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Julio 2018 | Arándanos

El arándano en Agrovision, Lambayeque, norte de Perú

Diferenciación genética como fundamento de largo plazo

Las condiciones de cultivo para el arándano del norte del Perú son muy parecidas a las del norte de México, lo que ha facilitado un rápido desarrollo técnico de la industria peruana. Sin embargo, pese a las semejanzas, aparecen variedades que se comportan en Perú mucho mejor que en México (o peor). El chileno experto en arándano Patricio Fernández explica aquí la importancia que tendrá a futuro la diferenciación varietal así como contar con variedades productivas y de buen calibre para bajar los costos de cosecha. Y señala que el cultivo en maceta se transformará en una alternativa muy competitiva.

A la izquierda el experto en arándanos Patricio Fernández juanto al gerente de administración de Agrovision, Eduardo Aza.

El asesor chileno en arándano, ingeniero agrónomo Patricio Fernández, dedica la mayor parte del tiempo que destina al norte del Perú a manejar los huertos de arándano de la empresa Agrovision (Irrigación Olmos), de inversionistas norteamericanos, pero además apoya técnicamente a otras agrícolas de la zona de Olmos, como Frusan, Beta y Plantaciones del Sol. Fernández explica que su experiencia de seis años con arándano en México le permitieron entender mejor las condiciones del norte del Perú. “Por mi experiencia en México comienzo a venir al Perú desde 2013, tiempo en que en la zona al norte de Chiclayo se empieza a cultivar el arándano. Antes de independizarme, en México, trabajaba para Fall Creek y también por ese motivo comencé a venir a Perú, siempre a la zona norte. Como independiente, desde el año pasado, mi principal cliente en Olmos es Agrovision”, detalla el ingeniero agrónomo.

JUEGO VARIETAL. Agrovision tiene claro que la diferenciación genética es un pilar fundamental para el futuro del negocio del arándano.

Fernández tiene mucha experiencia en variedades de bajo requerimiento de frío puesto que ya en México, país en que Fall Creek tiene operaciones desde 2011, trabajó muy de cerca con la variedad Ventura, entre varias otras. “Aquí en el norte del Perú, las variedades de bajo requerimiento de frío han ido cobrando importancia en la medida que hemos aprendido a manejarlas. El manejo del arándano como se cultiva en Chile, es totalmente diferente a como se cultiva en esta zona. Es casi como si se cultivara otra especie vegetal y en otro clima”, señala el técnico.

El especialista explica que algunas zonas del norte de México presentan condiciones muy parecidas a las del norte del Perú, sobre todo Baja California. “Cuando estás allí, es prácticamente como estar en Olmos, es el mismo paisaje y geografía y de condiciones agroclimáticas similares, con clima desértico y precipitaciones muy concentradas en cierto periodo. La experiencia de México nos permitió avanzar aquí a mayor velocidad. Perú ha tenido la ventaja de poder dar saltos más rápido, tanto cualitativos como cuantitativos, a partir de lo que ya se ha hecho en otras partes. Si no hubiera arándanos en otras latitudes de poco frío, todavía estaríamos con mucho ensayo y error”, destaca.

 

LOS PRINCIPALES PROBLEMAS  FITOSANITARIOS

Así como el clima estimula el rápido crecimiento de las plantas, es tal la velocidad de desarrollo del cultivo que luego de que se establece el huerto ya a los 9 meses ya se está cosechando. Pero ese vigor que expresan las plantas, también las hace sensibles al ataque de hongos. “Aunque no tengamos lluvias y la humedad relativa sea baja, hay momentos en que las plantas son susceptibles a las enfermedades de la madera”, explica Fernández.

En Perú, los hongos del género Lasiodiplodia son algunos de los hongos que atacan la madera de varios frutales de manera muy agresiva. “No es que veas los síntomas y decidas hacer una poda sanitaria, sino que te descuidaste y en dos o tres días tienes muchas plantas muertas. Es muy agresiva, es uno de los aspectos más graves desde el punto de vista fitosanitario. Ahora en flor y fruta también tenemos algo de botrytis y alternaria. El punto más difícil son estos hongos de madera que producen estas muertes muy rápidas. Ese es un gran desafío. Por ahora es un problema controlado, pero puede ser muy grave si no se toman las medidas de control y protección que correspondan”, señala el experto.

También en lo que respecta a las plagas hay desafíos importantes. Patricio Fernández menciona: mosca de la fruta, heliotis, mosca blanca, chanchito blanco, etc. “Porque tenemos plantas muy vigorosas y suculentas, que son atractivas para varias especies de insectos y ácaros. Si bien las condiciones climáticas son muy buenas en Perú, eso mismo te obliga a estar muy atento al control de plagas y a la prevención de enfermedades”.

