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Enero 2019 | Polinización

Fraunhofer Chile Research

El efecto de abejas nativas sobre la polinización del palto

Son varios los proyectos que ejecuta o ha ejecutado Fraunhofer Chile Research en relación a las abejas, la apicultura y a la polinización de cultivos.

Uno es el proyecto “Mejoramiento para la competitividad del sector agro-alimentario, a través de los procesos innovadores de gestión de la polinización en la Región Metropolitana”, el que fue financiado con un Fondo de Innovación para la Competitividad del Gobierno Regional de Santiago e involucró además a la Red Apícola Nacional y a Fedefruta. Otro es Salud Apícola 2020 Latam, en que Fraunhofer Chile trabaja con el apoyo del Bee Care Center de Bayer AG, Alemania.

Dra. Mayda Verde, asesora internacional de los proyectos apícolas de Fraunhofer.

En esa misma línea, Fraunhofer es también financiada por Bayer en un proyecto de polinización en palto. En este caso, el innovador estudio considera principalmente la incidencia de las cientos de especies de abejas nativas en la productividad de los huertos y la calidad de fruta. La especies de abejas nativas, así como los parasitoides de diferentes plagas, se albergan en la flora de los bordes de los huertos y en los remanentes de bosque nativo en los cerros aledaños a los cultivos, ecosistemas que además aportan alimentación suplementaria a las colmenas de abejas melíferas, cuyos requerimientos nutricionales no pueden ser cubiertos por una sola especie vegetal, en este caso el palto.

Sobre Salud Apícola 2020 Latam, este corresponde a un programa de colaboración latinoamericano que busca abordar la gestión sanitaria apícola con visión preventiva. “El objetivo es entregar herramientas que permitan identificar el riesgo sanitario en el proceso productivo. Con ello se pretende alcanzar la calidad, inocuidad y trazabilidad que exige el mercado de los alimentos en la actualidad”, explica Marnix Doorn, Director del Proyecto y Gerente de Desarrollo de Negocios de Fraunhofer Chile Research. El proyecto tiene una duración de cuatro años y considera la realización de actividades en cuatro países de América Latina como son Costa Rica, Colombia, Argentina y Chile. La estrategia de Fraunhofer apunta a afianzar desde Chile el desarrollo de ciencia y tecnología aplicada hacia el resto de Latinoamérica. Al trabajar sobre bases científicas para mejorar la salud de las abejas, se contribuye a la producción de alimentos a través de la polinización y del desarrollo de nuevos productos a partir de apicultura.

Sharon Rodríguez, bióloga, master en ecología.

Gracias a estos proyectos, Fraunhofer Chile ha consolidado un equipo de destacadas especialistas nacionales e internacionales, el que es liderado por la bióloga, master en ecología, Sharon Rodríguez y la Dra. Mayda Verde, médica veterinaria, presidenta de la Sección de Apicultura de la Sociedad de Salud de Especies Productivas, Consejo Científico Veterinario de Cuba, quien es asesora internacional de los proyectos apícolas de Fraunhofer.

MÁS DE 400 ESPECIES DE ABEJAS NATIVAS EN CHILE

La experta Sharon Rodríguez explica que en el territorio nacional el número de especies de abejas nativas descritas supera las 400. Por esto, “el proyecto de polinización en palto aborda la polinización como un servicio ecosistémico, en el que se incorpora tanto los insectos nativos como la flora nativa. Es así que, entre muchos otros aspectos, mediremos cuánto incide el paisaje en la polinización de los paltos”, explica Rodríguez.

Para la Dra. Mayda Verde, desde el punto de vista de la sanidad de las abejas en las colmenas, no solo la cantidad de flores es importante, sino también la calidad, ya que las flores de una sola especie no cubren por completo los requerimientos de las abejas. Por lo tanto, “ellas buscan diversificar los pólenes para obtener los aminoácidos que cubran sus requerimientos. Conocer la cantidad de colmenas en un área no se relaciona solamente con la disponibilidad de alimentos, también posibilita hacer gestión de riesgo por cuadrante geográfico, pues el riesgo sanitario aumenta cuanto mayor es la densidad poblacional. Todas estas razones reafirman la conveniencia de que los apicultores y los fruticultores actúen organizadamente”, señala la experta.

Los datos disponibles no son recientes, pero sabemos que la brecha entre demanda y oferta no ha hecho más que aumentar. Para tener una idea, la demanda por colmenas para polinización de frutales, para un promedio de 10 colmenas/ha, entre octubre y noviembre en la zona central de Chile, era hace 10 años de entre 750.000 y 950.000 unidades, en tanto que la cantidad de colmenas existentes solo rondaba las 460.000.

Las especialistas enfatizan que tanto para los apicultores como los productores de cultivos que requieren polinización es clave el vigor y sanidad de las colmenas disponibles. Si bien para los apicultores el servicio de polinización es una buena oportunidad de conseguir néctar para sus abejas, además  de generar ingresos extra; en el caso de los productores de palto, la polinización con abeja ayuda a aumentar no solo el volumen de producción sino que también la calidad de la fruta.