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Marzo 2017 | Enfermedades

Fitopatóloga Marcela Esterio y botrytis en uva de mesa

“Los productores que muestrearon a cosecha ya saben qué aplicar”

Marcela Esterio, en momentos en que ya opera la Plataforma Online de Sensibilidad a Fungicidas del Laboratorio de Fitopatología Frutal de la U. de Chile (www.botrytis.uchile.cl), nos adelanta cómo viene la presente temporada desde el punto de vista de la incidencia de botrytis y nos explica, en base a la información que concentra dicha Plataforma, cómo se evoluciona la sensibilidad de las poblaciones de botrytis a los fungicidas más importantes de los programas de control.

La pasada temporada, afortunadamente, las condiciones fueron adversas a la expresión de botrytis (Botrytis cinerea) en uva de mesa, pese a lo cual, “algunos productores llegaron con la uva en malas condiciones por programas de control de botrytis inadecuados para los niveles de sensibilidad a fungicidas de las poblaciones locales predominantes en cada predio”, recuerda la fitopatóloga de la Universidad de Chile, Marcela Esterio.

Sin embargo, la temporada en curso, con lluvias en la zona central en octubre y noviembre, desde ya se presenta menos auspiciosa. “Esta temporada la veo bastante negra y espero que los productores hayan eliminado las fuentes de inóculo. Al inicio de esta temporada no tuvimos un quiebre de estaciones y la lluvia del invierno se desfasó, lo que probablemente ha incidido en que haya quedado suficiente inóculo. Botrytis sobrevive preferentemente por formación de esclerocios sobre restos de sarmientos, peciolos y malezas dispuestas en el piso de los parrales, pero también –al ser saprofítico- como micelio esporulante. Estas condiciones de lluvia que hemos tenido son adecuadas para que el inóculo presente sobre estos tejidos en el campo libere gran cantidad de esporas”, advierte Esterio.

Según la especialista, dadas las condiciones climáticas del período de brotación, se puede provocar pudrición basal de brotes, lo que incidiría en la presencia de una mayor cantidad de infección. Además señala que los productores que muestrearon el año pasado a cosecha -para hacer análisis de sensibilidad a fungicidas- ya saben qué producto deben partir aplicando. “Si esta temporada continúa así deberán aplicar en pre flor, inicio y plena flor. En pre flor puede ser una estrobilurina, que también controla oídio, al inicio de flor otra molécula (que podría ser tebuconazole en dosis para botrytis) y en plena flor utilizar la molécula más fuerte en la dosis adecuada (datos que entregan los análisis de sensibilidad a fungicidas). La molécula considerada fuerte dependerá del nivel de sensibilidad que presente la población y puede ser Switch, Fenhexamid o Boscalid, sí se tiene sensibilidad absoluta”.

grafico_iprodione

Figura 1

LA SENSIBILIDAD DE LAS POBLACIONES CAMBIA SEGÚN LA ZONA Y LOS MANEJOS

-¿Cuáles son las condiciones climáticas específicas que favorecen botrytis en Chile, a diferencia de –por ejemplo- Italia (recién estuvo de visita una experta italiana)?

-Por ejemplo, cuando los expertos extranjeros vienen a Chile señalan que el período de floración no es importante en el desarrollo de la enfermedad. Eso es porque en sus países de origen las condiciones climáticas favorecedoras de infecciones se dan preferentemente desde envero en adelante. En Italia, por ejemplo, según lo indicado por la Dra. Stefania Pollastro (Fitopatóloga de la Universidad de Bari) en el área de cultivo el clima es más bien seco durante el período de floración, en cambio en Chile las condiciones son ideales para el desarrollo del hongo, especialmente en temporadas como la actual (presencia de lluvias y temperaturas cercanas a 20ºC). Además, en Italia por el uso masivo de plásticos, mallas u otros (cultivos bajo cobertura), las condiciones para botrytis, por ejemplo humedad, se incrementan desde preenvero a cosecha. Según los antecedentes disponibles, la variabilidad genética de las poblaciones de botrytis es distinta en condiciones de cultivos bajo cobertura que cuando se cultiva a campo abierto. En condiciones de parrales bajo coberturas existe una menor dispersión de las poblaciones del hongo y por lo tanto éstas permanecen por más tiempo y ante una mayor presión de selección hacia los fungicidas utilizados se pueden intensificar los problemas de resistencia.

