icon-category icon-close icon-closequote icon-down icon-download icon-evento icon-facebook icon-instagram icon-lang icon-linkedin icon-lupa icon-menu icon-next icon-openquote icon-paper icon-pluma icon-popular icon-prev icon-send icon-share icon-twitter icon-ultimo icon-video icon-youtube share-facebook share-gplus share-linkedin share-mail share-twitter

Marzo 2017 | Empresas

Francisco Matte y AGROSAT: 15 años creando un ecosistema de innovación agrícola

Nacida en Temuco, es una de las principales empresas de América Latina en entregar soluciones tecnológicas aplicadas para el sector silvoagropecuario. Gracias a su servicio, que combina las muestras en terreno con el uso de mapas satelitales, se pueden calcular las dosis precisas de fertilizantes y otros insumos agrícolas. Después de quince años de funcionamiento, Agrosat sigue innovando y expandiéndose a más destinos. Ya está presente en 15 países.

La tecnología que ha desarrollado Agrosat se emplea en la actualidad en más de 1,2 millones de hectáreas cada año. Y a sus 15 años de vida continúa con el objetivo de seguir creciendo y consolidarse en lugares como Chile, Perú, México, Colombia y Centro América, y de ampliarse a nuevos destinos como Brasil y Estados Unidos, lo que podría duplicar rápidamente la superficie sobre la cual desempeña sus funciones.

Actualmente, Agrosat está en 15 países y trabaja con más de 3.500 agricultores. La compañía es líder en el desarrollo e implementación de tecnologías de la información para el sector silvoagropecuario, específicamente en el análisis y mapeo de las principales propiedades físicas y químicas de los suelos agrícolas.

captura_de_pantalla_2014-12-30_a_las_15.44.38

¿Cuál es la clave del éxito de esta empresa nacida en Temuco, Región de la Araucanía, el año 2000? Al desarrollo de un modelo tecnológico único, patentado, la empresa ha incorporado un modelo de negocios innovador. Agrosat establece alianzas con empresas fabricantes y distribuidores de agroinsumos – inicialmente de fertilizantes- para ofrecer sus servicios a los agricultores que consisten en el uso de geoestadística, imágenes satelitales y muestreo de precisión en terreno, para recomendar planes de manejo específicos para cada sector del campo. Con esa información, las empresas clientes saben con un alto grado de certeza los distintos requerimientos nutricionales de los paños de los agricultores y pueden ofrecer soluciones precisas para los cultivos según los sitios donde se ubiquen. 

TODO SURGE DE UNA TESIS UNIVERSITARIA

La idea nació del ingeniero agrónomo y especialista en ingeniería de suelo Francisco Matte. En 1998 desarrolló una tesis de geoestadística aplicada a la agricultura, mientras cursaba sus estudios en la Universidad Austral de Chile en Valdivia. En una visita a nuestro país, la empresa Alemana Agrosat Consulting de Alemania se interesó en el proyecto. Francisco postuló a un Fondecyt para desarrollarlo y se fue al país germano en 1999 para llevarlo a cabo. Al año siguiente volvió para formar Agrosat Chile, en sociedad con la matriz alemana, con la idea de aplicar sus conocimientos en el campo productivo. 

“Me pareció que se podía utilizar la geoestadística aplicada de la minería en el campo agrícola. Cuando las empresas mineras exploran bajo la superficie del suelo, hay un momento en que deben decidir hacia dónde se dirigen. Basado en aquello, se realiza el estudio de geoestadística. Se analiza la concentración del mineral casi centímetro a centímetro. Se realizan análisis de variabilidad espacial y de dependencia espacial del mismo. Entonces, se aprecia por dónde va la veta. En la minería eso sirve para ir dibujando las concentraciones de ciertos elementos en el suelo en tres dimensiones”, recuerda Francisco Matte. 