DESAFÍO. “Desde el punto de vista de la mano obra, acá la gente no está especializada y sus rendimientos son menores, lo que asimismo incide en un costo mayor”, dice Fernández.

AGROVISION Y DIFERENCIACIÓN GENÉTICA EN ARÁNDANO

En Agrovision, en mayo de 2018, ya tenían establecidas 400 ha de arándano y se preparaban para plantar otras 300 ha en cinco meses. Es decir, al final del presente año ya habrán completado 700 ha de arándano. La idea, aun sin confirmar, es alcanzar 1.000 ha de arándano en 2019.

La mayor parte del arándano que se estableció en Agrovision corresponde a la variedad Ventura, lo que se complementa con superficies menores de Biloxy y Emerald. Sin embargo, realizan ensayos con el fin de incorporar nuevas variedades, entre otras, algunas de origen australiano. “Varias de las variedades que estamos probando hoy aun se identifican con códigos. Agrovision tiene claro que la diferenciación genética es un pilar fundamental para el futuro del negocio del arándano. Por esto, la idea es seguir probando variedades y, obviamente, consolidar lo que ya tenemos”, apunta el experto.

-¿Qué se busca para armar una paleta de variedades?

Patricio Fernández -Lo que buscamos es producir fruta de excelente calidad desde el punto vista organoléptico y de buena cosmética, con buen Bloom y de calibre adecuado, fruta firme y de buen sabor. Ese es el ideal, pero en nuestras condiciones climáticas, también debemos considerar las altas temperaturas y el clima desértico, lo que obliga a tener fruta que soporte esas condiciones. Hemos ido aprendiendo con Ventura y hoy podemos decir que es una variedad que resiste bien esas condiciones adversas. Acá la variedad Ventura produjo 7 t/ha promedio en su primera cosecha.

-¿Ventura ya venía con credenciales que anticipaban su buen comportamiento?

-Ventura en México no funciona tan bien como en Perú. Ventura encontró su lugar en Perú. Por ejemplo, hay plantaciones de la variedad en Chile, pero no logran los resultados de acá. Así en Chile como en México la planta muestra tanto vigor que es difícil de controlar. En cambio aquí puedes controlar el vigor y tienes una planta con mayor producción y con fruta de mejor condición que la que se cosecha en Chile. Diría que Ventura funciona en Perú con características propias. En EEUU y en España también se ha cultivado, pero acá en Perú es otro animal. Todas las variedades son buenas, pero hay que ver dónde consigues expresar su potencial.

 

Arándano en Plantaciones del Sol

SE VA REVELANDO EL COMPORTAMIENTO DE ALGUNAS VARIEDADES

En la actualidad en el fundo El Cholocal, propiedad de la empresa Plantaciones del Sol en Irrigación Olmos, cultivan 300 ha de palto Hass, a las que este año sumarán otras 200 ha más de palto para cerrar con 500; en tanto que de arándanos tienen 50 ha establecidas, a las que añadirán otras 100 ha de aquí a fin de año para completar una superficie de 150 ha de arándanos, explica el ingeniero agrónomo José Pantaleón, administrador del fundo El Cholocal. A esto se sumen 35 ha de uva de mesa más ensayos de cítricos y de estevia orgánica.

La superficie de arándano que cultivan se desagrega en 18 ha de Biloxi, 9 ha de Snowchaser, 11,2 ha de Emerald y 12,8 ha de la variedad Ventura. Los huertos de las 50 ha tienen un año tres meses y se cosecharon por primera vez a los 9 meses. Según el ingeniero agrónomo Lizardo Chiroque, encargado de sanidad vegetal del arándano de El Cholocal, el rendimiento promedio a la primera cosecha, por variedad, fue de 5.300 kg/ha para Biloxi, 6.800 kg/ha para Ventura, 5.000 kg/ha en el caso de Snowchaser y 3.800 kg/ha en los huertos de Emerald. Para la segunda cosecha, en tanto, la producción esperada es de 10.000 kg/ha en Ventura, 8.000 kg/ha en Biloxi, 8.000 kg/ha en Snowchaser y de solo 5.000 kg/ha para Emerald.

Está por definirse el detalle pero ya tienen claro que en las próximas áreas por establecer el mayor porcentaje corresponderá a la variedad Ventura, con un porcentaje menor de Biloxi y el resto se completará con variedades nuevas, con cuyos licenciatarios la empresa está negociando.

En Plantaciones del Sol, de capitales daneses, comenzaron probando 6 variedades pero de esas quedaron las cuatro descritas. Descartaron las variedades Jewel y Spring High. Jewel por ser mala viajera y Spring High porque no se adapto y conseguían menos fruta. Algo que también está pasando en otros campos, según nos indican.

