icon-category icon-close icon-closequote icon-down icon-download icon-evento icon-facebook icon-instagram icon-lang icon-linkedin icon-lupa icon-menu icon-next icon-openquote icon-paper icon-pluma icon-popular icon-prev icon-send icon-share icon-twitter icon-ultimo icon-video icon-youtube share-facebook share-gplus share-linkedin share-mail share-twitter

Información básica que ayudará a los productores en el manejo de sus huertos

Producción alternada o añerismo en paltos Hass

  Carol J. Lovatt, Profesora de Fisiología Vegetal, Departamento de Botánica y Ciencias Vegetales Universidad de California, Riverside, CA 92521-0124.

Importante: las menciones de los meses del hemisferio norte han sido reemplazadas por los meses equivalentes en el hemisferio sur.

EL PROBLEMA DE LA PRODUCCIÓN ALTERNADA O AÑERISMO

La producción alternada (también llamada producción bienal o desigual) es la tendencia de un árbol frutal a producir muchos frutos y a tener alto rendimiento, lo que se denomina “ciclo ON” (también árbol ON, año ON), seguido por un año de pocos frutos y de rendimiento escaso (o cero cosecha), llamado “ciclo OFF” (también árbol OFF, año OFF). El año ON se inicia con una intensa floración ON, que gatilla una producción ON, mientras que el año OFF se inicia con una escasa floración OFF que genera una producción OFF. Es un fenómeno ampliamente extendido, tanto en los árboles de hoja caduca como en los de hoja persistente, en producción comercial y en la naturaleza, el cual se denomina alternancia, añerismo o vecería (en inglés: masting; Monselise y Goldschmidt, 1982). La producción alterna puede ocurrir en una gran área geográfica, en toda una arboleda, en un árbol individual, en una parte de un árbol o incluso en una rama (Monselise y Goldschmidt, 1982).

Tabla 1. Rendimientos y valor (US$) por hectárea, de la industria de la palta en Califonia.

La producción alternada o añerismo tiene un severo impacto económico en la industria comercial de la palta. El ciclo ON se caracteriza por ofrecer un gran número de frutos de pequeño tamaño y de escaso valor comercial al momento de la cosecha. En el ciclo OFF, los frutos son grandes pero no suficientemente numerosos como para proporcionar al agricultor un buen ingreso. La información resumida sobre el rendimiento anual y el valor de los cultivos de la industria de la palta de California (tabla 1), refleja el reducido valor comercial de la fruta durante el ciclo ON y los limitados ingresos generados durante el ciclo OFF. Esos datos revelan que los huertos de palta Hass que han caído en alternancia, sufren una pérdida medible de rentabilidad tanto en los años de ciclo OFF como en los años de ciclo ON. Además, la reducción de la cantidad de fruta en el año OFF puede dar como resultado una pérdida de cuota de mercado y amenazar la sostenibilidad de la industria de la fruta fresca. Los años con escaso volumen de fruta pueden comprometer el desarrollo y la sostenibilidad de las industrias de productos de valor agregado. Además, la alternancia de la carga de cultivo complica el manejo de los huertos.

Nótese que el impacto de la producción alternada en los agricultores individuales es más dramático de lo que revelan los promedios de la industria de la palta de California. El índice de producción alternada (ABI, en inglés) refleja la gravedad del añerismo en un huerto. En su forma más simple, el ABI puede calcularse restando al rendimiento anual del ciclo ON el rendimiento anual del ciclo OFF (ciclo ON menos ciclo OFF) y dividiendo la diferencia por la suma de los rendimientos ON y OFF. Cuando el ABI es 1,0, la producción alternada es 100% (es decir, cosecha un año, no hay cosecha el otro año) y cuando el ABI es 0, no hay producción alternada (Pearce y Dobersek-Urbanc, 1967). Los valores típicos del ABI en los huertos de paltas ‘Hass’ de California están entre 0,57 y 0,97, lo que indica que el rendimiento es de 60% a 100% menos durante el año de OFF en comparación con el año ON.

El problema de la producción alternada se repite porque los principales factores que inician este tipo de cosecha son los eventos climáticos recurrentes. Generalmente, el añerismo de la palta se inicia por heladas, temperaturas altas o bajas, o estrés por déficit de agua durante la floración o cuaja del fruto, lo que da como resultado un escaso número de flores, o produce una caída excesiva de estas y/o de frutos. Esto genera un ciclo OFF, que normalmente es seguido por un ciclo ON al año siguiente, dependiendo del tiempo que les tome a los árboles recuperarse. La alternancia también puede desencadenarse por falta de fertilización e irrigación, lo que causa una abscisión excesiva de flores y frutos, o por una poda excesiva, lo que produce un escaso número de flores o frutos y un crecimiento excesivo de los brotes vegetativos. Estas condiciones dan como resultado un ciclo OFF que será seguido por un ciclo ON. Por el contrario, las condiciones óptimas para la floración y el cuajado de los frutos –de tal forma que no se produzca un raleo natural de los frutos– dan como resultado un ciclo ON seguido de un ciclo OFF. Una vez iniciados, los ciclos alternados de ON/OFF son perpetuados por efecto del número de frutos (carga de cultivo) sobre los factores dentro del árbol que finalmente impactan la intensidad floral al año siguiente. Así, una floración ON fija y madura una producción ON, que provoca una baja floración llevando a una producción OFF al año siguiente, mientras que la floración OFF fija y madura una producción OFF que da como resultado una intensa floración ON en la primavera siguiente. Dado que el clima es un factor importante como iniciador de la producción alternada, la necesidad de una solución al añerismo es frecuente; pero la necesidad de manejar culturalmente el añerismo es casi anual.

