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Marzo 2018 | Noticias

Fue un gran aporte a la industria frutícola y vitivinícola chilena

Fallece el asesor Tienie du Preez

Con un poco de atraso, finalmente he encontrado un minuto para escribir algo acerca de nuestro amigo Tienie du Preez, recientemente fallecido a mediados de febrero, luego de una larga batalla con el cáncer. Lo hago porque se lo debo, yo y muchos agrónomos que le conocimos y tuvimos el privilegio de aprender de él.

Personalmente le conocí por 1991 o 1992. La empresa David del Curto, líder de la Industria Frutícola en esa época, lo contrató para una asesoría en San Felipe – Los Andes. Asistimos a ella unos 10 a 15 agrónomos, asesores y productores. Tienie, como “soil scientist”, o especialista en ciencias del suelo, había solicitado una calicata grande, la más grande que yo había visto hasta entonces. En esa época, solo pedía calicatas el gran maestro Alberto

Valdés, probablemente quién ha visto más calicatas en nuestro país, pero desde una aproximación de tipificación de un suelo, evaluación del mismo, una visión menos holística, por llamarlo de alguna manera. La calicata de la historia que recuerdo tendría un largo de unos dos metros, alrededor de un metro de ancho, y una profundidad de un metro y veinte centímetros. Hoy día estas calicatas son mucho más normales. Tienie sacó su martillo geológico, primera vez que veíamos uno, y nos habló de riego, de raíces blancas, de capacidad estanque, de textura, de compactación, de distribución del agua y métodos de riego, goteo o micro aspersión, de nutrición, etc, todo en ese inglés Sud Africano que se nos da un poco más fácil.

Para mí debo definir un antes y un después de esa visita. Me habían mostrado el suelo “por dentro” por primera vez, y me habían enseñado el error magno que cometíamos, por esos años, al considerarlo sólo “por arriba”.

Con un grupo de agrónomos amigos, Luis Giggio Cariola, Luis Ahumada, Matías Kulczewsky, un jovencito Jordi Casas, Antonio Morales, entre otros, y pagando de nuestros bolsillos, comenzamos a contratar a Tienie por medio día cada vez que venía a asesorar en nuestro país, lo cual algunos seguimos haciendo por muchos años.

Sin duda hizo un gran aporte a la Industria Frutícola y Vitivinícola Chilena. Quisiera contar dos anécdotas de Tienie que se me vienen hoy a la mente:

La primera, en una asesoría a una exportadora, se acerca y entra en una calicata, mira a los agrónomos que lo rodean, unos 10, repentinamente sale de la calicata y se dirige a las camionetas. El agrónomo jefe le sigue y repetidamente le dice: Tienie, ¿qué pasa con la asesoría, donde vas?, a lo que Tienie responde: “No estoy para perder el tiempo, ninguno de tus agrónomos tiene cuaderno y lápiz para tomar apuntes”.

La segunda, en la época en que desesperadamente trataba de que regáramos menos, ya que el sobre riego nos mataba las raíces de nuestras plantas, lo llevé a visitar un productor, quién asesorado por otro especialista, tenía sus suelos extremadamente húmedos. Entró en la calicata preparada, y comenzó a golpear la pared con su martillo. Muchas veces en ello nos dijo “dejen que el martillo les hable”, refiriéndose a que al usar el martillo golpeando la pared de una calicata la sensación que se recibe es información de primera fuente. En este caso noté como con cada golpe su espalda se iba encorvando, y su genio

“mecha corta”, se preparaba a decir algo fuerte. Preguntó simplemente: “¿quién me puede explicar que están haciendo aquí con esta cantidad de agua?”. La respuesta del productor fue que su asesor le había dicho esto y aquello, a lo que Tienie respondió: “Si eso fuera cierto, varios premios Nobel se estarían revolcando en sus tumbas”.

Así conocí a Tienie, directo, profesional, preparado, “mecha corta”, pero debo decir que nunca me defraudó en una asesoría, que siempre dejó algo interesante, y que fue un amigo de muchos chilenos que aprendimos de él, y aplicamos lo que el compartió con nosotros.

En las viñas de lo alto, donde se preparan los mejores vinos de todos, donde se comen las mejores uvas, y los mejores cítricos, seguramente nuestro amigo estará haciendo su aporte, tal como lo vimos hacerlo aquí, en nuestro querido Chile.

Adiós amigo, te echamos de menos.

Martín Silva