icon-category icon-close icon-closequote icon-down icon-download icon-evento icon-facebook icon-instagram icon-lang icon-linkedin icon-lupa icon-menu icon-next icon-openquote icon-paper icon-pluma icon-popular icon-prev icon-send icon-share icon-twitter icon-ultimo icon-video icon-youtube share-facebook share-gplus share-linkedin share-mail share-twitter

Agosto 2016 | Espárrago

Precios estimulan nuevas plantaciones

Plantación de espárragos comienza a repuntar en Chile

La superficie de espárragos llegó a 2.300 hectáreas en 2007, el nivel más bajo desde el auge de los años 90. Tres años después el área se había incrementado en cerca de un 20%. Los altos valores alanzados por kilo en 2011 seguramente catapultarán un nuevo aumento. No se debe olvidar, sin embargo, que la plantación compromete el uso del suelo por más de una década y por tanto la proyección a largo plazo es vital.

Hace 20 años en Chile había unas 10.000 hectáreas (ha) de espárragos, que se exportaban sobre todo como producto fresco a los EE.UU. Sin embargo no resistieron el ingreso del Perú al mismo mercado –hoy segundo productor mundial después de China– ni la competencia mexicana, de manera que la superficie se fue reduciendo hasta 2.300 ha en 2007. Quienes subsistieron se reorientaron al consumo interno y al envío de producto congelado (IQF) a Europa y Japón.

No obstante, en 2010 la cifra ya mostraba un repunte. Llegó a cerca de 2.800 ha, concentradas en las regiones del Maule y del Biobío. Es que el espárrago vive un momento de precios favorables. Esta tendencia empezó tímidamente en 2008, de acuerdo a María Inés González, especialista de INIA Quilamapu en el rubro, y en 2011 alcanzó valores al inicio de temporada de $1.000/kg (US$2, aproximadamente) para llegar a $1.300/kg (unos US$2,6) a su término.

La visión de un productor con experiencia

El agricultor René Beaujanot, en su predio Los Hualles, cerca de Pinto, provincia de Ñuble, región del Biobío, actualmente mantiene 40 ha de espárragos, además de producir cerca de 150 de manzanos y arándanos orgánicos. Comercializa su cosecha de la hortaliza a través de la planta Alifrut, y su principal destino es Japón. Coincide con la investigadora en que el precio resultó especialmente bueno: en promedio estima su retorno en alrededor de dos dólares por kilo.

A su juicio esos valores se debieron a una disminución de stocks de producto congelado a nivel internacional y a una baja de producción en el mercado nacional originada en las condiciones climáticas:

–Estuvo muy frío el suelo. Las plantas no reaccionaban, no despertaban. Por lo tanto todo el mayor ingreso que tuvimos por el precio, se redujo a causa del menor rendimiento. Igualmente el retorno superó el de años anteriores.

Relata que los poderes compradores usaron modalidades diferentes en 2011, pues compraron turiones descolados a 18 centímetros y no hubo diferencias de precio entre espárragos para mercado nacional o IQF destinado al extranjero.

En sus más de 15 años en el rubro, observa una tendencia a la baja en la producción mundial como consecuencia de la no renovación de las esparragueras al terminar su vida útil.

–¿Se mantendrá esta tendencia?

–No conozco el futuro –responde Beaujanot– pero hablan de que puede mantenerse uno o dos años más.

Paquete tecnológico para los interesados en plantar

María Inés González tiene una visión optimista proyectada al mediano y largo plazo. Pone en la balanza el aumento del consumo de espárragos en China, lo cual ha disminuido sus exportaciones. Suma también el incentivo a nivel planetario para incorporarlo en la dieta, generado por la evidencia científica de su poder anticancerígeno y antioxidante. Según California Asparagus Commission, se promueve como una buena fuente de ácido fólico, vitamina C, tiamina, vitamina B6, potasio y micronutrientes; además contiene glutatión (asociado a la protección contra el cáncer) y rutina, que fortalece el sistema vascular.

En la práctica existe interés por plantar y se ha producido incluso un fenómeno de escasez de semilla, afirma González.

Para quienes estén pensando incorporarse al rubro, el INIA ha desarrollado un “paquete tecnológico”. Por ejemplo, hay que tener en cuenta que las plantas necesitan un suelo con al menos un metro de profundidad, y con buen drenaje. A ello se debe la actual ubicación del cultivo, de preferencia en los profundos suelos trumaos, y también en terrenos arenosos cercanos a Los Ángeles.

–Para el establecimiento es importante asimismo controlar las malezas perennes previamente –aconseja la entrevistada–, porque después complican mucho el manejo. En esta zona los dolores de cabeza de los productores son la zanahoria silvestre (bianual), la correhuela y la chépica.