INFLUENCIA DEL FRUTO EN LA FENOLOGÍA DEL PALTO Y EN EL RETORNO DE LA FLORACIÓN Y EL RENDIMIENTO

En investigaciones recientes se cuantificaron los efectos del ciclo OFF, el ciclo ON y la eliminación de todo el ciclo ON en la fenología del palto Hass, el crecimiento de los brotes vegetativos, el desarrollo floral y el rendimiento del año siguiente bajo las condiciones de crecimiento de California. Los resultados de esta investigación dan soluciones a la producción alternada que se pueden utilizar desde ya. Además, los resultados identificaron el mejor momento para tomar medidas y establecieron las consecuencias de retrasar la acción o no hacer nada.

Con el bien de facilitar esta explicación, el año 1 comienza con la floración. El ciclo ON (año ON) se inicia con una intensa floración ON, seguida del cuajado del fruto del ciclo ON. Seguiremos el ciclo ON del año 1 desde el cuajado de la fruta hasta la cosecha para analizar cómo y cuándo el ciclo ON de la fruta en cada etapa de desarrollo impacta la fenología del árbol de palta e invierte la floración y el rendimiento al año siguiente (año 2). Para simplificar la comparación de los efectos de los ciclos ON y OFF en los cultivos de palta, discutiremos igualmente los efectos del ciclo OFF del fruto en la fenología de la palta a partir de la floración escasa OFF del año 1.

EL CRECIMIENTO DE LOS BROTES VEGETATIVOS DE VERANO ES CLAVE PARA UN BUEN RETORNO DE LA FLORACIÓN Y EL RENDIMIENTO

Año de floración OFF/de ciclo OFF: Cuando el palto cuaja y entra en una producción OFF, se desarrolla una cantidad considerable de brotes vegetativos durante el verano y, en menor medida, durante el otoño del año 1 (figura 1). La primavera siguiente es el año 1 de los brotes de verano que aportan el mayor número de brotes florales (inflorescencias) a la floración, dando como resultado la floración ON y la producción ON en el año 2. En el caso de los paltos Hass de California del ciclo OFF, alrededor de (~) 75% de los brotes florales del año 2 son producidos por los brotes vegetativos del verano del año 1, ~15% son los brotes vegetativos de primavera del año 1 y ~10% corresponden a los brotes vegetativos del otoño del año 1. Nótese que los brotes de verano del año 1 producen ~80% de los brotes florales determinados que contribuyen a hacer que el año 2 florezca (Lovatt, 2004, 2005, 2006). Los brotes florales determinados, que son más productivos que los brotes florales indeterminados, son producidos por los brotes apicales y axilares (brotes laterales) que nacen en la axila de las hojas a lo largo de los brotes vegetativos de verano. Los brotes otoñales que florecen producen un solo brote floral terminal indeterminado (Salazar-García y Lovatt, 1998). Por lo tanto, el crecimiento de los brotes vegetativos de verano es clave para una buena floración de retorno; mientras más brotes vegetativos de verano, mayor es la floración de retorno y el rendimiento.

Figura. 1. Un año OFF comienza con una floración OFF que lleva a una producción OFF o es iniciada por eventos climáticos o de manejo que reducen el número de flores o frutos durante los períodos de floración y de cuaja de frutos. El escaso número de frutos jóvenes en desarrollo en el año 1 da como resultado una cantidad significativa de crecimiento de brotes vegetativos de verano y otoño, lo cual contribuye a los brotes florales de la floración ON en el año 2, ~75% y ~10% corresponden a los brotes de verano y otoño, respectivamente. Los brotes vegetativos de verano también aportan la mayoría de los brotes florales determinados, presentes en grandes cantidades solo en una floración ON. Nótese que los frutos maduros del ciclo OFF son menos numerosos pero de gran tamaño.

LA CUAJA DEL FRUTO DEL CICLO ON INHIBE EL CRECIMIENTO DE LOS BROTES VEGETATIVOS DE VERANO

Año de floración ON/producción ON: Durante el año 1, el ciclo ON de frutos jóvenes en desarrollo inhibe el crecimiento de brotes vegetativos de verano y otoño, reduciendo así el número de brotes que pueden producir brotes florales (y vegetativos) en la primavera siguiente, resultando en un florecimiento OFF el año 2 (figura 2). Nótese que debido a la inhibición del crecimiento de los brotes vegetativos de verano durante el año del ciclo ON, hay pocos o ningún brote floral determinado en la floración de primavera en el año 2 y la mayoría de los brotes florales que se desarrollan son producidos por los brotes de primavera del año 1.

