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Abril 2019 | Internacional

NOI Techpark, en Bolzano, Italia

Pensar, innovar, desarrollar y transferir

Cada dos años, Bolzano, en el Sudtirol italiano, se convierte en la capital mundial de la manzana. No es raro, porque esta zona produce el 10% de la manzana europea. Esta es una especie que sorprende todos los años por su innovación varietal y también por los nuevos productos y trabajos de investigación que se desarrollan en torno a esta fruta. Esto es lo que vimos en una visita que hicimos al NOI Techpark. Cada dos años, Bolzano, en el Sudtirol italiano, se convierte en la capital mundial de la manzana. No es raro, porque esta zona produce el 10% de la manzana europea. Esta es una especie que sorprende todos los años por su innovación varietal y también por los nuevos productos y trabajos de investigación que se desarrollan en torno a esta fruta. Esto es lo que vimos en una visita que hicimos al NOI Techpark.

La predominancia de la industria agrícola en el Sudtirol era tal que, hasta 1920, este era el único sector económico de importancia en una región que hasta 1918 perteneció a Austria. Pero hubo un momento en que todo cambió y ese giro se dio cuando Mussolini arribó al poder y llamó a los millonarios italianos de la época a construir fábricas en Bolzano. A finales de los años treinta, concretamente en 1937, una de las primeras que se instalaba a las afueras de la ciudad, fue la planta de aluminios Montecatini. Ocho décadas después, aún se puede ver gran parte de lo que fue ese edificio, al que se ha añadido una moderna (y eficiente, climáticamente hablando) construcción, transformándolo en el que, para las autoridades y los habitantes del Sudtirol italiano, es el más importante proyecto regional de desarrollo de esta provincia: el NOI Techpark.

INNOVADORES. Manzanas de pulpa roja deshidratada, barritas energéticas, manzanas liofilizadas y una bebida analcohólica son las muestras de nuevos productos que se pueden fabricar con una fruta como la manzana.

INVESTIGACIÓN DE VANGUARDIA. Equipado con tecnología de punta, en uno de los laboratorios de la Universidad de Bolzano los investigadores trabajan con la cáscara de la manzana, intentando transformarla en un nuevo recurso de la industria alimenticia de la región.

El NOI fue proyectado como un centro único de innovación que se inspira en la naturaleza de la región y en la heterogénea estructura económica que hoy, además de la agrícola, involucra a las energías verdes, tecnología alpina y automatización. “Es un lugar donde se investiga, se innova, se crean negocios y se genera una sólida red de contactos”, sostiene Patrizia Del Tedesco, IDM Südtirol. Así es como hoy en día una treintena de ‘startups’ se han ganado un espacio para ir desarrollando sus ideas de negocio en los cuatro sectores. “Cada una de ellas ha pasado por un proceso de selección y en el futuro, con la ampliación del edificio, esperamos cobijar más empresas”, añade.

INDUSTRIA AGROALIMENTARIA, UNO DE LOS MOTORES DE LA REGIÓN

La industria alimentaria es clave en el desarrollo de una región en la cual tienen sede 416 empresas, de diferentes tamaños, dedicadas a la producción de alimentos. Y la fruticultura emerge como una potencia exportadora en Europa.

“Estamos trabajando para abrir nuevas oportunidades a la región”, afirma Hubert Hofer, de IDM Südtirol. Agrícolamente hablando, este ha sido un terreno fértil para la producción de manzanas y uva vinífera, aunque en el último tiempo han añadido a la canasta productos como la pera, la fresa, el arándano y el kiwi. Quesos, embutidos, carne y una potente industria láctea conforman la industria agroalimentaria de la región.

La industria frutícola es importante en Bolzano. El principal cliente es Europa y los principales mercados que reciben manzana y pera son Alemania y España (12,4% cada uno). Eso, en cuanto al producto fresco, porque hoy, y gracias al apoyo del NOI, son varias las empresas que están innovando y produciendo alimentos que hasta hace poco era impensado verlos en las estanterías de los supermercados.