Uno de los principales aspectos que señalan como fortaleza de la variedad Ventura es su crecimiento vigoroso, lo que permite manejar de mejor manera la arquitectura de la planta, ya que luego de la poda el vegetal se recupera rápidamente. “Hacemos la poda, la planta comienza a brotar, realizamos despuntes y la planta nuevamente está emitiendo. Entonces, si por cada tallo podado conseguimos tres brotes y esos tres brotes los despuntamos a 20 cm y cada tallo nos da tres brotes más, entonces llegamos a 9 brotes, y si despuntamos los 9 brotes alcanzamos a generar 27 brotes”, explica Chiroque.

El ingeniero agrónomo José Pantaleón, administrador del fundo El Cholocal (Iz) junto al ingeniero agrónomo Lizardo Chiroque, encargado de sanidad vegetal del arándano.

COMPARACIÓN DE COSTOS ENTRE PERÚ Y CHILE

Explica Fernández que el costo operacional o productivo hoy en día es mayor en Perú, entre otras razones porque requiere de labores permanentes, por ejemplo, hay que regar todo el año. “En Chile el periodo de riego va desde terminado el invierno hasta el final del verano. En cambio aquí tienes que regar prácticamente todos los días del año. Eso significa que tienes plantas siempre verdes y que tu consumo de fertilizantes también será mayor. Pero también desde el punto de vista de la mano obra, acá la gente no está especializada y sus rendimientos son menores, lo que así mismo incide en un costo mayor. No diría que el costo operacional al año por hectárea es el doble, pero sí un 30 o  40 por ciento mayor que en Chile, y con rendimientos menores”, señala el especialista.

-¿Qué implicancia tienen los mayores costos en términos de largo plazo?

-Significa que hoy el arándano en el Perú se sostiene por los buenos precios de la ventana de septiembre a octubre. Si tuvieramos los retornos por kilo de Chile, no estaríamos en este negocio. Eso nos obliga a ir capacitando la mano de obra y mejorando el rendimiento en cosecha, pero además, hay que tener productos que nos permita diferenciarnos genéticamente. Si en promedio en Chile afrontas 10 mil dólares de costo operacional, dejando de lado la mano de obra a cosecha, acá debes enfrentar costos de 13 o 14 mil dólares. Y en mano de obra también el costo es mayor porque en Chile cosechas sobre 35 o 40 kilos y acá solo algo más de 20 kg por cosechero. Esos son algunos de los principales desafíos para la industria del arándano en Perú.

 

Arándano y uva de mesa en Frusan

CONCENTRADOS EN LA VENTANA DE MEJORES PRECIOS

De 1.500 ha que adquirió Agrovision cuando se licitó la tierra de Irrigación Olmos, 500 ha las trabaja en joint venture con la productora-exportadora chilena, Frusan. Cada operación cuenta con su propio equipo operativo, pero comparten las visitas de los expertos en los cultivos que tienen en común, uva de mesa y arándano. En el terreno de 500 ha ya tienen casi 142 ha uva de mesa, con planes de plantar 80 más este año. En arándanos, en tanto, cultivan 45,5 ha y estaban estableciendo otras 50 ha (mayo de 2018). En resumen, 222 ha de uva de mesa y 95,5 de arándanos para 2018, con la idea de el próximo año completar la superficie del campo con áreas por determinar de ambos cultivos. El ingeniero agrónomo Leonardo Ochoa, iqueño, gerente de uva de mesa y arándanos del joint venture, estima que la superficie total del campo podría decantar en 350 ha de uva de mesa y 150 ha de arándanos.

-¿Por qué esa proporción a favor de la uva de mesa si hoy día el arándano es más rentable que la uva de mesa?

-El asunto es que el cultivo de la uva de mesa es mucho más intenso y difícil que el del arándano. En este último el manejo no es tan complicado. Creemos que la uva de mesa, al ser un cultivo más complejo, va a ser un negocio más sostenible en el tiempo. En el corto plazo el arándano puede ser mejor negocio que la uva, pero diferentes empresas están creciendo mucho en arándano y ya vemos como ha bajado el precio del arándano chileno. La inversión es viable y solo depende de dinero y hay mucha gente que tiene dinero; en tanto que la uva de mesa depende mucho de los detalles, como es el manejo de los racimos o que basta una aplicación mal hecha y se malogra todo. Además, cada una de las variedades seedless son un mundo en sí misma y son muy sensibles a los pequeños detalles.

-¿Qué variedades de arándano cultivan y con qué resultado?