Figura 2. Un año de ciclo ON comienza con una floración ON que lleva a una producción ON o es iniciada por condiciones climáticas o manejos culturales óptimos para la floración y cuaja de frutos, de tal manera que el raleo natural de los frutos no sucede. El gran número de frutos jóvenes en desarrollo inhibe el crecimiento de los brotes vegetativos de verano y otoño. La pérdida de los brotes de verano y otoño significa que hay menos sitios que puedan soportar brotes florales en primavera del año 2, especialmente brotes florales determinados que se desarrollan predominantemente en los brotes de verano. El resultado es una floración OFF en el año 2 que se produce predominantemente en los brotes de primavera del año 1. Nótese que hay muchos frutos maduros más pequeños en el cultivo ON.

La importancia de los brotes de verano y otoño en la intensidad floral del año 2 fue confirmada por la eliminación de todos los brotes de verano y otoño de los paltos Hass durante el año 1 y por la comparación de floración y rendimiento de retornos de estos árboles con los árboles control de los cultivos no tratados. En la floración de retorno del año siguiente, los árboles control no tratados del ciclo OFF florecieron profusamente, mientras que los árboles del ciclo OFF, a los cuales se les había eliminado los brotes de verano y otoño, tenían una floración débil y un rendimiento de retorno bajo, de 2 kg/árbol en el año 2 (López-Jiménez y Lovatt, resumido en Lovatt, 2005). A partir de estos datos está claro que el número de brotes vegetativos de verano es clave para un buen retorno de floración y rendimiento, y que el ciclo ON de la fruta reduce el crecimiento de los brotes vegetativos de verano y, por lo tanto, baja la floración y el rendimiento.

LA CUAJA DE FRUTA DEL CICLO ON TIENE UN EFECTO LOCALIZADO Y TOTAL EN EL ÁRBOL EN LA FLORACIÓN DE RETORNO

Tanto en los paltos de ciclo ON como en los de ciclo OFF, algunos brotes de primavera del año 1 cuajaron fruta (+ fruta) y otros no pudieron hacerlo (- fruta). Es evidente que los árboles del ciclo ON tienen más brotes que cuajaron fruta (+ fruta) que los árboles de ciclo OFF. En el año 1, se marcaron cuatro brotes (uno en cada cuadrante del árbol) que cuajaron fruta (+ fruta) y cuatro brotes que no cuajaron fruta (- fruta) en los paltos ‘Hass’ de ciclos ON y OFF. En la floración del año siguiente, se contó el número de brotes florales producidos por cada brote marcado. Los brotes del año 1 (+ fruta) en los árboles del ciclo ON fueron los que menos brotes florales produjeron (tabla 2). Los brotes de primavera del año 1 (- fruto) en los árboles ON y los brotes del año 1 (+ fruto) en los árboles OFF produjeron un número intermedio de brotes florales. Los brotes de año 1 (- fruta) en árboles OFF produjeron la mayoría de los brotes florales en la floración de retorno. Nótese en la tabla 2 que en los brotes (- frutos) en los árboles de ciclo OFF, son los brotes de verano (y otoño) los que contribuyeron a que la mayoría de los brotes florales volvieran a florecer.

Tabla 2. Contribución de primavera y verano del año 1, más brotes de otoño (+frutos) y sin fruta (-frutos) en los árboles de cultivos ON y OFF, para volver a florecer en el año 2.

ES IMPORTANTE SABER CUÁNTOS BROTES NO CUAJAN FRUTOS DURANTE EL AÑO DEL CICLO ON

Los datos de la tabla 2 ilustran claramente la interacción entre el efecto localizado del fruto presente en un brote y el efecto de todo el árbol relacionado con la carga de cultivo. Estas interacciones son más fuertes y menos variables en las yemas de los brotes de primavera del año 1 (- fruto) en árboles OFF y en los brotes de primavera del año 1 (+ fruto) en árboles de producción ON. Los datos revelan que el efecto negativo total de los frutos sobre la floración de retorno en una producción alternada se expresa en los brotes de primavera que cuajan los frutos (+ fruto) en los árboles de producción ON. Nótese que para los árboles de producción ON o producción OFF, la mayor intensidad de la floración de retorno, y por lo tanto el rendimiento obtenido en el año 2, será proporcional al número de brotes que no cuajan frutos (- fruto) en el año 1. Este es un concepto importante para el manejo de la alternancia. Pongamos el caso de un agricultor A y un agricultor B que tienen 400 frutos por árbol. La producción del agricultor A será seguida por una floración OFF y un ciclo OFF, pero la cosecha del agricultor B será seguida por otra cosecha de 400 o más frutos por árbol. ¿Por qué? Porque el agricultor A tiene muy pocos brotes sin fruto (- fruto) que puedan producir brotes vegetativos en verano y brotes florales en primavera, mientras que el agricultor B tiene más de 400 brotes sin fruto (- fruto) que producirán brotes vegetativos de verano (y otoño) y una floración fuerte, con brotes florales determinados además de brotes florales indeterminados en la primavera siguiente.

