 El cerezo es una especie frutal de alta rentabilidad que se produce desde la RM hasta la XI Región, pero que se concentra en las regiones VII y VIII.
La temporada parte la segunda quincena de noviembre y termina a fines de diciembre por lo que INIA está evaluando la factibilidad de cultivar la especie en áreas de las regiones IV y V, con apoyo del FDI y de la CNR, con el propósito de lograr primores (fruta temprana) que alcancen altos precios. Además se busca establecer el cultivo comercial en la XI Región para alargar la oferta al mes de enero.
Característica de esta especie son la perecibilidad de los frutos, una alta sensibilidad a cáncer bacterial ( Pseudomonas campestris pv. syringae) y la existencia de auto e interincompatibilidad entre cultivares. La misma variedad es incapaz de fecundarse a sí misma, lo que obliga a diseñar plantaciones considerando 2 a 3 variedades compatibles, con el fin de obtener una cuaja mayor al 10%, que asegure una adecuada carga frutal.
 Cuaja de cerezo en Tuquí, IV Región. Septiembre 2004. ÁREAS DE CULTIVO
En el valle del río Limarí se establecieron huertos demostrativos de Ovalle al interior en Tuquí, Chilecito, Semita y Pedregal. La diferencia geográfica y las distintas condiciones climáticas son determinantes para el comportamiento de la especie. También se estudiaron huertos de Choapa, en la localidad de Chuchiñí e Illapel, así como en Vicuña, en el Valle del Elqui.
ESTUDIOS Y EVALUACIONES
Compensación del frío invernal
El primer desafío del cerezo en la zona norte es que requiere una acumulación de frío invernal de alrededor de 1.200 horas bajo 7ºC y en las áreas en evaluación sólo se acumulan algunos cientos de horas de frío cada invierno. Esto obliga a utilizar una herramienta que induzca en la planta una floración concentrada y una brotación uniforme, por lo que se emplea cianamida hidrogenada. Este regulador permite adelantar y concentrar la floración de manera de suplir la falta de frío invernal. La Figura 1 muestra el efecto en el cerezo en Chilecito, en el Valle del Limarí.
En la Figura 1, la floración del control comenzó el 27 de agosto y al 24 de septiembre se presentaba una todavía alta cantidad de flores abiertas. Es el resultado de la falta de frío que hace que la floración en el Limarí sea incluso más tardía que en la RM, perdiéndose el efecto de la precocidad. Cuando la cianamida se aplicó el 15 de Julio se observa una floración temprana y compacta, con una plena flor al 3 de septiembre. Adelantar o atrasar el tratamiento resulta inadecuado. El estudio ha permitido desarrollar una estrategia para la zona de modo de aplicar la cianamida en el momento adecuado. Este momento está referido a un umbral de frío acumulado, luego del cual se obtienen los máximos beneficios del tratamiento químico.
 Figura 1. Efecto de ciannamida hidrogenada en el adelanto de la floración del cerezo “Brooks” en Chilecito. IV Región. Temporada 2004-2005
Polinización y cuaja
Otro aspecto técnico es la falta de cuaja del cerezo.
La falta de cuaja puede deberse a la incompatibilidad entre variedades, común en la especie, lo que se enfrenta con la plantación de diferentes cultivares en el huerto.
Para asegurar la polinización se evaluó la acción de abejas y de abejorros, y en ambos casos se observó que un adecuado manejo de las colmenas soluciona el problema por lo que no es un escollo para la especie en la zona.
En el área el mayor problema para la cuaja del cerezo es la alta temperatura y la baja humedad relativa en la época de floración del cerezo. Estas condiciones afectan los procesos de polinización y cuaja, y no permiten la fructificación.
Esto se ha estudiado en otras zonas de producción temprana de cerezo, como California en EE.UU. o el valle del Ebro en España, aunque el efecto no resulta tan dramático como en Chile. La alta temperatura sumada a una baja humedad relativa desecan las flores. Estudios tendientes a modificar el microclima del huerto se desarrollan a partir de esta temporada en el valle del Elqui y del Limarí. Se puede señalar que existen zonas que resultan más adecuadas para la cuaja del cerezo que otras y que hay cultivares más adecuados que otros para estas condiciones.
 Existen zonas que resultan más adecuadas para la cuaja del cerezo que otras en la IV Región. El valle del Choapa presenta mayor facilidad para la cuaja del cerezo, en general que los valles de Limarí y Elqui. Así mismo el sector bajo de los valles es más propicio que las zonas altas. En el Limarí se observa una cuaja consistente en el área de Tuquí y muy poca cuaja en Chilecito, por ejemplo. Sin embargo, en determinados sectores de la parte alta de valle se observa cuaja de fruta, como en El Pedregal, el punto más alto de evaluación en este valle. La conclusión es que en condiciones de temperatura máxima superior a 28C permanente durante la época de floración, con humedad relativa mínima de alrededor de 15% son un serio impedimento a la producción de cerezas. Por otra parte, temperaturas máximas de alrededor de 25C en esta época, con humedad relativa mínima de 40%, permiten abundante cuaja.
Cultivares
Los cultivares autofértiles como 'Newstar', 'Van' y 'Lapins' han resultado productivos, incluso en exceso, en el área de Tuquí. 'Brooks' presenta en Tuquí un comportamiento similar al observado en la RM, por lo que puede resultar una importante variedad para esta zona. Por otra parte, 'Newstar' resulta muy improductivo en las zonas cálidas y secas del Valle. Cultivares como 'Ruby' y 'Garnet' son los que presentan más problemas de cuaja, en toda la zona evaluada. Estudios con cultivares de alto requerimiento de frío como 'Bing', 'Kordia' o 'Lambert' indican que estos cultivares están fuera de zona en la IV Región.Conclusiones
Según las investigaciones de INIA La Platina efectivamente se consiguen primores en el Valle del Limarí. 'Brooks' tratada con cianamida comienza su cosecha alrededor del 12 de octubre y se prolonga por alrededor de 10 días. Con el manejo adecuado gran parte de la producción de las diferentes variedades se cosechará antes del 10 de noviembre. Además sectores como Tuquí, en el valle del Choapa, parecen como muy promisorios. En el mismo sector el manejo con cianamida ha permitido un adelanto de 3 semanas en la cosecha y la cuaja lograda alcanza a 1,5 toneladas por hectárea al cuarto año de plantado.
La calidad observada en los primeros frutos cosechados es similar a la obtenida en otras zonas. En áreas ibres de neblina y otros riesgos climáticos se esperan menos problemas sanitarios y partidura de fruta. Es necesario mantener estudios en el área para consolidar este cultivo alternativo. plena flor al 3 de septiembre. Adelantar o atrasar el tratamiento resulta inadecuado. El estudio ha permitido desarrollar una estrategia para la zona de modo de aplicar la cianamida en el momento adecuado. Este momento está referido a un umbral de frío acumulado, luego del cual se obtienen los máximos beneficios del tratamiento químico.
Artículo publicado en Redagrícola Edición Nº 6.
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