-Entonces, ¿al aire libre se producen rotaciones naturales de las poblaciones?

-Se producen migraciones naturales de las poblaciones por lo que existe un recambio de estas y menos riesgo de que las poblaciones de menor sensibilidad (resistentes) sean más estables y se incrementen en un tiempo menor. En cambio, bajo condiciones de invernadero, las poblaciones predominantes permanecen y por lo general las resistentes se mantienen y pueden generarse –en un corto tiempo- mayores problemas de resistencia. En esta temporada evaluaremos en conjunto con profesionales de la exportadora Subsole, el nivel de sensibilidad de las poblaciones en esta condición (con cobertura) v/s sin cobertura, así que podremos tener una primera información a nivel país.

-¿Por qué cambian las poblaciones de botrytis de flor a cosecha?

-Aparentemente existe algún tipo de relación entre los distintos genotipos y ciertos períodos críticos. Por ejemplo, en ciertos lugares se ha detectado que en algunas variedades, específicamente en floración, predominan dos tipos genéticos. Transposa, el genotipo predominante en uva de mesa en Chile, pero curiosamente también flipper. Desde el año 2007 en adelante detectamos los primeros aislados flipper y en estudios posteriores pudimos determinar que -en el caso de Thompson seedless- que a la par de transposa, en los restos florales predomina flipper. La importancia de esto no es solo académica porque los estudios de virulencia o agresividad de estos aislados comprobaron que los aislados del genotipo flipper son incluso más virulentos que los aislados transposa. Por esto resultaba clave determinar qué genotipos predominan por variedad y por predio.

-¿Pero es el genotipo que predomina en flor o el que predomina en precosecha el que pudre finalmente la uva?

-Ya se han hecho varios estudios y sabemos que una mayor infección en flor condiciona un mayor nivel de infección a cosecha. Lo que se va a transformar en una mayor incidencia de pudrición en poscosecha. No diría que es en relación al genotipo sino más bien que es en relación a la población que predomina en flor. Transposa pero también flipper en el caso de Thompson. En otros cultivos, como por ejemplo Kiwi, se ha podido determinar en estudios aún no publicados (Memoria de Titulo U. de Chile) que el genotipo predominante es vacuma y no transposa. Detectándose además una alta correlación entre la presencia de vacuma en floración y poscosecha, y los niveles finales de pudrición asociados a botrytis en este último periodo.

-¿Cómo se relacionan las aplicaciones de flor con las aplicaciones de precosecha y qué sugieren hacer?

-Repasemos. En floración se debe controlar a inicios de flor y en plena flor. Eso es clave, por lo que sugerimos que se realicen muestreos previos a la aplicación de plena flor, que es la más importante de las dos. Posteriormente el manejo integrado define la eliminación de restos florales contaminantes (aplicación de aire forzado, nebulizadora vacía, 2 pasadas al atardecer). Luego, de envero a cosecha, se debe implementar otra estrategia de aplicación. Lo que pretendemos con estos estudios es conocer la población predominante que se tiene en floración y la eficacia de la aplicación fuerte de plena flor. Preferentemente, para el período de inicio de flor y plena flor, se deben utilizar las moléculas más fuertes contra esas poblaciones. Pero cuáles son las moléculas más fuertes para esa población es un dato del predio, no de la región ni del predio vecino. Por esto, tomamos muestras previas a la aplicación de plena flor, luego se realiza la aplicación y 48 horas después, no antes, se muestrea nuevamente.

De esta forma buscamos conocer la población que no fue controlada y determinar la eficacia que tuvo la aplicación de plena flor. De las poblaciones que recuperamos post-aplicación de plena flor seleccionamos un número representativo de aislados de botrytis y los sometemos a pruebas de  sensibilidad para así determinar los botriticidas que realmente pueden ayudarnos en envero y cosecha. Es muy importante que el segundo muestreo no se realice antes de 48 horas después de la aplicación con el fin de dejar actuar al fungicida y luego muestrear.

-¿Crees que a futuro podrán determinar qué manejo incide en la prevalencia de qué población o genotipo?