EL EFECTO DEL CULTIVO ON SOBRE LA FLORACIÓN DE LA TEMPORADA SIGUIENTE ES ACUMULATIVO

Se realizó un experimento de eliminación de frutos para determinar cuándo el ciclo ON está ejerciendo su efecto sobre la floración de retorno. Esta información básica es necesaria para determinar la oportunidad de los tratamientos con el fin de mitigar la producción alternada. Los resultados demostraron que el efecto del ciclo ON sobre la floración de la temporada siguiente es acumulativo. En este experimento, todos los frutos fueron retirados gradualmente de grupos de árboles del ciclo ON en los últimos meses del año. La intensidad de la floración de retorno en estos árboles se comparó con la de los árboles control de ciclos OFF y ON. En este experimento, solo la fruta cuajada de la producción ON estaba presente en los árboles, es decir, la cosecha madura del año anterior había sido cosechada antes de diciembre. La eliminación en diciembre, enero, febrero de todos los frutos jóvenes del año 1 de los árboles de producción ON aumentó significativamente el número de brotes vegetativos del verano y otoño, así como la intensidad de la floración y rendimiento del año 2, hasta alcanzar valores mayores o iguales a los de la floración y el rendimiento de los árboles control de las plantas de producción OFF del año 1, que ahora eran árboles de producción ON en el año 2. La eliminación progresiva tardía de frutos (de marzo a junio), redujo el número de brotes vegetativos de verano, seguido de una reducción en el número de brotes vegetativos de otoño.

Esto redujo las contribuciones respectivas de los brotes de verano y otoño a la floración primaveral en comparación con los árboles control de producción OFF o los árboles de producción ON con todos los frutos retirados en junio, julio o agosto. La eliminación de frutos en diciembre aumentó el número de brotes florales aportados por los brotes de primavera del año 1 durante la floración en el año 2 en comparación con los árboles control de producción ON sin que se hayan extraído frutos, lo que demuestra que los brotes de primavera del año 1 tenían brotes florales viables hasta junio. Sin embargo, el número de brotes florales que se desarrollaron en los árboles de producción ON con los frutos retirados en diciembre, fue significativamente menor que el de los árboles control de producción OFF y el de los árboles de producción ON y sus frutos retirados a principios de año, los cuales produjeron brotes vegetativos en verano y/o en otoño, que contribuyeron a la reactivación de la floración. Además, en este experimento, hubo una disminución gradual del número de brotes florales en los brotes de primavera del año 1 por cada mes en que la cosecha ON permaneció en los árboles después de junio, en comparación con los árboles control de cosecha OFF y los árboles de cosecha ON en los que se retiraron todos los frutos en diciembre, o bien antes. Además, dejar la fruta madura de la producción ON en el árbol durante el verano y el otoño (hasta finales de abril) del año 2 tuvo un efecto negativo en la floración de la temporada del año siguiente y en el rendimiento, equivalente al de los frutos en desarrollo del año ON (figura 3). Al obtenerse dos cosechas frutales del árbol aumenta el número total de brotes con fruta, se reduce el número de brotes vegetativos de verano que se desarrollan en el año 2 y, por lo tanto, se reduce la floración de retorno del año 3.

Figura 3. Mantener la fruta madura en el árbol durante el ciclo ON y durante el verano o el otoño del año 2 reduce el crecimiento de brotes vegetativos de verano y otoño del año 2, respectivamente, lo que reducirá la floración del año 3, resultando en cosechas OFF consecutivas.

EL FRUTO MADURO DE LA PALTA EN EL AÑO 1 NO INFLUYE SOBRE LA ABSCISIÓN FLORAL Y FRUTAL EN EL AÑO 2

El hecho de que las paltas Hass en maduración permanezcan en el árbol más allá de su floración y puedan mantenerse en el árbol hasta octubre en California, planteó la cuestión de si el número de frutos maduros en el árbol influye en el número de estructuras reproductivas (flores y frutos jóvenes) que se caen durante el año siguiente. Nuestros resultados (Garner y Lovatt, 2008) demostraron que el ciclo OFF u ON del árbol no influyó en el porcentaje de cuajado del fruto, ni en el promedio de diámetro o peso de los frutos individuales que se cayeron en etapas similares de desarrollo. Además, el número de frutos maduros en la cosecha del año 1 no influyó en el número de flores o frutos jóvenes que se cayeron en la producción del año 2. En los dos años de la investigación, a medida que disminuyó la caída del fruto inmaduro, aumentó la abscisión de la producción del año anterior (fruto maduro), lo que indica que los procesos se controlaban de forma independiente y no estaban impulsados por la carga del cultivo. Los resultados proporcionaron pruebas claras de que la carga de la cosecha del año anterior no influye en la floración del año en curso ni en la caída de los frutos de la palta Hass. Por lo tanto, el desprendimiento estacional de las estructuras reproductivas es un proceso independiente que, en ausencia de desencadenantes climáticos, no es un factor que contribuya a la alternancia.