NUEVOS PRODUCTOS BASADOS EN UNA FRUTA TRADICIONAL

Lyopharm es una empresa que se dedica a la producción de fármacos y nutrición clínica, usando aplicaciones de liofilización para la industria farmacéutica, creando, por ejemplo, productos para la gestión dietética. “Ese es nuestro negocio principal. Sin embargo, en el último tiempo hemos usado esta tecnología para la fabricación de productos alimenticios”, cuenta Gianluca Salvatore, gerente  de calidad de Lyopharm.

Sin embargo, desde hace un tiempo Lyopharm ha incursionado en la industria de los alimentos, creando la línea Lyoplesure, dedicada a las frutas y vegetales liofilizados, para ser comidos como ‘snack’. El primero de ellos es a base de manzanas que se producen en el Sudtirol, de la variedad Granny Smith. Se trata de un producto “sano y natural, listo para disfrutar en cualquier momento del día, con todas las características nutricionales y sabor de la fruta fresca”, según cuenta Salvatore, sobre un producto rico en vitaminas B1, B y B6, sin aditivos ni azúcares añadidos.

 

4 centros de investigación bajo el alero de NOI

El NOI no es solo un espacio para que se desarrollen innovadoras ideas de negocios. Sino que también fue pensado como un lugar de trabajo para investigadores de centros de investigación y universidades:

Eurac Research: es un centro de investigación privado que cuenta con once institutos organizados en cuatro áreas de investigación: autonomías, montañas, tecnología y salud. En el NOI cuenta con siete laboratorios.

Universidad de Bolzano (unibiz): En el NOI la universidad dispone de 12 laboratorios. Solo para el área de alimentos cuenta con laboratorios de microbiología de los alimentos, calidad de los alimentos y en 2019 inaugurará un laboratorio de enología y junto a Laimburg un laboratorio de resonancia magnética nuclear. Entre los trabajos que están desarrollando destacan cómo la cascara de la manzana se puede transformar en un recurso para la industria alimenticia y trabajos en fermentación.

Laimburg: En los últimos años, este centro ha contratado varias decenas de jóvenes investigadores. Algunos de ellos están trabajando en el laboratorio de de sabores y metabolitos que este centro tiene en el NOI. Hoy desarrollan trabajos en torno a los metabolitos y sabores de la manzana y la vid vinífera.

Fraunhofer Italia: Además de Chile, esta universidad alemana tiene sede en Italia, desarrollando trabajos de investigación que se puedan aplicar a la pequeña y mediana empresa. En Bolzano trabajan en las áreas de ingeniería de automatización y mecatrónica e ingeniería de procesos en la construcción e ingeniería de modelos de negocio.

Actualmente, el producto está entrando en fase comercial. “Ya hemos hecho las primeras pruebas con consumidores y lo han recibido bien”. Y ya han iniciado pruebas con otras frutas como banano, coco o fresa, por ejemplo, que -salvo la fresa-, no se producen en la región. “Serán frutas que se produzcan en otros países, de alta calidad para poder fabricar estos productos”.

En una zona donde es fácil encontrar materia prima de la más alta calidad, ‘startups’ y empresas ya consolidadas están usando la manzana para fabricar diferentes tipos de productos. Aquellas variedades de pulpa roja, de las cuales algunas aun no han pasado en un 100% la prueba de sabor para su consumo en fresco, están siendo procesadas, ya sea como deshidratados o en jugo. “Productos que han recibido buenos comentarios, sobre todo porque tienen altos contenidos de antioxidantes”, Hofer.

Y en este mundo de hoy, donde los consumidores están preocupados por la salud, hay empresas que han hecho barras energéticas, teniendo a la manzana como su principal ingrediente. Quick es uno de ellos, una barra que usa manzanas 100% orgánicas producidas en el Sudtirol. Y estas manzanas que se producen en Los Alpes han servido como ingrediente para jugos. Una de las últimas innovaciones es una bebida analcohólica, producida a base de manzana a la que se ha añadido extracto de lúpulo. “No es un jugo común y corriente, ya que el lúpulo le añade una característica particular. El fabricante recomienda beberla tal como si fuese un vino, porque así salen a relucir todos los aromas y sabores”, explica Hofer. El producto hoy se está vendiendo con éxito en tiendas de Arabia Saudita y Londres.