoderma, en tanto, es una especie de hongo que con frecuencia se encuentra sobre madera y tejidos vegetales en descomposición, el que normalmente es incluido en el control biológico de numerosas especies vegetales. El proyecto demostró sus promisorios resultados en el control de hongos patógenos del suelo en tomates bajo invernadero. Se recomienda complementar el uso de Trichoderma con la aplicación de productos químicos como metam sodio, por ejemplo Raizan 50, comercializado por Terramaster, o como triclor y triform. Algunas empresas, como Bio Nativa, comercializan esta especie de hongo en una solución preparada que se aplica al suelo a través del riego por goteo o con una pulverizadora manual.
Los tratamientos químicos validados por INIA corresponden a los fumigantes metam-sodio, triclor y triform. Al momento de ser empleados, a través de equipos especiales y de riego localizado, requieren de ciertas condiciones de temperatura, humedad, textura y preparación de suelos para lograr el máximo control de hongos, nematodos, insectos y malezas.
La validación de estas alternativas, ha generado comportamientos similares a los alcanzados con bromuro de metilo en cultivos tales como hortalizas –entre ellas tomate y pimiento–, en frutales –tales como carozos, cítricos y vides– y en plantas ornamentales. No se obtienen los mismos resultados en el cultivo de la frutilla, actividad que es gran demandante de bromuro de metilo para la desinfección del suelo. En este frutal todavía no se ha encontrado una solución que permita alcanzar las mismas producciones que se logran con bromuro. Por lo pronto habrá que seguir ensayando estrategias para solucionar un problema que aún afectará a la agenda agrícola ambiental en los próximos años.
EN QUÉ ESTÁN LOS DISTRIBUIDORES DE BROMURO EN CHILE
El bromuro de metilo en Chile tiene su espacio, pues aún en muchos casos es el producto más barato (un agricultor invierte un promedio de US$2.500 por hectárea), más eficiente y más flexible en cuanto a condiciones de aplicación. Debido a sus ventajas técnicas y a su efectividad en la desinfección de suelos, pocos usuarios han optado por la aplicación de sustitutos. Sin embargo, las mismas empresas que lo comercializan están proponiendo combinaciones donde se diluye bromuro con otros compuestos utilizados para la fumigación.
ANASAC comenzó el año 2007 a hacer un reemplazo importante de bromuro de metilo. Considerando la necesidad de los usuarios y con el fin de disminuir el uso del fumigante, entregan dos alternativas. Por un lado trabajan la dilución de bromuro con cloropicrina (75%/25%). Otra alternativa es ANACELHONE, un nematicida-fungicida de contacto para el control no selectivo de nematodos y hongos, que actúa a partir de su mezcla de dicloropropeno y cloropicrina (55,4%/37,2%) y que sustituye el uso de bromuro de metilo. Aunque reconocen la falta, a nivel mundial, de un producto que reemplace al bromuro, están concientes de la necesidad de ampliar el uso de otras opciones y de la transición que está viviendo por la desaparición prefijada del fumigante estrella.
TRICAL. Las alternativas desarrolladas por la empresa se basan en la dilución de bromuro en cloropicrina (80%/20%). También en productos que contienen el 100% de dicloropropeno y cloropicrina como TRIFORM y TRICLOR, los que actúan como gas en el suelo en tratamientos de pre siembra o preplantación, y que por su eficiencia, se han convertido en el negocio principal de la empresa. TRICAL ofrece fumigaciones para los replantes de parrones y huertos, en viveros frutales y forestales, y para hortalizas bajo invernadero. Además promueve servicios completos de aplicación de los fumigantes, conforme a la normativa internacional y nacional de uso racional de aplicación de productos químicos para fines agrícolas.
Artículo publicado en Redagrícola Edición Nº 20, abril de 2008.
Hola en principio recivan un cordial saludo tengo una duda quisiera que me ayuden a resolver: Cual es al cuanto por ciento se deve utilizar el formol para desinfectar sustrato?
Guest
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