ESTRATEGIAS QUE LOS AGRICULTORES PUEDEN USAR ACTUALMENTE PARA MITIGAR LA PRODUCCIÓN ALTERNADA

En muchos países, los productores de palta Hass pueden utilizar reguladores de crecimiento vegetal (RCV) no disponibles para que los agricultores de California puedan manipular la floración y el rendimiento. Por tanto, la competitividad de los californianos dependerá de un incremento sustancial del rendimiento después del ciclo ON para igualar los rendimientos anuales sucesivos y estabilizar la rentabilidad. Los productores de palta de California prefieren una estrategia rentable que no requiera la remoción de fruta durante el año del ciclo ON con el fin de mitigar los efectos negativos de ese tipo de cosecha y así aumentar el rendimiento al año siguiente para mantener sus campos y la industria. Los agricultores consideran, con razón, que la eliminación de flores y frutas es arriesgada y costosa.

Por lo tanto, en 2012 se inició una investigación a largo plazo apoyada por la Comisión de Paltas de California para desarrollar estrategias de RGV que mitiguen el efecto del ciclo ON con el fin de aumentar la reactivación floral y el rendimiento del año siguiente, y así no tener que retirar fruta durante el año ON.

Mientras se esperan los resultados, los agricultores pueden tomar medidas que mitiguen los efectos del ciclo ON para mejorar sus ingresos anuales. Nótese que las estrategias más eficaces también son las más arriesgadas. Tanto el beneficio como el riesgo dependen del grado en que se imponga una estrategia y de qué tan temprano se tome esa acción en el ciclo de fructificación. Por ejemplo, reducir el número de brotes florales es muy arriesgado en comparación con cosechar frutos completamente maduros en forma temprana. Al decidir cuándo actuar, es importante recordar que los resultados del experimento de eliminación de la fruta proporcionaron pruebas de que el efecto negativo del ciclo ON en la floración y el rendimiento de retorno es acumulativo. Por lo tanto, si bien retrasar el raleo de la fruta puede ser más seguro con respecto a la cosecha actual (año 1), las consecuencias negativas sobre la floración y el rendimiento del año 2 son claras. No existe una fórmula probada para implementar varias estrategias. Los productores tendrán que aprender haciendo. La información anterior y la discusión a continuación les proporcionan información de contexto crítica y los criterios de orientación para tomar decisiones acertadas en el manejo de la alternancia.

Reducción de la floración en un año de ciclo ON. Si sus árboles necesitan poda, pode selectivamente las ramas sin frutos, en la medida de lo posible, durante el invierno del año OFF, y reducirá la intensidad de la supuesta floración ON, junto con preservar la luz en el año OFF. Al podar durante la floración ON, es más fácil medir cuántos brotes florales deben eliminarse y para distribuir los brotes florales restantes, y la producción resultante, de manera más uniforme sobre el árbol, al mismo tiempo que se preserva la producción OFF. Resultados de estudios en Nueva Zelanda sugieren que tres de cada diez ramas florales podrían ser removidas en el año de la floración para reducir la carga de cosecha durante ese mismo año y, por lo tanto, aumentar el número de brotes florales al año siguiente (Jonathan Dixon, comunicación personal).

Estrategias de raleo y cosecha del año ON. El raleo (eliminación del fruto a mano), durante el ciclo ON, antes del crecimiento de los brotes vegetativos de verano, es el mejor momento para aumentar la floración de retorno y el rendimiento en el año 2 (figura 4 A). El raleo de frutas de verano es también el momento óptimo para aumentar el tamaño de los frutos jóvenes en desarrollo. El raleo en la cosecha ON antes del crecimiento de los brotes de otoño aumentará la floración y el rendimiento, pero no tanto como el raleo de la fruta en verano (figura 4 B). La producción ON del año 1 tiene que ser raleada en junio (normalmente antes de la madurez oficial) del año 1 o antes, para tener un efecto positivo en la floración y rendimiento del año 2 (figura 4 C). La remoción tanta fruta madura (año 1) como sea posible lo antes que se pueda en la producción ON, cosechando por tamaño, combinada con la cosecha de las frutas restantes antes del crecimiento de los brotes vegetativos de verano (enero) reduce la probabilidad de tener dos ciclos OFF seguidos (figura 3). Ninguna de las dos estrategias influye en la floración o en el rendimiento del año 2.

Figura 4. A. El raleo (remoción de la fruta a mano) de la producción ON a principios de verano tiene el mayor potencial para aumentar el número de brotes vegetativos de verano y otoño y, por lo tanto, el mayor potencial para aumentar significativamente la intensidad floral y el rendimiento por encima de lo que se espera para la floración y cosecha OFF del año 2. El raleo de la fruta de verano es también el momento óptimo para aumentar el tamaño de la fruta joven en desarrollo. B. El raleo de la producción ON en otoño reducirá el número de brotes vegetativos de verano y su contribución para devolver la floración y el rendimiento, pero mantendrá el crecimiento de los brotes vegetativos otoñales y su contribución al aumento de la floración y el rendimiento del año 2 sobre la floración OFF prevista. C. Esperar hasta junio para ralear la cosecha ON evitará la contribución que los brotes vegetativos de verano y otoño podrían hacer a la floración del año 2, pero aumentará la contribución de los brotes vegetativos de primavera del año 1, de modo que la floración y el rendimiento en el año 2 serán ligeramente mayores que los de la supuesta floración OFF y la cosecha OFF.

