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Julio 2018 | Arándanos

Ingeniero agrónomo Alfredo Lira, gerente general de Agrícola Cerro Prieto

“En 5 o 6 años perú va a ser un proveedor anual de arándanos”

La escala del proyecto agroexportador de Agrícola Cerro Prieto es impresionante. Tanto desde el punto de vista agrícola como de las obras hidráulicas privadas que hacen posible el desarrollo de semejante superficie de cultivos en el desierto. En lo que respecta a arándanos, con 300 hectáreas ya instaladas y otras 100 en el horizonte, el gerente general de la agrícola, Alfredo Lira Chirif, comparte en este artículo las proyecciones que para Cerro Prieto tiene el arándano, en un contexto de 1.200 ha de palto y 700 ha de espárrago y más de 200 de uva de mesa.

El proyecto agrícola privado a gran escala conocido como Agrícola Cerro Prieto, nace gracias a una licitación pública internacional de 6.000 ha convocada por el gobierno peruano el año 99’. El fundamento hidráulico de esta licitación se basó en un estudio hidrológico que determinó que en el reservorio Gallito Ciego todavía se disponía de suficientes recursos para regar al menos 6.000 ha adicionales a razón de 10.000 m3/ha/año (un exceso de 60 millones de metros cúbicos). El grupo que ganó la licitación luego traspasó 1.500 ha junto al correspondiente volumen anual de agua a otras compañías. Es así que hoy Agrícola Cerro Prieto, de un total de 4.500 ha de propiedad, cuenta con el agua suficiente para cultivar ‘sólo’ 3.300 ha.

Gerente general de Agrícola Cerro Prieto, el ingeniero agrónomo Alfredo Lira Chirif.

Ya adquirida la propiedad, comenzó la construcción de la obra hidráulica que en su componente privado consta de un canal de 32 km de largo, que lleva el agua desde el canal matriz al área de cultivo, en donde se construyeron varios reservorios de gran envergadura para asegurar el abastecimiento del campo de 15 km de largo por 4 km de ancho. El agua de Gallito Ciego es de excelente calidad, con una conductividad eléctrica promedio de 0,28, pero eso sí, con un nivel de pH alto, particularmente para los arándanos, de 7,8.

En la actualidad, este proyecto agroindustrial cuenta con 1.200 ha cultivadas con palto, 700 ha de espárrago, 300 de arándano y 225 de uva de mesa. Visitamos los huertos y las obras hidráulicas acompañando al gerente general de la agrícola, el ingeniero agrónomo Alfredo Lira Chirif, oportunidad en que le consultamos sobre el rol que en este pool de cultivos de exportación juega el arándano y sobre lo que se puede anticipar para el futuro del berry.

EL ARÁNDANO EN EL MIX DE CULTIVOS

En arándano partieron con Biloxi y en paralelo probando otras 4 variedades en áreas de 2 ha cada una. Estas variedades eran Ventura, Snowchaser, Spring High y Emerald. Luego de un tiempo, el esquema varietal decantó en las actuales 200 ha establecidas con Biloxi y otras 100 con Ventura, a las que proyectan sumar 100 ha de otras variedades de arándano. “A futuro estamos trabajando con algunos proveedores de variedades patentadas para acceder a algún club”, señala Lira. En la actualidad ya están probando otras 3 variedades de arándano.

Más allá de este explosivo crecimiento en la superficie de arándanos que muestra la empresa, Lira aclara: “El mix de cultivos que tenemos apunta a ‘no poner todos los huevos en una misma canasta’. Somos 50% palteros en superficie y eso va a seguir siendo así. En Cerro Prieto estamos convencidos de que el componente humano es uno de los factores mas crítico para el desarrollo, por lo que en nuestro plan de instalación de cultivos se priorizó el poder dar trabajo a la gente el mayor plazo posible, pasando a los trabajadores de un cultivo para otro y poder así retener al menos, 2.500 personas capacitadas durante todo el año, de modo de consolidar ese grupo de personas con nosotros”.

Alfredo Lira explica que hay notorias diferencias de clima entre las zonas agrícolas de Olmos, el fundo de Agrícola Cerro Prieto y las área agrícolas de Trujillo. Cerro Prieto se ubica entre Chiclayo y Trujillo, a poco más de 730 km al norte de Lima. “Para mí la zona sur de Chiclayo y el norte de Trujillo es la mejor zona para hacer agroindustria. Tienes el clima de un invernadero y no llueve. Entre Olmos y nuestra ubicación hay una diferencia de temperaturas mínima y máxima de 3 grados (ºC), pero no tanto en humedad. Es más hostil Olmos que esto, de todas maneras. Después, entre Cerro Prieto y Trujillo hay una diferencia de 2 grados más para nosotros y acá no hay neblina como la que hay allá. Un ejemplo, desde el punto de vista del efecto del clima en el cultivo de arándano, se puede observar en el caso de la variedad Emerald. Me hablan de una Emerald y mi equipo la ha visto en el sur, preciosa, grande y todo lo demás, pero aquí en Agrícola Cerro Prieto es una retaca, crece como una planta enana. Por mi parte, vi una Emerald en Olmos y era una planta mediana”, señala el gerente general.

VARIEDADES EN CONSIDERACIÓN A RENDIMIENTO, MERCADOS, COSECHA Y SANIDAD

Periodista: -¿Cómo crees que van a evolucionar a futuro con las variedades de arándano?, ¿han experimentado lo suficiente como para tomar una decisión?