-Las variedades de arándano son Ventura, Emerald y Spring High. De Emerald 30 ha, 10 ha de Ventura y 5 de Spring High. Pero, las 50 ha de crecimiento serán solo Ventura, porque es una variedad que en la media cae mejor, la planta es de tamaño mediano y la baya de buen calibre. De las tres es la de mejor calibre. Además, resiste bien los viajes, el fruto tiene buena pruina y en su extremo distal es mejor que las otras, con el broche de la coronita bastante plano. La fruta de Emerald, por su parte, también es bonita, pero tiene unos rudimentos de flor distal en que se puede acumular polvo o arena. En el caso de Spring High, si bien es una buena variedad y la de mejor sabor, es una fruta que no presenta condiciones para viajes largos. Hasta ahora Ventura es la que ha funcionado mejor y creo que podemos llegar a cosechar 15.000 y hasta 20.000 kilos por hectárea con ella.

-¿Cuál va a ser el período de cosecha del arándano?

-Creo que podemos comenzar a cosechar la primera semana de julio para entrar en firme la primera quincena de agosto y desde ahí seguir hasta noviembre. Tres meses parejos de buena cosecha para luego ir bajando hasta mediados de diciembre, de modo de completar 4 meses efectivos de cosecha.

-¿Es alternativa buscar aplanar y extender la cosecha para ser un proveedor más persistente en el mercado, fidelizar la mano de obra, etc.?

-Hace 10 años, cuando desde Ica mirábamos la zona norte, veíamos como una gran fortaleza poder ofertar la fruta por el mayor tiempo posible, pero luego te das cuenta de que hay momentos en que se llega a ganar muy poco o nada. Se ha ido diluyendo esa fortaleza. Esto salvo que tengas una operación gigantesca en que sea imposible salir en pocos meses. En mi opinión, en agricultura, si se puede optar por los períodos de mejores precios, hay que hacerlo. Hoy casi todo el mundo concentra sus esfuerzos en los meses en que se tiene una media de precios que satisface los costos. Aquí los costos son más altos que en otras zonas. El desafío será planificar bien cómo enfrentar este boom agrícola que demandará una gran cantidad de mano de obra.

Ingeniero agrónomo Leonardo Ochoa, iqueño, gerente de uva de mesa y arándanos.

PREPARACIÓN INTENSIVA DE SUELO VS CULTIVO EN MACETAS

-¿A cuánto asciende la inversión inicial de un huerto de arándano en Perú y cuáles son sus principales componentes?

-La inversión inicial total por hectárea en Perú se mueve entre 40 y 50 mil dólares, considerando plantas, preparación de suelo, riego, etc. Solo en plantas se va la mitad de la inversión, o sea, entre 18 y 20 mil dólares. En la preparación de suelo, si bien son arenas, te encuentras con estratas poco permeables (hardpan) por lo que se requiere trabajar con maquinaria pesada. Sobre todo porque lo que se reemplaza es bosque seco, lo que requiere un mayor movimiento de suelo para tener una superficie más nivelada. Aquí tienes que meter mucha maquinaria pesada. Entonces, desbosque, nivelación fina y gruesa, remover y mejorar el subsuelo, etc.

¿Podría ser el cultivo en maceta, técnica bastante utilizada en México, una alternativa para el arándano en el Perú?

-Cada vez la inversión en maceta está más cerca de la inversión en suelo, en la medida en que se dispone de sustratos de costos menores, así como también alternativas de macetas o bolsas más económicas. A futuro las compañías se cuestionarán si hacer toda esa preparación del suelo o instalar el cultivo en maceta. En principio, en Chile, nunca se pensó en maceta, pero ahora ya hay bastantes experiencias. En México buena parte es en maceta, porque de esa manera la inversión se recupera más rápido, por la mayor densidad, y porque aíslas o descartas los problemas de química del suelo, los que provocan condiciones adversas. Eso es lo que se viene en Perú, como sucedió en México, luego en España y también está pasando en Chile. Entonces, nos vamos a acomodar a densidades más altas y a producir mucho en los primeros años gracias al uso de macetas.

EN LA GENÉTICA ESTARÁ LA DIFERENCIACIÓN

“En la medida que el Perú se mantenga con Biloxy, afirma Fernández, en los próximos años la competencia va a ser mucho mayor a nivel interno, y las diferencias se darán producto de la genética. Antes los productores no se preocupaban por el pH, por ejemplo, pero hoy lo manejan bien. Me refiero a que esto va por etapas. Va a llegar el momento en que todas las empresas van a tener un buen manejo del cultivo desde el punto agronómico, desde ese momento la diferenciación va a venir por la genética. Además, si logras tener mayor producción y calibre, tu costo de cosecha será menor. En la medida que la fruta viaje bien, con una cosmética superior y un sabor espectacular, Perú se mantendrá en el negocio”. Para Patricio Fernández, lo mismo ocurrirá con mayor o menor intensidad en todas las zonas productivas, en que la genética será el factor que aportará la diferenciación.