La fruta cuajada del año ON puede ralearse a mano o mediante poda. En cualquier caso, el objetivo es reducir uniformemente el número de frutos del árbol en el ciclo ON con suficiente antelación para promover el crecimiento de los brotes vegetativos de verano. La remoción de la fruta a mano es el método mejor y más seguro. Los racimos se ralean para aumentar el tamaño de la fruta, para sacar aquella que no alcanzará el tamaño comercial, para eliminar la que está dañada y para que el resto de la fruta se distribuya uniformemente por el árbol. La investigación realizada en un huerto comercial de palta Hass en Carpinteria, California, proporcionó evidencia de que la caída de frutos jóvenes en desarrollo es mínima en la tercera semana de agosto, tanto en los años ON como en los OFF (Garner y Lovatt, 2008). Si la fruta se retira a mano, es posible esperar hasta ese momento para ralear la cosecha, lo que reducirá el riesgo asociado con las altas temperaturas que pueden ocurrir durante el período de caída de frutos en diciembre (desde mediados de diciembre a fines de enero) e incrementará el retorno de la floración en mayor medida de lo que se lograría con el raleo de frutos en el otoño. Si el cultivo se va a ralear mediante poda, pode con precaución. El objetivo es una poda ligera de manejo para promover el crecimiento de los brotes vegetativos de verano. Debe realizarse con suficiente antelación (primavera o principios de verano) para que los nuevos brotes vegetativos tengan tiempo de madurar y desarrollar brotes florales. La poda de otoño no aumentará significativamente la floración de retorno. Podar los brotes de verano que proceden de los brotes de primavera que no han dado fruto (brotes sin fruto) es contraproducente. Empiece de a poco y vea cómo responden sus árboles. Se cree que los árboles podados en enero o febrero no desarrollan brotes florales en el rebrote de la primavera. Evite la poda excesiva, que interferirá con el desarrollo de los brotes florales. A la hora de decidir cuántos frutos retirar o cuántos podar de los árboles de cosecha ON tenga en cuenta que la producción del año siguiente se generará predominantemente en los brotes de verano del año 1 (temporada actual) producidos por brotes de primavera que no cuajaron la fruta (sin fruta) o de los que la fruta ha sido retirada a mano o por poda.Aparte de podar para reducir la carga de fruta, también se recomienda hacerlo en otras épocas del año para aumentar el número de brotes (la cantidad de “madera frutal”) y de ramas (complejidad de los árboles), lo que contribuye a aumentar el número de brotes florales y el rendimiento al año siguiente.

Estrategias de fertilización. Investigar más sobre cuáles son las mejores prácticas de manejo de fertilización (MPF) en un huerto de Hass de producción alternada sería sin duda de gran utilidad. Sin embargo, hay manejos con beneficios ya conocidos que deben ser considerados. Durante la floración OFF, el boro (B) aplicado en la canopia [1,45 kg de B/ha, aplicados en 6,7 kg de Solubor/ha (20,5% B)] o el nitrógeno (N) [25,8 kg de N/ha N, aplicados en 56 kg de urea de bajo biuret/ha (46% N, 0,25% biuret)] en la “etapa de coliflor” del desarrollo de la inflorescencia se utilizan para aumentar el cuajado de los frutos. En el caso de la palta Hass, la aplicación de B o urea (N) a la canopia, en el estado de coliflor del desarrollo de la inflorescencia, aumentó significativamente el número de óvulos viables, el número de tubos de polen que llegaron al óvulo, el rendimiento total y el rendimiento de la fruta comercialmente valiosa (tamaños de cajas de cartón 60 + 48 + 40) (Lovatt, 1999). La aplicación se realiza cuando el 50% de los árboles del sector tienen el 50% de la floración en la fase de coliflor, el 25% se encuentra en una fase anterior de desarrollo de la inflorescencia y el 25% se aproxima o está en plena floración (flores abiertas). Las aplicaciones anteriores (brotación) no fueron efectivas, las aplicaciones posteriores (floración completa) fueron de efecto intermedio. El boro también es conocido por su capacidad de estimular la división celular y aumentar el cuajado y el tamaño del fruto de muchos cultivos, incluso el de frutos sin semillas, e incluso cuando los análisis foliares indican que el B es adecuado. El boro es preferible sobre la urea-N debido al negativo efecto potencial que puede ocurrir cuando las temperaturas del aire alcanzan los 32°C o más, después de la fumigación. Los aerosoles a última hora de la tarde o al principio de la noche son los mejores; las aplicaciones de la mañana están bien siempre y cuando la temperatura se mantenga moderada durante todo el día. La aspersión debe dirigirse a las inflorescencias. El boro es más efectivo cuando se aplica directamente a las flores; la urea no es absorbida por las hojas maduras de los paltos que crecen en California, sino que es absorbida por las flores (Nevin et al., 1990). ¡No aplique boro y urea juntos en la misma aspersión! Se desconoce el efecto de aplicar boro y urea por separado en la misma estación.

