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Aguas subterráneas

El 80% de los pozos en Coquimbo está bajando sus niveles

Un proyecto del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) caracterizará los acuíferos de la cuenca de Limarí en la región de Coquimbo a través de mediciones que después se registrarán en una plataforma web. El encargado del estudio, el investigador francés Rémi Valois, cuenta que otro de sus estudios ha revisado el monitoreo que realiza la DGA sobre más de 100 pozos en Coquimbo y ha estimado que la mayoría de estos pozos tienen una tendencia negativa en sus niveles durante los últimos 30 años.

Tania Herrera

Rémi Valois.

El conocimiento de los acuíferos es importante en períodos largos de sequía que afectan a cuencas semiáridas como las de Coquimbo, ya que el uso de aguas subterráneas se vuelve muy intensivo. El Dr. Rémi Valois, investigador del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA), se ha dado la tarea de estudiar los acuíferos de esta región para poder gestionar mejor los recursos hídricos.

El primer paso fue analizar los datos que ya estaban publicados por la Dirección General de Aguas (DGA) desde hace 30 años. “En Coquimbo hay como 120 pozos que están siendo monitoreados por la DGA. Cada tres meses, cada seis, o a veces cada año, hay alguien que mide los niveles en los pozos,” explica Valois.

El problema fue que se enfrentó a una serie de lagunas de datos porque las mediciones de los pozos no han sido consistentes en el tiempo, cuenta el científico. Además, al ser pozos de carácter privado de regantes, los datos variaban si las mediciones eran tomadas un poco después de que fueran bombeados. Por tal razón, para utilizar datos consistentes, tuvo que dejar fuera del análisis a cerca de la mitad de los pozos, explica Valois.

EN PAN DE AZÚCAR LOS POZOS BAJAN UN METRO POR AÑO

El hidrólogo y geofísico pudo extraer información de 70 pozos para calcular tendencias de los niveles de agua subterránea. “Lo que hemos mostrado es que el 80% de los pozos tienen una tendencia negativa significativa en los niveles freáticos. Hay un 10% que está estable y un 10% que está subiendo”, dice Valois (figura 1).

La situación más dramática se sitúa en Pan de Azúcar, porque es donde más han bajado los niveles, agrega Valois. “Revisamos los datos de alrededor de cinco pozos en la zona y están bajando más de un metro por año. No se sabe cuánta agua hay, pero la recarga resulta muy baja porque las precipitaciones son menores y aunque está la recarga del canal, no es suficiente para la extracción”.

Valois explica que, así como Pan de Azúcar, otras zonas costeras se encuentran entre las más perjudicadas. “Son sectores que están desconectados de la recarga de nieve. Como estas zonas se hallan desconectadas de la cordillera alta, no hay recarga o poca recarga y hay mucha extracción por la agricultura”.

Figura 1. Mapa de las tendencias 1986-2014.

Figura 1b.

Sin embargo, fue difícil establecer tendencias en otras zonas, como Choapa, Tongoy o Punta de Choros, porque no había suficientes pozos ni datos para hacer análisis, cuenta Valois. “Construir un modelo con pocos datos es difícil, porque tiene muchas incertidumbres. Por lo tanto, postulamos un proyecto para empezar a crear datos nuevos. El primer proyecto que ganamos fue a través de un Fondef de Conicyt y un FIC del gobierno regional de Coquimbo para caracterizar los acuíferos y crear una plataforma digital”.

“La idea es describir dónde están los acuíferos, los techos de los acuíferos, las bases, cuántos acuíferos hay, hasta qué profundidad y cuánta agua acumulan. El estudio se efectuará con métodos de geofísica como el sondaje de resonancia magnética, la misma tecnología que la IRM medical, pero aplicada al terreno”, agrega Valois.

Los sondeos se enfocarán en la zona de Limarí, dice el científico. Con el apoyo de Pablo Álvarez, investigador del PROMRA de la Universidad de la Serena, ya ha iniciado conversaciones con las juntas de vigilancia del río Grande y río Limarí para realizar su investigación en ese territorio. “El primer foco va a ser el río Grande. Pero la idea es estudiar toda la cuenca de Limarí, con río Hurtado, río Grande, y río Limarí,” explica Valois.

HACIA UNA GESTIÓN INTEGRAL DEL AGUA

Los resultados de este estudio que durará dos años estarán plasmados en una plataforma web de acceso libre para que cualquier persona tenga acceso a los datos. “Queremos diseñar mapas 3D y 2D que muestren dónde están los acuíferos, cuál es la profundidad de la primera napa y cuántas reservas de agua hay. Así mismo, nos gustaría diseñar un mapa con los costos de extracción de agua, porque bombear el agua hacia afuera tiene un costo dependiendo de la profundidad. Así, los usuarios finales podrán tomar una decisión”, propone Valois.

El fin último de la plataforma es gestionar el agua subterránea, explica el investigador, y todo empieza por saber cuánta agua hay en la cuenca y entender las razones por las cuales los niveles están bajando. “A futuro, el proyecto considera que la plataforma web muestre la dinámica de los acuíferos. A través de distintos puntos de monitoreo y sensores que puedan medir y enviar los datos del pozo online, se podrá hacer un monitoreo en tiempo real de los acuíferos en la plataforma”, describe.

Dado que la gestión del recurso hídrico será más importante en momentos de sequía, es clave avanzar hacia una gestión integral del agua, tanto superficial como subterránea, agrega. “Hay que tener una visión de diez a quince años para gestionar de mejor manera el riego. Por ejemplo, si un año tenemos el fenómeno de El Niño y va a llover una semana, probablemente podríamos vaciar un poco el embalse superficial, rellenar los acuíferos en previsión de la lluvia, para que el agua lluvia sea recolectada en los embalses. Es decir, se gestionan los dos recursos juntos”.

UN ESFUERZO PÚBLICO-PRIVADO

Rémi Valois junto a Pablo Álvarez de la Universidad de La Serena, participarán de una convocatoria de Corfo para crear un Consorcio de Agua. La agencia gubernamental Corfo puede financiar hasta 900 millones de pesos, lo que equivale a 50% de los fondos, pero tendrán que buscar otro actor que pueda financiar el restante, explica Valois.

“Queremos formar un Consorcio de Agua con actores públicos y privados para resolver las preguntas del agua en las regiones central y norte del país. Estas preguntas estarán relacionadas con la eficiencia en el riego, la reutilización de aguas servidas, y limitación de pérdida de aguas lluvias. El consorcio también tendrá un ámbito enfocado en el agua subterránea, es decir, los acuíferos de agua y la recarga artificial de acuífero”, dice Valois.