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Octubre 2019 | Colombia

Colomich: Sociedad colombiana - mexicana

Empresarios de Michoacán buscan ventanas para abastecer mercados

Con fincas ubicadas en distintas zonas y en distintos pisos térmicos, Colomich espera producir y exportar aguacate todo el año. Desde el punto de vista agronómico algunos de los manejos más importantes corresponden a la nutrición, el drenaje y el control de malezas, dada la altísima pluviometría, así como el control plagas por calendario. De aquí a dos o tres años esta empresa estará produciendo aguacate en 1.500 ha.

Wilson Giraldo es administrador de empresas agropecuarias con experiencia de más de catorce años en el cultivo del aguacate. En estos años ha participado varias operaciones aguacateras, tanto en Antioquía como en el Eje Cafetero. “Solo he estado contratado en dos empresas, pero he desarrollado varios otros proyectos de aguacate como independiente. He trabajado principalmente en producción, apoyando el manejo técnico de las empresas. Pero además me he desempeñado en investigación y desarrollo en varias casas comerciales y entidades gubernamentales. Lo que ha complementado mi experiencia”.

A la izquierda el asesor Jorge Gómez y a la derecha el gerente general de Colomich, Wilson Giraldo.

Giraldo tiene entre sus responsabilidades sembrar 1.500 ha de aguacate, las que estarán instaladas en un plazo máximo de dos o tres años. “Esta es una compañía multinacional colombo-mexicana. Si bien el 95% del capital es mexicano, las decisiones técnicas se toman en Colombia, considerando la experiencia mexicana, pero básicamente en el área administrativa”, detalla Giraldo. 

La finca de Colomich que visitamos está en una zona alta de Guática (Risaralda) y de Riosucio (Caldas). Es decir, está en dos departamentos. “Acá están presentes cinco grandes empresas que hoy totalizamos cerca de mil quinientas hectáreas. Está Cartama, Fruti Green, Compañía Agrícola La Sierra, Verfruits y Colomich. Pero además de los proyectos grandes, en esta zona hay minifundios entremedio, que así mismo tiene algo de aguacate”, señala Giraldo.

-¿Colomich está sembrando en distintas fincas, ubicadas en distintas zonas?

-Colomich, tiene campos en diferentes pisos y zonas. Tenemos en Quindío, tenemos en el Valle del Cauca y en Risaralda y Caldas. En el municipio de Trujillo, Valle del Cauca, tenemos el campo más grande, donde disponemos de 500 ha para plantar.

-¿Tener varias fincas en distintos lugares trae beneficios o solo es más complicado?

-Administrativamente es más complicado. Pero desde el punto de vista de la producción trae beneficio porque vamos a tener aguacate todos los meses del año, ya que producimos a diferentes alturas sobre nivel del mar. Tenemos fincas a mil seiscientos metros sobre el nivel del mar, o como esta, ubicada a alrededor de dos mil cuatrocientos metros sobre el nivel del mar.

-¿También debe tener beneficios desde el punto de la disponibilidad de mano de obra, ya que no se concentra tanta superficie en cosecha?

-Sí, claro. Como las distintas fincas están en la cercanías de pueblos diferentes, disponemos de bastante mano de obra en cada uno de los pueblos.

-¿Han observado diferencias productivas por zonas de cultivo?

-Yo creo que en Colombia todas las zonas son buenas en cuanto a potencial productivo. Lo que tenemos que manejar es una buena nutrición, una nutrición balanceada, saber qué consume el aguacate y en qué momento aplicarlo para que el cultivo llegue a buenas producciones. Colombia está en promedio por encima de la media, por ejemplo de México y de Chile. En lotes con nutrición adecuada se logra sobre 25 t/ha y hasta se superan las 30 t/ha.

-¿Para proyectos grandes como el de ustedes la capacidad de los viveros ha sido limitante?

-No, no es limitante porque nosotros escogemos trabajar con los mejores viveros del país. Aunque se tuvo que dar una negociación a un año para que nos entregaran las plantas, es mejor esperar ese año a que nos entreguen unas plantas regulares o malas. Aquí en Colombia hay viveros de 500 mil plantas al año, lo que pasa es que debemos tener cuidado con la calidad de las plantas que nos entregan, porque puede no ser tan buena. No mezclamos las plantas de los distintos viveros sino que las sembramos por lotes para saber a quien se le hace el reclamo, en caso de algún problema. En Colombia hay empresas que llevan 20 años en manejo de vivero de aguacate. Colombia tiene aguacate como tal desde 1979. Hay experiencias en el aguacate de piel verde desde esa época. En 2005 comienza la siembra de Hass, por lo que ya tenemos de trece a catorce años de haber entrado al aguacate Hass.