Los agricultores deben fertilizar para satisfacer la demanda total del árbol durante todo el desarrollo de la fruta, incluyendo su maduración, los brotes florales, la cuaja, los frutos jóvenes durante el crecimiento exponencial y los brotes vegetativos de verano, que son los que aportan el mayor número de brotes florales a la floración. No solo es rentable igualar la cantidad de fertilizante aplicada a la demanda de nutrientes de los árboles, sino que también protege el medio ambiente, especialmente nuestros recursos hídricos. Las primeras investigaciones (Lovatt y Witney, 2001) proporcionaron evidencia de que los paltos Hass en California requerían 100 kg de N por hectárea para producir 12.000 kg de fruta/ha, con un aumento del 10% en el crecimiento de los brotes vegetativos y de las raíces, y suficiente N para tolerar la volatilización y la lixiviación. El cálculo no tuvo en cuenta el requisito de N en la floración del año 2 ni los frutos jóvenes en desarrollo. Por lo tanto, si se usa como guía para la fertilización, se subestima la demanda de N. Con cosechas ON que exceden los 12.000 kg/ha, el N podría ser demasiado bajo durante el ciclo ON en muchos huertos y como para mantener un crecimiento adecuado de brotes vegetativos de verano que lleven a una buena floración de retorno. De acuerdo con esto, la aplicación de 56 kg de N/ha (como nitrato de amonio) al suelo durante el período de plena floración, cuaja y crecimiento de brotes vegetativos (~mediados de octubre), redujo la producción alternada y aumentó el rendimiento y el tamaño de los frutos de los paltos Hass que recibieron este tratamiento durante los 4 años del experimento, en comparación con los árboles que recibieron solo 28 kg de N/ha en ese mismo período (Lovatt, 2001). De manera similar, 28 kg de N (como nitrato de amonio) aplicados al suelo en enero y febrero, cuando ocurre el crecimiento exponencial de los frutos, el crecimiento de los brotes vegetativos de verano y la transición de las yemas del desarrollo vegetativo al floral, aumentaron significativamente el rendimiento total y el rendimiento de la fruta comercialmente valiosa (tamaños de cartón 60 + 48 + 40) en comparación con los árboles que recibían solo 28 kg/ha en febrero. Las dosis de fertilizantes de N reportadas aquí no son prescriptivas, sino ilustrativas del beneficio del rendimiento derivado de satisfacer la demanda de nutrientes de los árboles en estas etapas clave de la fenología del palto Hass, en comparación con no satisfacer la demanda de N del árbol en el mismo período. La cantidad de fertilizante a aplicar depende del rendimiento, el tamaño de la canopia y las reservas de nutrientes de los árboles y el suelo, según los análisis foliares y de nutrientes del suelo. Además, el agua de riego puede contener cantidades significativas de nutrientes esenciales, que deben incluirse en el programa de fertilización de los agricultores. Nótese que la meta de fertilización para el año de la cosecha es proporcionar el fertilizante adecuado para apoyar el cultivo en desarrollo y el crecimiento de los brotes vegetativos de verano.

Investigaciones de Rosecrance, Faber y Lovatt (2011) demostraron que el número de frutos del palto Hass (carga de cultivos) impulsa la absorción de N, así como la absorción de otros nutrientes, paralelamente a la acumulación de peso en seco de la fruta. El árbol toma el 50% de su N total desde la plena floración hasta aproximadamente abril, toma poco N durante la mayoría de los inviernos, y luego toma el 50% restante en la primavera siguiente desde las pausas de brotación (~ mediados de septiembre) hasta justo antes de la cosecha. Con fondos del Programa de Investigación y Educación sobre Fertilizantes del Departamento de Alimentos y Agricultura de California, el Dr. Richard Rosecrance, Profesor de Ciencias Vegetales de la Universidad Estatal de California en Chico, ha trabajado en un sistema de apoyo a la toma de decisiones (DSS, por sus siglas en inglés) basado en la web con el fin de permitir a los agricultores calcular las necesidades de fertilizantes de sus árboles basándose en la cantidad de frutos maduros y cuajados que se encuentran en el huerto, el tamaño de los árboles, la densidad de plantación, el estado de los nutrientes de los árboles y otros factores. Si no se tiene esa herramienta, estimando la cantidad de fruta madura del año 1 y la cantidad de fruta cuajada del año 2, y usando la tasa de 100 kg de N por cada 12.000 kg de fruta/ha como referencia, se puede calcular el total aproximado de N requerido por la producción, teniendo en cuenta que el 50% debe aplicarse al fruto maduro del año 1 desde la brotación hasta justo antes de la cosecha. Por su parte, la cuaja del año 2 debe recibir el 50% de la cantidad total de N requerida, desde el momento de la floración hasta octubre, con una parte significativa (un mínimo de 22-28 kg) del total de N aplicado en enero y de nuevo en febrero, para apoyar el crecimiento exponencial de los frutos y el crecimiento de los brotes vegetativos de verano. Debido a que tanto los frutos maduros como en cuaja están siendo fertilizados en el momento de la floración hasta justo antes de la cosecha, los árboles recibirán el N adicional requerido durante el período de plena floración, cuajado de frutos y crecimiento de brotes vegetativos (~septiembre). Se puede utilizar un método similar para otros elementos nutritivos además del N. Dado que el número de frutos impulsa la absorción de muchos nutrientes esenciales, el hacer coincidir las tasas de fertilización y los tiempos de aplicación con los períodos de alta demanda de la fruta, así como con los períodos de fuerte crecimiento de la canopia (crecimiento de brotes vegetativos y florales) y el crecimiento de las raíces, es un modelo sólido para la fertilización basado en la fisiología del árbol, la eficiencia en el uso de los fertilizantes, el costo de los beneficios, y la protección del medio ambiente.