Sin embargo, el solo uso de la geoestadística requiere realizar estudios que necesitan de una gran cantidad de muestras de suelo, que pueden hacerse con una variabilidad de 80 a 150 metros. “Para efectuar un mapa representativo hay que hacer a lo menos cuatro o cinco muestras por hectárea. Y ahí empecé a ver una oportunidad. Cada sitio expresa una variable diferente y no podía llegar a poner miles de puntos, porque no iba a tener tiempo ni recursos”, señala el socio y director ejecutivo de Agrosat Chile.

Matte vio la posibilidad de combinar la geoestadística con la teledetección desde el aire. La empresa alemana Kali und Salz (K+S) se interesó en la idea y financió un proyecto para llevar a cabo esta iniciativa en remolacha y trigo. Sin embargo, el proyecto no dio resultado en un ambiente no controlado, fuera de pruebas de laboratorio. La idea de tomar muestras desde el aire sin tocar la planta, estaba sujeta a variables como el viento y el agua. Pero podía corregirse si a las tomas aéreas se le agregaban muestras de suelo en lugares específicos. 

Francisco acuñó así el concepto de agricultura de información, que entrega diagnósticos ajustados a cada predio con el fin de zonificar y desarrollar planes de manejo para siembras, fertilizaciones, riegos y cosechas. “Yo puedo construir con la misma precisión un mapa usando menos muestras. Porque finalmente ahí viene el gran tema: no es precisión lo que realmente necesitamos. Tenemos tecnología, pero hay productores que no tienen idea cuál es su variación zonal o qué tipos de suelos pueden tener… Soy uno de los partidarios en que la agricultura de precisión no es que está mal enfocada. Es un segundo paso y es la información la que tiene que estar primero”, comenta.

captura_de_pantalla_2014-12-30_a_las_15.44.46

NACE CROSSCHECK, LA METODOLOGÍA PATENTADA DE AGROSAT

Fue hace seis años que Agrosat Chile se dio cuenta de que menos puede ser más, mientras la información sea bien empleada. Agrosat había comenzado con la aplicación de diversos elementos tecnológicos para la agricultura, como el uso de las cámaras, drones y el GPS, pero una cosa era obtener datos y otra muy diferente radicaba en cómo utilizarlos en forma productiva.

Fue ahí cuando Matte desarrolló la metodología Crosscheck, patentada en 2009, que consiste en el uso de componentes integrados de percepción remota multitemporal, análisis multivariable, monitoreos geoposicionados, modelos de cálculo y geoestadística aplicada. “Se basa en un estudio previo de variabilidad, que lo hace la teledetección. Luego aplicamos la geoestadística y finalmente buscamos puntos de muestreo dirigidos y eso finalmente terminan modelándose”, explica.

En resumidas cuentas, el modelo consiste en tomar imágenes satelitales ya disponibles, tras lo cual se determinan puntos representativos del campo, a los cuales se envían técnicos para tomar muestras de suelo. Se realiza el cruzamiento de ambas fuentes de información y se elabora un mapa de fertilidad de suelo o de otra variable. “Necesitamos un líder de programa y un coordinador. Y ellos mueven a los operadores, que son todos externos y que responden a ciertos protocolos para las tomas”, señala Francisco Matte.

Para ello, la compañía ha desarrollado un modelo en tres pasos, en el cual primero se establecen los protocolos para realizar la medición de suelos de acuerdo a las zonas y cultivos; posteriormente, se inicia un proceso de entrenamiento a los representantes de los clientes que liderarán la implementación del sistema; al final, se realizan visitas a terreno para corroborar su correcta implementación y adaptarla según las necesidades.

UNA EMPRESA INTERNACIONAL

Actualmente, Agrosat analiza 1,2 millones de hectáreas en América Latina. Hasta el momento, México es su principal mercado, con 400 mil hectáreas para producciones de maíz, papa, espárragos, paltos, caña y piña. La empresa Tepeyac, el mayor distribuidor de fertilizantes de ese país, es su principal cliente. El modelo de negocios ha ido evolucionando y hoy varias empresas, como Tepeyac, contratan directamente los estudios de Agrosat. De esta forma, por ejemplo, pueden conocer al detalle los requerimientos nutricionales de un valle o de un sector productivo y elaborar mezclas de fertilizantes específicas para la zona. Esto lo ha hecho Tepeyac, por ejemplo, que los contrató para mapear 200.000 hectáreas o gobiernos regionales en Colombia que les solicitan estudios para determinar el potencial forestal de algunas regiones.