-Eso requerirá un poco más de estudio. Diría que la implicancia de los genotipos es que existe una eficacia diferenciada de los distintos fungicidas sobre algunos genotipos. Por ejemplo, inicialmente se determinó que solamente los aislados transposa presentaban algún nivel de resistencia a Iprodione y posteriormente determinamos que también los aislados flipper pueden presentar este tipo de resistencia, la cual raramente se da en aislados de los genotipos vacuma y boty recuperados desde vides. Respecto a fenhexamid hay varios tipos de resistencia. Incluso hay un fenotipo que presenta resistencia natural por lo que aun cuando nunca se haya aplicado fenhexamid se puede encontrar resistencia. Pero Chile solo hemos detectado unos pocos aislados. Para nuestra situación los fenotipos de resistencia adquirida a fenhexamid -por un uso inadecuado del fungicida- son los más importantes y éstos son dos: aislados de los fenotipos HydR3- e HydR3+,  que corresponden a aislados de leve a moderada y alta resistencia respectivamente.

grafico_boscalid

Figura 2

grafico_fenhexamid

Figura 3

grafico_switch

Figura 4

 

grafico_fludioxonil

Figura 5

-Afirmaste que en Chile, en predios donde no se aplicó Iprodione por cuatro años, no se recuperó la sensibilidad, ¿qué ha pasado con la resistencia a Iprodione (una dicarboximida)? y, ¿cuáles han sido las consecuencias?

-En Francia hay estudios en los que se dejó de aplicar el producto por 5 temporadas y lograron recuperar la sensibilidad. Por esto se decía que el manejo antiresistencia a dicarboximidas era retirar el producto del programa por algunas temporadas. Al principio (1998 -2002) se logró en algunos predios un cierto nivel de recuperación de la sensibilidad a Iprodione, pero estudios efectuados durante las últimas 5 temporadas han demostrado lo contrario. En predios en que no se ha considerado el uso del fungicida por más de 5 años el nivel de resistencia a Iprodione se ha mantenido estable con predominancia de poblaciones de moderada resistencia (ver gráfico). ¿Qué ha ocurrido con Iprodione? Como llegaron otras moléculas fuertes tales como Switch y fenhexamid, los productores dejaron de usar Iprodione, molécula que presenta un espectro de acción mucho más amplio que fenhexamid, que es la única molécula botriticida específica disponible, tanto en Chile como a nivel mundial. Pero cuando nos fuimos hacia una mayor especificidad se gatillaron otros problemas, como fue la mayor incidencia de pudrición ácida. Por eso es que Switch (cyprodinil & fludioxonil), Cantus (boscalid) y Bellis (pyraclostrobin & boscalid) se posicionan en flor y en envero, ya que son moléculas con mayor espectro de acción y controlan otros hongos además de botrytis. Y por su alta especificidad, fenhexamid está posicionado en precosecha. Esta es una molécula muy importante y hay que protegerla.

-¿Existen estrategias desarrolladas para recuperar productos?

-Por supuesto que sí. Nuestros estudios no apuntan a eliminar herramientas. Al contrario. Estamos trabajando para recuperar la sensibilidad de las moléculas que tenemos en este momento para un control efectivo y sustentable de la enfermedad.

-¿Si un programa está bien hecho no se debiera provocar resistencia a alguna molécula?

Bueno en relación al fenómeno de resistencia es importante señalar que esta es una respuesta del hongo frente a una alta presión de selección por fungicidas. Puede ser del tipo resistencia específica cuando se ha utilizado de manera reiterada en el tiempo una determinada molécula, o del tipo multidroga. En ambos casos se generan mutaciones en el ADN del hongo y por lo tanto esta condición es heredable en el tiempo. En general, para evitar  la resistencia específica, como ya se ha indicado, la primera recomendación es no repetir un producto y ojalá que sean moléculas de distinto modo de acción y que además se incorpore en el programa el uso de productos naturales o blandos para proteger las moléculas fuertes que son la base de los programas de control.

La resistencia del tipo multidroga a nivel mundial data de 1994 y en Chile el primer reporte fue dado a conocer en 2009, y al igual que en Francia, Holanda y Alemania fue consecuencia de someter las poblaciones del patógeno a un programa fungicida intensivo en el que se incorporaron moléculas de distinto modo de acción, pero productos formulados en mezclas, los que generalmente consideran menor concentración de las moléculas fungicidas componentes. Así mismo el uso de dosis inadecuadas, lo que también podría ser consecuencia de fallas en equipos de aplicación. Finalmente está el desconocimiento de los niveles de sensibilidad de las poblaciones predominantes.

