 Los altos precios del petróleo, Chile importa el 72 %, sumado al paulatino agotamiento de las reservas mundiales de crudo; la falta de abastecimiento confiable de gas natural del que Chile importa el 75 %; las conocidas dificultades para construir nuevas grandes centrales hidroeléctricas…
Un escenario en que los biocombustibles aparecen como una alternativa de energía con múltiples externalidades positivas, mismas que van más allá de la ansiada seguridad energética.
Con los biocombustibles al sector agrícola se le ofrece una nueva forma de aportar a la diversificación de la matriz energética del país, como hemos visto en Chileriego, otra es usar el agua de riego para generar electricidad a pequeña escala. Se estima que la industria de los biocombustibles podría atraer nuevas inversiones al negocio agrícola, junto a más y mejores empleos. Además, se señala que tienen el potencial para reactivar la alicaída agricultura tradicional del sur chileno.
En la inauguración del Seminario Internacional sobre Agroenergía y Biocombustibles, la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, dejó en claro que la energía es un asunto estratégico para nuestro país y fundamental para el desarrollo futuro, en el cual no cabe improvisar: “En esta materia, simplemente, no podemos fallar. Sólo el trabajo serio, la planificación, los estudios y mantener un adecuado clima de inversión garantizan el éxito (...) Sabemos que la energía tiene un costo, pero la falta de energía tiene un costo aún mayor”, advirtió.
El Seminario Internacional sobre Agroenergía y Biocombustibles fue organizado por la FAO en conjunto con el Gobierno de Chile y se realizó en las instalaciones de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe -en Santiago- de la FAO. El evento inaugurado por la Presidenta contó con la asistencia de numerosos ministros chilenos y extranjeros, así como con la presencia de los directores de la mayor parte de los servicios de MINAGRI, los secretarios ejecutivos de la CNR y la CNE, altos funcionarios, etc. Junto a ellos se sentaron importantes ejecutivos del sector privado, académicos, investigadores y profesionales de áreas relacionadas con la energía, la agricultura y el medio ambiente.
La pregunta que se buscó contestar fue: ¿Cómo puede Chile –y el resto de los países de la región- incorporar los biocombustibles a su matriz energética? Además de lo conveniente o inconveniente del desarrollo de los mismos. Y si bien abundan los argumentos a favor del desarrollo de la Agroenergía, también se manifiestan algunos temores.
Entre los muchos argumentos a favor se destaca que son renovables; contribuyen a diversificar la matriz energética; reducen la dependencia del petróleo importado, hoy de alto valor y en vías de agotamiento; generan menores emisiones de gases con efecto invernadero (CO2 entre otros), los que provocan el sobre calentamiento del planeta; promueven la reconversión agrícola y la generación de empleos, fomentan el emprendimiento e innovación y abren oportunidades de negocio e inversión. Además se manifiesta que permiten acceder a los beneficios del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) del Protocolo de Kyoto y al mercado de bonos de carbono, lo que ayuda a rentabilizarlos.
Sin embargo persisten algunas dudas. Se afirma que pueden presionar sobre la oferta de alimentos, al disputar tierras y agua antes destinadas a la producción de comida; empujar al alza los precios de alimentos básicos -por ejemplo del maíz-, que en EEUU y Centroamérica es la base para la producción de etanol; provocar una mayor carga de insumos agrícolas, tales como fertilizantes y fitosanitarios, en el medioambiente; el peligro de incrementar la degradación de los suelos, etc.

Pero los beneficios de compartir información (y dónde conseguirla en el caso del etanol) quedó en evidencia durante el Seminario. Como muestra una anécdota: luego de que varios importantes conferencistas afirmaran en sus exposiciones que el etanol no puede ser transportado por tuberías, con el inconveniente de requerir energía (petróleo) para su transporte por barcos, camiones, u otros, los representantes brasileros explicaron que su país (Petrobras) ya había desarrollado la tecnología para transportar el etanol entubado, solo o mezclado con gasolina.
