Algunas precisiones para un tema tan significativo…Residuos de Productos Fitosanitarios
Habiendo transcurrido ya mas de dos décadas en el desarrollo y conocimiento de este tema, desde el affaire sucedido con uvas de mesa chilenas interceptadas en el mercado norteamericano y temporalmente detenidas antes de su distribución dentro de Estados Unidos, por presencia de residuos de procymidone – sin tolerancias aprobadas para esta fruta – es altamente crítico y cuestionable que existan dudas, conceptos errados e imprecisiones, lo cual potencialmente puede ser fuente de serios problemas para nuestra actividad exportadora.
Confusión en el concepto de carencia.
Importantes y gravitantes fuentes de información locales sobre carencias y tolerancias para la mayor parte de las combinaciones producto fitosanitario / producto vegetal, incluyen dentro de lo que debería ser un valor absoluto de carencia, una mezcla de conceptos : carencia propiamente tal, tiempo de reingreso de operarios al área tratada, y momento óptimo de aplicación en relación a eficacia de control.
Indudablemente debemos respetar y observar estos tres aspectos, cada uno en su momento, en su dimensión y en su relevancia, pero lo que no podemos permitir es que se mezclen, y producto de ello, se egrese al medio productor información confusa e imprecisa.
Demanda por curvas de disipación de residuos.
Cada día existe una mayor demanda por este tipo de información por parte de productores exportadores en el sentido de disponer de curvas de disipación de residuos como respaldo ante las empresas certificadoras, recibidores y otras instancias.
En este sentido, debe entenderse que una curva de disipación es una “fotografía” de una situación puntual y particular que muy extrañamente se podría replicar – incluso en un mismo escenario – en temporadas diferentes. Por lo tanto, la interpretación y conclusiones que puedan extraerse de una curva de degradación de residuos en particular, pueden llevar a graves errores de extrapolación, a menos que haya sido realizada en el predio y realidad específicas del productor que la está demandando.
Por otro lado, las empresas certificadoras no exigen ésta información – tema aclarado con ellas mismas – sino listados de tolerancias y carencias para combinaciones producto fitosanitario / producto vegetal, para los mercados de exportación mas relevantes y en un mayor número posible.
Estos listados incluyen información relevante originada de varias curvas de disipación, realizadas en diferentes temporadas – al menos dos; en diferentes regiones – al menos dos; en diferentes variedades – al menos dos; con diferente número de aplicaciones, pese a que las recomendaciones de organismos internacionales apuntan a entregar los valores de carencias frente al máximo número de aplicaciones de un determinado producto fitosanitario por temporada, lo cual aparece indicado en la etiqueta correspondiente.
Esta es la información que se debe exigir a los proveedores y no curvas de degradación individuales.
Métodos analíticos.
Rutinariamente, la determinación de los residuos de productos fitosanitarios existentes en nuestras frutas y hortalizas antes de exportar, y también en los puertos de destino en el exterior, se monitorea por metodología de multi-residuos.
Sin embargo, es preciso tener en consideración que a través de este tipo de análisis solamente se puede detectar el o los ingredientes activos de un determinado plaguicida, pero no sus respectivos metabolitos en el caso de que existan.
Dependiendo de las legislaciones imperantes en los países o áreas económicas importadoras de vegetales, la definición del residuo de un pesticida puede incluir al o a los ingredientes activos solamente, o bien, incluir la suma de los residuos de estos mas la de sus metabolitos (Figura 1)
Figura 1. Definición de residuos de Flint 50% WG en uvas de mesa según mercados.

Entonces, existe un grado de vulnerabilidad importante cuando se trabaja con productos fitosanitarios a los que se les mide también los residuos de sus metabolitos, ante la eventualidad de que en destino, sean monitoreados vía metodologías analíticas específicas. Podría producirse entonces un problema de rechazo de frutas las que monitoreadas en Chile vía análisis de multi-residuos aparentemente cumplirían con la legislación vigente, pero que en destino, si la determinación es por metodología específica, se determinen residuos de metabolitos que, sumados a los del ingrediente activo, superen la tolerancia vigente. (Figura 2).
Nuevamente cobran importancia aquí los listados de carencias y tolerancias, ya que la información que en ellos se entrega incluye los residuos totales posibles de medir con cualquier tipo de metolodología analítica.
Figura 3. Determinación de residuos de Movento 100 SC en uvas de mesa según tipo de metodología analítica.

Es fundamental que sigamos en la aclaración de conceptos y definiciones atingentes a esta problemática, para mantener y mejorar la conducta exhibida por Chile en materia de residuos de pesticidas en sus frutas y vegetales de exportación, de modo de no exponer a nuestros productores a rechazos y pérdidas económicas y de imagen relevantes.



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