Además, la empresa está trabajando en Centro América con empresas como la noruega Yara, la costarricense Cafesa y Fertitec en Panamá, entre otras. En Perú, en tanto, está trabajando en macrozonas de 4 mil hectáreas para Misti y en Colombia ya han analizado zonas de 20 mil hectáreas en Pasto. En ese país, la Gobernación de Tolima también les pidió realizar el levantamiento de 120 mil hectáreas que el gobierno está habilitando para sembrar nuevos cultivos. En conjunto con la empresa Yara, Agrosat debe mapear el terreno en una escala de 1 a 25 mil y, a partir de ello, construir los mapas de fertilización para que las autoridades entreguen los recursos para sembrar. 

El próximo desafío es consolidar Brasil, donde la compañía ya ha tenido experiencias con Fibra Fértil, Mosaic y el Grupo Fertipar. “Brasil y Estados Unidos –comenta el fundador de Agrosat Chile- son nuestros dos focos hoy día, pero son muy diferentes al resto. Nos exigen más preparación. Pararnos en Brasil hace seis años no hubiese sido el camino. No nos fuimos de un envión a los grandes. Debíamos estar preparados”. 

Asumir estos dos desafíos implicaría duplicar la superficie analizada y, en consecuencia, reestructurar la empresa, proceso que comenzaron hace algunos meses. Por mientras, se han producido algunos cambios en la propiedad. El Grupo Matte Corp es ahora dueño del 60 % de Agrosat Chile, mientras que el 40 % restante se reparte entre Agrosat Consulting (que fue adquirida en 51 % por Geoconcept, una empresa del Grupo The Tringle) y por un académico alemán en partes iguales. 

Pero, más allá de la propiedad, lo que importa es el espíritu de la compañía: la innovación, lo que se refleja en que el 20 % de su presupuesto lo destina a investigación y desarrollo (I+D). “Han sido años de subidas y bajadas, pero eso nunca me ha detenido en mi pasión por desarrollar soluciones innovadoras”, señala Francisco.

Matte le impregna su formación jesuita a Agrosat, que sólo en Chile reúne a 30 profesionales de planta. “La misma misión de los jesuitas es la que tenemos nosotros. Hay un espíritu que nos mueve a entregar soluciones y esto es un proceso de evangelización. La tecnología está, pero lo que necesita la agricultura es la usabilidad”, afirma. El proceso de evangelización comenzó desde Temuco hace quince años, pero ya son decenas de empresas y miles los agricultores los que aceptaron la buena nueva.

——————————————————————————————————————————

 Nuevas Líneas de Negocio

Fitosanidad: “Es nuestra próxima aventura y estamos haciendo algunas presentaciones corporativas a empresas grandes en Chile y en el extranjero. Se utiliza el mismo modelo que en la fertilización”, explica Francisco Matte. La idea es detectar enfermedades fungosas, empleando la metedología Crosscheck, pero sin usar estaciones para generar muestras. “Es difícil porque hay que entrar a modelar hartos elementos, más que en fertilidad. Pero hoy tenemos proveedores chinos e indios de satélites para medir multicapas”.

Agroquímicos: La empresa ya está realizando experiencias piloto con grandes compañías de agroquímicos, con la esperanza de tener algunos resultados concretos en un periodo de dos años. “Vamos a empezar a entender a las estaciones meteorológicas como un simple instrumento para ir a sacar el valor de terreno. Porque todo el modelamiento climático lo estamos haciendo a nivel de predio con imágenes, utilizando el Crosscheck. Hay que imaginarse que ya no se usarán exclusivamente las estaciones meteorológicas, sino el modelamiento espacial con puntos de muestreo específicos abajo”.