La realización del Seminario de FAO en Chile se enmarca entre las acciones que el Gobierno chileno, a través del Ministerio de Energía, está impulsando en el contexto del Plan de Seguridad Energética. Este Plan de mediano y largo plazo, busca diversificar la matriz en términos de insumos y proveedores, y lograr una mayor autonomía e independencia energética. Y todo, de manera armónica con el medio ambiente.
Consideraciones sobre los Biocombustibles:
Para ser una opción válida, un biocombustible debe cumplir con varios criterios. Algunos básicos son: tener una ganancia energética neta, es decir se utiliza menos energía en su producción que la que se obtiene por la combustión del biocombustible resultante. Tener beneficios ambientales, lo que fundamentalmente se evalúa comparando los niveles de contaminación del biocombustible en cuestión con los del petróleo o la gasolina, dependiendo de si es biodiesel o bioetanol. Muy importante para su desarrollo es que sea económicamente competitivo, aspecto que varía dependiendo de la materia prima utilizada y de la eficiencia de los procesos industriales, y que depende además del marco regulatorio e impositivo (y precio del petróleo). Por último, se debe poder producir en grandes cantidades sin reducir el suministro de alimentos.
Respecto a la exigencia de ganancia energética neta, su variabilidad, dependiendo de la materia prima, se puede graficar en la siguiente tabla:
Rápidamente se advierte que la caña de azúcar, utilizada por los brasileros, es por lejos la más eficiente. Pero lo interesante es que esa eficiencia no es producto de la suerte. Existen más de 400 tipos de cañas de azúcar y Brasil, en sus más de 30 años de desarrollo de la industria del etanol, primero seleccionó las con mayor potencial y luego incrementó radicalmente sus rendimientos agronómicos. En tanto que mejoró la eficiencia de los procesos industriales. En el caso del biodiesel se observan marcadas ventajas de rendimiento en el aceite de palma (ver gráfico).


En los aspectos medioambientales hay claros beneficios pues, independientemente de la comparación uno a uno de los compuestos contaminantes, el petróleo corresponde a carbono pesado que se extrae del subsuelo y es posteriormente liberado –agregado- a la atmósfera como CO2, entre otras moléculas. En cambio los biocombustibles liberan a la atmósfera el carbono que las plantas asimilaron del aire durante su crecimiento: Es energía solar almacenada de forma orgánica mediante el proceso de fotosíntesis.
Por ejemplo, el etanol logra una combustión más completa de la gasolina, disminuyendo las emisiones de monóxido de carbono. En la comparación uno a uno, los biocombustibles aparecen como menos contaminantes en casi todos los parámetros. La excepción es el NOx (óxido de nitrógeno), el que aumenta en el caso del biodiesel. Pero conviene tener presente que se quema petróleo (u otro combustible fósil) en el proceso productivo de los biocombustibles.
B 20 (Mezcla 20 % biodiesel – 80 % diesel):
% de reducción de emisiones
HC sin quemar -30 CO2 -13 PTS -22 NOx 2 Polic. Aromáticos -13 Sulfatos -20
EtOH 10 (10 % Etanol – 90 % Gasolina):
% de reducción de emisiones
CO (-20) a (-30) COV (HC) (-7) a (-12) GHG -50 Benceno -25 MP fino 2,5 -50
En cuanto a la competitividad de los biocombustibles, estos son rentables en un contexto de altos precios del petróleo. Esta condición se cumple en la actualidad, pero las opiniones de los expertos difieren sobre si los precios se mantendrán en niveles suficientemente altos, en el mediano plazo. Los mecanismos utilizados por los países que han desarrollado con éxito este mercado –incluso en circunstancias de precios “normales” del petróleo- han sido los incentivos a la industria, los subsidios, las exenciones tributarias, el establecimiento de plazos, metas, tipo y formas de mezclas obligatorias; por ejemplo de un 10 % de etanol con gasolina o de un 20 % de biodiesel con diesel.
La potencial competencia de los biocombustibles con la producción de alimentos es un aspecto difícil de establecer, ya que depende de la especie vegetal que se cultive como materia prima y de los suelos y zonas donde se establezca.