La resistencia multidroga se genera por programas antiresistencia específica inadecuados. Es una resistencia inespecífica asociada a una sobreexpresión de proteínas de membranas en el hongo, que actúan como filtro de las moléculas que ingresan a la célula fungosa, detoxificándolas o eliminándolas, por lo que el resultado a obtenerse es más bien bajo (disminuye la cantidad real del ingrediente activo, por ejemplo pese a que se aplica 10 el activo real es 6), y la eficacia esperable también es menor, ya que las poblaciones del hongo se comportan como leve a moderadamente resistentes  a moléculas fungicidas no relacionadas.

-Si los productos biológicos no son para los momentos críticos, entonces, ¿cuándo es conveniente utilizarlos?

-Por ejemplo, en el caso de uva de mesa de exportación los tricodermas deben posicionarse entre post-flor y previo a cierre de racimos, el objetivo es que colonicen o actúen sobre el inóculo presente en los restos florales senescentes. El año pasado evaluamos el uso de aire forzado v/s uso de Trichodermas spp. pero, lamentablemente, no fue un año para sacar conclusiones (temporada de bajas condiciones para botrytis). Productos tales como extractos de cítricos o tricodermas pueden ser una tabla de salvación para fenhexamid o Boscalid porque antes de aplicar esas moléculas fuertes en post-flor y precosecha, al utilizar este tipo de productos “blandos“, inespecíficos, aunque presentan una menor eficacia que los botryticidas tradicionales, se está controlando por igual cepas sensibles y resistentes a las moléculas base de los programas de control. Esperamos este año poder repetir la experiencia y comprobar sí los productos que hemos denominado como blandos son un aporte real y efectivo dentro de los programas.

EVOLUCIÓN DE LA SENSIBILIDAD A LOS FUNGICIDAS BASE

-¿Qué han encontrado sobre la sensibilidad o resistencia a Boscalid?

-Detectamos pérdida de sensibilidad a Boscalid en 2009-10 y en 2010-11. Los aislados inicialmente eran levemente resistentes pero ahora en algunos de los predios evaluados se ha constatado un incremento de aislados que presentan una moderada resistencia a la molécula. Sin embargo, es importante considerar que nosotros definimos el punto de corte entre aislado sensible y resistente en 0,5 ppm, en tanto que los estudios realizados en el extranjero consideran que los aislados son realmente resistentes cuando superan las 50 ppm (EC50: concentración a la cual se elimina o disminuye el crecimiento del hongo en un 50%). Entonces, no podemos decir que estamos en condiciones de una pérdida absoluta de sensibilidad a Boscalid, pero estamos prendiendo la luz amarilla que indica que todavía estamos a tiempo de revertir la pérdida de sensibilidad a esta importante molécula.

Esta temporada iniciamos una Tesis de Magíster en la cual se determinará qué tan agresivos son los aislados resistentes a Boscalid, cuál es su tasa de sobrevivencia y cuales son las mutaciones más frecuentemente asociadas. Este último aspecto es muy importante, porque en algunos casos al adquirir esa resistencia puede implicarle al hongo un costo metabólico tan alto que afecte su sobrevivencia (menor producción de esclerocios) o su agresividad (menor virulencia). En el caso de Boscalid hay varias mutaciones asociadas a pérdida de sensibilidad y en estudios efectuados en el extranjero se ha determinado que algunas de estas mutaciones son mucho menos estables que otras, por lo que el determinar qué mutaciones son las más frecuentes en los aislados chilenos será muy importante, como índice de cuánto más fácil o difícil será revertir la resistencia a Boscalid.

Es muy importante alargar la vida útil de Boscalid ya que es una carboxamida. Según la información disponible, las nuevas moléculas botryticidas -próximas a debutar en nuestro país como alternativas de control de botrytis- también corresponden a carboxamidas, con el agravante de que ya se sabe de la existencia de resistencia cruzada positiva en este grupo de fungicidas. Debido a ello, la empresa relacionada (BASF Chile S.A.), junto al Laboratorio de Fitopatología Frutal y Molecular de la Universidad de Chile, está realizando varios estudios para un manejo más eficiente de las poblaciones menos sensibles del hongo y alargarle la vida útil a Boscalid y por ende a las nuevas carboximidas.

-¿Qué han encontrado sobre la sensibilidad o resistencia a fenhexamid?