Buenas alternativas de variedades salen al paso de la campeona

En casi en todo el mundo es importante UC 157, una variedad antigua generada por la Universidad de California. En Chile ha predominado prácticamente sin contrapeso porque su buena calidad se traduce en altos porcentajes de turiones exportables, con potenciales de producción de hasta unas 10 toneladas (t)/ha. Como referencia, en la región del Biobío el rendimiento promedio se sitúa en unas 4 t/ha.

La falta de opciones genéticas constituye un riesgo frente al potencial surgimiento de problemas sanitarios. Por otra parte, UC 157 es una variedad temprana y en consecuencia resulta susceptible de sufrir heladas en las zonas de cultivo. Además, existe una necesidad de lograr producciones mayores por hectárea.

María Inés González maneja en Chile las pruebas varietales correspondientes al Tercer Ensayo Internacional de Cultivares de Espárragos (IACT; en Perú a cargo de Andrés Casas) y destaca el surgimiento de variedades alternativas. De Paoli (UC 115), por ejemplo, generada por la misma Universidad de California, consigue rendimientos equivalentes a los de su predecesora. Agrícola Llahuén pondrá a disposición del mercado chileno e internacional semilla híbrida F1 de ambas variedades a partir de 2013.

Muy buenos resultados se han conseguido con NJ 953, de la cual la empresa francesa Vilmorin adquirió los derechos a la Universidad de Rutgers (New Jersey, EE.UU.). En Chile es ofrecida por Semameris. Se caracteriza por sus turiones más bien delgados y un alto potencial de rendimiento debido a su cualidad de plantas “supermacho”.

–El espárrago tiene plantas masculinas y femeninas –explica la investigadora de Quilamapu–; las más rendidoras son las primeras. Los supermachos son exclusivamente masculinos, lo que se ha logrado a través de biotecnología.

Ventajas y desventajas de las distintas formas de establecimiento

La ingeniera agrónoma calcula el valor de la semilla en unos $35 la unidad. Si se usan 30.000 plantas por hectárea, da un resultado de $1.000.000/ha. Pero una evaluación más exacta debe tener presente que el porcentaje de germinación se sitúa en el orden del 80% y siempre hay algún nivel de pérdida de plantas.

Se utilizan dos modalidades de establecimiento. La primera tiene una duración de un año y corresponde a un vivero en el que se siembra, se cosecha la corona (“champa”) y esta se trasplanta en invierno para aprovechar las lluvias y disminuir la incidencia de malezas. La segunda consiste en hacer un speedling en invernadero con el fin de obtener plántulas trasplantables a campo en primavera, al cabo de 14 a 15 semanas, requiriendo la aplicación de riego posterior.

Es muy común que los agricultores hagan sus propias plantas con el sistema de corona a partir de UC 157, pues se trata de una variedad liberada. Como híbrido clonal al usar su semilla se obtiene un F2. Aunque no presenta tanta variabilidad como un híbrido de maíz, por ejemplo, María Inés González ha evaluado que rinde alrededor de un 20% menos que la semilla certificada. Eso sí, el costo del material generado por los mismos productores es radicalmente menor, del orden de $15.000 el kilo: US$30 contra los US$ 600 a US$900/kg de la semilla importada. También existe la opción de comprar champas provenientes de semilla F1 a proveedores que las ofrecen listas para el trasplante.

Se ha sabido de recomendaciones para plantar en alta densidad, alerta la especialista, pero el espárrago es autoalelopático:

–O sea esa alta densidad aumentará el rendimiento en los primeros dos años, y después las plantas se empezarán a eliminar entre sí. Tenemos ensayos de 10 años con resultados clarísimos al respecto, y la información científica internacional resulta coincidente. Nosotros aconsejamos alrededor de 26 mil a 30 mil plantas/ha. También la recomendación de poner hileras pareadas cada dos metros carece de algún fundamento que conozcamos.

El riego de verano sustenta la producción

El espárrago no necesita riego hacia la época de cosecha (mediados de septiembre en adelante), pero sí en el verano, aclara la profesional de Quilamapu. Un déficit en esa etapa incide en los rendimientos del año siguiente pues los espárragos son los brotes que se sustentan en lo que la planta ha logrado acumular bajo el suelo. Si bien se trata de una especie muy resistente a la sequía, logra su supervivencia a costa del rendimiento.

–¿Requiere riego tecnificado?