T-PAS: Es un equipo que se generó producto de un proyecto con la Universidad de la Frontera y el INIA, del cual Agrosat es creador y ejecutor. Consiste en un equipo portátil que permite tomar muestras de suelo y obtener resultados instantáneos. “Del gran tiempo que se demora el servicio en obtener resultados, que es de 30 días aproximadamente, el 50 % se lo lleva el laboratorio”, dice Matte.

Por eso, en el afán de entregar una solución más rápida, se elaboró este instrumento. Con él, se toma la muestra, se la coloca en un recipiente, se aprieta un botón y en cinco segundos se realiza una lectura de la firma espectral del suelo. Actualmente, se están realizando las pruebas de validación, comparando las muestras de laboratorios con las medidas por el equipo. El producto podría salir en el plazo de un año.

PreMonitor: Es un instrumento que utiliza tecnología Crosscheck y que recoge información antes de la cosecha de los cultivos, para entregar proyecciones en cuanto a las superficies cultivadas y la proyección de rendimiento. A través de los mapas de monitoreo del rendimiento pre-cosecha obtenidos por el PreMonitor, los agricultores tienen acceso a una visualización geo referenciada y anticipada del rendimiento de sus cultivos en cada área productiva, además de contar con el detalle de promedios de producción, ajustados a sus respectivas variaciones. Esto permite manejar mejor la toma de decisiones y planificar la campaña de cosecha.

La tecnología se encuentra disponible para caña de azúcar y remolacha. En 2014 se realizaron ensayos de validación en países como Chile, Bolivia, México y Alemania para arroz, maíz, praderas, raps y uva de mesa, los que saldrían comercialmente en 2015. Próximamente, se sumarán validaciones en palta, cebada, manzana, soya y papa.

Monitor de Rendimiento de Ultrasonido: Se tiene una maqueta y, a través de fondos financiados por Corfo, se está realizando una prospección de mercados. “Es una caja con un sensor de ultrasonido. El equipo debe tener el porte de una mano. Ahí va el sensor con unas baterías de litio solares, que duran unas 25 horas. Sin cables, funciona por bluetooth y va directo al teléfono o al GPS que tenga la máquina. Se hace un pequeño hoyo en una noria y se pone como un verdadero acople. Se le pone en la noria, por donde pasan los capachos llenos de granos. Por ultrasonido se hace la calibración y va leyendo”.

——————————————————————————————————————————

 Innovaciones de Agrosat en el Tiempo

1998: Francisco Matte desarrolla la primera tesis de geoestadística aplicada a la agricultura e implementa parte de estos estudios con Agrosat Consulting en Alemania.

1999: Matte realiza en Chile las primeras mediciones de superficies utilizando GPS y DGPS. Desarrolla los primeros sensoramientos multi e hiperespectrales en Sudamérica.

2001: Agrosat trae el primer Dron a Chile.

2003: Desarrolla los primeros sensoramientos termales, utilizando cámaras inframetrics.

2004: Desarrolla un controlador universal para aplicación variable de fertilizantes (Smartmap).

Trae los primeros banderilleros satelitales para uso guiado de aplicaciones (Outback, Raven).

2005: Desarrolla los primeros estudios de firmas espectrales en cultivos.

2008: Crea el Análisis y Diagnostico Nutricional al Suelo (ADN).

2009: Desarrolla e implementa el primer Webserver de geoinformación y bases de datos para el agro (Geodatabase).

Trae e implementa en Chile el primer sensor de medición de forraje, utilizando lecturas láser de barrido.

2010: Crea las primeras fichas de gestión para la agroindustria, empleando sistemas de transmisión móviles (Agrobook).

Desarrolla el primer monitor de rendimiento de ultrasonido inalámbrico en el mundo.

2012: Protege y conceptualiza su base metodológica Crosscheck, impulsora de nuevos servicios como ADF (determinación de tipos de suelos y capacidad de retención de humedad).

2013-2014: Desarrolla las soluciones Fertimap (mapas de fertilidad para plan de fertilización básico) y Premonitor.

——————————————————————————————————————————