ESTAMOS TODOS JUNTOS EN ESTO

En esta época de las redes sociales, se espera que los agricultores compartan sus experiencias en la implementación de estas estrategias, entre otras, y los resultados obtenidos. Hasta que no se disponga de datos cuantitativos, la experiencia del productor será invaluable y podría ser el mejor medio para obtener conocimientos que reflejen adecuadamente las diferencias en la arquitectura del árbol y el potencial de rendimiento bajo las diversas condiciones de manejo y prácticas de gestión utilizadas en la producción de palta.

? Se proporcionan etapas fenológicas cuando es posible para ayudar a los agricultores a comprender el momento en que se producen los eventos de desarrollo, independientemente de los efectos de los climas locales. Los meses son aproximaciones de cuándo ocurren los eventos fenológicos, pero desafortunadamente no son aplicables a todas las áreas de cultivo de palta.

Agradecimientos:

Esta investigación fue apoyada en parte por la Comisión de Paltas de California, el Programa de Investigación y Educación en Fertilizantes del Departamento de Agricultura de California, UC MEXUSCONACYT, y el Centro de Investigación de Cítricos y Estación Experimental Agrícola de la Universidad de California-Riverside.

La autora agradece a Jesús M. Ruiz, Irvine Valencia Growers-Irvine Ranch, y a John Grether, Grether Farming Company, Inc. por el uso de sus huertos y por proporcionar los equipos profesionales de recolección para las cosechas.

La autora también agradece al Dr. Richard Rosecrance, Profesor de Ciencias Vegetales de la Universidad Estatal de California-Chico, al Dr. Jonathan Dixon, Director del Programa de Investigación de la Comisión de Paltas de California, a Dave Holden, Holden Research and Consulting, y a Derek Knobel, Editor del Anuario de la Sociedad de Paltas de California, por sus revisiones críticas del manuscrito.

BIBLIOGRAFÍA

Garner, L.C. and C.J. Lovatt. 2008.

The relationship between flower and fruit abscission and alternate

bearing of ‘Hass’ avocado. J. Amer. Soc. Hort. Sci. 133(1):3-10.

Lovatt, C.J. 1999.

Timing citrus and avocado foliar nutrient applications

to increase fruit set and size.

HortTechnol. 9:607-612.

Lovatt, C.J. 2001.

Properly timed soil-applied nitrogen fertilizer increases

yield of ‘Hass’ avocado. J. Am.

Soc. Hort. Sci. Vol. 126: p.555-559

Lovatt, C. J. 2004.

Eliminating alternate bearing of the ‘Hass’ avocado. Proceedings

of the California Avocado Research Symposium, October 30, 2004.

University of California, Riverside. California Avocado Commission.

Pages 89-95.

http://www.californiaavocadogrowers.com/assets/Uploads/GrowersSite/Production-Research-PDFs/Cultural-Management/2004/ARAC2004PG89.pdf.

Lovatt, C. J. 2005.

Eliminating alternate bearing of the ‘Hass’ avocado.

Proceedings of the California

Avocado Research Symposium, October 29, 2005.

University of California, Riverside. Sponsored by the

California Avocado Commission. Pages 75-86.

http://www.californiaavocadogrowers.com/assets/Uploads

/Growers-Site/Production-Research-PDFs/Cultural- Management/2005/ LovattElimAlternateBearingSection10.pdf.

Lovatt, C. J. 2006.

Eliminating alternate bearing of the ‘Hass’ avocado.

http://www.californiaavocadogro

wers.com/assets/Uploads/Growers-Site/Production-Research-PDFs/Cultural-Management/2006/16LOVATTEliminatingAlternateBearing.pdf

Lovatt, C.J. and G. Witney. 2001.

Nitrogen Fertilization of the ‘Hass’ avocado in California. p. 1-4, 11.

AvoResearch. Vol. 1. Iss. 3.

Monselise, S.P. and E.E. Goldschmidt. 1982.

Alternate bearing in fruit trees. Hortic. Rev. 4:128–173.

Nevin, J.M., C.J. Lovatt, and T.W. Embleton. 1990.

Problems with urea-N foliar fertilization of avocado.

Acta Hort. 2. p.535-541

Pearce, S.C. and S. Dobersek-Urbanc. 1967.

The measurement of irregularity in growth and cropping.

J.Hort. Sci. 42:295-305.

Rosecrance, R.C., B.A Faber and C.J. Lovatt. 2011.

Patterns of nutrient accumulation

in ‘Hass’ avocadofruits. HortTech. In press.

Salazar-García, S. and C.J. Lovatt. 1998.

GA3 application alters flowering phenology of ‘Hass’ avocado.

J. Amer. Soc. Hort. Sci. 123(5):791-797.