–Es fundamental un sistema que evite que el agua se apoce, porque hay problemas de Phytophthora. Puede ser por surcos, el goteo funciona bien, y los productores grandes ponen pivotes. Con estos últimos podría haber dificultades al mojar el follaje en zonas con alta presión de pudrición morada, Stemphylium, como en Los Ángeles. Este hongo provoca defoliación y afecta la fotosíntesis, pero si la ventilación es buena, no debiera haber problema. Diferentes especies de Fusarium –siendo Fusarium moniliforme la más dañina– atacan a la planta. La plantación debe hacerse en suelos libres de dicho patógeno; el riesgo de su presencia es mayor en terrenos que vienen de hortalizas o remolacha, y menor en los provenientes de cereales o empastadas.

René Beaujanot implementó riego por pivote hace unos ocho años, para abastecer los requerimientos hídricos del cultivo en una topografía de lomas. Está satisfecho con su funcionamiento, ya que permite un buen control del agua en un cultivo que “es reacio a la humedad: si se junta mucha, se pudre la champa”. Aplica cuatro riegos de 50 mm cada uno en el verano y con eso asegura satisfacer las necesidades de las plantas.

Anteriormente mantenía otro sector con riego por tendido, donde tuvo un pequeño problema de Fusarium, producto de contaminación del agua proveniente de otro predios. Ahora utiliza pozos profundos, de manera que eliminó las fuentes de inóculo.

–¿No han tenido problemas con el hongo Stemphylium, que afecta al follaje?

–No, porque el lugar de las lomas donde está el cultivo es muy ventoso, entonces la planta se seca inmediatamente.

–¿Se ha visto afectado por plagas de importancia?

–Solamente el trips, que se ubica en el follaje. Es sencillo controlarlo con un insecticida aplicado junto con la fertilización foliar. El espárrago es un cultivo fácil de manejar, casi todo se hace en forma mecanizada, salvo la cosecha, que es manual.

Tendencias de largo plazo a favor del riego tecnificado

Alberto Bachmann, ingeniero agrónomo de la empresa BRiego estima que el costo actual de un pivote instalado con caseta, bomba y todos los requerimientos, se sitúa entre $1.000.000 y $1.300.000/ha (alrededor de US$2.000 a US$2.600). La Ley de Riego puede bonificar unos $500.000 a $600.000, de manera que hace mucho más accesible la inversión. Bachmann aconseja revisar la distancia a la fuente de energía, que puede subir considerablemente los costos. De todas maneras, existe la opción de comprar generadores a precios razonables, puntualiza.

El experto resalta las posibilidades de aplicar fertilizantes y pesticidas a través de los pivotes, sobre todo previendo lo que ocurrirá en el futuro:

–Los primeros pivotes llegaron 20 años atrás, y hace 10 comprarse uno era un lujo, porque había bastante mano de obra y mucha agua. Hoy día el tema hídrico está muy complicado, y el tema gente lo está dos veces más. El agricultor que no entienda eso no tiene nada que hacer de aquí a una década.

Aparte del manejo eficiente de los recursos, la tecnificación se traduce en mayores rendimientos y, agrega Bachmann, en ahorros del orden de 40% en fertilizantes en algunos cultivos.

María Inés González llama a los agricultores a tener cuidado con recomendaciones que invitan a aplicar un exceso de nutrientes.

–Para los suelos trumaos de la zona se requiere del orden de 150 unidades de nitrógeno/ha. Se ha sabido de aplicaciones de hasta 400 unidades/ha. Algunos agricultores asocian tales dosis a la gran recuperación de huertos que fueron maltratados durante años, manteniéndolos a un nivel mínimo de manejo para enfrentar el bajo precio del espárrago. Pero en realidad están botando plata y obtendrían el mismo resultado con la dosis recomendada por INIA.

Sopesar el rol estratégico y la duración del cultivo antes de plantar

Algunas empresas procesadoras se mantuvieron en el mercado del espárrago durante el período de disminución del cultivo, comúnmente aprovechando su acoplamiento a la exportación de arándanos y frambuesas, afirma María Inés González. El “rol estratégico” del espárrago, según la especialista, sirve a la agroindustria y ayuda al productor a captar mano de obra desde más temprano.

Respecto de esta función del espárrago, Beaujanot le asigna alguna utilidad en su secuencia de producción, que empieza en septiembre con la hortaliza, continúa con los arándanos (noviembre-marzo) y termina a fines de abril con las últimas manzanas. Sin embargo relativiza su impacto porque la cantidad de mano de obra en la cosecha de la hortaliza –en su caso una persona por hectárea– es aproximadamente un 10% de la necesaria para los berries.

Si bien con los precios de este año el espárrago superó la rentabilidad de un huerto frutal, en la experiencia de Beaujanot los ingresos normales han sido parecidos a los de cultivos como un buen trigo o una buena remolacha. Pero los costos para empezar son elevados:

–Establecer una esparraguera cuesta mucha plata, por el valor de las plantas, la preparación del suelo, la implementación, la plantación. Y en los dos primeros años no se cosecha, aunque después tienes más de una década de producción.