Manlio Coviellos, experto en energía de la División de Recursos Naturales e Infraestructura de la CEPAL, advirtió que en los últimos años las reservas disponibles de alimentos se han estado reduciendo. Y que la producción de bioetanol, en base a granos (maíz) por ejemplo en países de Centroamérica, podría presionar sobre los alimentos. En tanto que: “Los países (o zonas) que no tienen ventajas competitivas en la producción de alimentos, podrían encontrar espacio para competir en la producción para la agricultura energética”, señala Coviellos.
El profesor Edmundo Acevedo (U. de Chile) propone que en nuestro país los biocombustibles se desarrollen en suelos degradados –como los del secano costero-, en base a especies vegetales de bajo -o cero- requerimiento de insumos, las que además no necesiten de manejos agronómicos, como por ejemplo, labranza.
Algo muy interesante para las condiciones chilenas es que se está desarrollando la tecnología para extraer etanol de la lignocelulosa, con lo que se podría producir el combustible desde los residuos de la industria forestal y agrícola: raleos, podas, malezas, rastrojos, etc. Es decir, utilizando desechos que en otras condiciones serían quemados y, por tanto, sin presionar sobre la producción de alimentos.
El biodiesel, por su parte, parece tener posibilidades agronómicas en la zona centro sur, con cultivos como el raps. En esa dirección apunta un convenio firmado por la petrolera estatal ENAP y la empresa Iansa. Por este convenio el actor privado se encargaría de obtener las materias primas y de procesar el biodiesel, y la estatal se encargaría de la distribución y el control de la calidad del combustible.
El Bioetanol y el Biodiesel
El bioetanol o etanol, es un alcohol que se obtiene de cultivos tales como remolacha, cebada, cáñamo, patatas, mandioca, girasol, y de celulosa "no útil“ (desechos forestales, agrícolas). El biodiesel en cambio se obtiene de plantas oleaginosas y proteicas tales como raps, maravilla, soja, jojoba y palma aceitera.
El Etanol:
Es un tipo de alcohol que se puede utilizar como sustituto o complemento (mezcla) de la gasolina en los vehículos bencineros, aumentando el octanaje de las gasolinas. Se produce a partir del proceso de fermentación de cultivos agrícolas que contienen azúcares o almidón, pero es más eficiente producir etanol desde cultivos ricos en azúcar que producirlo desde cultivos ricos en almidón, ya que estos últimos requieren de mayor procesamiento. El almidón primero debe ser convertido en azúcar para luego producir el etanol, fermentando esta última.
Más del 90% de la producción mundial de etanol es en base a caña de azúcar y de maíz, pero también se pueden obtener cantidades más reducidas a partir de tallos, elementos reciclados, heno, mazorcas de maíz y de algunos desechos agrícolas. Los principales productores mundiales son, en orden, Brasil y Estados Unidos; el primero en base a caña de azúcar y el segundo en base a maíz. La producción mundial de etanol en 2004 fue de 42.000 millones de litros, creció un 19 % en 2005 y se estima que la demanda a 2010 será de 60.000 millones de litros.
El etanol muestra una alta incidencia de la materia prima en el costo de producción, por ejemplo, en Estados Unidos: maíz (55 %), gas natural (15 %) y costos de equipos y otros inputs (30 %). Según algunos expertos, la producción de bioetanol en EEUU ya ha impactado en los precios del mercado interno del maíz.
Principales Productores de Etanol en 2005:
Producción (millones de lts) Brasil 16.500 EEUU 16.230 China 2.000 Unión Europea 950 India 300
Brasil: El productor de etanol ‘mais grande do mundo’
El caso brasilero es por demás interesante para Chile, por su cercanía y por lo impresionante de su desarrollo a nivel agrícola, industrial y comercial, independientemente de que ocurre a una escala totalmente diferente a la chilena. Brasil es líder mundial en producción del etanol y lleva más de 30 años produciendo agroenergía a partir de la caña de azúcar. Como resultado no sólo ha desarrollado un buen negocio, sino que Brasil ha logrado independizarse parcialmente del petróleo, e incluso exportar etanol.