– Bueno en este caso se dispone de mayor información, el primer reporte de pérdida de sensibilidad a este fungicida data de 2006, y desde ese tiempo a la fecha por la importancia de la molécula (único botryticida específico), nuestro ha abordado el problema de la resistencia a este fungicida desde distintos aspectos.

Al respecto es importante señalar que el punto de corte que permite discriminar entre aislados sensibles y resistentes a fenhexamid es 0.1 ppm. Hasta el momento se han detectado distintos fenotipos de sensibilidad: aislados que son sensibles (HydS: EC50<0.1ppm), levemente resistentes (0,1 < EC50 < 0,299 ppm), moderadamente resistentes (HydR3: 0,3 < EC50 <2,99 ppm) y altamente resistentes (HydR3+: EC50 > 3 ppm), estos últimos (HydR3+), se logran desarrollar de manera normal incluso a concentraciones superiores a 10 ppm y más. Son los que presentan una mayor capacidad de sobrevivencia y se ha detectado que cuando existe un mayor predominio de estos aislados en la población cuesta más recuperar la sensibilidad (eficacia) a nivel de campo.  Pero en cambio, en predios en que predominan los aislados de resistencia leve a moderada, considerando los manejos adecuados, es posible recuperar la eficacia.

Para mí fenhexamid, por su calidad de botryticida específico, debería ser la molécula más efectiva. Justamente debido a que es la molécula más fuerte para precosecha y la cosecha puede dilatarse ante la espera de grado y/o color, porque los racimos no están todos en la misma etapa de maduración, muchas veces se continúa aplicando y existe un riesgo altísimo de generar resistencia al término de la temporada. Con el agravante de que esas poblaciones que se están generando al final de la temporada serán las que permanecerán como inóculo para la siguiente temporada. O sea que por una situación de manejo se están continuamente gatillando problemas de resistencia. La mayor condicionante de resistencia a los botriticidas es el uso inadecuado de los productos.

Afortunadamente, en el caso de fenhexamid además de las técnicas tradicionales, que permiten diagnosticar el nivel de sensibilidad de las poblaciones a los distintos botryticidas, ya tenemos implementadas las técnicas de detección mediante PCR en tiempo real que permite en un menor tiempo  discriminar entre aislados sensibles, moderadamente resistente y altamente resistentes a la molécula fungicida.

-¿Qué han encontrado sobre la sensibilidad a la mezcla de cyprodinil con fludioxonil (Switch)?

-Es importante señalar que el punto de corte que permite discriminar entre aislados sensibles y resistentes es 0,1 ppm. En temporadas anteriores se detectaron problemas puntuales de sensibilidad a Switch (2007-2009), relacionados con problemas de dosis, lo que fue comprobado al incrementarse la misma. Ahora bien, en la temporada pasada hemos detectado nuevamente un inicio de pérdida de sensibilidad a la mezcla, sobre todo hacia la VI Región, donde hay una mayor presión de selección por mayor uso de fungicidas. Pero las poblaciones resistentes corresponden en su gran mayoría a aislados levemente resistentes. Por otro lado también se ha detectado cambios rápidos en los niveles de sensibilidad, incluso en una misma temporada desde floración a cosecha. Esto se debería a que la resistencia que condiciona la pérdida de sensibilidad a Switch es por el momento consecuencia de una resistencia a anilinopyrimidinas (cyprodinil) y como ese tipo de resistencia es poco estable en el tiempo, en la mayoría de los predios en que se ha detectado resistencia a Switch, es muy factible revertir esta situación utilizando el producto en epoca(s), dosis y nivel de mojamiento adecuados.

Distinta sería la situación sí la resistencia a la mezcla fuera por pérdida de sensibilidad a fludioxonil, que es la otra molécula componente de Switch y que es el que está realmente protegiendo y manteniendo en gran medida la sensibilidad y eficacia de esta mezcla. Sin lugar a dudas esta es otra de las moléculas base de los programas de control de botrytis, particularmente durante la floración y envero.