MERCADOS Y POTENCIAL DE CRECIMIENTO DE LA INDUSTRIA

-¿Cuáles son sus principales mercados de destino?

-Apuntamos a todos los mercados. Incluso a Japón y China. A Japón ya enviamos un contenedor. China y Estados Unidos son importantes, pero Europa es nuestro principal mercado.

-¿En función de las múltiples fechas de cosecha podrían seguir creciendo en superficie o ven limitaciones de mercado?

-Podríamos seguir creciendo. Pero en base a una estrategia porque en ciertas épocas del año vamos a competir con Chile, pero sobre todo competiremos con Perú. Ese es el país que nos da más duro en todos los mercados, porque entra Perú y baja el precio del aguacate. En esas ventanas en que competimos con Perú, nos va a ir regular. Así también México, que tiene épocas de grandes producciones en que competirá con Colombia. La idea es desarrollar áreas en que evitamos la competencia principal. Hay momentos en que México no tiene fruta suficiente para EEUU porque ellos también exportan a China, Japón y Europa cuando el precio es muy bajo en Estados Unidos. Por ejemplo, hace unos meses el precio del aguacate en Estados Unidos alcanzó máximos históricos, ya que no había fruta de México para el mercado. Otro ejemplo, Colombia ya envió fruta para el Super Bowl, el mayor período de consumo del año, cuando ni Chile ni Perú tienen fruta. En los meses de junio, julio y agosto la producción en México es muy baja. Los socios de Colomich están en Colombia porque siendo productores de Michoacán, vienen acá buscando esas ventanitas para suplir otros mercados.

-¿Cuáles son los criterios de cosecha en cuanto a los niveles mínimos de materia seca? y, ¿esos parámetros los determina cada empresa o hay un acuerdo de la industria?

-Nosotros cosechamos con un mínimo de 24% de materia seca. Lo que es bastante alto, pero es así en consideración a que el aguacate en Colombia presenta floraciones muy amplias, por lo que nuestra fruta es muy heterogénea en cuanto al momento de maduración. Por otra parte, el parámetro de cosecha lo puede determinar cada empresa independientemente. Hay grandes empresas que exportan con el 21% promedio, pero creemos que la calidad se garantiza con niveles sobre 24%. Hay empresas grandes que lo han investigado o que han pagado estudios a centros de investigación y universidades.

-Pero a más materia seca menos días de poscosecha, ¿o no?

-Sí, pero la poscosecha de la fruta se correlaciona más con aspectos nutricionales. Cuando se tiene buenos niveles de calcio, buen potasio, magnesio, boro, etc., la fruta va a madurar bien y podrá aguantar transporte en frío, no congelación, pero sí un frío moderado de cuatro a seis grados. Una fruta bien nutrida podrá soportar un tránsito de 30 días a China y al llegar se podrá almacenar y madurar bien. Lo que importa más es el trato que se da a la fruta y la poscosecha. Que las personas que cosechan la traten con buen cuidado.

ELECCIÓN DE PORTAINJERTOS Y MANEJOS CLAVE

-¿Qué portainjertos han incorporado a sus huertos y para superar qué limitantes?

-Usamos semillas de árboles que se han identificado como adaptados a la zona. Son antillanos, aunque hay algunos en que se ha determinado genéticamente que son mexicanos. Nuestra principal limitante es el pH del suelo, ya que tenemos suelos ácidos, en los que fitostora se desarrolla más fácil (Phytophthora). Otro problema que buscamos superar es el exceso de humedad en zonas como esta, con precipitaciones de entre 2.500 y 3.000 mm al año. Hay zonas con pluviometrías por encima de la media que requiere el aguacate. En otros casos usamos el propio Hass como portainjerto, aunque probablemente con algunas cruzas y adaptado a las condiciones locales. Sobre esto injertamos la variedad, que es Hass puro. Lo que hemos visto en diez años de cultivo o en los catorce años en que he visto sembrar aguacate, es que funcionan igual que cualquier otro portainjerto.

-¿Han evaluado los portainjertos clonales?