Si bien las primeras experiencias brasileras con vehículos a alcohol datan de 1925, los principales hitos del desarrollo de la industria del etanol son más recientes. En los años ’70 se implementa un programa de reducción de importaciones de petróleo, en los ’80 se lanzan los autos 100 % a alcohol (1979 1er auto 100 % a alcohol), se implementa un programa de control de emisiones en los ’90 y a inicios de 2000 se produce el boom de los vehículos Flex. Los autos Flex pueden funcionar con cualquier proporción de mezcla de etanol con gasolina y el conductor decide en la gasolinera, por conveniencia de costo, si mezcla o utiliza 100 % gasolina o alcohol.
Los Flex representan el 77 % del total de autos que se venden al año en el mercado brasilero. El 2003 se vendieron 48.000 unidades Flex, 330.000 en 2004, 865.000 en 2005 y se habían vendido 630.000 unidades a junio de 2006. Algunas de las marcas que ofrecen estos vehículos son: VW, GM, Ford, Fiat, Renault, Citroen, Peugeot.
El Biodiesel:
Es un combustible que se obtiene por un proceso denominado transesterificación de triglicéridos (aceite). Es similar al diesel obtenido a partir del petróleo y puede usarse en motores de ciclo diesel, aunque algunos motores requieren modificaciones. Se puede obtener de aceite vegetal (cultivos oleaginosos) y también del reciclaje de aceites comestibles ya usados. Su producción subió en 60% durante el año 2005, alcanzando más de 3,5 millones de m3. Cerca del 1% del mercado mundial del diesel son biodiesel.


El biodiesel conlleva beneficios mecánicos para los motores de los vehículos y reduce las emisiones de monóxido de carbono (CO) en aproximadamente un 50%, y de dióxido de carbono (CO2) en un 78%. Uno de los inconvenientes del proceso de producción del biodiesel es que paralelamente se producen enormes cantidades de glicerina, a las que se debe buscar aplicación.
Principales Productores de Biodiesel en 2005:
Producción (millones de lts)
Alemania 1.920 Francia 511 EEUU 290 Italia 227 Austria 83
La Unión Europea y el desarrollo del Biodiesel
En Europa la Directiva 2003/30/EC determina que a 2010 el 5,75 % del combustible para transporte de los 25 países de la Unión deberá ser abastecido con biocombustibles. Además, varios países ya aplican la eliminación total o parcial de tasas sobre el biodiesel, por ejemplo en Alemania, Austria, España. En el caso de Francia, Gran Bretaña y Finlandia se introdujeron incentivos directos al biodiesel de entre 220 €/m3 y 330 €/m3. Alemania, el mayor productor mundial (2.000 millones de litros/año), comenzó hace 20 años a desarrollar la industria del biodiesel usando el raps como materia prima. En tanto Francia, anunció que su capacidad de producción de biodiesel, en base a soja y maravilla, se triplicará a 2007 llegando a los 1,2 millones de toneladas. El gobierno francés busca que en 2007 todos los buses del país utilicen mezclas con un 40 % de biodiesel. Con ese fin impondrán un incentivo directo de 330 €/m3.
Según modelaciones de la CNE, en Chile la introducción de un 5 % de etanol y biodiesel en mezclas con 95 % de gasolina y diesel respectivamente, permitiría reducir de forma importante las importaciones de gasolina y diesel. Además disminuiría las emisiones de dióxidos de carbono en el sector transporte, con grandes beneficios medioambientales para ciudades como Santiago. Se estima que si se determinara reemplazar el 5 % del petróleo consumido por el país, se requerirían alrededor de 200.000 ha sembradas con raps para la producción de biodiesel.
Entre las varias tareas pendientes que Chile deberá enfrentar para desarrollar la industria de la bioenergía se menciona: analizar las potencialidades del país y su competitividad para una política de desarrollo, definir los estándares de calidad y especificación técnica de los biocombustibles que serán comercializados en el país, impulsar las medidas para el adecuado manejo, seguridad y fiscalización de los biocombustibles, y generar un marco regulatorio que garantice la inversión privada y el abastecimiento seguro de biocombustibles a los usuarios.
Artículo publicado en revista Chileriego Edición Nº 27. Add as favourites (15) | Cite este artículo en su sitio
Powered by AkoComment Tweaked Special Edition v.1.4.6 AkoComment © Copyright 2004 by Arthur Konze - www.mamboportal.com All right reserved |