EL COSTO DE LOS ANÁLISIS AL FINAL SERÁ UN AHORRO

Para la fitopatóloga, más importante que determinar resistencia o cuál es la mutación, es determinar si una población presenta predisposición genética a desarrollar resistencia, ya que así “podremos determinar mejor la frecuencia en que se debe utilizar una molécula”. Marcela Esterio enfatiza que el conocimiento acabado de las poblaciones de botrytis de un predio permitirá al productor diseñar estrategias de control mucho más efectivas y al mismo tiempo mantener la eficacia de los fungicidas y de los programas de control. “Al final este costo va a significar un ahorro. Lo que se gasta en los análisis permitirá producir de manera más sustentable, proteger las moléculas e incluso recuperar la sensibilidad a algunas de ellas, realizando solamente las aplicaciones que sean necesarias”, señala la fitopatóloga.

RESISTENCIA MULTIDROGA –MDR- en chile

tabla_botritis_esterio

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En estudios realizados en Francia entre 1994 y 2009 detectaron tres diferentes fenotipos resistentes multidroga, y durante ese período se pudo constatar un incremento de este tipo de resistencia. En Chile, “analizamos un número representativo de aislados del hongo recuperados desde distintas variedades y distintas localidades desde las Regiones III a la VI, y descubrimos que a mayor Latitud Sur disminuyen los aislados que no son resistentes multidroga (aislados sensibles o NoMDR) y que se incrementaban los aislados de resistencia multidroga o MDR. Lo que es lógico, debido a que frente a mayores condiciones favorecedoras para el desarrollo del patógeno mayor será el número de aplicaciones durante la temporada”.

En la última temporada los resultados obtenidos en los predios socio usuarios asociados al proyecto InnovaChile de CORFO/U. de Chile, actualmente en desarrollo en la V, VI y RM han corroborado los resultados iniciales y la información obtenida señala además la existencia de al menos 3 fenotipos de resistencia: el fenotipo MDR1 (detectado en estudio anterior), dos variantes del fenotipo MDR2 (primera detección) y el fenotipo de mayor frecuencia en estudio inicial MDR3.

Sobre la tabla: “La resistencia multidroga 1 (aislados MDR1) se asocia aislados que presentan  una resistencia leve a moderada a dicarboximidas (Iprodione), generalmente con leve pérdida de sensibilidad a fludioxonil, resistencia leve a moderada a anilinopyrimidinas (cyprodinil y pyrimethanil) y los aislados son altamente sensibles a fenhexamid. Además determinamos que los aislados multidroga 1 son mucho más virulentos que los aislados que no son multidroga”.

Según la investigadora, en el caso de MDR1 se nota una tendencia hacia la baja, lo cual señala que: “Switch se está posicionando bien, se está aplicando en dosis adecuada y se nota una recuperación tanto en la RM como en la VI; de frecuencias MDR1 cercanas al 52% y 64% detectadas en la temporada 2009-10, en ambas regiones. En la última temporada hemos llegado a frecuencias de MDR1 de 46,1% y 36% (RM y VI Región). Un aspecto que aparentemente está influyendo en ésta disminución es la mantención de un alto nivel de sensibilidad a fludioxonil; y que los pocos aislados de menor sensibilidad presentan valores EC50 muy cercanos al punto de corte de fludioxonil (EC50=0.1 ppm)”.

En el caso del fenotipo multidroga 2 (MDR2) han detectado dos variaciones. “Generalmente presentan leve a moderada resistencia a Iprodione, alta sensibilidad a fludioxonil, leve a moderada resistencia a anilinopyrimidinas y una de estas muestra leve resistencia a fenhexamid y la otra alta resistencia  fenhexamid. Finalmente un tercer fenotipo, multidroga 3 (MDR3), donde se mantiene el comportamiento de leve a moderada resistencia a dicarboximidas y anilinopyrimidinas, pero además se adiciona una leve resistencia a fludioxonil y alta resistencia a fenhexamid. Esto es nuevo, porque antes solo habíamos detectado en el país pérdida de sensibilidad a fenhexamid, pero esta resistencia específica no estaba asociada a presencia o incremento de resistencias del tipo multidroga. Pero también hemos podido detectar la existencia de una asociación directa entre incrementos o disminución de resistencias específicas a fenhexamid y frecuencia de aislados del tipo MDR3 en la población.

Debido al incremento de MDR2 y 3 en la VI Región es preferible considerar aplicaciones de fenhexamid en precosecha pero intercalando el uso de productos quizás menos eficientes, “producto blando”, con el fin de cambiar la frecuencia de los aislados complicados (MDRs) en población e incrementar la eficacia de fenhexamid.