-Hemos observado los portainjertos clonales, pero en Colombia se ve un buen desarrollo del árbol como tal y con los clonales el costo del árbol es cuatro veces mayor. No tenemos un patrón definido para Colombia, como para hacer unos clones bien adaptados, aun no sabemos cuáles usar en las condiciones de Colombia. Todavía está en investigación. Agrosavia desarrolla una investigación y puede estar determinando unos buenos portainjertos para las condiciones locales (Agrosavia: Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria).

-¿Qué otros aspectos del cultivo consideras clave?

-Para nosotros lo primero es el drenaje, pues tenemos zonas de muy alta pluviosidad, como esta en que llueven 2.500 mm. Tenemos dos épocas al año de lluvias concentradas, una corresponde a marzo, abril y mayo, cuando llueve mucho. Y la otra corresponde a septiembre, octubre, noviembre y diciembre, cuando hay días que carga 80 mm. Entonces, tenemos que hacer todo tipo de obras para sacar el agua. Lo segundo, estamos obligados a hacer un manejo de malezas intensivo ya que por las altas precipitaciones tenemos mucha vegetación. Es clave mantener la zona de raíces limpia. En esta finca vamos a tratar de llevar ese manejo de forma mecánica. Con desbrozadora vamos cortando y el material se adiciona al plato del árbol, lo que se descompone rápidamente aportando materia orgánica y además ayuda a controlar malezas.

 

CONSERVACIÓN MEDIO AMBIENTAL Y RESPONSABILIDAD SOCIAL

Wilson Giraldo explica que Colomich va más allá de lo que le exige la regulación en cuanto al porcentaje de vegetación nativa que conservan en las fincas. “Nosotros tenemos flora nativa en el 35% de nuestra superficie. La ley en Colombia dice que fincas mayores a 50 hectáreas deben conservar, mínimo, el diez por ciento del bosque nativo. Nosotros estamos por encima de eso, estamos cerca del 35%, estamos muy bien. Además, lo que hacemos es cambiar potreros de ganado por huertos de aguacate. A diferencia de ahora, antes no se cuidaba el área de la vegetación y se estaban devastando los bosques”.

-¿Qué tan importante es el control de plagas?

-La protección del cultivo como tal, que es el manejo de hongos e insectos, tiene que ser muy cumplidito porque tenemos más insectos y más hongos que lo que tienen Perú y lo que tiene Chile, por ejemplo. Debemos que ser muy cumplidos en el cronograma de actividades. Hacemos mucho monitoreo, sin embargo, las aplicaciones contra plagas y enfermedades son preventivas y a todo el huerto. Igualmente hay que estar monitoreando porque si encontramos una alta incidencia de una plaga en una zona, trabajamos ese foco con productos específicos para esa plaga. Pero en general hacemos aplicaciones ya definidas para ciertas épocas del año.

-¿Qué pasa con la poda? Y, en relación a lo mismo, ¿tienen problemas con Lasiodiplodia?

-La poda del aguacate es importantísima en cualquier parte donde se cultiva la especie. En primer lugar porque el árbol debe tener un buen flujo de aire y buena iluminación por todos lados. En relación a Lasiodiplodia (enfermedad de la madera), sí hay algo, pero la encontramos en árboles muy grandes.

NO SE VE EL FINAL DEL BOOM DE SIEMBRA

“Si el precio del aguacate en Colombia sigue en buen curso, se seguirá sembrando”, dice Giraldo. “Ahora hay mucha gente sembrando el aguacate por moda. Si bien hay empresarios que conocen y saben que el negocio les va bien, también hay personas que no conocen, que están entrando al negocio y que en dos o tres años no van a tener el pulmón económico para seguir o les faltará el conocimiento técnico. Aquí ya hay empresas que están vendiendo sus predios porque se metieron al negocio pensando que la rentabilidad era muy rápida y ha resultado más lento. Entonces, están vendiendo sus predios porque no tienen músculo financiero para seguir”, señala Giraldo. Sin embargo, nos explica que esos predios aguacateros por lo general se mantienen en producción.

La empresa Colomich posee fincas aguacateras repartidas por distintas zonas productoras desde alturas que van, más o menos, desde los 1.600 msnm hasta los 2.400 msnm. Esto, que puede ser visto como una dificultad, le aporta diferentes fechas de cosecha y la posibilidad de exportar en distintas épocas del año, aprovechando las diferentes ventanas comerciales.