Alfredo Lira: -No, no. Esto es algo muy nuevo. En 2013, el Perú exportaba cero arándano y ahora exportamos US$400 millones. Este desarrollo ha sido principalmente en base a la variedad Biloxi; hoy lo que la mayoría está probando es Ventura para conseguir mayores calibres, sabor y para alejarnos de la supuesta acidez de la Biloxi, sin embargo, todavía no hemos tenido ningún problema en el mercado con Biloxi. A nivel de campo necesitamos rendimiento, por supuesto, y ojalá una fruta más grande. Las labores de cosecha en arándano son las que representan el mayor costo del cultivo y si tienes una fruta de 2 g promedio y una de 4 g, la diferencia es que con el mismo gesto, con la segunda se saca el doble de kilos. Ahora estamos en el boom, primero con Biloxi y luego con Ventura y de ahí vamos viendo. Pero, a futuro este será un negocio de variedades. Es decir, tener la variedad que quiere el mercado chino, el mercado tal y cual y los otros mercados. Eso pasa por calibre, sabor y crunch, o sea firmeza. Ya tenemos 300 ha y ahí nos paramos hasta ver más variedades. Sin embargo, en nuestras condiciones, no hay ninguna variedad que se le haya acercado en rendimiento a Biloxi. Ni siquiera Ventura.

-Generalmente los campos no tienen como objetivo una sola variedad, sino que dos, tres o más. ¿Cuál es el objetivo de ustedes o su óptimo pool varietal?

-Nos gustaría manejar diferentes variedades, pero cuál sería el pool. Mira, el año pasado, por ejemplo, a dos de las cuatro variedades las atacó la mosca blanca y al resto, no. Entonces, out, chau y no vuelven, ya que sabemos que son susceptibles. Claro, fue un año de El Niño, con clima especial. Pero ya sabemos que esas no son las adecuadas para nuestras condiciones. No podemos quedarnos parados cuando el mercado está esperando, siempre hay que probar. Eso sí, ahora te vas a tener que casar con una de esas proveedoras que tienen sus variedades patentadas, con royalty, y ya no es tan fácil. Como te dije, estamos evaluando de meternos en un club, pero en arándano no hay tantos proveedores de variedades como en uva de mesa. Aquí hay empresas grandes que ya agarraron una variedad y otras que aun no, y por ahí se pueden empezar a limitar el acceso. En eso estamos, a ver si lo logramos, pero después de que lo logras tienes que traerlas y probarlas. No porque te han dicho que una variedad es buena vas a instalar 100 hectáreas de algo que no puedes tocar.

“NUNCA TENDRÍAMOS 1.000 HA DE ARÁNDANO EN UN MISMO LUGAR”

-Hay una diferencia enorme entre cultivar palto o arándano, principalmente porque el palto requiere mucho menos mano de obra. ¿Cómo están adaptándose ustedes a estas nuevas exigencias y hasta dónde pueden llegar con arándanos?

-No sé hasta dónde, el tema arándanos es más limitante, nunca tendríamos, por ejemplo, 1.000 hectáreas de arándanos en un mismo lugar. Pero volviendo al asunto de las variedades, si tenemos frutas con pesos de 4 o 5 g, que sí existen, el problema de la mano de obra se va a hacer un poquito menos complicado. Ahora la mano de obra es una gran limitante.

-Ustedes no trabajan a destajo, ¿cuánto se cosecha promedio por persona?

-Todavía no trabajamos a destajo y estamos en alrededor de 25 kilos por persona.

Los márgenes del negocio son bastante importantes todavía, pero tenemos que trabajar en ese aspecto. Además prefiero tener 100 personas que 200, por ejemplo. A futuro, teniendo una variedad productiva, de buen calibre, de todas maneras vamos a trabajar a destajo.

A FUTURO EL ARÁNDANO SE COSECHARÁ TODO EL AÑO

-¿Con los manejos adecuados, en estas condiciones, esta planta se puede hacer producir en cualquier época del año?

-Sí, chapoda 150 días, poda 150 días antes. En este valle, en Trujillo también, en realidad en cualquier zona de la costa del Perú. Que va a pasar en vistas a fidelizar tu mano de obra y fidelizar a tu cliente. ¿Cuándo vas a entrar al arándano?, todo el año. A futuro, luego de que el precio del arándano se ajuste a 5 dólares, por ejemplo, y ya dé lo mismo sacarlo temprano o no. Entonces, podemos aprovechar ofrecer arándano todo el año. Por esta razón es importante que tu gente produzca la tonelada más barata, pero apuntando a calidad, porque la calidad será la que manda.

-¿O sea, para ustedes el control de costo es clave, aún en negocios que hoy son de amplio margen?

-Creo que más todavía porque los costos se van a reajustar y si vienes con malas mañas de entrada… Hoy en el arándano hay márgenes generosos pero eso no va a continuar así. Entonces, si tú no ajustas a tu gente en la cosecha, que es el principal de tus costos, vas a seguir siendo ineficiente cuando se ajusten los precios, lo que te sacará del mercado. Hay que trabajar agrícolamente, todo lo demás viene por default, los aspectos comerciales, los aspectos financieros, etc.

Alfredo Lira señala el camino que se han trazado: “Tenemos que buscar ser proveedores anuales de nuestros productos, los que se puedan, en uva de mesa no se puede, pero en espárrago si se puede y acá, en arándanos también se puede, y creo que en la medida que los precios vaya acercándose a los precios chilenos, eso es lo que va a pasar. En cinco o seis años Perú va a ser un proveedor anual de arándanos. Hoy día estamos chapodando, despuntando, podando, todo para salir en la ventana que se nos ofrece, pero todo eso se va a acabar el día que el precio sea cinco dólares todo el año”.